domingo 26 de abril de 2009

Norman Doidge y su libro El cerebro que se cambia a sí mismo: Historias de triunfo personal en las fronteras de la neurociencia



Ya salió en español el maravilloso libro "El cerebro que se cambia a sí mismo" del psiquiatra e investigador Norman Doidge. Hace un tiempo comentamos algo sobre este libro, y lo recomendamos a los lectores de este blog. No repetiremos aquí lo mencionado al respecto.

Solo deseo reiterarles la necesidad de leer ese libro, especialmente para aquellas personas interesadas en la neurociencia, la psicología o la ciencia en general; y también para los interesados en la filosofía y la conciencia.

Este libro puede comprarse en cualquier librería digital, como por ejemplo en esta. Supongo que también estará disponible en cualquier otra buena librería.

A continuación, les dejo una serie de breves videos del Dr.Doidge:











viernes 24 de abril de 2009

Catacumbas (Catacombs) con la participación de la cantante Pink



Esta me película me pareció interesante, aunque no partciularmente buena. Se refiere una chica que en su primera visita a París (por invitación de su hermana) acude a una fiesta en las Catacumbas, un laberinto de 200 millas de túneles bajo París, donde se encuentran los restos de más de 7 millones de personas. Durante la fiesta, la chica se separa de sus compñeros, y a partir de ese momento se convence de que alguien o algo la persigue.

Los fans de terror pueden estar interesados en esta película, aunque como dije no la encontré especialmente buena, pero sí entretenida.

En esta película participa la cantante Pink (quien es la hermana que invitó a la otra chica a París), algunas de cuyas canciones me gustan mucho. A continuación, les dejo un par videos de dos de las canciones más famosas de Pink:



martes 21 de abril de 2009

David Beckham se transforma y convierte en Terminator... para un comercial de motorola



Ahí pueden ver el video del conocido jugador de fútbol David Beckham donde aparece como "Terminator". Es muy corto el video, y pienso que hubiese sido mejor aprovechar ese personaje para hacer un comercial más largo.

Parte de cómo se hizo ese video pueden verlo en este otro:




Beckham ha hecho muchos anuncios para diferentes marcas comerciales. Uno que me gustó bastante es el siguiente sobre "fúbol medieval":



¿Y qué decir de Beckham al estilo "western"?:



Otro bastante gracioso, que contó con la participacion de otras estrellas del fútbol, es este:



¿Y cómo olvidar este?:



En fin, los comerciales de Beckham me fascinan, y estoy segura que a muchos (especialmente a muchas) también.

Knol y Google: ¿Qué es un Knol? ¿Serán los knols o knoles los nuevos instrumentos de manipulación informativa en internet? ¿Rival de wikipedia?

Google ha lanzado un nuevo proyecto llamado "Knol". Según la página de noticias de google: "Knol es el nombre en clave de un proyecto anunciado por Google el 13 de diciembre de 2007 en este post oficial, y que pretende convertirse en una colección de artículos, escritos por los propios usuarios, y que cubrirán aspectos relacionados con la Ciencia, información médica, Geografía e Historia, entretenimiento, manuales, información sobre productos, etc.

En el momento del anuncio, el número de usuarios que podían realizar aportaciones a estos artículos era limitado y era necesario disponer de una invitación para poder participar"

Aparentemente, el objetivo del proyecto Knol es "competir con la Wikipedia y crear su propia Enciclopedia, pero a través de las aportaciones de usuarios con cuentas personales de Google e insertando en sus páginas publicidad procedente de AdWords"

La difusión del conocimiento es siempre buena; el problema es que internet es en gran parte libre, y permite que cualquiera publique su opinión como si se tratara de una información veraz. No existe ningún método en la web para discernir cuál información es confiable y cuál no lo es, por lo que ese vacío debe llenarlo el lector con su buen juicio (ej: consultado fuentes imparciales, o de reconocida solvencia; o de probado conocimiento y autoridad en el campo en que opine).

La wikipedia, por ejemplo, se ha convertido en una referencia muy consultada; pero los que han estudiado temas controversiales conocen que esta página tiene la tendencia a favorecer las ideas dominantes u ortodoxas, en el nombre del "equilibrio". Esto permite a algunos sujetos actuar prácticamente como censores de las informaciones heterodoxas o que desagradan. (Una crítica a wikipedia por el escritor Umberto Eco puede leerse en esta página. Una denuncia de un caso particular de censura, en una materia de controversia científica, puede leerse aquí)

Aunque en general la wikipedia es una buena idea, no debemos ser acríticos de sus problemas y debilidades, o del uso abusivo que puede hacerse de ella para favorecer ciertas informaciones o ideas. Los lectores de internet deberían ser cautos con ella.

En cuanto a los "Knols", no sé cómo podrán competir con wikipedia, ya que parece tratarse de un proyecto muy diferente. Mientras que wikipedia es una enciclopedia, donde se supone que en cada tema se ofrecen todos los puntos de vista; en los knols cada artículo lo escribe un autor particular, quien como tal expresará su punto de vista sobre el tema tratado.

Si esto es así, entonces puede fácilmente preverse la invasión de artículos "knols" sobre cualquier cantidad de temas controversiales, donde cada autor ofrezca su particular punto de vista. Lo peor de esto, es que tales artículos, de llegar a sustituir a wikipedia, harían que los lectores encuentren en los buscadores artículos personales de individuos aislados, en vez de un artículo enciclopédico que busque mantener un mínimo de imparcialidad al darle cabida a todos los puntos de vista.

Yo predigo que, cuando se traten temas controversiales (política, religión, teorías científicas heterodoxas, etc.) los knols serán usados como medios de propaganda y desinformación; y esto contaminará y perjudicará la calidad de la información en la web. Esto traerá como consecuencia una mayor dificultad para los lectores en discernir qué información es de fiar o no.

Por último, siempre es bueno preguntarse que hay detrás de los "inventos" de Google y sus esfuerzos aparentemente altruístas por brindar y organizar la información para todos. La respuesta creo que ha sido más o menos esbozada en el libro "Googléame" de Barbara Cassin, del cuál ya hemos hablado en otra oportunidad (y cuya lectura recomiendo a todos los internautas).

En fin, no seamos pesimistas, pero tampoco ingenuos. Mantengámos una actitud crítica , pero no paraoica, frente a las innovaciones de Google por hacernos la vida (supuestamente) mejor...

domingo 19 de abril de 2009

Entrevista al médico y filósofo Gabriel Hernán Gebauer sobre la Homeopatía

Lo que sigue es una entrevista realizada al Dr.Gabriel Hernán Gebauer, médico y filósofo, quien ha realizado un excelente trabajo, muy original, en la fundamentación teórica de la Homeopatía. Siendo esta última una medicina alternativa muy conocida y empleada, a la vez que científicamente muy controversial, la opinión del Dr.Gebauer es no solo relevante sino muy calificada también.

He intentado que mis preguntas aborden lo que, a mi modo de ver, es lo más esencial de la Homeopatía; y he incluido algunas de las críticas comunes formuladas a ella.

Agradezco inmensamente al Dr.Gebauer por su amabilidad y gentileza en concederme esta extensa entrevista.

1) ¿Podría explicarnos brevemente qué es la homeopatía, y qué la diferencia de la llamada medicina oficial u ortodoxa, y de otras medicinas alternativas?

La Homeopatía es la medicina fundada en la Ley de los semejantes. En otras palabras, si, y sólo si, el tratamiento medicamentoso está basado en dicha ley puede ser considerado un tratamiento homeopático.

Enunciado de la Ley de los semejantes:

"Para toda sustancia -sea de origen mineral, vegetal o animal, si se trata de una especie natural, como para toda sustancia artificial (o sintética)-, si la sustancia tiene la capacidad de producir una enfermedad característica, cuya única expresión la constituye un conjunto específico o estructura de síntomas (y signos), cuando es ingerida a dosis ponderables o atenuadas, por cualquier ser humano sano sensible; entonces esa sustancia tiene también la capacidad de hacer desaparecer la enfermedad característica que se expresa por un conjunto similarmente específico o estructura de síntomas (y signos), cuando está presente en cualquier ser humano enfermo, ya sea de manera espontánea o provocada, al ser ingerida en forma atenuada".

2) ¿A qué enfermedades se puede aplicar la homeopatía? En particular, ¿puede aplicarse a enfermedades tales como los transtornos hereditarios, digamos la hemofilia, o a los trastornos mentales como las psicosis? Menciono estas enfermedades, porque ellas solo tienen un tratamiento sintomático en la medicina oficial, pero sin muchas esperanzas de curación real.

La Homeopatía no trata enfermedades (entes abstractos), trata enfermos (entes reales). Por tanto, puede tratar a enfermos a quienes se les ha diagnosticado psicosis o cualquier otra entidad nosológica (o conceptual), y la repuesta real dependerá tanto de la capacidad de respuesta del enfermo como de la eficiencia del médico que utiliza la Ley de los semejantes. Tal vez el fondo de la pregunta sea si la Homeopatía puede curar a este tipo de enfermedades. Repito lo que decía un profesor mío: la Homeopatía es capaz de curar todo tipo de enfermedades, pero no a todo enfermo. Existen enfermos curables y otros que no lo son. Por supuesto, no siempre es posible saber en el caso de fracaso si es culpa del médico o no (pues si el piano desafina no siempre es culpa del piano).

En el caso específico de las enfermedades hereditarias, obviamente su papel no puede ser curativo, pues la aplicación de la Ley de los semejantes requiere de la indemnidad de la información genética del organismo para poder ejercerse.

3) Dr.Gebauer, como médico y filósofo, usted ha desarrollado una muy interesante línea de investigación y reflexión sobre los fundamentos teóricos de la homeopatía. ¿Podría decirnos en qué se han basado sus principales aportes teóricos a esta medicina?

Aunque parezca pretencioso, mi objetivo como médico homeópata es, y ha sido siempre, sentar las bases científicas de la Homeopatía porque considero que es nuestra obligación continuar el trabajo inconcluso (por razones obvias) de Hahnemann.

Resumiría ese objetivo en tres:

(a) A nivel biofísico, establecer la realidad de la “dilución homeopática” (por ejemplo, véase Revista Esquilo Nº 4: “Primer protocolo experimental homeopático con los grupos sanguíneos A y B”);

(b) a nivel biológico, establecer la realidad de la Ley de los semejantes (por ejemplo, véase Revista Esquilo Nº 5: “Segundo protocolo experimental homeopático con los grupos sanguíneos A y B”); y

(c) a nivel propiamente médico, desarrollar la patogénesis de las enfermedades crónicas (concepto de “Psora”). Este último objetivo está en pleno proceso de elaboración.

4) En sus escritos, usted frecuentemente usa el concepto de “información”. ¿Podría decirnos brevemente qué es la información, qué relevancia tiene este concepto para la homeopatía, y en qué se diferencia de conceptos aparentemente afines como el de “energía”?

Desde un punto de vista físico, la Información (utilizo mayúsculas para distinguirla del uso corriente de información) es una propiedad universal de todas las sustancias al igual que la energía y, más precisamente, es energía no-degradable.

Desde un punto de vista operacional, se ha definido “la significación de la información como el efecto de la recepción de cierta información sobre su destinatario” (Henry Atlan). Ahora bien, si ponemos atención no al cambio de estado sufrido por el receptor de la información (o Información) sino a la capacidad que tiene que poseer ésta para provocar dicho cambio, repararemos en que el ejercicio de esta capacidad es una forma de energía. Una energía que nunca se degrada porque nunca se pierde; pues si no está activa, permanece en estado latente.

Desde otra perspectiva, Mario Bunge distigue entre propiedades manifiestas y propiedades disposicionales, y entre estas últimas distingue propiedades disposicionales causales de propiedades disposicionales casuales. El primer tipo de disposiciones consisten en la propensión a manifestar dicha propiedad (por ejemplo, la solubilidad) bajo circunstancias adecuadas (como, por ejemplo, la solubilidad de cierto soluto en contacto con el solvente); mientras que las propiedades disposicionales casuales son independientes de circunstancias externas, luego, son incausadas (como, por ejemplo, la desintegración radiactiva). La Información es una propiedad disposicional de las distintas sustancias (o cosas), tanto del tipo causal cuando forma parte de un sistema estable (por ejemplo, la solubilidad de un gramo de sal) como de tipo casual cuando, por el contrario, forma parte de un sistema dinámico inestable lejos del equilibrio (como, por ejemplo, el proceso homeopático de dilución sucesivamente creciente y con agitación, o “sucusión”, de ese mismo gramo de sal).

También desde un punto de vista operacional, la Información es una posibilidad improbable (no poco probable sino que no-probable). El mejor ejemplo es la actual crisis económica mundial, que no fue predicha por nadie porque no podía serlo. Una posibilidad improbable, por definición, es imposible de predecir porque solamente puede haber predicciones a base de lo probable, o sea, de lo conocido. Como es evidente por sí mismo, lo nuevo (leyes, inventos, descubrimientos) no puede surgir de lo conocido (aunque use “materiales” conocidos) sino de lo desconocido hoy. Se sigue de lo anterior que toda Información se manifiesta exclusivamente al interior de un sistema dinámico inestable lejos del equilibrio; de otra manera permanece latente.

En el caso particular de la “dilución homeopática”, las diferentes configuraciones moleculares adoptadas aleatoriamente por los polímeros de agua que sirve de solvente de la solución, en el proceso de preparación del medicamento homeopático (un sistema dinámico inestable lejos del equilibrio a causa de la dilución), da lugar a algunas configuraciones que constituyen posibilidades improbables, o sea, diferentes al del estado de equilibrio. Y aquella configuración improbable que entre en resonancia con la configuración molecular del soluto de la solución, se propagará por todo el volumen de la solución hasta encontrar su equilibrio termodinámico, denotando una conducta no-lineal (o sea, sensible a las condiciones iniciales). Ahora bien, es la Información la que se expresa a través de la posibilidad improbable, y siendo ella una energía neguentrópica capaz de organizar al sistema de una manera específica (en este caso, específicamente afín al soluto), produce un fenómeno absolutamente nuevo (vale decir, origina un polímero diferente a los del agua común), o sea, la “dilución homeopática” que sea el caso. Estoy consciente que mi explicación puede parecer muy simplificada, pero es imposible desarrollar aquí más profundamente asunto tan complejo, por tanto remito a: http://homeoint.org/books3/diluciones/index.htm.

5) ¿Qué se entiende por el concepto de “miasma” en la terminología homeopática?

Según mi interpretación del texto hahnemanniano, “miasma” debe ser entendido aproximadamente como “proceso infeccioso”. Sin embargo, en tal sentido debería ser abandonado como explicación por su manifiesta imperfección para explicar las enfermedades degenerativas crónicas que afectan a la Humanidad; y buscar el sentido más profundo que intuía Hahnemann (y que nada tiene que ver con infección aunque él también lo creyera así). Es todo lo que puedo decir ahora en espera de publicar los resultados de mi investigación actualmente en desarrollo.

6) ¿Puede la homeopatía aplicarse a los animales?

Por supuesto. La Ley de los semejantes se aplica a todo ser vivo. Desde luego es más difícil de aplicar en la práctica, pero los veterinarios homeópatas parecen arreglárselas perfectamente bien.

7) Para la homeopatía, ¿qué rol juegan los conflictos emocionales en el origen de la enfermedad? ¿Es posible tratar tales conflictos con métodos homeopáticos?

Prefiero hablar de “estrés emocional”. Y quisiera puntualizar lo siguiente: el estrés emocional no es causa de ninguna enfermedad. ¿Qué hace el estrés entonces? Dos cosas: desencadena y agrava.

Dada una situación de desequilibrio orgánico, que precede al surgimiento del estado patológico, el estrés emocional puede desencadenar ese estado patológico. Dicho de otra forma: si no hubiera existido ese estrés emocional, el estado patológico se mantendría latente. Ahora bien, si el estado patológico ya está activo, toda nueva situación de estrés emocional lo irá agravando cada vez más.

Me gustaría presentar la siguiente hipótesis: como consecuencia del estado de estrés el organismo, que puede ser considerado como un sistema dinámico en equilibrio cuasi-estable, se convierte en un sistema dinámico inestable lejos del equilibrio; y en esas condiciones se manifiestan las Informaciones patológicas que estaban latentes.

8) Los críticos de la homeopatía comúnmente la etiquetan despectivamente de “pseudociencia”, que es tanto como decir falsa ciencia, o ciencia aparente, o imitación de ciencia. Este calificativo se usa en contraposición a la (verdadera) ciencia, por lo que presupone un criterio de demarcación definido entre ciencia y pseudociencia, estando la homeopatía, según ellos, en esta última categoría. Siendo este un asunto epistemológico, y como usted es también un filósofo, su opinión al respecto es muy relevante sobre este punto.

Hay un punto en el cual nuestros detractores tienen razón: no existen al día de hoy contrastaciones experimentales que hayan demostrado científicamente tanto la existencia de las “diluciones homeopáticas” como la realidad de la Ley de los semejantes. Lamentablemente, las que he propuesto para tal fin (véase las citas anteriores), no han sido considerados ni por mis colegas ni mucho menos por otras personas no homeópatas.

Pero el punto en el cual nuestros detractores se equivocan es en emitir sentencia sin consideración de ninguna prueba, lo cual implica un prejuicio que denota poca honestidad intelectual. Es como si dijeran: si no puede demostrarme que la Homeopatía es científica, entonces no es científica. Puedo entender que quien carece de experiencias inmediatas acerca de los efectos curativos de los tratamientos homeopáticos sea renuente a aceptar la realidad de ella, pero para aquel que ha tenido efectivamente esa experiencia surge naturalmente el desafío de resolver y no ignorar este problema. Pues toda investigación científica se inicia con el problema que requiere explicación.

Me pregunto: ¿Quién tiene una actitud más de acorde con la Ciencia: aquel que omite el problema o aquel que lo mantiene como tal en espera de demostrarlo y explicarlo? Ciertamente que la carencia de una explicación científica universalmente aceptada no implica la inexistencia del fenómeno.

9) La ley de la semejanza de la homeopatía ha sido criticada señalando que es absurdo que lo semejante cure lo semejante, porque eso implicaría que si una persona está envenenada, se curaría con más veneno; o que si está desnutrida se mejoraría con más desnutrición; o que si tiene una infección se mejoraría con más microbios. ¿Qué opinión le merece tal crítica?

Efectivamente, una persona que está envenenada se puede curar con el mismo veneno que lo envenenó…sólo que en “dilución homeopática”. No con más veneno en cantidades masivas porque no es la estructura química la que cura sino la Información; o dicho de otra forma, el semejante no es la estructura química sino la Información.

El segundo ejemplo es un sofisma: una negación (des-nutrición) implica la ausencia de algo, o sea, no puede ser usada de acuerdo con la Ley de los semejantes pues no puede ser semejante a algo positivo. El problema surge por la confusión entre predicados y propiedades. Los primeros son entes conceptuales y los segundos, pertenecen realmente a las cosas mismas y ciertamente no hay propiedades negativas (como si hay predicados negativos).

Con respecto al tercer ejemplo, estaríamos hablando de vacunas, que no solamente pueden ser usadas preventivamente sino que también curativamente. Sin embargo, para un homeópata purista no se trataría exactamente de Homeopatía sino de Isopatía.

Por último, digamos que la realidad de cierto fenómeno (asunto ontológico) no depende de consideraciones lógicas, semánticas o epistemológicas, por no decir simplemente de criterios subjetivos de calificación (el calificar de absurdo algo).

10) La ley de los infinitesimales ha sido criticada sobre la base de que viola el llamado principio o número de Avogadro; que es un principio bien confirmado en la química. También se señala, quizá a modo de ejemplo burlón, que si tal ley fuese válida, entonces bastaría con echar una gota de alguna sustancia médica en un gran océano, y tendríamos una fuente inagotable de medicina que podría curar a millones de personas. ¿Qué opina de tales críticas?

La respuesta es muy simple: la “dilución homeopática” nada tiene que ver con la Química y, por tanto, no puede violar el Nº de Avogadro. El nivel donde se sitúa el problema homeopático fundamental es físico, no químico. Por eso pienso precisamente que sin el concepto de Información, que es un concepto físico, no es posible explicar el fenómeno homeopático.

Respecto al “océano de medicamento”, se trata de una incomprensión. Para que una Información (por ejemplo, la de un medicamento homeopático) pueda actuar, se requiere que esté confinada en un sistema cerrado (el envase es un sistema cuasi-aislado) y que se libere de esos límites al momento de actuar en el organismo. La expansión de la Información en un volumen mayor tiene un sentido entrópico; es decir, representa una pérdida de cantidad de información para el sistema inicial, pero una ganancia para el nuevo sistema (el organismo), situación que no se da en un océano.

En todo caso, a la llamada “ley de lo infinitesimal” yo no la llamaría una ley. Es simplemente un hecho empírico y será un hecho científico cuando se le demuestre experimentalmente.

11) La “dinamización homeopática” ha sido criticada, señalándose que la llamada “memoria del agua” (que ha sido propuesta como su posible mecanismo explicativo) no ha sido científicamente confirmada; por lo que solo tiene un carácter meramente especulativo e imaginario, sin base científica alguna, y sin ningún fundamento científico que la haga plausible.

Considero que la “memoria del agua” no es una verdadera explicación del fenómeno homeopático. En mi criterio es solamente un subproducto de la acción ejecutiva de la Información. En aquellas “diluciones homeopáticas” que exceden el Nº de Avogadro, o sea sin soluto, ¿qué puede permitir la mantención de esa “memoria del agua” si no es la Información con su capacidad ejecutiva (que es de naturaleza física y no química), vale decir, su capacidad de organizar moléculas de agua sin organización (las nuevas moléculas de agua aportadas por la dilución)?

Por si no quedara suficientemente clara la respuesta anterior, agreguemos lo siguiente: cuando se realiza el paso de una dilución a la siguiente, 9/10 partes de la solución anterior se pierde y es reemplazada por moléculas de agua ordinaria (para ser precisos también de alcohol, pero eso no cambia el argumento que estamos desarrollando). ¿Cómo adoptan estas nuevas moléculas de agua la configuración específica de los polímeros de agua con “memoria”?

En las primeras diluciones, cuando aún persistían moléculas de soluto, se habría podido atribuir con algún grado de plausibilidad a la acción físico-química de dicho soluto sobre el solvente la transformación de las moléculas de agua en polímeros con “memoria”; pero, ¿cómo explicar dicha transformación cuando ya no existe molécula alguna de soluto pues se ha superado largamente el límite determinado por el Nº de Avogadro?

12) Otras de las críticas hacia la homeopatía es que su eficacia no ha sido científicamente demostrada en los estudios clínicos a doble ciego; y que sus aparentes resultados pueden por tanto atribuirse únicamente al llamado efecto placebo.

Los homeópatas tradicionalmente hemos combatido esa sospecha, me refiero al efecto placebo, dando el ejemplo de la curación lograda en animales y en niños pequeños. Pero no es suficiente con esta explicación porque antes de ordeñar una vaca es necesario tener una vaca. Primeramente, debemos demostrar científicamente la existencia de la “dilución homeopática”; luego, la realidad de la Ley de los semejantes; y por último, los estudios clínicos serán un mero ejercicio de aplicación técnica.

13) Como crítica epistémica, también se ha dicho que las leyes de la homeopatía no son leyes científicas, porque no son “falsables”, es decir, no es posible refutarlas experimentalmente. ¿Qué opina usted sobre el estatus epistémico de las leyes de la homeopatía? ¿Son análogas a otras leyes científicas reconocidas en cuanto a su posibilidad de contrastación experimental?

Ciertamente, y por eso he propuesto dos experimentos con los grupos sanguíneos para tal fin. Si los críticos tuvieran razón y no pudiera someterse a contrastación la existencia de las “diluciones homeopáticas” o la realidad de la Ley de los semejantes, entonces estaríamos hablando de simples mitos.

14) Tengo entendido que, aparte de las 3 leyes clásicas de la homeopatía, existe una cuarta ley llamada “Ley de la enfermedad crónica”, pero que no es muy empleada o conocida. ¿En que consiste dicha ley, y por qué es tan poco conocida o mencionada?

Creo que la única ley que merece ese nombre es la Ley de los semejantes, que es la expresión de la propiedad universal que toda sustancia capaz de enfermar posee, de curar de aquello mismo que enferma. (¿Qué hay en común entre “la enfermedad” que una sustancia es capaz de provocar y “la enfermedad” que la misma sustancia es capaz de curar? Que se trata de la misma Información.)

En relación con las enfermedades crónicas, lo que se requiere es penetrar conceptualmente en su patogénesis. Lo cual presupone que todas las enfermedades crónicas surgen y se desarrollan esencialmente de la misma manera, tal cual lo intuía Hahnemann.

15) ¿Tiene la homeopatía contraindicaciones en algunos pacientes o enfermedades?

En absoluto. Si el medicamento está bien elegido (de acuerdo con la Ley de los semejantes) no puede sino hacer bien. Y si está mal elegido, no tendrá ninguna acción.

16) En su opinión, ¿cuál sería la mayor ventaja de la aplicación de la homeopatía para la salud de las personas?

Si el lugar de la Alopatía fuera ocupado por la Homeopatía (rescatando lo bueno de la Alopatía como la Cirugía, la Medicina de Urgencia, el extraordinario arsenal de exámenes y procedimientos de diagnóstico y algo más que se me puede escapar), el nivel general de salud de la población sería incomparablemente mejor; pues el campo de las enfermedades crónicas es el campo donde la Homeopatía demuestra su superioridad y es también el campo donde la Alopatía fracasa rotundamente.

Por supuesto, la gran capacidad de la Homeopatía para tratar las enfermedades crónicas tiene como condición necesaria la de usarse a tiempo y de manera preventiva (en el doble sentido de tanto antes que la enfermedad se produzca como antes que la enfermedad se agrave).Remito a la última respuesta para entender mejor el porqué de esta superioridad.

17) Si algún estudiante de medicina, o médico graduado, o simplemente el público general desea informarse mejor en fuentes confiables y serias sobre la homeopatía, ¿qué literatura y referencias bibliográficas les recomendaría?

Recomendaría esta verdadera biblioteca homeopática: http://homeoint.org/index.htm.

18) Algo más que le gustaría añadir para finalizar.

La principal diferencia, entre tantas otras, de la Homeopatía respecto a la Alopatía está en la acción de los respectivos medicamentos. Mientras el fármaco actúa reemplazando la función orgánica alterada, con lo cual necesariamente impide que sea corregida alguna vez; el medicamento homeopático, actuando de acuerdo con la Ley de los semejantes, movilizará los propios recursos del organismo en busca de recuperar la salud perdida. Es decir, el proceso curativo es ejercido por el organismo mismo bajo la estimulación de la Ley de los semejantes; en consecuencia, el cambio que experimenta el organismo es real, la recuperación del equilibrio perdido es auténtica y no es el efecto meramente artificial de sustancias químicas extrañas al organismo que, además de intoxicarlo, impiden la manifestación del poder curativo de la naturaleza (metáfora por capacidad de autorregulación).

Para decirlo escuetamente: mientras la Alopatía siempre intenta curar sólo por medio de la acción de los fármacos; la Homeopatía siempre pretende curar por el propio esfuerzo del organismo sometido a la estimulación del medicamento homeopático apropiado (de acuerdo con la Ley de los semejantes).

Se podría agregar que la medicación farmacológica impide que alguna vez el organismo pueda valerse por sí mismo. Como derivación de lo anterior, la Alopatía no cura ninguna enfermedad crónica. Y tan es así que hace de “crónico” sinónimo de “incurable”, cuando la Homeopatía, siguiendo a Hahnemann, hace de ellas el objetivo principal de su praxis.

viernes 17 de abril de 2009

Steven Seagal y Jean-Claude Van Damme: Anécdota sobre un enfrentamiento real que tuvieron en 1997 en casa de Sylvester Stallone



En ese video pueden ver una entrevista a Jean-Claude Van Damme, en la cuál afirma que en 1997, en una fiesta en la casa de Silvester Stallone, se encontró con su colega actor y artista marcial Steven Seagal, y en la cuál estuvieron a punto de pelearse físicamente.

Quienes han seguido la trayectoria de Steven Seagal, conocerán que es una persona de una personalidad verdaderamente desagradable. Su extrema arrogancia, egocentrismo y soberbia lo hacen ser un sujeto bastante indeseable, en términos de su trato con los demás.

Yo conocí hace un par de años a una persona que trabajó como extra en una de sus películas, y me contó cosas verdaderamente sorprendes de Seagal (ej: la forma en que maltrata física y psicológicamente al personal tras cámara). De esto quizá comente más en algún otro momento.

Pero el hecho es que esta actitud de Seagal lo lleva a provocar a mucha gente, y esto fue esto lo que pasó con Van Damme, algo que este último no estuvo dispuesto a tolerar (como pueden leer más abajo).

Afortunadamente, el problema no pasó a mayores, y aparentemente solo intercambiarion unos cuantos empujones e insultos.

Según cuenta esta página : "Sylvester Stallone ha contado para la revista FHM que en el jardín de su casa de Miami se vivió una escena de película. En 1997, durante una fiesta que organizada por Stallone los dos famosos actores del cine de acción protagonizaron un conflicto que pudo acabar en las manos.

Steven Seagal provocó a Jean Claude Van Damme diciéndole que podría "patearle el culo" en cualquier momento, y el actor belga quiso que el norteamericano se lo demostrara en el jardín de Stallone.

Stallone apuesta por Van Damme

Stallone cuenta que cuando Seagal oyó que Van Damme aceptaba el reto, decidió "presentar sus excusas" e irse de la fiesta, para que la cosa no fuera a mayores. "Pero Van Damme, que estaba como un loco, le siguió hasta un club nocturno y se lo volvió a ofrecer", añade Stallone, que matiza que, no obstante, la pelea entre los dos actores nunca llegó a materializarse, pero el actor, de 61 años, no tiene ninguna duda de quién habría ganado ese combate que se iba a librar en la parte de atrás de su casa de Miami.

"Van Damme era demasiado fuerte. Seagal no tenía nada que hacer con él", asegura Stallone."

Muchos estarán pensando "Me hubiese gustado ver esa pelea", pero la violencia no es buena, y estos actores son ejemplos para la juventud, por lo que su conducta debe reflejar el espíritu positivo, pacífico y constructuvo de las artes marciales, no las bravuconadas ni fanfarronerías de sujetos que necesitan aparentar ser más "fuertes" que el resto.

Esto es más bien evidencia de una actitud muy inmadura, que refleja principalmente la inseguridad de la persona que así actúa.

Pero, especulando, ¿quién hubiese ganado tal pelea? Mi opinión es que hubiese ganado Steven Seagal, y honestamente creo que sin mucha dificultad. La opinión de Stallone de que Van Damme era "muy fuerte" ciertamente es un factor; pero no es determinante, ya que en las artes marciales (especialmente en el Aikido, en el que es experto Seagal), la fuerza puede ser usada contra el oponente, por lo que lejos de ser una ventaja para el "fuerte", puede ser más bien la clave de su derrota.

Por eso difiero de la opinión de Stallone sobre quien habría ganado tal pelea.

En todo caso, los siguientes videos podrían ayudarlos a ustedes a responder esta pregunta o formarse una opinión...





Lo que es irónico, es que según esta noticia, ambos trabajarán juntos en una película que se rodará este año, y se estrenará el próximo. Como soy fan de ambos, estoy desde ya esperando ver esa película...

Rápido y Furioso 4: protagonizada por Vin Diesel y con la participación del cantante Don Omar. Excelente película de acción.





Para los fans de las películas de acción, o de Vin Diesel, esta película es absolutamente imprescindible.

Me gustó mucho, quizás más que las anteriores, aunque la de Tokio (Rápido y Furioso 3) fue la que más me gustó de las tres primeras.

Un dato curioso es el hecho de que en esta película participó el cantante Don Omar, quien hace un tiempo grabó un video relacionado con Rápido y Furioso parte 3 (Tokio), es decir, con escenas de esa película, y que pueden ver a continuación:



Aunque no me gusta mucho este tipo de música, entiendo que Don Omar tiene algunos seguidores en varias partes del mundo.

Volviendo a la película, como dije, creo que los fans de la acción se divertirán bastante. Sería aconsejable ver todas las películas anteriores de Rápido y Furioso, pero tal cosa no es necesariamente requerida, es decir, creo que esta película puede verse independientemente de las anteriores.

Yo al menos me confieso una fiel seguidora y fan de estas películas. Y espero que continúen grabando más de ellas.

Muy recomendada.

miércoles 15 de abril de 2009

Charles Tart y su libro The End of Materialism. Un aporte científico y académico al estudio de la conciencia


The End of Materialism, el más reciente libro de Charles Tart, psicólogo y parapsicólogo de prestigio internacional, es en mi opinión una de las obras más brillantes sobre el tema de la conciencia y la naturaleza humana que han sido publicado en los últimos años.

Creo que no exagerar si digo que Tart es probablemente uno de los más brillantes parapsicólogos que han existido jamás (yo lo pondría en el mismo grupo selecto de Dean Radin), y cuyo aporte bibliográfico al estudio de las habilidades "anómalas" de los seres humanos se encuentra dentro de los más rigurosos que existen.

Con un conocimiento enciclopédico sobre la mejor evidencia de la parapsicología, sobre los estudios en psicología científica y neurociencia, y sobre las discusiones acerca de la conciencia, el Dr.Tart demuestra convincentemente que las pruebas a favor de algunos de los llamados fenómenos paranormales permite conciliar lo mejor de la ciencia con lo mejor de la conciencia espiritual.

Que la idea de que la espiritualidad es incompatible con la ciencia se basa en presuposiciones filosóficas, no en la evidencia científica (esta más bien es conciliable con una cosmovisión espiritual), y que es posible desarrollar una filosofía que armonice en forma lógica y coherente la ciencia con la dimensión espiritual y la conciencia del ser humano.

Me gustó mucho el tono y forma de expresión del autor; cuya prosa se caracteriza por ser muy agradable, con sentido del humor, pero al mismo tiempo con rigor y honestidad intelectual.

Mi opinión es que todos los científicos, filósofos, investigadores y público general deberiín estudiar esta obra con el mayor detalle posible. Yo he estudiado alguna de la mejor literatura sobre estos temas, pero casi no hay libros que ofrezcan una visión panorámica o sistémica de la materia (esto es algo que más bien le "toca" al lector hacer, lo que no siempre es fácil), donde se combine lo mejor de la evidencia científica como lo mejor de la dimensión espiritual y el potencial de la conciencia del ser humano. Este libro ha llenado este vacío en forma muy satisfactoria y convincente.

Es el tipo de libros que pueden cambiar el modo en que vemos las cosas.

A continuación les dejo un video del Dr.Tart donde comenta algo sobre los "estados alterados de conciencia" (un tema que el Dr.Tart ha investigado por años):




También, sobre las llamadas "Experiencias cercanas a la muerte", el Dr.Tart tiene algunas cosas interesantes que decir:

Pseudo-escepticismo: Winston Wu entrevistado sobre su famoso artículo sobre los debunkers y pseudo-escépticos.

Winston Wu tiene un extenso artículo donde examina detalladamente algunos de los problemas que presentan los argumentos pseudo-escépticos más comunes y frecuentes, empleados para refutar, invalidar, minimizar, ridiculizar o desprestigiar la investigación y evidencia que apoya la existencia de algunos fenómenos paranormales (como la telepatía, la psico-kinesis, la visión remota, etc).

Hace poco, Winston fue entrevistado en el programa "Ghostly Talk", que es un conocido programa de radio por internet; y en youtube se ha publicado esa entrevista, que incluyo a continuación.

Antes de colocar los videos, debo decir que los argumentos de Winston son bastante buenos; de hecho, cualquiera que haya tenido o leído un debate con algún pseudo-escéptico, sabrá que en general los argumentos de éste son los mismos que Winston analiza, ya que tales argumentos son bastante previsibles, y sus fallas muy obvias, tal como Winston demuestra. Y que tales argumentos son frecuentemente usados para proteger una sistema de creencias que excluye y es hostil hacia lo paranormal (que ellos confunden y mezclan con los "sobrenatural", Santa Claus o con cuentos de hadas), reventar el debate, causar confusión, crear dudas sobre la credibilidad de los investigadores, alardear de mayor inteligencia, astucia o racionalidad, y tener razón a toda costa, y no como un medio sistemático de indagación intelectual que nos aproxime a la verdad.

Esto hace de un debate con estos sujetos una verdadera pérdida de tiempo, por no estar dialogando con alguien abierto al posible peso de tus razones y argumentos, sino con una persona fuertemente convencida (por razones filosóficas, principalmente el materialismo) de que tales fenómenos son imposibles, su investigación pura "pseudociencia", y sus seguidores o estudiosos unos vulgares charlatanes, crédulos e ignorantes. De allí que habitualmente no te vean como interlocutor, sino como un despreciable enemigo o contendor, y te traten como tal.

Quien no haya visto el estilo pseudo-escéptico de debate en su más pura manifestación, puede fácilmente leer los comentarios al siguiente video de youtube donde el "escéptico" Michael Shermer hizo un test con el astrólogo védico Jeffrey Armstrong, y este último lo pasó exitosamente (haciendo ver a Shermer como un tonto en su propio test, y refutando el prejuicio pseudo-escéptico de que ningún proponente de lo paranormal puede pasar una prueba controlado bajo el escrutinio "escéptico"). El enlace lo tienen más arriba, el video lo pueden ver a continuación (entren al enlace, y vean los comentarios, en especial observen los rodeos y especulaciones que hacen los pseudo-escépticos para rechazar el resultado; por supuesto, si el resultado hubiese sido negativo, y el astrólogo hubiese fallado, ¿creen ustedes probable que tales "escépticos" formularían las mismas objeciones y críticas al diseño del test?)



Debo añadir que el anterior video no debería considerarse necesariamente una "prueba" a favor de la astrología védica; pero si es una prueba del prejuicio e irracionalidad de muchos pseudo-escépticos de la web, y de cómo reaccionan cuando le ofreces evidencias o hechos contrarios a sus creencias anti-paranormales.

Volviendo a Winston, debo también añadir que existen muchos otros argumentos y hechos (algunos, muchos más fuertes que los que Winston plantea) para mostrar la debilidad de algunos planteamientos pseudo-escépticos. También debo decir que yo no comparto todos los puntos de vista de Winston, ni todos los ejemplos de que se vale para ilustrar sus argumentos.

Disfruten la entrevista:













lunes 13 de abril de 2009

Año de Darwin: Entrevista al profesor Carlos de Castro Carranza

Lo que sigue es una entrevista efectuada a Carlos de Castro Carranza, profesor de Física Aplicada y de Ecología y Desarrollo de la Universidad de Valladolid, quien es también autor del libro "El origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución". Agradezco al profesor Carranza por su amabilidad en concederme la entrevista. Estoy segura que será del agrado de los lectores de mi blog.

1)Profesor Carranza ¿Qué opina de todo el boom informativo sobre el llamado Año de Darwin?

En parte me parece lógico. En 2005 celebramos el año “milagroso” de Einstein. Creo que nuestra civilización es muy propensa a ensalzar a los héroes, y no está demás que junto a deportistas, cantantes, políticos y literatos se cuele de vez en cuando algún científico. Lo que no sé si es tan lógico es que la mitificación del héroe sea en todos los planos, queremos que el actor de Hollywood sea además un buen padre, solidario con los africanos pobres, etc. No hemos cambiado mucho respecto a la época de Ulises o Ariadna. En cuanto al caso concreto de Darwin, me parece que ni siquiera con Einstein o Newton se hicieron tantos esfuerzos de “divinización”.

En este caso hay además un enemigo al que combatir (creacionismo, diseño inteligente), lo que eleva a Darwin al equivalente de héroe griego o santo mártir cristiano. Y como con otros mitos, detrás de ellos hay gente poderosa interesada en su mitificación.

No olvidemos que la teoría darvinista no es solamente una teoría científica sin más, es una teoría que hunde sus raíces en visiones del mundo filosóficas y sociales consustanciales a la teoría. Es una teoría que trata de responder a las tres preguntas fundamentales que se lleva haciendo el ser humano desde que es tal: ¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿A dónde vamos? Las mismas preguntas que se han hecho las filosofías y religiones del mundo. A nadie le dejan indiferentes.

2)¿Usted piensa que la relevancia y atención que la obra de Darwin cobrará este año en los medios científicos y de comunicación, fomentará un examen crítico de la obra de este autor, y propiciará la seria consideración de teorías científicas alternativas sobre la evolución?

La mayor parte de los esfuerzos no están yendo en la dirección del examen crítico de la obra del autor, sino en la dirección de ensalzarlo y de contraponerlo a las visiones acientíficas, no a otras visiones científicas. Pero también es cierto que algunos científicos y periodistas con buen espíritu de investigación tratan de profundizar realmente en la obra de Darwin y en el estado actual de la teoría (el neodarwinismo) y unos pocos de entre ellos quizás se molesten en revisar otras teorías científicas alternativas. El que se acerque a Darwin desde la historia de la ciencia dejará de mitificarlo fuera del ámbito científico (era un racista, machista, rico usurero… una persona que no aprobaría los valores mínimos de nuestra sociedad actual). Y el que se acerque a su obra científica se dará cuenta de lo lejos que está el Darwin histórico real del Darwin que nos venden los libros de texto escolares y científicos. La propia ciencia ha hecho un mito de su obra científica, lo cual dice poco a favor de cómo funciona ésta.

Si pensamos que parte del propósito de la celebración de Darwin es ensalzar una parte de la visión de Darwin, parece lógico que no debemos esperar que se propicie un debate con otras teorías científicas: ¡no vaya a ser que sean mejores!

3)Usted es el autor de la excelente obra "El origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución", cuya lectura me parece imprescindible. ¿Puede explicarnos brevemente cuál es la idea central de su libro?

Veamos… La misma teoría que explicaría el origen, permanencia y evolución de Gaia, se aplicaría a la evolución de las especies. Lo que evoluciona en la superficie de la Tierra es Gaia, la evolución de las especies es un efecto colateral de la evolución del organismo principal que es la propia Gaia. Es Gaia de hecho la que hace evolucionar a sus partes que son los seres vivos y sus interrelaciones. Por evolución se entiende no solo transformación o cambio, sino desarrollo, crecimiento en complejidad. La teoría retoma la vieja idea de que en el universo existe una tendencia o ley hacia el aumento de la complejidad.

4)Se menciona mucho el concepto de Gaia; pero creo que esta idea no ha sido bien comprendida por muchas personas. ¿Podría explicarnos en qué consiste la noción de Gaia y por qué ella es relevante para la comprensión de la vida y la evolución?

Aquí he de mencionar que mi noción de Gaia no es la misma que la de Lovelock y sus seguidores, ellos ven a Gaia como un sistema complejo en el que intervienen los vivientes y que genera estados adecuados para la vida de los vivientes presentes. Otros incluso la ven como un sistema complejo que ni siquiera genera estados adecuados para la vida sino que los seres vivos simplemente se adaptan a las condiciones que crea el “sistema complejo”. Lovelock utiliza la idea de organismo aplicada a Gaia como una metáfora útil y visual, pero solo eso.

Mi visión es más radical y se retrotrae a visiones muy anteriores a James Lovelock: Gaia es un organismo, con propiedades y funciones similares a las de otros “sistemas” que llamamos organismos: una bacteria, una rana, un árbol, etc. Además, como tal organismo tiene fines y propósitos, es un “sistema” que los filósofos llaman teleológico (con telos, con finalidades).

En cuanto a porqué Gaia es relevante para la comprensión de la vida y de la evolución… pues porque si Gaia es el organismo que vive en este planeta y todos los seres vivos formamos parte de él, las propiedades, las observaciones, las funciones, los procesos de la vida y de la evolución en realidad son de Gaia; comprender a Gaia es comprender el fenómeno de la vida y de la evolución. Yo diría, parafraseando a un neodarwinista (Theodosius Dobzhansky): Nada tiene sentido en biología sin la luz de la evolución… de Gaia. Y a Lynn Margulis: la evolución… de lo complejo… es, simplemente, toda la historia. Y en la Tierra toda la historia es la historia de Gaia.

5)¿Está su teoría fundamentada en descubrimientos y datos científicos? Si es así, ¿puede mencionarnos algunos de ellos?

Por supuesto. Primero, trato de ver que la teoría neodarwinista no es capaz de explicar fenómenos muy relevantes de la vida –no es una teoría completa-, el caso principal para mí es el hecho de que no es perfectamente compatible con Gaia, al menos con una Gaia capaz de regular estados aptos para la vida y aún más incompatible lo es con una Gaia orgánica. Por tanto, hay que construir una teoría que fundamente el fenómeno Gaia y lo que observamos a escalas que van desde el ecosistema hasta el planeta. El neodarwinismo se ha tenido que hacer verdaderamente “rocambolesco” para tratar con entidades que sean mayores que el organismo.

Segundo, parto de otras teorías que hunden sus raíces en la física: teoría general de sistemas,termodinámica de sistemas alejados del equilibrio, etc. para discutir que de nuevo el neodarwinismo no encaja bien en el puzzle construido por la nueva física, por lo que una nueva teoría biológica se hace necesaria.

Y el ejemplo que más me gusta, el redescubrimiento más importante que ha hecho la ciencia en los siglos XIX y XX es que vivimos en un universo evolutivo en el sentido que desde el Big-Bang se han creado estructuras cada vez más complejas, desde una sopa informe hasta –por ahora y que sepamos- Gaia, pasando por estrellas, planetas, bacterias, esponjas, insectos, delfines, termiteros, bosques tropicales… Y lo que aún es más importante, la aparición de sistemas complejos nos da la impresión de que es acelerada, es decir, que la aparición de la primera bacteria requirió más tiempo que la aparición de la primera esponja desde la primera bacteria, y la aparición del primer termitero requirió menos tiempo que la aparición de la primera esponja.

Esto es un hecho observacional. Real. Científico.

Por tanto, deberíamos tratar de explicarlo. Lo curioso es que la ciencia se empeña sistemáticamente en ignorar ¡el hecho más claro y fundamental de nuestro universo! El neodarwinismo ha hecho lo propio en su campo, es más, cuando se acorrala a un neodarwinista con la pregunta, termina diciendo que la complejidad se deriva de que es el único camino posible.

Pero no explica ni porqué es un camino que se ha mostrado estable a lo largo de 4000 millones de años, ni tampoco porqué es un camino cuesta abajo (la evolución de lo complejo se acelera). Sencillamente, no puede explicar esa aceleración que se lee cuando vemos la historia de la aparición de los organismos más complejos de su momento histórico.

Hay que crear pues una nueva teoría. Mi libro hace el esfuerzo principal aquí.

6)En su opinión, ¿cuál sería la falla básica o el talón de Aquiles de la teoría sintética neo-darwinista?

Dos talones de Aquiles, uno pretender que el mecanismo de la selección natural lo explica todo –cuando no explica nada relevante en la evolución de lo complejo-. El otro talón es la “aleatoriedad”, las mutaciones, fuente última del cambio, deben ser aleatorias respecto a lo que se presenta a la selección natural. Esto es esencial en una teoría que hunde sus raíces en una visión mecanicista del mundo y que huye de cualquier sentido en la evolución. Los mismos bioquímicos están acumulando prueba tras prueba de que esto no es así. Un día, espero que cercano, pasará como con la caída del muro de Berlín, será casi de repente pero tras décadas de tensión. Después los científicos se preguntarán porqué no lo vieron antes cuando las pruebas en contra se llevaban acumulando durante décadas.

7)¿Qué opinión le merece la obra científica de Richard Dawkins, su concepción del Gen Egoísta y la influencia que su pensamiento ha tenido en los biólogos y científicos actuales?

Es el otro extremo respecto a mi teoría, el resto de las teorías científicas que conozco se meterían entre ambas. Reduccionismo frente a Holismo, Mecanicismo frente a Organicismo, y así uno a uno con cada paradigma. Obviamente creo que estoy mucho más cerca de la explicación correcta de la realidad, así que mi opinión es que Dawkins está totalmente equivocado.

Supe en carne viva de la influencia del “gen egoísta” al oír a un amigo mío, veterinario, que era el libro que más le había impactado y que más le gustaba como explicación para “casi todo”. En cierto sentido me pareció que sustituía a la Biblia.

Me temo que el neodarwinismo se hace fuerte con una visión tan radical, pero de éxito, como la de Dawkins, el “dawkinismo” les sirve para criticarlo y vestir al neodarwinismo con piel de cordero. Creo que muchos científicos no reflexionan sobre las consecuencias filosóficas (y políticas) que su ciencia tiene. Me temo que muchos viven en una especie de esquizofrenia en la que la cabeza y el corazón van por caminos muy diferentes. Creo que biólogos, ecólogos, naturalistas, médicos, etc., que además sean creyentes, no son conscientes plenamente de la contradicción entre sus dos creencias.

¿En qué nos basamos para ser ecologistas? ¿En la lucha por la supervivencia? Si el lince desaparece es la ley neodarwinista, el ser humano estuvo mejor adaptado y punto. Si nos descuidamos el neodarwinismo asfixia la moral.

El neodarwinismo fuera del ámbito de la explicación de la evolución da escalofríos (eugenesia, racismo…), pero si el ser humano solo es un producto de esa evolución ciega y competitiva no tenemos escapatoria: “el crecimiento de un gran negocio no es más que la supervivencia del más capacitado… solo es la manifestación de una ley de la naturaleza, una ley de Dios” (John D. Rockefeller). Es la frase más valiente y coherente que he oído desde la visión del neodarwinismo.

8)En su opinión, ¿a qué se debe la hegemonía científica actual del neo-darwinismo? ¿Por qué es tan difícil para sus seguidores reconocer las fallas de las que adolece esta teoría y considerar propuestas alternativas?

En ciencia, la hegemonía de una teoría se mantiene no siempre por los méritos científicos, sino porque encaja con lo que denominamos paradigmas, los presupuestos, la visión del mundo de los científicos que copan el “poder” del ámbito científico. En el caso del neodarwinismo la teoría es una pieza de un puzzle mayor que comprende a nuestra propia civilización: desde el punto de vista filosófico el materialismo, con sus visiones reduccionista y mecanicista. En lo religioso el relativismo, la religión solo en el ámbito privado y claramente separada de la ciencia. En lo político-económico el capitalismo, con sus libertad del individuo, competitividad y selección del mejor.

Y resulta muy difícil considerar otras propuestas precisamente porque el científico, como cualquier otra persona, tiene construido un mapa mental del mundo que comprende a la ciencia y a todo lo demás, cambiar la teoría neodarwinista puede suponer cambiar muchas otras piezas del mapa-puzzle, y para ello hace falta no sólo mucha paciencia, sino para un neodarwinista, muchísimo valor. Si además el poder político y económico se encuentran cómodos con tu teoría científica, más fácil es sentarse en el trono y más difícil derrocar al rey.


9)¿Es la teoría que usted propone compatible o incompatible con la religión, o con alguna concepción espiritual del ser humano? ¿O es su propuesta neutral sobre este tema? Pregunto esto, porque comúnmente el debate sobre el darwinismo se enmarca dentro de un contexto religioso, como si el motivo para afianzar el darwinismo sea acabar con la religión, o como si los críticos del darwinismo fuesen siempre motivados por creencias religiosas manifiestas o encubiertas.

La pregunta se justifica por sí misma, antes dije que el neodarwinismo es tan candente precisamente porque trata de responder a las mismas preguntas que muchas religiones y filosofías. No existe la neutralidad en la ciencia, el simple hecho de decir que la ciencia es neutral a mí ya me está indicando de qué pie cojea el que lo dice, cual es su sesgo.

Reconozco que mi posición, quizás por distinta al debate neodarwinismo versus religión, no sea del agrado ni de unos ni de otros.

Primero creo que es lícito que una persona religiosa pregunte y critique el neodarwinismo, pues sinceramente, no nos engañemos, el neodarwinismo no es compatible con una creencia religiosa.

Veamos cómo responde a las tres preguntas:

¿De dónde venimos? De una evolución aleatoria que por pura casualidad nos ha dado forma.

¿Qué somos? Una máquina programada genéticamente bien adaptada a su entorno, si existimos es porque nuestro linaje compitió bien en el pasado. Si sobrevivimos es porque somos aptos frente a otros que lo son menos. Aquellos más aptos –mejores en este sentido- tendrán más descendencia.

¿A dónde vamos? A ningún sitio, como cualquier especie terminaremos desapareciendo sustituidos por otras especies en un baile aleatorio y sin propósito.

Desde el punto de vista filosófico y desde cualquier tipo de religiosidad, sencillamente: es repulsiva. La visión del mundo neodarwinista es la de la competencia con el fin de sobrevivir, de una lucha de todos contra todos, sin otro propósito que ese, sobrevivir. Pues en el fondo somos máquinas programadas para ello, y encima, nadie ha programado eso, simplemente surge de la aleatoriedad de nuestro mundo. Y si un dios ha diseñado unas leyes así, ¿qué clase de dios cruel diseña un mundo en el que la lucha, la competencia, la supervivencia del más apto para la lucha, en el que todo es un baile de muerte y destrucción, son las reglas de juego?

Un dios así me recuerda al Olimpo griego en sus peores tiempos.

He oído decir a neodarwinistas que su propósito es que nos alejemos de la visión antropocéntrica del mundo (otra constante en las religiones) y comparan a Darwin con Galileo en su lucha dialéctica contra la Iglesia. Pero al establecer que el único fin del individuo es sobrevivir en una lucha competitiva, y dejar descendencia, de nuevo, vuelve a caer en una visión antropocéntrica radical: el individuo se convierte en el centro de todo, y el individuo es el organismo, ni siquiera la especie.

¿A qué religión le puede gustar algo así?

En cuanto a mi teoría, la verdad es que no es compatible con las visiones antropocéntricas de la vida, para mí el centro de la vida es Gaia, no el ser humano, así que supongo que esto excluye a las religiones con dioses intervencionistas y centradas en el hombre. La teoría no es muy compatible con las grandes religiones monoteístas.

Pero tampoco con aquellas filosofías o religiones orientales que aunque mejor orientadas hacia el respeto de toda forma de vida, siguen pensando en que el culmen es el ser humano (por ejemplo, la Iluminación de Buda está reservada a ciertos hombres, pero ¿un escarabajo o Gaia pueden?).

Sin embargo, mi teoría sí es compatible con visiones religiosas o espirituales que trasciendan al ser humano. Es compatible con un dios creador del cosmos y unas leyes que lo rijan precisamente hacia un camino de “perfección”, Gaia sería el eslabón más alto que conocemos pero no tiene porqué ser el último, es más, lo lógico es que la evolución de nuestro universo no se pare en Gaia. El escarabajo no es el fin o propósito del universo, el ser humano tampoco, ni siquiera Gaia.

Y la teoría es mucho más humanista que el neodarwinismo pues el ser humano, mejor, la humanidad, sí que puede tener un papel importante en este universo, pero es un papel que exige pasar por una humildad extrema: no soy el propósito de nada, pero puedo ayudar a la creación de una Gaia más evolucionada (o por lo menos dejarla en paz).

El mapa-puzzle en el que encaja mi teoría es distinto al de las religiones clásicas y al de nuestra civilización occidental presente.

Está todo por construir.

10)Además de su libro, ¿Existe alguna bibliografía o literatura básica que usted recomendaría a los jóvenes científicos, y al público general interesado en estas cuestiones, o que desee profundizar más al respecto?

Aconsejo dos libros más sobre Gaia, para ver el espectro que abarca la teoría: “Gaia toma cuerpo” de Tyler Volk (editorial Cátedra) y “Gaia: the practical science of planetary medicine” de Lovelock (editorial Oxford) y si se quiere en español, el primer libro de Lovelock: “Gaia: una nueva visión de la vida sobre la Tierra" (editorial Blume).

Para cuestiones sobre evolución de las especies, es imprescindible leer a Lynn Margulis y a su hijo en “Captando Genomas” (Kairós) o “The symbiotic planet” (Phoenix). Para otra crítica al darwinismo, con aportaciones además a la construcción de una nueva teoría de la evolución: “Pensando la evolución. Pensando la vida” de Máximo Sandín (ediciones crimentales). Su teoría y la mía son independientes (las elaboramos sin saber el uno del otro) pero con puntos esenciales en común.

11)Algo más que le gustaría agregar para finalizar la entrevista.

Sí, para un científico o un filósofo, no hay nada más excitante que descubrir que “está todo por construir”. Cuando te libras de una teoría como el neodarwinismo, con tantas implicaciones fuera de la biología, resulta que tienes que cimentar no sólo tu nueva teoría, sino que debes ir creando y cimentando mucho más. Es como si un día descubres en tu propia casa un armario, te metes en él y resulta que da a un mundo nuevo. Enterito para ti. Es maravilloso. La teoría Gaia orgánica son solo los primeros pasos en un mundo entero por descubrir. Invito al lector a explorarlo, en este mundo, sí que cabemos todos.

martes 7 de abril de 2009

Carlos de Castro Carranza: El año de Darwin y Lovelock. 6ª parte: El Origen de Gaia

El año de Darwin y Lovelock

6ª parte: El Origen de Gaia


Carlos de Castro Carranza


Hasta ahora hemos explicado que los hechos experimentales y la historia de la vida sobre la Tierra favorecen la explicación de un superorganismo al que, siguiendo a Lovelock, le podemos llamar Gaia.

Hemos establecido que el neodarwinismo no es una teoría válida para explicar a Gaia, ni tampoco para otra serie de características como el aumento acelerado de la complejidad.

Hemos establecido en cambio, que la ley de la entropía y su ampliación en un hecho observado, que en sistemas complejos la entropía aumenta más rápidamente, es compatible con la estabilidad y sostenibilidad de Gaia, pero que las fuerzas de la competencia y la selección natural no llevan a sistemas en los que la entropía discurra por el camino de aumento más rápido.

Pero, ¿Cómo surgió Gaia? ¿Cómo evoluciona? ¿Por qué se acelera la evolución?

El que cada salto evolutivo (de bacteria a eucariota por ejemplo) sea estable y coherente con las leyes de la termodinámica no es suficiente para explicar el cómo y por qué se producen esos saltos.

Para ello vamos a recurrir a un concepto propio de la temática del Desarrollo Sostenible: el principio de los límites del crecimiento.

Una particularidad que tienen los organismos vivos es su capacidad de reproducción. Al replicarse los organismos tienen el potencial de llenar el espacio que los contiene. Siempre que no se encuentre con límites de recursos energéticos y materiales el potencial de la vida es crecer.

Darwin aplicando una idea parecida (basada en Malthus) supuso que los seres vivos se reproducían con una capacidad que superaba el límite que imponían los recursos. De esta forma sólo sobrevivían unos pocos (“los mejores”).

Si bien es cierto que el potencial reproductivo de los seres vivos es muy grande y si bien es cierto que los seres vivos que aumentan su tamaño poblacional se van a encontrar con límites físicos a su crecimiento, el comportamiento de la naturaleza es mucho más inteligente de lo que suponen Darwin y sus seguidores. Una vez establecida Gaia es ella la que limita las poblaciones y el potencial reproductivo de las especies.

Precisamente surge Gaia como respuesta más adecuada (y estable) al problema de los límites al crecimiento de los seres vivos.

Cuando los recursos naturales escasean por el tamaño de la población de seres vivos que requieren de ellos, existen varias posibilidades de interacción entre los seres vivos y su entorno para resolver el problema.

Una posible respuesta es la competencia por el recurso. Alguien gana y alguien pierde. Uno se reproducirá (pero sólo para sustituir al perdedor) y el perdedor no lo hará. Es la visión neodarwinista. La cantidad de recursos disponible limita la población global final.

Sin embargo, es la menos inteligente y eficiente de las respuestas posibles y no está favorecida por las leyes de la termodinámica que hemos visto.

Otra posible respuesta es coordinarse para ser más eficiente en la obtención del recurso, de tal forma que el recurso que limita a un ser vivo no sea el que limita al otro (es decir, huir de la competencia). Si hay pocos recursos y nos coordinamos, podemos emplear una y otra vez el mismo recurso, uno detrás de otro. Para la materia, procurando reciclar una y otra vez, para la energía, extrayendo todo lo que podamos el gradiente disponible en cascada (aumentando más rápido y eficientemente la entropía).

Por ejemplo, cuando bebo un vaso de agua –el recurso para mi organismo-, las células y órganos podrían competir por obtenerla, pero eso me destruiría. Si el agua es escasa, lo más eficiente y que permite que existan muchos más órganos y células en mi cuerpo, es que cada molécula de agua pase una y otra vez por mi organismo, se recicle, circule todas las veces que pueda. Por ejemplo, si la tasa de reciclado dentro de mi organismo fuera del 50% significaría que es como si hubiera bebido dos vasos de agua en vez de uno. De esa forma se puede mantener un sistema mayor, y más complejo. Y a su vez, la propia complejidad del sistema es la que permite la coordinación necesaria para reciclar.

En un organismo como el nuestro, cada molécula de agua que ingerimos pasa unas 200 veces por los riñones antes de que el organismo la deseche (y la emplee luego otro organismo). Esto supone que en un organismo altamente complejo y coordinado como nosotros (no competitivo dentro de él) la tasa de reciclado del agua es del 99,5%, que es impresionante. Alejamos 200 veces, gracias a la coordinación y el reciclado, el factor limitante, podemos ser 200 veces mayores (y mucho más complejos) que si no recicláramos nada.

De igual forma pasa con los factores limitantes en la biosfera y los organismos, estos se coordinarán tanto como sea necesario en su lucha por lidiar con el problema de los límites al crecimiento.

¿Es que se recicla el agua en Gaia?

Claro. Y no solo eso, se impide además que se escape de la Tierra.

Otro ejemplo, cada átomo de carbono que ingresa en Gaia a través de los fenómenos volcánicos es utilizado unas 200 veces por parte de Gaia hasta que termina como desecho fuera de sus fronteras. Si los organismos que forman Gaia no se coordinaran para utilizar una y otra vez el carbono o el nitrógeno o el fósforo (tres de los más conspicuos factores limitantes) la cantidad de vida que podría sostener el planeta sería cientos de veces menor. Es precisamente el hecho de tener relaciones cooperativas (y no competitivas y selección natural), el que permite que la vida sea tan abundante en la Tierra. Las reglas de Darwin darían lugar a un mundo desértico, en el que los factores limitantes no darían ni para la biodiversidad y productividad del Sahara.

La coordinación que se requiere para el reciclado de materia y energía son tan elevadas que sólo seres de la complejidad del organismo son capaces de llevarlas a cabo. Gaia posee esas tasas de coordinación y reciclado, luego debe ser tan compleja como un organismo.

Pero además, estos procesos ocurren en todas las escalas, desde la bacteria hasta la propia Gaia.
Cuando un hongo se encuentra con problemas de acceso a la energía o un alga se encuentra con problemas de acceso al nitrógeno (en una visión micro de la teoría), la solución no es competir, sino coordinarse hasta el punto de formar un único ser, el liquen. La simbiosis –la forma total de coordinación- en el liquen permite liberar al hongo de sus límites con la energía disponible porque se la proporciona el alga a través de la fotosíntesis, el alga a su vez es liberada de su límite con el nitrógeno porque se lo proporciona el hongo. Al formarse la simbiosis algo casi mágico ocurre: se alejan de pronto los factores limitantes (ya no hay que “luchar por la existencia”), aumenta la complejidad, aumenta la entropía del entorno más rápido que con el hongo y el alga cada uno por su lado. La formación es estable, se “selecciona” de forma automática. Hay evolución.

Y como dice Lynn Margulis vivimos en un planeta simbiótico. Los saltos en complejidad –que es la parte importante en la evolución- permiten llegar a Gaia: la eucariota es la simbiosis de bacterias y virus, un pluricelular es la simbiosis de eucariotas, bacterias y virus. Un termitero es la simbiosis de pluricelulares, eucariotas, bacterias y virus, un bosque tropical es la simbiosis de organismos, eucariotas, bacterias y virus. Gaia es la simbiosis de los ecosistemas y sus simbiosis. Simbiosis dentro de simbiosis dentro de simbiosis. Gaia surge de forma natural como mecanismo más eficiente para aumentar la presencia de la vida sobre el planeta y comenzó a surgir desde el momento en que los primeros organismos tuvieron que lidiar con la aproximación a los límites a su crecimiento. Gaia se ayuda pues así misma y evoluciona con el tiempo. Una vez establecida Gaia es ella la que dirige los procesos internos a ella, todos los “organismos” que forman parte de ella, se supeditan a sus dictados (visión macro de esta teoría), de igual forma que mis células están a mi servicio como organismo. Parte del telos (los propósitos y fines) de los organismos y ecosistemas que conforman a Gaia se dirigen y son dirigidos hacia y por Gaia.

El lenguaje cambia radicalmente; a saber, en un organismo no tiene sentido hablar de competencia entre sus partes, ni de selección natural. Se debe hablar de fenómenos y funciones fisiológicas:

El salmón remonta el río y desova en su cabecera, no para sobrevivir, sino para fertilizar el bosque a través del oso que lo recolecta, reciclando los nutrientes. Por supuesto, el comportamiento del salmón debe ser coherente con la supervivencia de su especie, pero “trabaja” para Gaia. Al ayudar el salmón al reciclado de materia, Gaia se facilita la existencia a si misma y con ello la pervivencia de una diversidad y cantidad de vida mayor. Resuelve así los límites físico-químicos a su desarrollo, pervivencia y evolución. Gaia sólo crece cuando es capaz, a través de su evolución hacia la complejidad creciente, de mejorar sus tasas de reciclado.

Supongo que al lector no se le escapará que el problema de los límites al crecimiento es precisamente el caballo de batalla que enfrenta al ser humano con los problemas de su sostenibilidad…

Más información: “El Origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución”. Editorial Abecedario. 2008. Carlos de Castro Carranza

Carlos de Castro Carranza: El año de Darwin y Lovelock. 5ª parte: Gaia y entropía

El año de Darwin y Lovelock

5ª parte: Gaia y entropía

Carlos de Castro Carranza

Se preguntará el lector qué tiene que ver la entropía (eso de que el desorden aumenta) con Gaia o con la evolución, o con la vida.

De hecho, ¿no parece contradictoria la ley de la entropía con la presencia de seres vivos que son altamente ordenados?

Pues no. No sólo hay contradicción sino que veremos como las leyes de la termodinámica favorecen a Gaia (y no al neodarwinismo).

Definamos de forma intuitiva pero perfectamente válida desde el punto de vista físico la segunda ley.

Definición de entropía: es el grado en el que un sistema ha compartido o difundido su energía entre sus partes.

Segunda ley de la termodinámica, ley de la entropía: en el universo la entropía tiende a aumentar. Es decir, hay una tendencia natural a difundir y compartir la energía dentro del Universo.

Así un sistema tendrá baja entropía si le queda energía que puede compartir y difundir con el resto del mundo. Tendrá alta entropía si ya ha compartido buena parte de su energía.

Pongamos un ejemplo visual, imaginemos al coyote corriendo detrás del correcaminos. Como sabemos, el coyote termina siempre flotando en el aire unos instantes en lo alto de un barranco. Fijémonos que en ese momento tiene una energía potencial gravitatoria y que está cumpliendo con la primera ley de la termodinámica: conserva su energía. Pero no está cumpliendo con la segunda ley: tiene mucha energía disponible que puede compartir con el fondo del barranco y con el aire, así que es inevitable que caiga en picado. Al hacerlo la energía potencial gravitatoria se transforma en energía cinética y durante todo el trayecto en energía calorífica (rozamiento con el aire y al final calentamiento del suelo y de su cuerpo en el choque). Con ello ha difundido y compartido su energía con el resto del universo. Ha cumplido la segunda ley.

Hay sistemas que no pueden momentáneamente aumentar su entropía porque algo se lo impide (el coyote antes de asomarse al barranco, el vaso sobre la mesa). Y hay sistemas que incluso pueden disminuir temporalmente su entropía, por ejemplo, la formación de un cristal de sal común cuando se evapora el agua en la que estaban disueltos sus iones de cloro y sodio. La entropía del cristal ha disminuido (ha quedado almacenada una energía en sus enlaces químicos). ¿Qué pasa con la segunda ley? Nada, que se sigue cumpliendo, porque el agua al evaporarse se ha llevado con creces la entropía que le falta al cristal. El sistema global, agua más cloro y sodio, comparte y difunde más la energía una vez evaporada el agua y formado el cristal que antes de hacerlo. Es más, la formación del cristal se favorece precisamente porque así se comparte y difunde más la energía.

¡Lo mismo pasa con los seres vivos! Todos almacenan una energía en sus enlaces químicos que temporalmente no comparten. Pero en el resto de sus intercambios energéticos, están haciendo que la entropía del universo que los contiene aumente y lo haga de forma que compense la disminución de la entropía en sus cuerpos.

Podríamos pensar, sí, pero, ¿por qué no mueren rápidamente los seres vivos?, por ejemplo, ¿por qué no se autoinmolan los árboles quemándose? De esa forma aumentaría la entropía también.

Pues porque parece que existe algo más, resulta que la naturaleza no cumple la segunda ley de cualquier modo, sino que tiende a hacerlo de la forma más rápida posible. Es como si aborreciera los gradientes (saltos energéticos como el del coyote) o tratara de difundir la energía y compartirla de la forma más rápida posible. Si hay dos caminos para reducir el gradiente o compartir la energía, la naturaleza escoge el más rápido.

Ejemplos: el coyote cae en picado, no planea suavemente para llegar al fondo del barranco. La gota de agua que cae sobre la montaña y busca el mar va por el camino de máxima pendiente, por el más rápido a escala local y que se le permite. La pelota que desciende por una cuesta no zigzaguea.

¿El cristal de sal al formarse favorece la evaporación del agua y con ello aumenta más rápido la entropía?

Sí.

Es decir, estamos ante el preliminar de lo que podría ser una nueva ley de la termodinámica, la cuarta ley (la tercera es la de que no podemos bajar a 0º Kelvin o -273,16º Celsius):

Cuarta ley (preliminar): si existen varios caminos de aumentar la entropía se favorecerá el más rápido.

Y esta es una ley estupenda para la vida. Resulta que un sistema complejo tiende a aumentar la diversidad de caminos posibles para aumentar la entropía. Al aumentar el número de caminos posibles estadísticamente es más probable que aparezcan caminos en los que cumplir la cuarta ley. Es decir, la complejidad, una vez establecida, sería estable porque tiende a hacer que el sistema que la contiene aumente la entropía más rápidamente.

Y la vida es por definición compleja. Así que podemos comprobarlo. ¿Un sistema con un organismo aumenta su entropía más que el mismo sistema sin él? Respuesta: en principio sí. El problema es que los seres vivos son tan complejos que tienden a complicar también el sistema en el que se encuentran, a modificarlo tanto que la comparación no es tan sencilla.

¿Demos imaginar un sistema lo suficientemente global para poder hacer la comparación? Más o menos. Podemos imaginar como sería la Tierra sin vida y comparar la generación de entropía que genera con la Tierra con vida (es decir, con Gaia). ¿Es la Tierra con Gaia no solo más compleja sino que aumenta más rápidamente así la entropía del Universo? He hecho algunos cálculos…

¡Y la respuesta es Si!

Es decir, que las leyes de la termodinámica están favoreciendo la estabilidad de los sistemas complejos. Su sostenibilidad. El desarrollo de Gaia es sostenible porque evoluciona hacia un sistema que se mantiene complejo. Será cada vez más estable si evoluciona hacia un sistema cada vez más complejo.

La vida no es una casualidad en el Universo, sino que muy probablemente es bastante común (es cierto que requiere unas condiciones, como el cristal de sal necesita de agua en evaporación para formarse), pero una vez formada la vida, las leyes de la física la favorecen, y lo que es muy importante, ¡favorece que la vida aumente su complejidad! Es decir, que lo que no es capaz de explicar el darwinismo, el porqué la tendencia y persistencia (a pesar de catástrofes externas a Gaia) a la aparición de especies cada vez más complejas, tenemos una explicación parcial de la mano de las leyes físicas: los organismos complejos son estables porque favorecen el cumplimiento de las leyes de la termodinámica.

Pero no estoy diciendo que estas leyes sean suficientes para explicar la evolución de las especies y de Gaia, pues no explican cómo aparecen los organismos complejos o los sistemas complejos sino que explican su permanencia. En cambio el neodarwinismo no sólo no lo puede explicar, sino que las fuerzas que pretende que están implicadas son opuestas a las leyes que hemos acabado de explicar. Las interacciones entre seres son competitivas, la selección natural es una fuerza simplificadora (y en todo caso conservadora) pero nunca creativa de la complejidad. Cuando dos seres compiten por los recursos al modo de Darwin y del neodarwinismo, la entropía no sólo aumenta más rápidamente, sino que tenderá a hacerlo al revés, más lentamente. Precisamente porque tiende a reducir la complejidad del sistema. Solo la coordinación o la cooperación y no la competencia, son fuerzas que permiten integrar un sistema. Cuando una célula eucariota surgió como interacción entre procariotas, la interacción no pudo ser competitiva, sino necesariamente coordinada. Cuando surge un gorrión como interacción entre sus células y órganos, a nadie se le ocurre pensar que su corazón compite y es seleccionado con el cerebro, o una célula epitelial es seleccionada frente a otra porque su adaptación es mejor y se reproduce más. Los sistemas complejos son seleccionados una vez formados no por la selección natural de Darwin sino porque con ello se cumplen las leyes de la termodinámica. Y cumplen mejor con la "cuarta ley”.

En el sistema Tierra siempre que sea posible se formará una jerarquía de niveles de organización de la célula al organismo y de éste a los ecosistemas y a Gaia. Es inevitable que exista una tendencia hacia la formación de Gaia como un organismo altamente complejo e integrado, sencillamente porque cada paso hacia esa integración y complejidad hace que la Tierra comparta y difunda más rápidamente con el Universo la energía que le viene del Sol. Y si vemos a Gaia como un organismo, de nuevo, la interacción entre sus componentes no será competitiva, ni existirá selección natural al modo neodarwinista, no puede hacerlo, porque ningún organismo y ser altamente complejo lo hace dentro de sí. Así pues, la interacción será coordinada. Los organismos vivos se coordinan como lo hacen las células del organismo del lector. Y esta coordinación es automáticamente seleccionada cada vez que lleva a un crecimiento de la entropía (al menos a largo plazo) porque así se cumple mejor que la energía del universo se difunda más rápido.

En mi opinión, si vemos a Gaia como un organismo, es capaz de modificar tanto el sistema (la superficie de la Tierra), que incluso es difícil comparar el sistema con y sin Gaia. Un organismo es un ser propositivo (con finalidades que le pertenecen aunque éstas sean inconscientes). Gaia regula la temperatura, la salinidad de los océanos, su acidez, etc. con propósito, aunque éste sea inconsciente. Esto nos resultara extraño hasta que pensemos que la colmena de abejas regula bastante bien la temperatura interna sin ser consciente de lo que hace, pero con un claro propósito (o varios, como puede ser mantener la cera sólida y la miel líquida, ayudar a la supervivencia de sus abejas que no están sometidas a los rigores del invierno, etc.). Cuando una golondrina construye su nido, es obvio que lo hace con un propósito claro, sea o no este consciente. Todo organismo tiene propósitos. Todo organismo favorece la creación de entropía y además de una forma más rápida. El sistema Tierra tenderá, si las condiciones son apropiadas, a formar un macro-organismo. Si a este organismo lo llamamos Gaia, Gaia tiene que tener propósitos.

Pero al igual que mis células y órganos tienen sus propios propósitos pero sometidos a los propósitos del organismo en el que se encuentran (yo), hasta el punto de que muchas células mueren a diario para mantener el organismo en óptimas condiciones, debemos extrapolar lo mismo para Gaia. Los órganos y células de Gaia, sus partes en interacción, tendrán propósitos propios, pero sometidos a los propósitos y dictados de la propia Gaia. Es Gaia y no la selección natural darwinista, la que selecciona en cada momento de Gaia, qué células mueren y se reproducen. Si no lo hiciera así, no podría haber la integración suficiente como para formar un organismo.

Por supuesto esto tiene implicaciones para el ser humano y para nuestro concepto de Desarrollo Sostenible y el de la propia Gaia.

Más información: “El Origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución”. Editorial Abecedario. 2008. Carlos de Castro Carranza

Carlos de Castro Carranza: El año de Darwin y Lovelock. 4ª parte: Teoría Gaia orgánica versus neodarwinismo

El año de Darwin y Lovelock

4ª parte: Teoría Gaia orgánica versus neodarwinismo

Carlos de Castro Carranza

Ya hemos señalado la incompatibilidad entre la teoría de Darwin (y sus derivadas) con la teoría de Lovelock (y sus derivadas).

Algunos autores viendo esta incompatibilidad, lo que han hecho ha sido limitar o debilitar la teoría Gaia. Tyler Volk es el mejor ejemplo quizás de los expertos en Gaia que han minimizado la teoría.

Para Volk, la vida se adapta al entorno que sufre en cada momento, si bien, buena parte de ese entorno es consecuencia de los residuos que generamos los seres vivos. Es decir, vivimos de los desperdicios que los seres vivos generamos y simplemente nos adaptamos, a través de la selección natural, al ambiente que vamos dejando tras de nosotros. Algunos parámetros gaianos, como tasas de reciclado del carbono, fósforo o nitrógeno, son indicadores de la elevada capacidad de adaptación de los seres vivos, que los hace supereficientes en la búsqueda de los recursos naturales, los cuales son utilizados una y otra vez en favor de la supervivencia. De ahí que los vivientes usen los residuos de un ser vivo como alimento.

La verdad es que si se quiere hacer compatible a Gaia con el darwinismo, no queda otro remedio que seguir a Volk minimizando las capacidades de Gaia. Para él la regulación de la temperatura, de los gases de la atmósfera, etc. son puras casualidades (“regalos” lo llama).

El problema es que esto no es muy científico. En el fondo Volk minimiza a la "diosa Gaia" para ensalzar a otra: la "diosa Fortuna". Que es la menos científica de las diosas griegas. En el fondo extraeríamos la consecuencia de que la biosfera es un ente único en el Universo. Que si la concentración de sales permanece constante en el mar durante millones de años es por casualidad, que si la concentración de oxígeno permanece entre el 15 y el 25% en la atmósfera durante cientos de millones de años es por casualidad. Que si un día esto cambia, los seres vivos se adaptarán como dicta la teoría neodarwinista.

Pero son tantas las "casualidades" que cualquier visión no pseudorreligiosa debería hacernos pensar que no, que no puede ser, que tiene que existir una razón científica detrás de todo esto.

¿Por qué después de una debacle como un gran cambio climático provocado por la caída de un meteorito, como el que extinguió a los dinosaurios y a más de la mitad de las especies, se restituyeron los valores anteriores de homeostásis (temperatura, acidez de las aguas, salinidad del mar, concentración de gases en la atmósfera), en vez de surgir seres vivos adaptados a las nuevas condiciones? Desde el punto de vista de Gaia, la respuesta es muy sencilla: Gaia, aunque herida o enferma, se recuperó del accidente, igual que un organismo lo hace después de la enfermedad o el accidente. Desde el punto de vista del neodarwinismo la respuesta lógica habría sido el surgimiento de nuevas especies adaptadas al nuevo entorno, pero ese entorno no habría sido adecuado para lo que vino después, que fue un entorno muy parecido al que había antes. ¿Intervino la diosa Fortuna para que los seres vivos que se iban adaptando al cambio provocado por el meteorito generaran mediante sus "desechos" un entorno similar al anterior?

¿Por qué la evolución de las condiciones sobre la Tierra han sido las adecuadas para que surjan formas cada vez más complejas? ¿Por casualidad?

Porque la realidad es que la temperatura y muchos otros parámetros han cambiado lentamente, en miles de millones de años, permitiendo el desarrollo de formas tan complejas como un termitero, un gorrión o un bosque tropical. En las condiciones de hace 3000 millones de años, no sólo no existirían estas formas que hoy vemos, es que no existirían formas tan complejas, tuvieran la forma que tuvieran. ¿Por qué? Por que a 65ºC en vez de a 15ºC, las proteínas no son tan estables, las membranas celulares de todos los seres vivos necesitan muchos más mecanismos de reparación (y de consumo de energía) a esa temperatura que a la de 15ºC, con lo cual, los seres vivos tendrían que gastar una energía extra dificultando su propia evolución hacia la complejidad. Lo mismo pasa si los medios acuáticos (mares, lagos y ríos) fueran muy ácidos o muy básicos (y no prácticamente neutros como ahora), la vida podría adaptarse, pero a costa de habilitar muchos mecanismos de defensa consumidores de energía y recursos.

Por supuesto, hay seres vivos en medios ambientes extremos (muy ácidos, muy salados, muy calientes, muy secos...) pero la biodiversidad de estos ambientes en muy inferior a la que existe en medios más "suaves". ¿Por qué? La física tiene la respuesta (no el neodarwinismo que aspira a una capacidad de adaptación a lo que sea): se necesita mucha energía para los mecanismos de protección. Y aunque encontremos flamencos complejos en lagos hipersalados, estos se han adaptado a ese ambiente sí, pero no han evolucionado allí (no han surgido evolutivamente de especies que ya vivían en esos ambientes).

Es decir, Gaia ha ido evolucionando controlando y generando un ambiente que la favorece, en la cual, los seres vivos que la componen, son capaces de medrar, evolucionar más rápido y aumentar su propia diversidad. Es mejor tratar de explicar el cómo que pensar que han sido mil casualidades. Al menos lo es desde el punto de vista científico.

Pero además, la complejidad en la Tierra no ha aumentado simplemente de forma lineal.

Se necesitó mucho más tiempo y generaciones de bacterias para formar la primera célula eucariota que el tiempo y las generaciones de eucariotas que permitieron formar el primer organismo pluricelular, y desde el primer organismo pluricelular se necesitó aún menos tiempo y generaciones para formar el primer termitero. La complejidad se acelera en vez de ralentizarse como sería de esperar de sucesos aleatorios y cada vez menor número de “ensayos” (mayor tiempo entre generaciones, una bacteria se multiplica cada media hora, un mamífero necesita semanas o incluso años). ¿Todo esto es casualidad?

El neodarwinismo no sólo explica mal el aumento de la complejidad, es que se puede demostrar matemáticamente que un crecimiento en la complejidad que se acelera es incompatible con que la innovación que se necesita venga de la mano de cambios fortuitos (las famosas mutaciones sin sentido adaptativo del neodarwinismo) más la selección natural. Lo que deberíamos esperar según el neodarwinismo es que hubiera un aumento de la complejidad sí, pero cada vez a una tasa más lenta, justo lo opuesto a lo que observamos. De nuevo, la explicación debería recurrir a la diosa Fortuna, y esta vez actuando constantemente en la misma dirección. Es como después de haber sacado un seis repetidas veces en un dado durante muchos años, seguimos jugando y seguimos sacando un seis, y así durante miles de veces.

En fin, que a cualquiera se le ocurre que más que un milagro es que el dado tiene las seis caras con el número seis (la hipótesis científica comprobable).

Desde los primeros seres vivos que se empezaron a replicar hasta los termiteros, los guepardos, los bosques tropicales y la misma Gaia, todo ha sido una historia que sigue una clara tendencia al aumento de la complejidad de forma acelerada. Y a la aparición de entidades orgánicas ordenadas jerárquicamente: bacterias, eucariotas, pluricelulares, hormigueros, ecosistemas, Gaia. Todas ellas con las propiedades de un organismo vivo.

Estos hechos evolutivos hay que intentar explicarlos desde una teoría científica. Y el neodarwinismo se ha demostrado contradictorio con ellos.

Más información: “El Origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución”. Editorial Abecedario. 2008. Carlos de Castro Carranza

Dragon Ball Evolution: Controversial adaptación para el cine de un conocido Anime



Yo realmente no soy fan de "Dragon Ball", pero tengo interés en este película, dado el gran revuelo y expectativa que hay sobre ella.

Según wikipedia, "Anime" "fuera de Japón, es el término que agrupa los dibujos animados de procedencia japonesa y hasta cierto grado los elementos relacionados"

Yo particularmente no encuentro nada extraordinario en los "Anime", pero estoy conciente de que mucha gente disfruta de ellos, y que la adaptación al cine traerá a muchos fans, y crearán nuevos, de este tipo de programas. Es por eso que espero ver pronto esta película.

Otro aspecto interesante que rodea a esta película, es que al parecer, muchos de los fans de los Anime no están contentos con la adaptación que se ha hecho. Y pueden incluso considerar casi como una ofensa dicha adapatación de sus tan apreciados dibujos animados japoneses.

Partiendo de este hecho, estimo que muy probablamente la película creará bastante controversia entre la comunidad de fans de los ánime, aunque no sé hasta que punto esto repercuta en el éxito de la película.

Un ejemplo de lo anterior, es el siguiente video que, en forma de parodia, han creado unos fans de los anime acerca de esta adaptación para el cine de Dragon Ball Evolution.


Kenny George: el jugador de baloncesto más alto del mundo, quien podía dar mates sin saltar.



Kenny George es el jugador de baloncesto más alto del mundo; con una estatura de apróximadamente 7'7 pies (o 2,31 centimetros) podía fácilmente volcar el balon en la cesta sin necesidad de saltar.

Por supuesto, debido a su gran tamaño, tenía dificultades para el movimiento ágil y veloz, y esto podía frenar un poco la eficacia de su juego. Sin embargo, el gran tamaño y la cercanía a la cesta le permitía compensar todo esto.

Desafortunadamente, George está retirado del baloncesto, a pesar de su juventud, debido a que una infección requirió que se le amputara parcialmente uno de sus pies, truncándose así su carrera deportiva.

El título de este post "El jugador de baloncesto más alto del mundo" puede hacer creer que George ha sido el más alto en haber jugado al baloncesto, pero esto no es correcto. Otro jugador, llamado Manute Bol, medía exactamente lo mismo que George, y podía volcar el balón con tanta facilidad como él. Pueden ver a Bol en el siguiente video:



Pero estos jugadores son superados, aunque por apenas un centímetro, por George Bell, el hombre más alto de América (quien no es jugador de baloncesto), y quien mide 7 pies con 8 pulgadas (2,34 centímetros). Lo pueden ver en el siguiente video:



Pero aun Bell no se puede comparar con Robert Wallowd, el hombre más alto de la historia, con 8 pies 11 pulgadas (2,72 centímetros), y que pueden ver en este video:



O en esta foto, con su padre:

Rupert Sheldrake y la telepatía por teléfono



Una experiencia común que mucha gente refiere es que conoce, con antelación, qué persona está llamado a su teléfono. En principio, esto no tiene nada de extraordinario, si tomamos en cuenta los siguientes hechos:

1)Generalmente, nuestro círculo de amigos está compuesto por un número determinado de personas. Por tanto, es probable que quien nos llame sea uno de ellos, es decir, que las probabilidades de acertar aumentan en la medida en que se reduce, determina y especifica el número de personas potenciales que puede llamarnos.

2)De entre ese grupo de amigos, somos más cercanos a unos que a otros; por tal motivo, esto aumenta la probabilidad de que si alguien me llama, yo pueda en muchos casos acertar quien podría ser (tomando en cuenta factores como la hora de la llamada, etc.)

Debido a ambas razones, uno puede explicar perfectamente la mayoría de los casos en que acertamos identificar quien nos llama al teléfono, sin necesidad de considerar alguna explicación como la telepatía (o transferencia directa del pensamiento, por vía extra-sensorial o fuera de los sentidos normales).

El problema es que no todos los casos pueden ser fácilmente explicados de esa forma; y son estos casos los que sugieren que podría existir algún mecanismo paranormal en el proceso de identificación de quien nos llama. Algunos ejemplos:

1)Una persona B tiene muchos años (10 o 15 años) sin ver a la persona X. Un buen día, al llamado de su teléfono, la persona B tiene la extraña convicción de que quien está llamado es la persona X; y cuando coge el teléfono constata, para su sorpresa, que se trató efectivamente de la persona X (la sopresa se produce por la tremenda "coincidencia" de estar seguro que era X, y no otra persona, la que efectivamente llamaba).

2)Una persona B está intensamente pensando en la persona X (que tiene muchos años sin ver o saber nada de ella). En el momento en que está pensando en ella (pensamiento que no es frecuente en la persona B, sino un hecho aislado), suena el teléfono, y es la persona X (quien muchas veces también refiere "estaba pensando mucho en tí, y decidí llamarte").

Estos casos, debido a lo improbable de su ocurrencia, permiten suponer que algo más que simple coincidencia o casualidad ha causado esa experiencia. Sin embargo, la sola suposición de ello no es suficiente, porque los eventos improbables también ocurren a veces.

Es por esto que se requieren estudios científicos, que permitan controlar las variables, y mediante el correspondiente análisis estadístico, determinar si el fenómeno puede ser explicado como una simple casualidad; o si por el contrario, la casualidad no es la explicación (lo que implica que la explicación tiene que ser otra, paranormal o no).

Esto es lo que el biólogo Rupert Sheldrake ha hecho desde hace varios años. Su investigación sugiere que, algunos casos de identificación de la persona que nos llama al teléfono no son explicables en términos de una simple casualidad; y esto abre la puerta a otras hipótesis que expliquen el fenómeno (como la hipótesis de la telepatía).

Pueden leer el artículo de Sheldrake traducido al español aquí; y otros artículos en inglés sobre sus investigaciones en telepatía (incluyendo telepatía por e-mail) pueden verse aquí.

Una palabra final es pertinente: Algunos críticos señalan que estos experimentos no demuestran la telepatía, porque lo único que indican son anomalías estadísticas.

El problema con esta crítica, es que tergiversa el objetivo de la investigación. Justamente, lo que se trata de determinar con el experimento es si una "anomalía estadística" (que produzca resultados por encima del azar) es replicable y reproducible, ya que eso es lo descarta que el fenómeno se deba únicamente al azar (la hipótesis del azar predice que los resultados de la investigación serán consistentes con la idea que el fenómeno es pura casualidad, es decir, que estadísticamente coincide con lo que cabría esperar por azar; como consecuencia de ello, esta hipótesis sería refutada si los resultados son SUPERIORES a lo que cabría esperar por azar; y por el contrario, sería confirmada si los resultados se muestran dentro del rango de lo que cabría esperar por el puro azar).

Es por esto que lo que se necesita es evidenciar, experimentalmente, que los resultados son reproduciblemente superiores a lo que cabría esperar por puro azar, para que la hipótesis del azar sea refutada. Pero como lo que se está investigando es la hipótesis de la telepatía por teléfono, y esta hipótesis predice que los resultados serán superiores al azar, la evidencia experimental confirma la predicción de la hipótesis de la telepatía ("confirma" no significa en este contexto que "prueba defintivamente" que la telepatía es la causa; solo que la evidencia es consistente con la predicción de la hipótesis investigada, y por tanto justifica la conclusión científica de que, al menos en los casos investigados, la explicación puede ser realmente la telepatía).

Para una mayor profundización en en uso de los métodos estadísticos y su análisis en parapsicología experimental, véase el libro de Dean Radin "The Conscious Universe", y también "Entangled Minds" (el primero mucho más técnico y orientado a la evidencia de laboratorio que el segundo; este último, más reciente, más fácil de leer, menos técnico y con especial énfasis en los aspectos teóricos de la parapsicología).

domingo 5 de abril de 2009

Alias vs. Le Femme Nikita: Jennifer Gardner y Peta Wilson disputan la supremacía de la mejor agente especial y secreta de la TV





Yo soy fan de ambas series, y hubiese sido interesante verlas juntas en mi mismo episodio; creo que es muy buena idea crear series de TV en donde las mujeres realicen papeles de agentes especiales.

¿Cuál me parece mejor? Creo que "La Femme Nikita" está mejor hecha, pero eso no significa que el personaje de Nikita sea, en cuanto agente, mejor que Alias; aunque yo probablemente eligiría a Nikita en vez de a Alias.

Ambas series tienen, en todo caso, muchas cosas en común; y creo que los fans de una serán probablemente fan de la otra también (aunque Nikita es anterior a Alias, y mucha gente que conoce esta última quizá no haya visto o seguido a Nikita).

Ya que ambas series han llegado a su final, no pierdo las esperanzas de que una película pueda realizarse con ambas como protagonistas.

Sería un muy buen regalo para los fans de ambas, y reinpulsaría el interés por estas series.

Máximo Sandín: El retorno de la Naturaleza

EL RETORNO DE LA NATURALEZA

Máximo Sandín


Si observamos con detenimiento el estado actual de la Naturaleza, de la Humanidad, nos viene a la mente la imagen de un cáncer. De un tumor maligno llamado Hombre, cuyas metástasis amenazan con acabar con el macroorganismo que es la Tierra.

Decenas de guerras permanentes, sin fin, millones de personas debatiéndose entre el hambre y la enfermedad, mares esquilmados y ríos envenenados, bosques arrasados… La diversidad animal y vegetal sometida a un proceso de extinción que amenaza con el derrumbe catastrófico de todo el gran ecosistema…

Pero si rastreamos la enfermedad hasta su origen, descubriremos que si la situamos en el contexto de la larga historia del Hombre sobre la Tierra, su aparición ha sido muy reciente, porque su fase maligna se ha desatado en un período de tiempo que se limita a un exiguo 0,0001 % de la existencia de la Humanidad. Ante el resultado de esta primera “exploración”, parece razonable intentar remontarnos a la raíz, a la causa de esta patología para obtener un diagnóstico lo más próximo posible a la realidad.

Quizás sea conveniente comenzar por unos argumentos, posiblemente simplificados, pero que tal vez nos puedan ayudar a situar el problema en un contexto global, holístico si se quiere, ya que el curso de la enfermedad se extiende de una manera que no conoce barreras. Cuando, en nuestro entorno cultural, se habla del “Hombre”, (los logros “del Hombre”, la creatividad “del Hombre”, la capacidad “del Hombre” para dominar la Naturaleza”…), la imagen mental que nos han enseñado a hacernos es, primero, un varón, segundo un hombre “civilizado” (como mucho, se nos remonta a la imagen icónica del “hombre de Vitruvio” de Leonardo). Pero si nos paramos a pensar en lo que realmente ha sido la Humanidad durante la inmensa mayor parte de su existencia, que se puede remontar, como poco, a dos millones de años, la realidad nos la representa en forma de un cazador - recolector (aquí, si se me permite una pequeña disquisición, quisiera añadir una “aportación científica” de dudoso nivel y tal vez algo tópica, pero creíble: es muy posible que desde hace mucho, ya estuvieran establecidas dos características distintivas “de género”: la prepotencia masculina, con la “autoexaltación” de sus ocasionales hazañas de caza, y el sentido de la realidad femenino, que garantizaba la subsistencia mediante la recolección y todo lo demás). Es decir “el Hombre” (dejémosles con su espejismo), es, en realidad, un componente más de la biosfera que vive, como el resto de sus componentes, en perfecta armonía con el entorno. Supongo que esta frase tan rotunda sonará discordante con la realidad que nos han enseñado, pero si reflexionamos un momento, nos han enseñado muchas deformaciones de la realidad, porque también nos han acostumbrado a pensar en la falsa imagen del hombre actual como la de un hombre blanco (a ser posible, rubio), y también es errónea, porque la imagen del hombre actual es un chino. Los minoritarios, los “exóticos” somos nosotros.

Pues bien, otro tópico que ha quedado grabado en nuestras mentes, como resultado de las concepciones que nos han transmitido los colonizadores convencidos de las “entrañables” ideas “científicas” surgidas como justificación del exterminio de los pueblos “salvajes” (“Llegará un día, por cierto, no muy distante, que de aquí allá se cuenten por miles los años en que las razas humanas civilizadas habrán exterminado y reemplazado a todas las salvajes por el mundo esparcidas / ... / y entonces la laguna será aún más considerable, porque no existirán eslabones intermedios entre la raza humana que prepondera en civilización, a saber: la raza caucásica y una especie de mono inferior, por ejemplo, el papión; en tanto que en la actualidad la laguna sólo existe entre el negro y el gorila”. Charles Darwin, “El origen del hombre”) es que los cazadores-recolectores eran una especie de mendigos desarrapados en busca permanente de algo que comer. La realidad es que, cuando se han estudiado de una forma razonable y libre de prejuicios alguno de los pocos grupos humanos que han sobrevivido a la plaga de la expansión de “la civilización”, han resultado ser extremadamente saludables (su equilibrio con el entorno incluía el equilibrio con los “microorganismos”) y bien alimentados. Por ejemplo, los bosquimanos del Kalahari, uno de los lugares más inhóspitos de la Tierra, en el que un “hombre blanco” no sobreviviría ni unos pocos días, fueron descritos por Lee (1981), tras una larga estancia entre ellos, como mucho más sanos y con una alimentación más rica y variada que los agricultores más próximos. Tenían una dieta más equilibrada, prácticamente con las mismas proporciones que ahora recomiendan los nutricionistas. Cuando alguien cazaba, las piezas se compartían entre todos y la jornada de trabajo para la recolección raramente superaba las cuatro horas diarias. Observaciones semejantes se han podido obtener en otros pueblos habitantes de zonas desérticas como los aborígenes australianos. Parece lógico pensar que si en casos como estos, en los que grupos humanos que se han visto obligados a vivir en medios tan aparentemente hostiles han conseguido semejante compenetración, semejante entendimiento con el entorno, qué no sería, a lo largo de la historia de la Humanidad la de los habitantes de las zonas de más riqueza animal y vegetal del Planeta (como se ha podido comprobar hasta tiempos recientes en los habitantes de las selvas de Latinoamérica o del centro de África), en las que, lógicamente, se desenvolvían.

El primer síntoma de la ruptura de la armonía del los seres humanos con la Naturaleza se puede identificar con el establecimiento de un modo de vida sedentario, es decir, el nacimiento de las acumulaciones de población en núcleos urbanos de mayor o menor tamaño, alrededor de 10.000 años atrás. Pero en este caso, la parte más perjudicada no fue la Naturaleza, sino los seres humanos. La convivencia con animales domésticos (lo que incluye ratas y ratones), la falta de higiene, el consumo de agua en malas condiciones y los ocasionales períodos de hambre ocasionados por las malas cosechas comenzaron a producir las zoonosis, las primeras enfermedades infecciosas consecuencia de la ruptura de las condiciones naturales de humanos y animales. Este cambio en el modo de vida también propició la ruptura del equilibrio en las relaciones humanas: la acumulación de bienes no esenciales y el nacimiento de la riqueza (las desigualdades) y el poder y, como consecuencia, el comienzo de las guerras.

Se puede concluir que tenemos identificado el origen, muy reciente en nuestra historia sobre la Tierra (sobre el 0,5% de esta), de la enfermedad de nuestro planeta. Pero también se puede decir que el curso de esta patología se ha manifestad en una forma crónica y moderada y sólo ligeramente progresiva en forma de “tumor benigno”, hasta un momento en que se ha desencadenado con una virulencia tal que hace temer que sus consecuencias sean irreversibles. Para un adecuado diagnóstico será necesario identificar ese momento y el foco y, seguramente, lo fundamental: las causas desencadenantes. Para ello, no tenemos otro remedio que recurrir a una simplificación que pase de largo por muchas circunstancias históricas, como la expansión colonial europea, que pueden tener cierto peso en el proceso que estamos analizando, pero esta simplificación puede hacer más accesible, más comprensible, el aspecto esencial, la raíz del problema.

El origen del alejamiento definitivo de la Naturaleza, de la visión deformada de esta y del intento de dominarla se puede situar en el nacimiento y la confluencia de dos de los “logros” de los que más orgullosa se siente nuestra “civilización”: la Revolución científica y la Revolución industrial. Hasta el siglo XVI, en todas las culturas se seguía viendo la Naturaleza como algo vivo y lleno de misterios. Desde la antigüedad, los sabios buscabanel conocimiento; querían comprender el orden natural, e intentaban vivir en armonía con ese orden. Pero los progresos científicos que comenzaron a producirse en Europa hicieron creerse a algunos hombres que eran capaces de dominar, de controlar a la Naturaleza. Los descubrimientos del astrónomo italiano Galileo o del físico inglés Isaac Newton, les hicieron pensar que el Mundo, el Universo, era como una gran máquina y que todas las cosas vivas y no vivas funcionaban como máquinas. El inglés Francis Bacon creó el método científico de estudiar la vida que se basaba en dos teorías: la primera, que la Naturaleza se podía explicar mediante las matemáticas; la segunda, que mediante experimentos se podrían obtener «leyes» sobre el funcionamiento de todas las cosas. Esto haría posible predecir cómo iba a funcionar la «máquina» de la Naturaleza, y, por lo tanto, se la podría controlar, dominar. Y, amparada en esta concepción primaria de la vida (llamarla “primitiva” sería un insulto a la sabiduría de las culturas así denominadas por los hombres “civilizados”) se inició la Revolución industrial. El inicio del expolio sistemático de la Naturaleza, la explotación, también sistemática, de los seres humanos (hombres mujeres y niños) y la progresiva creación de desigualdades dentro de las sociedades y entre diferentes países.

Pero la consagración de esta degradación de la concepción del ser humano y de la naturaleza llegó en forma de “leyes científicas” que no eran sino una hipócrita justificación de las terribles situaciones creadas por la ciega ambición de unas pocas personas: El expolio de la Naturaleza y la superioridad de unos hombres sobre otros eran el resultado de “leyes naturales”. Concretamente, de la “ley de la oferta y la demanda” y de “la supervivencia del más apto”. El origen cultural de estas concepciones ha sido bien estudiado (Max Weber, 1994: Ética protestante y el origen del capitalismo). Una visión de la realidad según la que “cada cual busca su propio interés” pero “los vicios individuales hacen la prosperidad pública”, por tanto: No es de la benevolencia del carnicero, cervecero o panadero de donde obtendremos nuestra cena, sino de su preocupación por sus propios intereses / ... / Por regla general, no intenta promover el bienestar público ni sabe cómo está contribuyendo a ello. Prefiriendo apoyar la actividad doméstica en vez de la foránea, sólo busca su propia seguridad, y dirigiendo esa actividad de forma que consiga el mayor valor, sólo busca su propia ganancia, y en este como en otros casos está conducido por una mano invisible que promueve un objetivo que no estaba en sus propósitos. Adam Smith (“La Riqueza de las Naciones”, 1776). La consecuencia de esta mezquina concepción sobre las relaciones humanas la plasma su discípulo Tomas Malthus así en su libro “Ensayo sobre el principio de población” (1789): "El hombre, si no puede lograr que los padres o parientes a quienes corresponde lo mantengan, y si la sociedad no quiere su trabajo, no tiene derecho alguno ni a la menor ración de alimentos, no tiene por qué estar donde está, en ese espléndido banquete no le han puesto cubierto. La naturaleza le ordena que se vaya y no tardará en ejecutar su propia orden, si ese hombre no logra compasión de alguno de los invitados. Si estos se levantan y le dejan sitio, acudirán enseguida otros intrusos pidiendo el mismo favor y se perturbará así el orden, la armonía de la fiesta y la abundancia que antes reinaba, se convertirá en escasez". Como consecuencia: "En vez de recomendarle limpieza a los pobres, hemos de aconsejarles lo contrario, haremos más estrechas las calles, meteremos más gente en las casas y trataremos de provocar la reaparición de alguna epidemia". Y la traducción de esta “entrañable” filosofía a la Naturaleza se concentra en la siguiente “ley” científica: De aquí, que como se producen más individuos de los que es posible que sobrevivan, tiene que haber forzosamente en todos los casos una lucha por la existencia / ... / Es la doctrina de Malthus aplicada con multiplicada fuerza al conjunto de los reinos animal y vegetal; porque en este caso, no hay aumento artificial de alimento y limitación prudente de matrimonios (Charles Darwin, “Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural o el mantenimiento de las razas favorecidas en la lucha por la existencia”, 1859).

Y este es el desencadenante del tumor incontrolable que se está comiendo por dentro a nuestro planeta. Una mentalidad, con un origen histórico y cultural claramente identificables, que ha transformado en “leyes” científicas los peores defectos de la condición humana: el egoísmo, la competencia, la avidez por la riqueza, la explotación de los hombres y de la Naturaleza, forman parte de las “leyes naturales”, y para que estas “leyes” se cumplan, la usura, el expolio y la violencia son instrumentos necesarios. La transformación interesada de estos prejuicios culturales y sociales en una explicación “científica” de la injusticia y la coronación del egoísmo y la competencia como agentes de progreso y “generadores de riqueza” han servido como justificación y, al tiempo, estímulo, para dejar a la Humanidad y a la Naturaleza en manos de los que más sobresalen en esas “virtudes”, y han transformado a la Naturaleza en un desolado campo de batalla en el que sólo hay sitio para los vencedores.

Desde el surgimiento de las desigualdades entre los hombres y, como consecuencia, del poder, los dominadores han intentado convencer a sus víctimas, con mayor o menor éxito, de que las cosas eran como debían de ser, pero nunca en nuestra historia se ha producido tal capacidad de manipulación de las mentes con la hipócrita justificación de que la injusticia responde a leyes científicas. A leyes de la Naturaleza y, por tanto, inevitables (e inmutables). Tampoco la soberbia de los poderosos ha llegado a tal grado de llevarles a la delirante idea de pretender controlar y modificar a su antojo a los seres humanos y a la Naturaleza. Porque la sórdida concepción competitiva, egoísta, reduccionista que subyace a estas intenciones es la que justifica los intentos de manipulación genética de los seres vivos, de las plantas que nos sirven de alimento, de los animales y de los seres humanos. De la siniestra disciplina que, bajo la coartada de “investigaciones al servicio de la Humanidad”, lo que pretende en realidad es el control, en unas pocas manos, de la alimentación mundial e, incluso, el intento de momodificar a su antojo las características humanas. De controlar el destino de toda la Humanidad.

Afortunadamente, no lo van a conseguir. La Naturaleza tiene sus propias reglas, y es más poderosa que los hombres. Por más que estas ideas, las ideas dominantes en la Biología (que son las ideas de los que dominan), se obcequen en ignorarlo desde sus delirios de mezquino poder, la realidad está poniendo ante nuestros ojos una Naturaleza muy diferente de la que ellos quieren creer y nos han pretendido imponer. La vida no es el resultado del comportamiento egoísta de cada uno de sus componentes que compiten en una lucha por la supervivencia sin fin, sino que es el resultado de una compleja red de intercambio de información que relaciona a todos sus componentes entre sí y con el entorno (Barabási y Oltvai, 2004). Una red que organiza a todos estos componentes (célula, órgano, organismo, especie, ecosistema…) en forma de sistemas de una enorme complejidad e interconexión que se organizan, a su vez, en sistemas de creciente complejidad hasta llegar al gran microsistema que confiera a la Tierra la condición de gran macroorganismo en el que todos sus componentes, bióticos y abióticos se retroalimentan y se construyen mutuamente (Aderem, A., 2005).

La realidad nos está mostrando que la información genética no es la consecuencia de su “codificación” en componentes individuales, delimitados y, como pretenden, manipulables o intercambiables, sino que es el resultado de la interacción entre la información contenida en forma dispersa en los cromosomas controlada por la actividad total del genoma (Gerstein et al., 2007; MATTICK, J.S., 2003)) y está condicionada por las condiciones ambientales en las que se desenvuelve el organismo (Pan, et al., 2008), que sería la verdadera “unidad de información genética”. Y que no existe su pretendido aislamiento, la falsa dicotomía genes/ambiente, porque existe una permanente intercambio de información entre los genomas de los seres vivos y el entorno en el que se desenvuelven, un intercambio que incluye la transferencia genética horizontal entre distintos organismos (Medrano-Soto et al., 2004; Pierce et al., 2003).

Que las bacterias y los virus, a los que las ideas dominantes han marcado con el estigma de “patógenos” y “nuestros peores competidores” aunque de un modo absurdamente contradictorio los utilizan para sus peligrosos intentos de manipulación genética y “control” ambiental, son los componentes fundamentales y fundadores de la vida, porque las células y los genomas de todos los seres vivos son el resultado de una agregación, de una integración de componentes bacterianos y virales (Sandín, 2002; Villarreal, 2004) , y que vivimos inmersos, en nuestro interior y nuestro exterior, en una inconcebible cantidad de bacterias y virus que realizan funciones esenciales para nuestros organismos y en los más importantes ciclos biogeoquímicos y ecológicos en la tierra y en el mar ( Williamson et alo., 2003; Suttle, 2005; Goldenfeld, y Woese, 2007; Lozupone, y Knight, 2007). Unas funciones que conforman unas redes de información y de control que convierten a nuestro planeta en un verdadero organismo gigante, pero no como una metáfora sino en su sentido más real. Y, sobre todo, que el carácter patógeno de bacterias y virus es el resultado de desequilibrios, de “agresiones” que alteran sus funciones naturales (Sandín, 2005), por lo que las insensatas manipulaciones a que son sometidos sin una capacidad real de controlar los resultados (Sundströmn et al., 2007) y la irresponsable batalla sin fin contra ellos, contra nuestros fundadores y componentes fundamentales, sin conciencia de lo abundantes que son en la Naturaleza y de sus capacidades pueden conducir a un desastre de proporciones impredecibles.

Pero no hemos de temer por nuestra Madre Tierra. Es un organismo fuerte. Se ha recuperado de cataclismos inimaginables y ha vuelto a empezar (Schefer et al., 2001). Y tiene cómo hacerlo: hasta el 80% de los genes encontrados en virus del suelo y del mar son desconocidos. No se han encontrado en ningún organismo existente (Villarreal, 2004). Tal vez estén ahí, esperando su momento…

De todos modos, no debemos desanimarnos, no podemos permitirnos perder la esperanza en una curación. No todos los seres humanos, no todas las pequeñas células que componen la parte del organismo llamada Humanidad están enfermas. El foco de la enfermedad está localizado, y tal vez se pueda aislar. Puede que todavía sea posible recuperar la verdadera condición humana y volver a unas relaciones regidas por la solidaridad, el amor a la vida y el respeto a la Madre Tierra, y que un día la Humanidad recuerde esta corta y fea etapa como una mala pesadilla. El gran organismo que nos alberga puede tener curación porque tiene las mejores condiciones para lograrlo: Mucha vida y muchas ganas de vivir.


BIBLIOGRAFÍA

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Máximo Sandín: Darwin, las ideas dominantes y los que dominan (décima entrega)

DARWIN, LAS IDEAS DOMINANTES Y LOS QUE DOMINAN

Décima entrega: EL PODER DE LAS IDEAS, LAS IDEAS DEL PODER

Máximo Sandín


¿Queréis un nombre para este mundo? ¿Una solución para todos los enigmas? ¿Una luz también para vosotros, los más ocultos, los más fuertes, los más impávidos, los más de media noche? ¡Este mundo es la voluntad de poder, y nada más! ¡Y también vosotros mismos sois esa voluntad de poder, y nada más!” F. Nietzsche, La voluntad de poder.

No quisiera dar la sensación de que pretendo adoctrinar o dar lecciones a “mi lector”, porque es posible que en algunos aspectos él me las podría dar a mí. Se trata, simplemente, de exponerle el resultado de lo que desde el punto de vista profesional (tal como se entiende, en la actualidad, esta profesión) sería una pérdida de tiempo. Un despilfarro de oportunidades profesionales motivado por algún tipo de inmadurez o ingenuidad en la concepción de la labor científica.

Cuando un impulso candoroso te incita a profundizar en el núcleo de las ideas que pretenden explicar científicamente la vida, si no te detienes a tiempo, cabe la posibilidad de que la profundización te lleve a salir por el polo opuesto. Y una vez que te has quedado “fuera” es cuando puedes intentar comprender porqué un libro de un nivel científico (e intelectual) como “Sobre el origen de las especies, etc.” se ha convertido en “la mayor proeza del pensamiento humano” y una persona (y una personalidad) como Charles Darwin en un “gigante del pensamiento”. No se trata sólo de que sus ideas fueran tan sencillas que todo el mundo las podía comprender. No se trata tampoco de que, simplemente, reflejasen unas ideas dominantes en la época (y acentuadas en la actualidad). Es necesario mucho poder detrás para imponerlas como “la verdad incuestionable”. Como la “explicación científica” de la vida, de la Naturaleza, de la realidad, de la condición humana…

Porque, ¿cuales son las ideas que nos inculcan bajo esa concepción de la realidad? Se podría decir que la fundamental es que las características de los seres vivos, incluidas las que se refieren a su comportamiento, están rígidamente determinadas por sus “genes”, lo que implica que en una Naturaleza, en un Mundo sumidos en una feroz competencia, en una lucha por la supervivencia sin fin, serán triunfadores los que, por azar, tengan las mejores características en “sus genes”. No es el ambiente el responsable de las capacidades, de los comportamientos. Es un agente cruel, pero pasivo. Sólo “selecciona” a los “más aptos”.

Es fácil constatar cómo, a lo largo de nuestra historia, han ido cambiando las concepciones de la realidad e, incluso, las ideas científicas, en función las ideas dominantes en cada época. Y las ideas dominantes siempre han sido las ideas de los que dominan. Pero no sé si el lector habrá reparado en la capacidad que han alcanzado en la actualidad las ideas dominantes para imponerse, para grabarse en las mentes de los ciudadanos de un modo indeleble. Para crear un Mundo a su medida. Y del mismo modo que nos obligan, contra todas las evidencias de su carácter fraudulento, a mantener un sistema económico rapaz, destructor y desalmado que sólo favorece a los que buscan “su propio interés”, y que han llevado a nuestro planeta al borde del abismo, nos obligan a seguir manteniendo, contra todas las evidencias científicas, una visión de la vida basada en conceptos científicamente insostenibles e historias interesadas y manipuladas sin escrúpulos.

Ahora sí. Ahora no hay más que feroz competencia de todos contra todos. Es el Mundo al que nos han llevado estas ideas. Y si no conseguimos cambiarlas, deshacernos de su lastre, pronto se tratará de una verdadera “lucha por la supervivencia”.

Michael Ruse y el problema de Richard Dawkins


The trouble with Richard Dawkins from CPX on Vimeo.

En ese video, el filósofo ate Michael Ruse explica el problema de la visión simplista de Richard Dawkins en su crítica a la religión y a la creencia en Dios.

No es la primera vez que un filósofo ateo critica y se desmarca de la retórica del llamado "nuevo ateísmo". Recientemente, el filósofo ateo Julian Baggini, autor de un libro en defensa del ateísmo, escribió el artículo "The New Atheist Movement is Desctrutive", criticando algunos aspectos de este movimiento.

Aunque las críticas al "nuevo ateísmo" ha venido fundamentalmente, como es lógico, del campo religioso y teológico, es evidente que no en solo los miembros de este campo rechanzan la hostilidad y arrogancia caracterísitca de este nuevo movimiento ateo, sino que algunos ateos también lo hacen, como se ejemplificó más arriba.

Sin embargo, es cierto que quizás las críticas más relevantes han provenido de autores religiosos. Un ejemplo, se puede ver en los siguientes videos de un historiador cristiano


The New Atheists questionable history part 1 from CPX on Vimeo.


The New Atheist's questionable history part 2 from CPX on Vimeo.

También John Lennox, matemático y filósofo de Oxford, y autor del libro "God's Undertaker" ha formulado críticas de fondo a este movimiento y ha escrito y hablado extensamente sobre la relación entre ciencia, religión y la creencia en Dios:



Entre los libros que han formulado críticas de fondo al nuevo ateísmo, destacan el de Vox Day titulado "The Irrational Atheist" (que puede descargarse online aquí); y tambien "God and the New Atheism" por el teólogo John Haught.

Yo creo que el debate sobre la existencia de Dios es bastante estéril; personalmente no creo que pueda dilucidarse esa cuestión desde un punto de vista científico, aunque filosóficamente sí se podría argumentar tanto en uno como en otro sentido (pero no en una forma que resultae racionalmente convincente para todas las partes, lo que se demuestra fácilmente si se observa un debate entre un ateo y un teísta: ninguno convence al otro de que su posición es falsa), de allí que se trate principalmente de un mero ejericicio intelectual.

Pero estos libros sí muestra como el fundamentalismo, el fanatismo, y la obsesión por predicar las propias creencias sobre Dios como si fuesen "la verdad" no es exclusivo de los fanáticos religiosos; sino que también, en el nombre de la ciencia, algunos se dedican al activismo, propaganda y predicacion de la creencia que Dios no existe. Es decir, que difieren en el contenido del discurso, pero quizás estén muy cerca en cuanto a la motivación psicológica se refiere.

Se trata por tanto fenómeno probablemente de tipo psicológico (aunque con impliaciones sociales), no tanto de un fenómeno religioso (aunque se exprese con frecuencia en las cuestiones religiosas o filosóficas, que tocan aspectos profundidos de la identidad personal)

Sobre este asunto, como en muchos otros, que cada quien saque sus conclusiones.

Algunos enlaces de interés:

-Extensa reseña del libro de Dawkins por el filósofo cristiano Peter Williams.

-Charla de John Lennox sobre la ciencia y la religión.

-Breve reseña del segundo debate entre Richard Dawkins y John Lennox (en este debate, Dawkins sorprendentemente admitió que "Un serio caso puede ser hecho a favor de un Dios deísta"; y aceptó la posibilidad, e incluso mostró alguna receptividad, por la hipótesis de que la vida en la Tierra fuese un producto del diseño inteligente... pero no de Dios, sino de los ¡extraterrestres!; con lo cuál irónica e implícitamente le da al diseño inteligente poder explicativo sobre el origen de la vida, algo que los defensores de este último han sostenido una y otra vez. Esto además demuestra que la oposición al diseño inteligente, al menos en Dawkins, descansa más en el deseo ateo de excluir a Dios, que en la inadecuación intrínsica de la hipótesis del diseño. De paso, uno podría aceptar la hipótesis de que la vida en la Tierra la creó una inteligencia extraterrestre, pero hay un problema que surge con esto: ¿quién o qué los creó a ellos?)