domingo 18 de octubre de 2009

DRA. Mª ROSA ALMIRALL: Vacuna VPH: ¿Qué pasa con esta vacuna?

VACUNA VPH - DEMASIADO DEPRISA PARA LLEGAR, ¿A DONDE? - ¿QUE PASA CON ESTA VACUNA? from MIZAR-PETRUS on Vimeo.


VACUNA VPH - PREGUNTAS Y RESPUESTAS - DR URIARTE, DR SANTOS Y DRA ALMIRALL from MIZAR-PETRUS on Vimeo.


VACUNA VPH - VERDADES Y MENTIRAS ( CASTELLANO ) from MIZAR-PETRUS on Vimeo.


VACUNA VPH - CAMPAÑA CONTRA ESTA VACUNA - PRESENTACION from MIZAR-PETRUS on Vimeo.

En los anteriores videos, podrán observar algunos investigadores que cuestionan la eficacia, seguridad y pertinencia de la vacuna contra el VPH (virus del papiloma humano).

El Dr.Máximo Sandín, ya conocido por los lectores de este blog, también ha sido crítico de esta vacuna. Al respecto, pueden ver este artículo, este otro y este otro.

sábado 17 de octubre de 2009

Antonio Tagliati: la medicina del Dr.Hamer y del Dr.Kremer

SALUD Y ENFERMEDAD -1- FUNDAMENTOS MEDICINA DR HAMER Y DR KREMER from MIZAR-PETRUS on Vimeo.


SALUD Y ENFERMEDAD -2- FUNDAMENTOS MEDICINA DR HAMER Y DR KREMER from MIZAR-PETRUS on Vimeo.


SALUD Y ENFERMEDAD -3- FUNDAMENTOS MEDICINA DR HAMER Y DR KREMER from MIZAR-PETRUS on Vimeo.


SALUD Y ENFERMEDAD -4- FUNDAMENTOS MEDICINA DR HAMER Y DR KREMER from MIZAR-PETRUS on Vimeo.


Jornada sobre los fundamentos de la medicina del Dr. Hamer, y del Dr. Kremer, celebrada en la Escola de Salut Can Riereta, el 15 de marzo de 2009.

Antonio Tagliati (investigador independiente) expone durante 6 horas la visión y conclusiones a las que llegó Hamer, y cómo podemos estar sanos haciendo prevención, conociendo el sistema que somos, la vida celular, y energética de nuestras vidas y de nuestro entorno

Más información sobre el Dr.Hamer en esta página, en este blog, en este foro, en esta extensa conferencia, y en esta entrevista para mi blog.

miércoles 14 de octubre de 2009

Visión Remota o Clarividencia. En el laboratorio



La visión remota, otro nombre para la "clarividencia", es la capacidad que tienen algunas personas de "ver" (no con sus ojos, sino por medios extra-sensoriales) algún lugar o situación que se encuentra a mucha distancia de donde está la persona que hace la visualización.

En parapsicología experimental, la visión remota es probablemente una de las capacidades paranormales mejor comprobadas. De hecho, el "escéptico profesional" Richard Wiseman declaró recientemente que la visión remota ha sido "probada" según los estándares normales de la ciencia (como "escéptico profesional", él no acepta esa evidencia porque en su opinión la visión remota es "extraordinaria" por lo que la evidencia científica estándar no es suficiente... Uno se pregunta, si la visión remota no existe, ¿cómo demonios ha sido probada por los estándares oficiales de la ciencia y por qué un "escéptico profesional" se vio obligado a reconocer eso?)

El hecho es que la evidencia experimental que apoya esta capacidad parece razonablemente bien demostrada.

A los que intenten profundizar un poco más en este tema, le recomiendo los libros de Dean Radin (The Conscious Universe and Entangled Minds) donde se analiza más a fondo la cuestión.

Los siguientes videos en inglés podrían ser de interés también:



jueves 8 de octubre de 2009

Chips en vacunas, gripe porcina y vacunación masiva obligatoria

Yo no soy muy simpatizante de las teorías conspiracionistas, pero en todo caso voy a presentar una conversación entre el Dr.Ryke Geerd Hamer (creador de la controversial teoría médica llamada Germánica Nueva Medicina) y Helmut Pilhar (padre de Olivia Pilhar, cuyo caso fue usado en la prensa mundial para desacreditar al Dr.Hamer), en la que discuten la posibilidad de que la gripe porcina sea una excusa para realizar vacunaciones masivas en las cuáles se implante un microchip que permite el control de cualquier persona vacunada.

Que cada uno saque sus conclusiones.


¡En la punta de la jeringuilla está el chip!

Conversación entre el Dr. Hamer y Helmut Pilhar

Noruega, Miércoles, 26 agosto 2009

Hamer: Hace pocos días la realidad ha superado de manera horrible nuestros peores miedos.

Pilhar: Te refieres a la pena de 1000 dólares diarios y 30 días de cárcel por negarse a la vacunación en EEUU [1] .

Hamer: Si, los que se niegan a la implantación del chip son considerados criminales federales y enviados, no a una prisión normal, sino a uno de los centenares de campos de concentración [2] preparados por todo el país. Y sólo se podrá salir cuando uno haya aceptado que le implanten el chip. Una vez fuera, con el chip asesino implantado, son presa fácil. Pueden ser eliminados como moscas pero como si se tratase de una muerte natural.

Pilhar: ¿Quieres decir que la gran matanza de masas se ha puesto en funcionamiento?

Hamer: Sólo puede significar eso. Sino resulta incomprensible este tipo de despliegue militar, policial, estas penas draconianas, etc., para obligar a los ciudadanos a someterse a la vacunación contra una ridícula gripe de verano. Todo esto no tiene sentido. No puede tratarse simplemente de una vacunación. ¡Una vacunación en octubre para la gripe del próximo verano! Es simplemente para desternillarse. Con el TAMIFLU (quimio) se pueden eliminar de dos a tres semanas los síntomas de la fase de curación, pero esto, desde el punto de vista de la Germánica Nueva Medicina, es totalmente imbécil.

Pilhar: Si. Es muy llamativo también que en EEUU se hayan preparado ya cientos de miles de ataúdes de plástico. ¿Para qué? Además la población está siendo sistemáticamente desarmada, teniendo que entregar sus armas e incluso sus perros de lucha.

Hamer: Se ve perfectamente que, precisamente lo que silencian como si no existiese, es la verdadera intención. Se puede discutir del TAMIFLU, pero que nadie mencione la implantación de chips es sumamente extraño. Es evidente que la implantación de chips es lo que hay detrás de estas grandísimas acciones estatales. Que el chip de Hitachi funciona, y que puede ser combinado con el chip asesino, ya fue el tema de nuestra anterior entrevista.

Ya hemos visto este mismo procedimiento con la GNM. Desde hace 28 años sólo se ha discutido sobre la mala persona Hamer, pero si la GNM es científica o no, es decir, si es reproducible y demostrable en cualquier caso no tenía y no tiene la más mínima importancia (a pesar de 30 verificaciones). Ahora sucede lo mismo: horas y horas discutiendo sobre el TAMIFLU, y ni una sola palabra acerca de la posibilidad, más que evidente, de que se trate de implantar un chip. Por supuesto el TAMIFLU es un veneno y causa graves daños, que pueden ser mortales en fases de curación, cuando una persona se encuentra en vagotonía, como sucede en la fase de vagotonía del embarazo (últimos dos tercios).

Sin embargo, con el chip asesino entramos en una dimensión totalmente nueva. Está claro que se va a hacer uso de él sin ningún escrúpulo, de la misma forma que se utiliza la quimio y la morfina causando la muerte al 98% de los pacientes, cuando precisamente este 98% podría sobrevivir con la ayuda de la GNM que se ha silenciado y prohibido sistemáticamente. Todos los oncólogos conocen muy bien que la Germánica Nueva Medicina es correcta según los criterios de las ciencias naturales.

Pilhar: Es muy significativo también que en los EEUU han hecho esta ley ejecutiva con la que se puede eliminar a cualquier crítico (miles o millones) que se ponga en el camino. Y una vez el chip se implante masivamente entonces ya no se puede huir.

Hamer: Parece que la batalla del chip se ha preparado desde hace años, y toda esta estupidez de la gripe porcina en realidad ha sido la herramienta para su ejecución. La muerte (supuestamente a causa de dicha gripe) de tres cerdos y un niño se ha convertido en una pandemia [3] . Es evidente que la propaganda de la prensa, perfectamente organizada, es capaz de hacer de una mosca un elefante.

Pilhar: Todo empezó con la mentira del SIDA . Después vino la mentira de las “vacas locas”, más tarde la mentira del 11 de septiembre con la mentira del Antrax. Más tarde vino la mentira de la gripe aviar y ahora es la mentira de la fiebre porcina. El próximo año será la fiebre del ratón.

En realidad todo se dirigía hacia el “objetivo final”: la esclavitud absoluta a través del chip, la posibilidad de manipular y asesinar según convenga.

Hamer: Bebés y mujeres embarazadas son de los primeros grupos [4] para ejecutar el plan del TAMIFLU con chip. Muchas de las que se encuentren en los últimos dos tercios del embarazo pueden abortar, ya que el TAMIFLU es simplemente veneno, pero ellas mismas pueden morir pues en este periodo se encuentran en vagotonía. Como ya he dicho, en vagotonía profunda basta una sola dosis de morfina o TAMIFLU (es decir, quimio) para matar una persona.

En EEUU empieza el pánico. La gente empieza a preguntarse dónde escapar para evitar la implantación obligatoria del chip y no poder vivir tranquilos ni un solo día más.

Uno debe imaginar el sentimiento de quien tiene implantado el chip asesino, y que cada día sabe que desde cualquier central, por ejemplo desde Tel-Aviv, se le puede “apagar”. Uno está totalmente en sus manos, indefenso. Y entonces no va a valer de nada llorar: “Oh, si lo hubiera sabido……!”

Por eso es tan importante que nadie se entere de nada antes. Una vez que los esclavos estén implantados, entonces sí lo pueden saber. Pero para entonces ya son sólo caniches amaestrados. Nadie se atreverá a decir una palabra en contra, como sucede con los masones: con la primera palabra de crítica reciben de su maestro de logia, siempre un judío, el veneno en el café con el que no sobreviven a la siguiente noche. El mundo entero es entonces un único campo de concentración de esclavos, excepto para los que pertenecen a la cierta comunidad religiosa. Dejarse implantar el chip mortal es entonces como firmar una autorización para tu propio asesinato. Esperar del Mossad o de la CIA una confirmación del plan, una declaración de culpabilidad en los medios de comunicación para poder creerlo, es absolutamente infantil.

El plan está bien diseñado, pues en una empresa con cientos de trabajadores donde se producen las inyecciones de TAMIFLU con chip, basta una o dos personas de confianza que controlen el proceso final en el que se introduce el chip en la jeringuilla. Entonces pueden confirmar “casi todos” los trabajadores con una conciencia limpia que no saben de nada del tema. Algo así se llama “control final”, sólo los que “completan” la “vacuna” con el chip conocen la situación. El resto sinceramente no conocen en absoluto que se está completando, con lo que todo parece totalmente normal.

Es también extraño que cada inyección de chip-TAMIFLU tenga un código numérico especial que debe asociarse con el número personal de cada implantado. Si no fuera así, por qué entonces la vacuna contra la ridícula gripe de verano tiene un número propio, y por qué cada “vacuna” tiene que estar asociada con el número de identificación personal ¿Y por qué los EEUU se preparan para que nadie pueda abandonar el país si no está vacunado (con el chip implantado)?

Pilhar: “El Club de Roma” declaró en los años 70 en su “Informe sobre la situación de la humanidad” la necesidad de reducir la población mundial mediante la disminución de la natalidad o el aumento de la mortalidad.
El Instituto Max-Planck dice que se debería conseguir reducir la población mundial a 2000 millones.

En EEUU existe el llamado “ Stonehenge americano ”, donde un mensaje grabado en bloques de granito de 100 toneladas dice que la población mundial se debería reducir a 500 millones para conseguir “una era de la razón”.

Si supuestamente sólo el estado de Texas puede alimentar 6000 millones de personas, no se comprende el pronóstico alarmista de falta de alimentos debido a la “superpoblación”.

Asimismo, suponiendo que el peso medio de una persona sea de 80 kilos (lo que equivale aproximadamente a un volumen de 80 litros), si metiéramos dicho volumen en un cubo imaginario, y 6000 millones de esos cubos los metiéramos en un gran cubo, la dimensión deeste último seria aproximadamente de 800 metros por lado. Un dado semejante lo podríamos esconder en cualquier valle de Austria.

Yo no creo en la llamada “superpoblación”. Más bien supongo que estos fanáticos de la globalización no necesitan 6000 millones de esclavos trabajadores, por lo que quieren reducir la humanidad a una décima parte.

Hamer: Si Helmut, tenías razón en nuestra conversación del 13.8.09 cuando decías: “si consiguen la implantación masiva de chips, realmente habrán conseguido el objetivo”. Por eso la Germánica Nueva Medicina tenía que ser silenciada, porque con una “Germánica” universalmente conocida no podrían conseguirlo.

Lieber tot als Sklave sein! (¡Antes muerto que esclavo! [5] )

Viva la Germánica Nueva Medicina, la ideología de la libertad y de la verdad.

Dr. Ryke Geerd Hamer …………………………………………………………………………….
Ing. Helmut Pilhar …………………………………………………………………………….

PD: Suplemento del 28.8.2009.


En la punta de la jeringuilla esta el chip!

Ayer, 27.08.2009, tuvo lugar un curso de introducción a la GNM que impartí en Baden, cerca de Viena. Entre los aproximadamente 40 asistentes se encontraba también mi esposa. Al final de esta reunión entramos en el tema de la fiebre porcina, cuando una de las asistentes se puso en pie para hacer la siguiente declaración: una amiga suya, que trabaja en una empresa farmacéutica en Viena, le contó que en las inyecciones de TAMIFLU, en la punta de la jeringa, se pueden encontrar nano-partículas no visibles a simple vista, pero sí perfectamente con un simple microscopio de niños de 12 aumentos. Según la empresa les explicó, funcionan en el cuerpo humano como un disco duro en un ordenador, pudiendo almacenar datos y sustituir en el futuro, por ejemplo, a las tarjetas de crédito tradicionales. Añadió asimismo que esta tecnología también está pensada para poder realizar un censo exacto de la población mundial así como para la protección de los bebés, ya que, según piensan, muchas madres abandonan a sus recién nacidos sin que las instituciones puedan controlarlo.

Esta mujer asistente al curso, que trabaja en el sector sanitario, le había comentado a un paciente suyo, abogado, acerca de estas declaraciones de su amiga, y preguntado cómo se podría se podía evitar la implantación del chip. Este le confirmó que este plan de implan-tación de chip era conocido por la élite dirigente, y que él también lo conocía. Añadió que para este año estaba planificado, con la ayuda de la propaganda a través de los medios de comunicación, que la vacunación fuera solicitada voluntariamente por los ciudadanos. Pero que si eran muy pocos los que aceptaban voluntariamente la vacunación (implantación de chip) el próximo año sería obligatoria. Añadió que él, como abogado, conocía la posibilidad de evitar para sí mismo esta chip-vacunación pero que indudablemente la gran masa de población no tendría escapatoria.

Helmut Pilhar

Estimados amigos de la Germánica Nueva Medicina, con esta declaración de una trabajadora de la farmacéutica BAXTER, se han confirmado los peores miedos. No hay nada de verdad acerca de la ridícula fiebre porcina, sólo se trata de un control intencionado sobre la población mundial mediante la implantación del chip. El plan incluye además, como también conocimos a través de la información proporcionada por dicha trabajadora, dos tipos de vacunas: una con chip y TAMIFLU para la masa, y otra sin chip y sin TAMIFLU (kosher) para un grupo especial.

Suena increíble, y la mayoría de nosotros no puede imaginar un funcionamiento tan criminal ni en sueños.

El Dr. Hamer nos avisó en el 2007 de las intenciones de este grupo especial, así que tengan cuidado y defiéndanse.

Saludos

Erika Pilhar

[1] En el artículo se puede leer:
Una nueva ley aprobada en Massachusetts, impone multas de hasta $ 1000 por día y hasta 30 días de cárcel por no obedecer a las autoridades durante una emergencia de salud pública. Así que si a usted se le comunica que debe vacunarse de la gripe porcina en Massachusetts y se niega, sería castigado con multa y prisión.

El video de YouTube a continuación es de un informativo de TV con noticias inquietantes acerca de esta nueva ley y de las nuevas sanciones por no obedecer a las autoridades de salud durante una emergencia de salud pública .....

Las autoridades saben que muchas personas están extremadamente preocupados por la falta de seguridad de la vacuna contra la gripe porcina, de manera que están preparando la infraestructura para hacer frente a los disidentes.

Esperemos que esta terrible situación no tenga lugar, pero la realidad es que las autoridades sanitarias en los Estados Unidos se están preparando para la mayor campaña de vacunación en la historia de la nación”.

Mientras traducíamos esta conversación entre el Dr. Hamer y el Sr. Helmut Pilhar, llegaron algunas noticias más, que también incluimos:
http://www.bild.de/BILD/news/2009/09/29/schweinegrippe-new-york/regierung-will-eine-halbe-million-menschen-impfen.html

En el siguiente artículo del diario alemán BILD se puede leer: “El Gobierno del Estado de Nueva York impone la vacunación obligatoria contra la gripe porcina al medio millón de trabajadores del sector sanitario (médicos, enfermeras, etc). Cualquiera que se niegue será despedido. Sin embargo, hasta ahora la resistencia es masiva dentro del sector.

La fecha límite es el 30 Noviembre. Hasta entonces, todos los trabajadores deben ser vacunados.

En 1976, 25 personas (según esta fuente, y según otras fuentes una gran parte de los “vacunados”) murieron por los efectos de vacunación obligatoria. Miles protestaron contra la vacunación.

“No dejarse vacunar ahora a causa del desastre que supuso la vacunación obligatoria de 1976, es como no querer volar nunca porque hace 33 años se produjo un accidente aéreo”, dice el responsable de salud de Nueva York, Richard Daines.

En Alemania, el 19 de octubre, es el punto de partida para la vacunación contra la gripe porcina. De momento no se han previsto medidas coercitivas.

http://trinityatierra.wordpress.com/2009/09/24/filtrado-documento-interno-frances-para-vacunacion-forzosa-a-finales-de-setiembre/

El siguiente enlace nos informa acerca de vacunación sistemática de la población francesa en su totalidad en el período de Octubre, Noviembre, Diciembre de 2009 y Enero de 2010. [Volver al texto]

[2] “Campos de concentración americanos listos para ser utilizados”, artículo de F. William Engdahl publicado por la editorial Koop,15.10.2008: http://info.kopp-verlag.de/news/amerikanische-konzentrationslager-fertig-und-einsatzbereit.html y del que ofrecemos un pequeño resumen en español:

“Mientras todas las miradas están puestas en la debacle financiera, que hasta el momento se desarrolla en la mayor potencia económica del mundo, los Estados Unidos, aparecen signos extraños de que la Administración Bush, mediante la Agencia del gobierno para el manejo de emergencias (FEMA), tenía preparados desde hace bastante, campos de concentración, que serían utilizados en el caso de que las protestas de la población americana fueran tan intensas que solamente pudieran ser controladas con la imposición de la ley marcial mediante la declaración del estado de emergencia por parte del Presidente. Por motivos evidentes es muy difícil conseguir detalles de estos campos, de los cuáles debe haber unos 800 repartidos por toda USA, según algunos informes.” Según parece, la FEMA (agencia del gobierno para el manejo de emergencias) sería la encargada del funcionamiento de estos campos, así como del control prácticamente total del país. Esto sería así si el presidente de los Estados Unidos declara el estado de emergencia nacional, para lo cual bastaría su firma, o la firma del Ministro de Justicia bajo una autorización especial. Con la imposición de la ley marcial el país quedaría en manos de FEMA, brazo del gobierno, que adquiriría un poder prácticamente ilimitado, que comienza con la suspensión del parlamente, la constitución y las libertades ciudadanas. FEMA dirigiría todas las medidas adoptadas por el ejecutivo , entre las que se encuentran los decretos ejecutivos que han sido aprobados a lo largo de años, y que dan la facultad a FEMA para controlar, por ejemplo, las fuentes de energía y materias primas, sueldos, flujo de dinero, medios de transporte - ferrocarril, autopistas, puertos, aeropuertos- con derecho incluso a requisar los vehículos privados; el control de medios de comunicación, la facultad de reclutar civiles en brigadas bajo su vigilancia, asumir las competencias de sanidad, bienestar social y educación. crear nuevas áreas de viviendas donde reubicar la población, así como sofocar las protestas con el internamiento en estos campos de concentración. Estas leyes existen oficialmente desde hace 30 años y pueden entrar en vigor sin más trámite que una firma del presidente. El hecho de que todavía no hayan sido aplicadas hace que muy pocos conozcan su existencia.

El general Frank Salzedo, antiguo jefe del departamento para la seguridad civil de FEMA describió en una conferencia en 1983 el papel de FEMA de la siguiente manera: la FEMA establece nuevas leyes para proteger a los dirigentes y miembros del gobierno destacados de atentados contra su vida, así como para proteger instalaciones civiles y militares de ataques o sabotajes, pero también en tiempos de crisis para evitar que voces disidentes se hagan oír en USA o en el resto del mundo.

Los 800 o más campos de concentración que según parece FEMA ha preparado para el caso de emergencia nacional existen por todo el país: en Alaska (con capacidad para 500.000 reclusos y con acceso únicamente por aire o ferrocarril), en Alabama también existen estos campos, en California, en el estado de Arkansas (con capacidad para 40.000 reclusos y donde se guardan además sustancias para la guerra psicológica que causan apatía, confusión, alucinaciones y estados de miedo, y que responsables militares han admitido que serían utilizadas para el control de civiles), en Georgia, el estado de New York cuenta también con varios, etc. También se han renovados antiguos campos de concentración en el estado de Colorado o Florida que fueron utilizados durante la Segunda Guerra Mundial para el internamiento de presos italianos, alemanes y japoneses.

Nuestra pregunta es ¿qué puede considerar el presidente como emergencia nacional? ¿la peligrosa situación que para los capos del gobierno y de la banca supondría una masa social desesperada reclamando violentamente su derecho a vivir dignamente? ¿Y cuál sería la estrategia perfecta para asegurarse inmediatamente y para siempre la obediencia o la muerte de sus esclavos? ¿una chip-“vacunación” obligatoria basándose en una “pandemia” inventada? ¿Y quiénes serán considerados esas voces disidentes que hay que callar (internar en los campos y/o asesinar)? ¿los que protesten por esta crisis artificial y pidan responsabilidades al gobierno y los bancos? ¿los que reclamen su derecho a la libertad de pensamiento, de expresión y no quieran someterse a esta delirante dictadura con apariencia de democracia, a este control total? ¿los que no se crean todo este montaje de la gripe porcina y no quieran ser “chipados” y asesinados en el momento que ellos decidan?

Otro enlace acerca de estos campos de concentración para disidentes: “La administración Bush construye cárceles políticas en EEUU”, artículo de Peter Dale Scott y publicado en http://www.voltairenet.org/auteur124065.html?lang=es [Volver al texto]

[3] El epidemiólogo Tom Jefferson , en una entrevista concedida a la revista alemana SPIEGEL , habla del engaño de la supuesta pandemia de la gripe porcina (DER SPIEGEL Nº 30/2009, 20.07.2009, PÁGINA 114) Spiegel : ¿considera que la OMS ha declarado demasiado pronto que la gripe porcina sea una pandemia?

Jefferson : ¿No le parece sorprendente que la OMS haya modificado precisamente la definición de una pandemia? El requisito de que se trate de una enfermedad con altas tasas de mortalidad han sido simplemente eliminado. Sólo así podía ser la gripe porcina una pandemia. [Volver al texto]

[4] “Sanidad comenzará a probar la vacuna contra la gripe A en 400 niños voluntarios” [Volver al texto]

[5] del poema “Pidder Lüng” de Detlev Freiherr von Liliencron [Volver al texto]


Nota de ZC: En youtube y otras páginas pueden encontrar videos, no relacionados con la Germánica Nueva Medicina del Dr.Hamer, donde también se defiende la idea de que a través de la vacunación masiva se pretende implantar un chip a las personas. Como ejemplo de algunos videos sobre estos microchips y la posibilidad de su implantación en humanos, pueden ver:


Vídeo en Español sobre RFID
Cargado por zemos98. -




Más información sobre estos chips aquí.

sábado 3 de octubre de 2009

Prólogo a la segunda edición del libro Pensando la evolución, pensando la vida de Máximo Sandín



PRÓLOGO A LA SEGUNDA EDICIÓN


Supongo que tampoco en este caso descubro nada nuevo con la afirmación de que una explicación incompleta o, simplemente, una omisión en una narración pueden falsear toda una realidad, pero quizás sea oportuno un ejemplo para ilustrarla: Si me limitase a escribir un “prólogo a la segunda edición” de esta especie de libro sin más explicación podría dar la impresión de que la primera edición había sido un éxito. Se habría agotado. Pero si completamos la información con datos tales como que la primera edición constaba de cuatro mil ejemplares y que parte de ellos (prefiero no saber cuantos) se estropearon en el almacén por una fuga de agua, la imagen es muy diferente (es decir, patética) y más real.

De todas formas, esa primera edición ha superado con creces mis expectativas, porque ha permitido a cierto número de personas leer su contenido con calma y reflexión y tener una visión de conjunto de las ideas y argumentos, más o menos consistentes, contenidos en él. Sólo por esto, mi agradecimiento al intrépido editor será eterno.

Debo confesar que cuando Jon me comunicó su intención de publicar “una selección” de mis artículos imaginaba algo así como un mazo de fotocopias. No podía imaginar que tuviese aspecto de verdadero libro ni, mucho menos, que en unos pocos años “Ediciones Crimentales”, cuya denominación es tan inteligente como significativa (como poco comercial) dispusiera de un fondo editorial de bellos libros, de libros de verdad, como el que tiene. Pero esto es sólo un insignificante aspecto de la exuberante y alegre capacidad de trabajo físico e intelectual de Jon, cuyas polifacéticas actividades (incluidas las científicas) no voy a enumerar porque sólo su narración me resulta agotadora. Sólo puedo decir que todos y cada uno de sus optimistas pasos están orientados a un mismo fin: aportar algo que sea positivo para él y, sobre todo, para los demás.

Mi optimista amigo ha calmado la preocupación que reflejaba en el “prólogo a la primera edición” por su posible ruina. Las nuevas tecnologías que permiten editar pequeñas tiradas de libros “por encargo” nos van a permitir presumir, en unos pocos meses, de que ya vamos “por la sexta edición”. Puede parecer un triste consuelo, pero al mismo tiempo es una gratificante muestra de cómo una mente creativa, un espíritu positivo, puede burlar las “leyes” del mercado y no ser su víctima si no tiene la obsesión de enriquecerse.

De todos modos, tampoco era necesario ser un experto en “prospectiva” para predecir que este libro no iba a ser precisamente un best-seller. Era evidente que no cumplía ninguna de las condiciones necesarias, comenzando por una mínima calidad literaria, aunque eso no ha sido nunca mi preocupación ni, mucho menos, mi objetivo. Pero, entre las muchas condiciones que no cumplía (vamos a obviar los aspectos “comerciales”), una que puede merecer cierta consideración es que las condiciones para su recepción no eran (no son), ni mucho menos, las adecuadas. Y no me refiero solamente a las condiciones del “mercado” (la evolución no es precisamente un tema por el que el público en general sienta una especial avidez), ni tampoco solamente a las condiciones científicas (ya “se sabe” todo lo que hay que saber sobre la evolución), sino a las condiciones, digamos sociales, a una actitud compartida por el ámbito científico y los grandes medios de comunicación, los “creadores de opinión”, de confianza ciega en lo que está “científicamente demostrado”. Y “la teoría de la evolución” de Darwin está más que demostrada, como asume la comunidad científica. Cualquier crítica a “la” teoría de la evolución no merece ser tenida en cuenta: “ya se sabe de donde viene”. Creo que nunca en la historia de la Ciencia ha existido una tal comunión espiritual, tal estado de romance permanente entre una disciplina científica y los grandes medios de comunicación como la existente durante los últimos años, especialmente este 2009, con la Biología. Claro que la Biología ha sido denominada “la ciencia del siglo XXI” y hay grandes esperanzas o, más bien, grandes intereses depositados en ella.

Sin embargo, muchos biólogos (es decir, no todos) y muchos “creadores de opinión” (tampoco todos) se sorprenderían si tuvieran información sobre el enorme caos, la enorme confusión en la que está inmersa la Biología. Las flagrantes contradicciones entre los conocimientos que se están acumulando, gracias a los progresos tecnológicos en la observación de los fenómenos naturales reales, y los supuestos teóricos en los que se basan esas esperanzas, o mejor, esos intereses. Un caos teórico más acentuado cada día que pasa y se acumulan nuevos conocimientos porque los supuestos teóricos superados, desbordados por estos conocimientos son, al parecer, inamovibles. Ante esta situación que se puede calificar como irracional, y mucho más cuando se supone que la Ciencia es el máximo exponente de la racionalidad humana, la pregunta que surge es ¿cómo es posible que una base teórica que pretende explicar la Naturaleza, la vida, que ha sido elaborada sobre suposiciones si la menor base empírica y explicaciones (justificaciones) de las relaciones sociales, en un momento histórico muy especial (la Revolución industrial) y bajo una óptica cultural muy especial (el calvinismo victoriano) haya alcanzado tanto poder como para resultar inamovible a pesar de los progresos en los conocimientos? ¿Por qué no ha sucedido con la Biología lo que se ha producido con la Física, la Química, y las Matemáticas, a las que el poder de resolución de las nuevas tecnologías han revolucionado sus fundamentos teóricos, su concepción de la realidad? ¿Qué tiene de especial la base teórica de la Biología, una disciplina más compleja que sus tres compañeras, porque sus procesos han de cumplir las “leyes” de la Física, de la Química y de las Matemáticas y, además, tienen las capacidades de autoorganización, reproducción y comunicación con el ambiente, para que su base conceptual no haya cambiado desde mediados del siglo XIX? ¿Por qué la selección “natural”, un concepto basado en la observación de los criadores de animales domésticos y cuyo significado inicial se limitaba a la supervivencia diferencial de unos animales (los “más adecuados”) sobre otros se ha elevado a dogma intocable de la Biología y ha quedado como explicación “del todo”, como “deus ex machina” capaz hasta de insuflar vida a lo inanimado?

La sensación de confianza que produce la comunicación con un reducido círculo de lectores me anima a transmitirles algunas confidencias personales y algunas informaciones con la que me he topado en mi intento de comprender esta extraña situación que hace ignorar los datos más evidentes y repetir jaculatorias sin la menor base como si fueran la verdad revelada.

Cuando intentas cumplir con lo que debería ser tu trabajo intentando aportar alguna idea que permita poner algo de racionalidad en el caos teórico en que está sumida la Biología y compruebas que la respuesta más general es una descalificación total del intento sin molestarse en verificar los datos científicos aportados. Cuando intentas transmitir que tu intención no es arrogarte el papel de “propietario” de una nueva teoría de la evolución (las ideas no tienen dueño), sino que tu intención es transmitir a la sociedad, en la medida de tus posibilidades, que las cosas no son así de terribles porque son “leyes naturales”; que la Naturaleza, la vida, no tiene nada que ver con la sórdida concepción competitiva, individualista, egoísta que nos han transmitido y a sugerir a la “comunidad científica”, especialmente a los jóvenes biólogos, que tienen mucho por hacer y mucho que aportar, que tienen por delante el apasionante trabajo de rehacer la Biología, y lo que recibes son insultos sin tomarse la molestia de intentar rebatir tus argumentos, te das cuenta de que esas reacciones no tienen el carácter de debate científico sosegado, racional. Son respuestas con un gran contenido “emocional”, como las de los fanáticos religiosos. Entonces, se te ocurre que una manera de intentar comprender esta situación puede ser ir a su origen, es decir, buscar los motivos por los que una crítica a una idea se puede llegar a considerar “una agresión”.

Y el primer paso que puede parecer más lógico es ir a la fuente de estas ideas. A los libros de Darwin. Y te quedas boquiabierto. ¿Cómo es posible que semejantes, llamémoslos “engendros” para no resultar demasiado ofensivo, se hayan convertido en la base “de la que nace toda la biología moderna”? Es más, en la explicación de la vida, de la realidad, de las relaciones entre los seres vivos, Hombre incluido. El libro emblemático de Darwin, “Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural o el mantenimiento de las razas favorecidas en la lucha por la existencia” muy especialmente la primera edición, cuyo éxito fue resonante, pero también las otras seis que fue modificando “asesorado” por Hooker, Lyell y, sobre todo, Huxley era (sigue siendo, a pesar de las “correcciones”) un texto confuso de un aficionado, lleno de argumentaciones que podíamos calificar como “espesas”, basado en la cría de animales domésticos, especialmente de palomas, repleto de especulaciones mezcla de ideas lamarckistas, “neutralistas”, populares, y de fenómenos absurdos “que le habían contado” y con graves carencias científicas con respecto a lo que ya se sabía en aquellos tiempos sobre la evolución. Sólo con leer su resumen final sobre el batiburrillo de sus ideas se puede comprobar lo enormemente confusas que eran.

El intento de explicación sobre la, difícilmente comprensible, implantación del darwinismo que yo asumía en este libro era la mantenida por ilustres pensadores sobre la acogida favorable por parte de las elites sociales de la aplicación de las hipócritas ideas de Malthus y Spencer, a los que Darwin cita en su libro como sus inspiradores, a la Naturaleza. Pero por los datos históricos que he podido conocer recientemente, es posible que su idea (su “ocurrencia”) de que en la Naturaleza existe algo semejante a lo que hacen los ganaderos llamado selección “natural” basado en cambios “al azar” tenga un peso aún mayor en esta implantación.

Veamos a qué datos históricos me refiero: En los textos “oficiales” sobre las circunstancias que rodearon “la gran revolución” del darwinismo, figura Sir Thomas Henry Huxley como “el bulldog de Darwin”. La idea que yo había obtenido de los textos “oficiales” sobre su participación en la epopeya de “La teoría de la evolución” era la de una especie de científico “free lance” devoto de Darwin que le defendió en el manido debate con el obispo Wilbeforce, en el que el desconcertado Darwin no participó y que, al parecer no fue tan épico como nos han contado. Los datos que he obtenido, procedentes de la Enciclopedia Británica son los siguientes: Bajo el título El poder y “el Papa” Huxley, nos cuenta que Huxley era “un científico líder en su época y un activista político, cualidades que le aportaron las palancas necesarias para ayudar a construir un orden social en el que la ciencia y el profesionalismo reemplazasen a los clásicos y el mecenazgo”. Fundó, junto con Sir Joseph Dalton Hooker (otro poderoso protector de Darwin), el X-Club, en el que también figuraban Herbert Spencer, John Tindall y otros que, durante una década, controlaron la Royal Society. Huxley fue presidente de la Geological Society, la Ethnological Society, la British Association for the Advancement of Science, la Marine Biological Association y la Royal Society. “Con plazas en 10 Comisiones Reales, deliberando sobre todo, desde las pesquerías a las enfermedades o la vivisección, penetró claramente en los laberínticos corredores del poder”. También, junto con Hooker, fundó la revista Nature. El X-Club fue fundado con el objetivo de “promover el darwinismo y el liberalismo científico” y “fue acusado de ejercer demasiada influencia sobre el ambiente científico de Londres” es decir, del Imperio.

Creo que esto nos puede dar una pista de cómo se impuso el darwinismo y se silenciaron las voces de científicos (verdaderos científicos) discrepantes, como St. George Mivart, un zoólogo evolucionista que derribó con argumentos que se pueden seguir sosteniendo en la actualidad, la idea de la selección “natural”. Naturalmente, a Darwin, al que sus apologistas presentan como “un incomprendido en su tierra”, le hicieron miembro de las más importantes sociedades científicas y a su muerte fue objeto de un funeral de estado en la abadía de Westmister, en la que sólo estaban enterradas cinco personas no pertenecientes a la nobleza.

No pretendo haber dado con la explicación total del afianzamiento de una “teoría” de semejante valor científico, porque, además las condiciones sociales, culturales e históricas eran las adecuadas para su recepción, pero creo que en Huxley está la clave o, al menos, una parte fundamental de ella, que sigue manteniendo su peso en la actualidad. El “orden social en el que la ciencia y el profesionalismo reemplazasen a los clásicos y el mecenazgo” que el poderoso Huxley “ayudó a construír” fue el resultado de la revolución de la nueva burguesía inglesa surgida de la Revolución industrial. En la segunda mitad del siglo XIX las clases medias de Gran Bretaña adquirieron un poder creciente que fue desplazando a la nobleza y a los terratenientes tradicionales. Este nuevo poder luchaba por una reforma en la administración y por una educación laica que, entre otras cosas, liberase a la ciencia (y a ellos mismos) de la tutela de la iglesia establecida, justificadora del orden social tradicional. El darwinismo de Huxley fue la base ideológica de esta “revolución” de la burguesía, que justificaba su acceso al poder mediante “la lucha por la vida” y “la supervivencia del más apto” (conceptos que, como es sabido, John Rockefeller y otros magnates norteamericanos “hechos a sí mismos” abrazaron con entusiasmo). El azar y la selección “natural” era la forma de rebatir “la intervención divina” en la explicación del mundo. De liberarse de la tutela del poder eclesiástico. El resultado es que convirtieron a “la Ciencia” en la nueva religión. Y al darwinismo en la explicación “total” de la vida. De la realidad.

Y quizás esta concepción “religiosa” de la ciencia esté en el origen del encendido debate que, desde el punto de vista científico es absolutamente incomprensible, entre los darwinistas y los creacionistas. Desde luego, tiene mucho de debate artificial, porque es utilizado por los darwinistas para atribuirse el papel de defensores de “la ciencia” frente al oscurantismo de la religión, (que es lo que en la iconografía darwinista representa el debate entre Huxley y el obispo Wilbeforce) y para arrojar dudas sobre los no “creyentes” en Darwin, pero también puede tener un componente de debate “religioso” de raíz anglosajona que en nuestro país, al igual que la concepción darwinista-calvinista de la vida, de las relaciones entre los seres vivos, incluido el Hombre es, simplemente, otra “importación” cultural.

Desde luego, Sir Thomas Henry Huxley tenía mucho poder. Y es necesario mucho poder y mucha capacidad de control de las instituciones científicas para conseguir elevar a un hombre con una mente tan “sencilla” a la categoría de “genio” que nos trajo “la verdad” (porque todas las religiones necesitan de un “profeta”). Pero el sencillo, el desconcertado Darwin no parecía acabárselo de creer a juzgar por cómo finaliza sus reveladoras memorias: “Con unas facultades tan ordinarias como las que poseo, es verdaderamente sorprendente que haya influenciado en grado considerable las creencias de los científicos respecto a algunos puntos importantes”. Aquí, reclamo la atención del lector para que repare en la frase “algunos puntos importantes”, porque el darwinismo de los darwinistas no era el de Darwin, sino una “selección” (y, por tanto, artificial) de las confusas ideas, ya mencionadas, de Darwin que les resultaban más convenientes, es decir, “el azar” y la selección “natural”, con todo lo que ésta implica. Es más, cuando, al final de su vida, comenzó a entender algo de la evolución, Darwin abandonó el concepto de selección “natural” y en su lugar propuso la Pangénesis, una idea confusamente lamarckiana, según la cual, cada órgano segregaba unas “gémulas” por la que se transmitían a los descendientes los caracteres adquiridos por los progenitores por la influencia del ambiente. Cabe suponer que pensó que le concederían tanta autoridad como cuando propuso la selección “natural”, pero su primo Sir Francis Galton le disuadió de la idea, incluso publicó un artículo atacándola. Se puede comprender perfectamente por qué, teniendo en cuenta que Galton fue el fundador oficial de la eugenesia.

Aunque no es así como nos lo cuentan en las “hagiografías” sobre Darwin, si relacionamos los datos históricos con su propia narración de los hechos, parece claro que el pobre, el desconcertado Darwin, fue tomado bajo la “tutela” de unos cuantos hombres poderosos (Hooker, Lyell, Galton, pero sobre todo Huxley) que tenían las ideas muy claras sobre lo que significaba la “explicación” de la vida y la justificación de las terribles condiciones sociales y coloniales de la época, y que fueron “asesorando” a Darwin en la elaboración de su “gran obra” y a lo largo de las sucesivas correcciones y ampliaciones de las otras siete ediciones sucesivas y le fueron “explicando” cuales de sus ideas eran las adecuadas. En su autobiografía, el dócil Darwin comenta: “No tengo la gran presteza de aprehensión o ingenio, tan notable en algunos hombres inteligentes, por ejemplo Huxley”. Efectivamente, el inteligente Huxley fue el que le sugirió que introdujese el término evolución en la sexta edición de su libro. Al parecer, Darwin no sabía que era de eso de lo que pretendía hablar en “Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural o el mantenimiento de las razas favorecidas en la lucha por la existencia”.

Pero no se puede eximir al “pobre Darwin” de toda la responsabilidad sobre la repercusión de sus ideas. En su segunda “gran obra” en la que al decir de nuestros más prestigiosos historiadores de la Ciencia “situó al Hombre en su lugar en la Naturaleza” y que nos han transmitido como “El origen del Hombre”, pero que también tenía otro título tan significativo como “El ascenso del Hombre y la selección en relación al sexo”, Darwin nos transmite muy claramente cual es el significado real que para él tenía el concepto de selección “natural”. Cual era el “estado evolutivo” de los “pueblos salvajes”, de “el negro”, incluso de la mujer, como veremos más adelante. Cómo era el “ascenso” gradual que llevaba a la cumbre de la Humanidad en la que, lógicamente, estaban situados los hombres de su casta social “de los que dependía todo progreso”. Pero sus ideas no sólo comprendían una justificación de la situación. También proponía “soluciones” a los problemas que planteaban los individuos “inferiores”; la eliminación de los “inadecuados”: “Es incalculable la prontitud con que las razas domésticas degeneran cuando no se las cuida o se las cuida mal; y a excepción hecha por el hombre, ninguno es tan ignorante que permita sacar crías a sus peores animales”. Porque, según su “base teórica”, es decir la selección de los ganaderos “la transmisión libre de las perversas cualidades de de los malhechores se impide ejecutándolos o reduciéndolos a la cárcel por mucho tiempo” ya que “en la cría de animales domésticos es elemento muy importante de buenos resultados la eliminación de aquellos individuos que, aunque sea en corto número, presenten cualidades inferiores”. Es comprensible que las autoridades darwinistas no hagan mucho hincapié en que se lea directamente a Darwin. Ya se encargan ellos de transmitirnos el “verdadero mensaje” lleno de amor al Hombre y a la Naturaleza que se ocultaba en sus, al parecer, cabalísticos textos. En cualquier caso, sobre “El origen del hombre” suelen hablar de pasada, pero lo cierto es que es un libro que tuvo una gran influencia y terribles consecuencias sociales e históricas en la primera mitad del siglo XX, pero que parece que aún no han terminado. En el libro de Darwin, repleto de argumentos sobre las razas inferiores, los obreros y los “degenerados y, con frecuencia, viciosos” en una gama que abarca (y lamento parecer excesivo, pero es la impresión que me producen) desde repugnantes hasta ridículos, cita como autoridades a personajes cuyas ideas mostraban un profundo desprecio por los marginados y “las razas inferiores”, por ejemplo los irlandeses, pero principalmente, a su primo Sir Francis Galton, primer presidente de la Sociedad eugenésica.

Y este ha resultado ser otro hilo conductor más entre la trama que sostiene el darwinismo en la actualidad. La eugenesia, la repugnante ideología que propugna el impedimento de la reproducción de las personas “inadecuadas”, con “genes malos”, no quedó limitada a los victorianos acomodados que se consideraban la representación de “la culminación de la evolución”. Al eugenismo de los Huxley, los Galton, los Darwin, cuyos descendientes ocuparon cargos prominentes en las sociedades eugenésicas (Leonard Darwin sucedió a Galton en la dirección de la Sociedad Eugenésica y fue el que introdujo la eugenesia “negativa”, es decir, la prohibición de reproducirse a los débiles e “imperfectos” física o mentalmente), le siguió la extensión de estas ideas en el ámbito científico, como consecuencia de la “evidencia” de la necesidad de “mejorar” a la Humanidad según las ideas de Darwin. De hecho, todos los matemáticos y genetistas implicados en la “creación” de la genética de poblaciones con el objetivo de “demostrar matemáticamente” cómo la selección natural podía “fijar” variaciones “imperceptibles”, eran eugenistas, porque las ideas de cambio (“ascenso”) gradual y, sobre todo la selección “natural” son las bases fundamentales de esa ideología.

No voy a repetir aquí las terribles consecuencias que las aplicaciones de estas ideas tuvieron para millones de pobres gentes porque se podrán ver más adelante, pero sí quisiera añadir algunas de las documentaciones que no había conseguido para los textos que componen este libro y a las que he tenido acceso recientemente. Las ideas eugenésicas no han desaparecido. Las sociedades eugenésicas norteamericanas han cambiado de nombre en la actualidad (The Society for the Study of Social Biology, por ejemplo) aunque en Gran Bretaña mantienen denominaciones más elocuentes, como el Galton Institute, y se mantienen en prestigiosas universidades. Pero la conexión más reveladora es la que surge a partir de la entrada de los grandes magnates mundiales en el campo de la genética molecular, la “biotecnología” y los “estudios sociales”, con nombres como Rockefeller, Rostchild, Carnegie… y su apoyo a actividades claramente encaminadas a prácticas eugenésicas en las que han contado con el apoyo de prestigiosas instituciones oficiales, el respaldo “científico” de famosos comunicadores sobre “la naturaleza” y la complicidad de los grandes magnates de la información. El reducido número de personas que están detrás de la industria farmacéutica, de la biotecnológica, de los transgénicos… y de la información, tienen mucho dinero y, por tanto, mucho poder. No quiero profundizar aquí en este tema porque podría ser acusado de “conspiranoico”, un término acuñado por los “creadores de opinión” (estos mismos magnates han creado centros para “crear opinión” mediante la difusión de tópicos), para los que denuncian estas maquinaciones. Prefiero que el lector investigue por su cuenta, por ejemplo sobre el Tavistock Institute. Pero sí quiero decir que mi búsqueda de información sobre estos temas me ha llevado a comprobar que el Mundo está en manos de verdaderos paranoicos (por cierto, como es lógico, fervientes creyentes en la selección “natural”), que han adquirido tanto poder que se sienten autorizados para decidir el destino de la Humanidad, y quienes o cuantos les sobran. No es una “teoría conspirativa”. Lo han comentado públicamente y se les puede ver en los medios de comunicación durante reuniones en las que comparten sus preocupaciones “filantrópicas” por el aumento de la población mundial.

Sí, fue necesario mucho poder para implantar el darwinismo y es necesario mucho poder para mantenerlo. Y lo hay, porque es necesario mucho poder y mucha capacidad de control de la información, (los países “avanzados” somos las sociedades más condicionadas, más manipuladas mentalmente de la historia), y de control de la Ciencia para mantener esta situación científicamente irracional. Para imponer una concepción de la Naturaleza, de la vida, tan terrible para los ciudadanos de a pie, pero tan útil para los poderosos. Comprendo perfectamente a mis colegas que me acusan de “mezclar Ciencia con ideología”, porque “la Ciencia” debería de ser una búsqueda del conocimiento liberada de prejuicios. Pero yo les sugeriría que reflexionasen sobre qué están realmente diciendo cuando hablan de genes “egoístas”, de competencia celular, de coste-beneficio, de ventajas adaptativas o de éxito evolutivo… de selección “natural”. Que piensen si esas son “descripciones objetivas despojadas de ideología”. Que los científicos más premiados reflexionen sobre qué es lo que están comunicando a la sociedad cuando afirman que “la competencia está en la naturaleza humana” y los que triunfan son “los mejores”, que el comportamiento humano está “en los genes” o que “cambiar genes es algo trivial”.

La imposición de la interpretación “patológica” de una Naturaleza, de una vida regida por el egoísmo y la competencia y en la que el “éxito” es para “los más aptos” ha llevado a que las sociedades se hayan convertido en un inhóspito campo de batalla en el que el individualismo, la competencia, y la soledad son las que rigen las relaciones humanas, y a convertir a la Naturaleza, un ente inerte en el que sus componentes son, simplemente, “recursos naturales” y en la que todos son “competidores”, en un ecosistema en creciente degradación, cuyo desequilibrio pronto conducirá a que la vida de los seres humanos se convierta en una verdadera “lucha por la supervivencia” si no reaccionamos a tiempo.

No se puede dominar, controlar a la Naturaleza. Es infinitamente más poderosa que los hombres y tiene sus propias “reglas”. Las interpretaciones derivadas de la concepción reduccionista (simplista), competitiva, regida por “el azar”, y las actuaciones derivadas de ellas, es decir, la lucha contra las bacterias y los virus, las manipulaciones de procesos no bien comprendidos y menos controlados se pueden convertir (de hecho, ya se han convertido) en un peligro a añadir a los derivados del cruel sistema económico (que comparte sus raíces, incluso el vocabulario, con la concepción darwinista de la realidad) que ha dejado a la Humanidad en manos de personas insaciables y sin escrúpulos.

Esto que voy a decir puede resultar poco estimulante para los lectores que hayan tenido la paciencia de llegar hasta el final de este prólogo pero, si he de ser sincero, no tengo la menor esperanza en que este aberrante estado de cosas cambie. El asfixiante poder de manipulación, de control de la información que se ha puesto especialmente de manifiesto durante este “año de Darwin” con las narraciones repletas de omisiones, medias verdades y mentiras completas, con la colaboración de “estómagos agradecidos” e incluso de sus propias víctimas convencidas de estar defendiendo a “la ciencia” de los ataques del oscurantismo creacionista, no va permitir una reflexión sosegada sobre lo que significan los nuevos conocimientos sobre la Naturaleza. Unos conocimientos reales que, a pesar de que han sido arrollados por las grandes perspectivas de las aplicaciones de las manipulaciones genéticas para “el desarrollo” y “la competitividad” anunciadas por los grandes medios de comunicación, nos muestran una Naturaleza de increíble belleza y complejidad, de integración, de comunicación entre los organismos y el ambiente, en la que todos sus componentes son necesarios para su funcionamiento equilibrado. En la que todos, especialmente las astronómicas cifras de bacterias y virus en que vivimos inmersos, en nuestro interior y en nuestro exterior, en los mares y en los suelos están conectados en una compleja “red de la vida” que comunica el mundo orgánico con el inorgánico y que convierte a la Naturaleza en algo vivo. Con ganas de vivir. Pero nos la están matando.

No. No parece que los que gobiernan el Mundo vayan a permitir que el Hombre se reconcilie con la Naturaleza. Que recupere la antigua sabiduría. Hemos tenido mala suerte.
Pero hubiera sido bonito…

Alcalá de Henares, 18 de Agosto de 2009

Nota de ZC: Este libro puede conseguirse en varias librerías, reales y virtuales. Por ejemplo, en la casa del libro; o directamente desde la editorial "Ediciones Crimentales"

En latinoamérica, puede adquirise en esta página.

Sería muy recomendable adquirir el libro previo del Dr.Sandín, que se titula "Lamarck y los Mensajeros"

jueves 24 de septiembre de 2009

Entrevista a Máximo Sandín por José F. Gómez Sánchez


Esta es una entrevista recientemente realizada al Dr.Máximo Sandín por José F. Gómez Sánchez para la revista Agenda Viva (http://www.agendaviva.com/ ).

1) Este año 2009 con motivo del bicentenario de nacimiento de Charles Darwin se conmemora una efeméride especial en el que tanto su figura como la conocida Teoría de la Evolución están teniendo un peso relevante en los medios y en todos los círculos sociales y científicos. ¿Según su criterio siguen las teorías darwinistas hoy en día tan vigentes y con tanto peso en las ciencias de la vida como cuando vio la luz El Origen de las Especies en 1859?

Habría que comenzar por un pequeño dato histórico. Cuando vio la luz “Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural o el mantenimiento de las razas favorecidas en la lucha por la existencia”, verdadero título del libro de Darwin, la evolución era conocida y llevaba cien años siendo estudiada científicamente en las universidades europeas (especialmente en Francia), por cierto, con aportaciones que se están mostrando en el buen camino según los últimos descubrimientos. Los biólogos evolucionistas de entonces eran llamados “lamarckianos”.

También creo conveniente señalar que Darwin, que era un victoriano acomodado aficionado a la Naturaleza, como muchos otros (sus estudios fueron de Teología), no sabía que estaba hablando de evolución. El término “evolución” no aparece hasta la sexta edición de su libro por sugerencia de Thomas Henry Huxley, del que ya hablaremos. Es decir, Darwin no elaboró una “Teoría de la evolución”, sino un texto con explicaciones, algunas muy divertidas, sobre cómo se podía producir la especiación (es decir, la diversificación de las especies), basándose en la cría de animales domésticos. En la selección de los ganaderos y, especialmente, de los criadores de palomas.

En cuanto a las “teorías” darwinistas, y no me refiero a las de Darwin, que veremos más adelante, sino a las de los darwinistas, han sido totalmente rebatidas por los datos recientes. Los progresos tecnológicos en la observación real (porque hasta hace poco se trabajaba con hipótesis “preconcebidas”) de los fenómenos biológicos han derribado los principales postulados darwinistas. Fundamentalmente los referentes a la información genética, que se ha revelado de una enorme complejidad (es decir, no existe “el gen de” sino secuencias repartidas en fragmentos dispersos que se combinan bajo el control de la totalidad del genoma) y, lo que es más contradictorio con el “determinismo genético” del darwinismo, condicionada por la influencia del ambiente. Es decir, los cambios de la expresión genética (lo que se suele denominar “mutaciones”) no son “al azar”, sino producidos por alguna “agresión” o desestabilización ambiental. Y en lo que se refiere a la concepción general de la Naturaleza, la concepción darwinista según la cual es la competencia la que rige las relaciones entre los seres vivos (lo que conduciría a la “selección” de los más aptos), los nuevos modelos matemáticos han permitido comprobar que lo que realmente caracteriza los fenómenos naturales es el equilibrio, en el que todos los componentes, absolutamente todos, son necesarios para la estabilidad de los ecosistemas conectados mediante unas redes de relaciones extraordinariamente complejas.

En definitiva, si tenemos en cuenta la información de que disponemos en la actualidad, parece razonable afirmar que los postulados fundamentales de los darwinistas no tienen, si es que la han tenido alguna vez, la menor vigencia si los relacionamos con los datos reales.

2) Sus escritos se basan en una visión diferente del fenómeno de la evolución biológica en el Planeta Tierra ¿Cuáles son las ideas o principios básicos de dicha visión y en que medida difiere esta de los preceptos de la Teoría de la Evolución Darwinista?

Supongo que lo que voy a decir resultará extraño, y más si lo explico esquemáticamente, y mucho más si tenemos en cuenta cómo nos han explicado y no se cansan de explicarnos la evolución, tanto en las aulas como en los grandes medios de difusión, pero es a donde me han llevado los datos después de quince años de dedicación exclusiva a recopilar ideas de científicos mucho más prestigiosos y conocidos que yo (y con sobrados motivos), que habían sido desechadas por la Biología “oficial” y relacionarlas con los datos actuales provenientes de distintos campos de estudio: La idea general es que la evolución de los seres vivos no se ha producido por la adaptación al ambiente mediante la acumulación de pequeños cambios producidos al azar y “seleccionados” mediante la competencia por ser “ventajosos”. La evolución implica cambios en la organización del organismo, y eso sólo se puede producir por cambios en el proceso embrionario producidos por reorganizaciones en el genoma. El “origen de las especies”, es decir, la especiación, que es considerada por los darwinistas “el primer paso para la evolución”, no es más que un aumento de variabilidad dentro de un patrón morfológico básico.

No me canso de poner el ejemplo de las libélulas (pero valen muchos otros), que aparecieron en el Carbonífero prácticamente iguales a las actuales, aunque más grandes, y desde entonces se han producido miles de especiaciones y siguen siendo libélulas. La explicación de los grandes cambios de organización y la permanencia sin cambios durante mucho tiempo está en que la organización y la complejidad de los genomas los hace extremadamente robustos y con una gran capacidad de ajuste, de comunicación con el ambiente, pero ante una alteración, una agresión ambiental lo suficientemente grave, reaccionan según las pautas de los “sistemas complejos”, cuyas alternativas a una desestabilización son un derrumbe catastrófico o un salto en el nivel de complejidad, porque los sistemas complejos tienen una tendencia intrínseca a generar patrones de comportamiento globales y los genomas y los ecosistemas son sistemas complejos. Las remodelaciones genómicas se han producido porque los genomas animales y vegetales están compuestos en su inmensa mayor parte (lo que incluye lo que las ideas darwinistas habían llevado a considerar ADN “basura”, pero que se ha revelado como la parte fundamental de los genomas), por virus endógenos completos o fragmentarios, es decir, virus integrados en los genomas que participan en funciones esenciales de los organismos, y “elementos móviles” y secuencias repetidas que son secuencias derivadas de virus. Esto puede sonar extraño, pero los datos de los genomas secuenciados están disponibles para todos. Todos estos elementos pueden cambiar de posición (no a cualquier sitio del genoma, según se ha comprobado), o producir duplicaciones de sí mismos (siempre con la ayuda del genoma) como respuesta a agresiones o estímulos ambientales, y estos cambios son más o menos grandes en función de la agresión ambiental. Sabemos que a lo largo de la existencia de la vida en la Tierra se han producido enormes cataclismos por la caída de grandes asteroides y por inversiones de los polos magnéticos que han dejado a la Tierra sometida a grandes bombardeos de radiaciones solares. También se ha comprobado experimentalmente que estos tipos de agresiones ambientales movilizan a los virus endógenos y a los elementos móviles. Esto explica los grandes cambios de fauna y flora que se observa en el registro fósil entre los grandes períodos geológicos, separados por grandes extinciones y que han recibido sus nombres por las diferentes faunas que los caracterizaban. En definitiva, que “adaptación”, es decir, ajuste al ambiente, y evolución, es decir, cambio de organización, son procesos diferentes.

Lo que supongo que sorprenderá todavía más a los lectores es que las nuevas técnicas (mediante la “metagenómica”) de muestreo de bacterias y virus han puesto de manifiesto que vivimos literalmente inmersos, en nuestro interior y en nuestro exterior, en el mar y en los suelos, en un inconcebible, en un astronómico número de bacterias y virus que cumplen funciones esenciales, tanto en el funcionamiento de los organismos como en la regulación y comunicación de los ecosistemas, lo que pone de manifiesto que su carácter “patógeno”, que es extraordinariamente minoritario, es el resultado de alteraciones de sus funciones naturales, muchas de ellas producidas por los seres humanos.

Supongo que todo esto dará una idea de lo que difiere esta visión de los preceptos de la “Teoría de la evolución” darwinista…

3) En este sentido su vocación es la de que se genere una nueva percepción de La Evolución de la vida en la sociedad, de manera mucho más amplia y participativa, con la comunidad científica incluida. ¿Se puede afirmar con rotundidad que aun hoy no tenemos respuestas claras y pruebas sobre los mecanismos de la evolución biológica como para dar tanto peso a las teorías propuestas por Darwin?

Lo que podemos afirmar es que sí tenemos pruebas y datos experimentales sobre los mecanismos de evolución, pero que son muy diferentes y contradictorios a los propuestos por Darwin y a los propuestos por los darwinistas.

Lo que pretendo transmitir, en la medida de mis posibilidades y eso sí, a una audiencia muy limitada en comparación con la que es bombardeada con los tópicos “oficiales”, es que la evolución y la vida no tienen nada que ver con la sórdida concepción de “la lucha por la vida” y “la supervivencia del más apto”. Que esas eran unas ideas de unos señores victorianos muy desagradables del siglo XIX que vinieron muy bien para justificar la situación social y colonial de entonces (y, para muchos, de ahora), aunque su aplicación ha conseguido convertir a la sociedad y, de seguir por este camino, a la Naturaleza desequilibrada en algo parecido. Que la Naturaleza no es un campo de batalla en el que todos los seres vivos compiten permanentemente (para los darwinistas, compiten el ADN, las proteínas, las células…), sino que es algo de una enorme belleza y complejidad en la que todo está relacionado y es imprescindible para su funcionamiento, en la que no sobra nada ni nadie. Que es absolutamente falso que el comportamiento humano esté “codificado” en los genes, porque la influencia del ambiente está implicada en todos los fenómenos de la vida, desde el mismo control de la información genética hasta en el desarrollo embrionario y cerebral. Y que no hay genes “malos”, ni menos “al azar”, sino secuencias alteradas por las miles de sustancias tóxicas y agresiones ambientales a las que estamos expuestos. Pero, sobre todo, que es necesario reflexionar sobre dónde han llevado a la Naturaleza y a la sociedad estas ideas y sobre la necesidad de ser más respetuosos con una Naturaleza que estamos muy lejos de comprender y mucho menos de controlar y de la necesidad de construir una sociedad en la que haya sitio para todos.

4) Apoyándonos en ello, cierto es que en ciencia, una teoría nunca puede ser probada como verdadera porque nunca podemos asumir que sabemos todo lo que hay que saber al respecto. En lugar de esto, las teorías normalmente permanecen en pie mientras no sean refutadas por nuevos datos, momento en el cual son modificadas o sustituidas. ¿Contamos en la actualidad con datos e información suficiente para que la ciencia pueda modificar, sustituir o cambiar el paradigma de pensamiento imperante respecto a cuestiones evolutivas? ¿Tiene la ciencia el deber de abrirse en este sentido a la sociedad en general de cara a cuestionar de manera abierta el inmovilismo darwinista?

En estos momentos lo que sobra son datos. En los últimos diez o quince años se han hecho más descubrimientos reales (porque, repito, antes se trabajaba con hipótesis “preconcebidas” o datos indirectos, es decir, deducciones a partir de lo que se observaba en caracteres externos) que en toda la historia de la Biología. Lo que sucede es que parece que no hay tiempo para detenerse a reflexionar sobre lo que significan los nuevos datos. Creo que el problema fundamental que tiene la Biología actual es la distorsión de su papel como ciencia. La labor de la ciencia es la búsqueda, la profundización en el conocimiento con la idea de que este sea compartido por toda la comunidad científica y la sociedad. La tecnología es la aplicación de esos conocimientos, una vez que se han demostrado válidos. Lo preocupante es que, debido a la concepción de la ciencia como una herramienta de poder, y de sus aplicaciones como una fuente de ingresos y una base para “el desarrollo” y “la competitividad” (¿le suena?), la investigación biológica se ha convertido en una loca carrera por conseguir “patentes” de genes, de proteínas y de aplicaciones con interés comercial basadas inicialmente en las concepciones darwinistas que ya he mencionado y totalmente al margen de los descubrimientos de la investigación llamada “básica”, es decir, la realizada sin fines comerciales. Incluso, utilizan los datos provenientes de estas investigaciones totalmente fuera de contexto o tergiversados para que puedan ser aplicados, que es lo que interesa. Esto se convierte en una labor estéril y, lo que es peor, peligrosa, porque a veces se manipulan procesos que no se pueden controlar, y más si tenemos en cuenta que se usan virus, bacterias, plásmidos y elementos móviles para esas manipulaciones.

5) Someter a duda el darwinismo en el momento actual, supone introducirse en la histórica confrontación Creacionismo vs. Evolucionismo y de ahí que la conclusión inmediata derivada de tal debate sea que el rechazo a las teorías darwinistas sea sinónimo de dar crédito a propuestas creacionistas de corte religioso. ¿Qué opinión le merecen este tipo de argumentos, que están tratando de alguna manera de reconducir el debate del evolucionismo hacia el darwinismo como única alternativa posible a la concepción religiosa del origen de la vida?

Esta es una de las muchas falacias que existen en torno al debate sobre la evolución, pero parece estar dando magníficos resultados para la propaganda darwinista: el que no es darwinista es creacionista o partidario de la supuesta “teoría” del diseño inteligente o, al menos, sospechoso de algo así. La ciencia no tiene nada de qué discutir con la religión o las religiones. Son dos creaciones del pensamiento humano que no tienen nada que ver. Por eso resulta tan sospechoso que los darwinistas hayan concedido a los creacionistas el papel de interlocutor válido en este tema. Un colega mío crítico con el darwinismo está convencido de que este falso debate lo han generado y potenciado los darwinistas para reafirmar sus posiciones atribuyéndose el papel de verdaderos científicos “acosados” por el creacionismo. En Estados Unidos, origen de este debate, el fundamentalismo “literalista” de la Biblia está muy extendido, pero en España la sociedad es muy diferente y no creo que existan muchos (si es que existen) científicos “creacionistas”. En fin, confunde que algo queda…

6) Aparte de en contextos religiosos, históricamente se ha reseñado de manera destacada las influencias que tuvieron algunos postulados de la Teoría de la Evolución en personajes como Herbert Spencer y el llamado Darwinismo Social, al cual por otro lado se le tacha de “pseudociencia”. ¿Han sido relevantes dichas influencias de cara a dar sentido a nuestros propios mecanismos de ordenamiento socio-económico en la sociedad post-industrial?

Estaba verdaderamente deseoso de responder esta pregunta. En primer lugar, porque, insisto, es falso que el libro de Darwin se escribiera como una “Teoría de la evolución”. Él solamente hablaba del origen de las especies (la especiación). El término “evolución” no aparece en su libro hasta la sexta edición, por sugerencia del, ya mencionado, Thomas Henry Huxley. En segundo lugar, porque Spencer no se basó en Darwin, sino Darwin en Spencer. En “La estática social”, publicada en 1851, Spencer habla de la evolución biológica que, insisto, ya era conocida en el ámbito académico, y extrapola los conceptos evolutivos a las sociedades. A él le corresponde el concepto “supervivencia del más apto” (el más “adecuado”, para ser fieles al idioma original), y Darwin así lo cita en su libro. En tercer lugar, si nos molestamos en leer “El origen del hombre” otro falso título que nos han transmitido, veremos lo que opina Darwin de la mujer, de los negros y “pueblos primitivos” en general, de los obreros y los pobres, y cual era su “solución” a los problemas sociales. El darwinismo social es puro darwinismo. En “El origen de las especies” Darwin dice que su planteamiento de “la lucha por la vida” “es la doctrina de Malthus aplicada con multiplicada fuerza al reino animal y vegetal”, y en su “Autobiografía” cuenta que fue leyendo a Malthus cuando encontró “una teoría sobre la que trabajar”. Si alguien se molesta en leer a Malthus, discípulo de Adam Smith, por cierto, verá qué “entrañables” son sus ideas sobre la sociedad, especialmente sobre los pobres (en la red hay versiones completas de “Ensayo sobre el principio de la población” en español). Hasta hace poco, yo estaba convencido, entre otras cosas, tras leer a pensadores ilustres que he citado demasiadas veces, que el éxito del libro de Darwin había sido un éxito fundamentalmente social porque justificaba la situación existente entonces en base a los hipócritas argumentos de Malthus y Spencer, lo que, por otra parte, hizo que para muchas personas fuera el descubrimiento de que había existido algo parecido a la evolución. Pero no entendía del todo el éxito científico. El libro de Darwin (especialmente la primera edición, pero también las otras seis que fue modificando “asesorado” por Huxley, Hooker, Lyell…) era (es) un texto confuso de un aficionado, basado en la cría de animales domésticos, especialmente de palomas, lleno de especulaciones mezcla de ideas lamarckistas, “neutralistas”, populares, y de fenómenos absurdos “que le habían contado” y con graves carencias científicas con respecto a lo que ya se sabía sobre la evolución, que hicieron que los científicos evolucionistas (que eran llamados “lamarckianos”) proclamaran lo absurdo de extrapolar las actividades “antinaturales” de los ganaderos a la Naturaleza. Pero aquí entra en escena Sir Thomas Henry Huxley, el conocido como “el bulldog de Darwin”. Por los textos que leí en mi formación (o en mi “deformación”) había adquirido la idea de que era, simplemente, un científico más, defensor de las ideas darwinistas, pero buscando información y reuniendo datos dispersos he encontrado lo siguiente: (Busque en la red la Enciclopedia Británica, en la que figura bajo el título “El poder y el Papa Huxley”). Era un hombre extremadamente poderoso, que “ayudó a crear un nuevo orden social en el que la ciencia y el profesionalismo reemplazasen a los clásicos y el mecenazgo”. Tenía plaza en diez “comisiones reales”.Fundó, junto con Sir Joseph Dalton Hooker, otro poderoso protector de Darwin, y al igual que Huxley y los demás, eugenista convencido, el X-Club, en el que junto a otros influyentes científicos figuraba Herbert Spencer, con el objetivo de “promover el darwinismo y el liberalismo científico”. Durante diez años, el X-Club controló la Royal Society. Huxley fue presidente de la Geological Society, la Ethnological Society, la British Association for the Advancement of Science, la Marine Biological Association y la Royal Society, y fundó, junto con Hooker, la revista Nature. El X- Club “fue acusado de ejercer demasiada influencia sobre el ambiente científico de Londres”. Naturalmente, al “incomprendido” Darwin, le hicieron socio de las más importantes sociedades científicas. Y también naturalmente, las voces de los (verdaderos) científicos críticos con el darwinismo fueron acalladas.

En cuanto al siguiente paso para acallar las críticas a la idea de la selección “natural”, y al cambio gradual, que eran negados por los más prestigiosos genetistas, es decir, el invento de la “genética de poblaciones” basado en la “genética de la bolsa de alubias”, (o, lo que es lo mismo, las probabilidades de sacar cara o cruz en una moneda lanzada al aire) todos los implicados en su “creación”, desde el primero hasta el último, eran eugenistas, la repugnante ideología que preconiza el impedimento de la reproducción de las personas “no aptas”, con “genes malos”, como se puede comprobar si se buscan en Internet los “Eugenics records”, en los que figuran, como miembros importantes, un buen número de hijos de Darwin. Es decir, también en la creación de la llamada Síntesis “moderna” estuvo implicado el componente ideológico, en el que el cambio (“ascenso”) gradual y, sobre todo, la selección “natural” son fundamentales.
Por lo que respecta a su influencia en el ordenamiento socioeconómico actual, no parece necesario recurrir a un análisis muy profundo sobre la vigencia y el éxito, de las ideas de Adam Smith y sus discípulos (el individualismo, la competencia, la “supervivencia del más apto”, el “egoísmo”, etc.), y en lo que se refiere al determinismo genético de los darvinistas y a sus aplicaciones, no quiero dar la impresión de que pretendo adoctrinar a nadie, así que me limitaré a la sugerencia de que se informe en Internet sobre las “filantrópicas” actividades de los grandes magnates mundiales, por cierto, fervientes darwinistas.

7) Tales influencias por supuesto que donde más denotan su peso específico es en cuestiones científicas asociadas a las ciencias de la vida en general. En el contexto de los postulados darwinistas ¿es posible justificar de manera clara la relación existente entre medio ambiente y evolución de los organismos vivos e incluso desarrollo de la sociedad humana?

Los postulados de los darwinistas actuales, que son una selección (y, por tanto, artificial) de algunas ideas de Darwin y una “adecuación” de otras, añadidas a nuevas “creaciones” han tenido, desde mi (tal vez discutible) punto de vista, unas consecuencias muy negativas en distintas ciencias de la vida y ciencias sociales. Las concepciones reduccionistas, competitivas, el determinismo genético… han tenido serias repercusiones en disciplinas como la medicina, la psiquiatría, la psicología, la sociología… pero sería largo de documentar.

Lo que resulta más patente (y más dañino) es la desconexión darwinista entre los organismos y el medio ambiente: las características de los organismos están, según ellos, determinadas en “los genes” (incluso las del comportamiento humano), y es el ambiente, un agente pasivo, el que “selecciona” los genes más adecuados, por medio de una implacable competencia a todos los niveles de la vida. Resulta una aberración describir las relaciones ecosistémicas entre los seres vivos, entre el mundo orgánico e inorgánico, cuyas interrelaciones son extremadamente estrechas y complejas y en la que todos sus componentes son necesarios para su funcionamiento equilibrado, en términos “empresariales”: “competencia”, “coste-beneficio”, “explotación de recursos”… La implantación de esta concepción darwinista (victoriana) de la vida, de la realidad, ha tenido unas consecuencias tremendamente negativas en las relaciones de los seres humanos entre sí y con el ambiente que han tenido las características de las “profecías autocumplidas”: La Naturaleza no era así. Había muchas sociedades que no eran así. Pero han conseguido que las sociedades se hayan convertido en un inhóspito campo de batalla en el que el individualismo, la competencia, y la soledad son las que rigen las relaciones humanas, y convertir a la Naturaleza, un ente inerte en el que sus componentes son, simplemente, “recursos naturales” y en la que todos son “competidores”, en un ecosistema en creciente degradación, cuyo desequilibrio pronto conducirá a que la vida de los seres humanos se convierta en una verdadera “lucha por la supervivencia” si no reaccionamos a tiempo.

8) Y en la universidad, como docente conoce a la perfección el peso de las cuestiones evolutivas en las aulas y cierto es que existe cierta reticencia por parte de la comunidad universitaria a un cuestionamiento razonado y científico de la Teoría de la Evolución tal y como la conocemos. En este contexto ¿Cómo es en la actualidad la presencia de Darwin en las aulas?

Hablaré de mi visión personal (y, por tanto discutible), y habría que comenzar por la formación: A mí no me dieron una formación como científico, es decir la de cuestionar permanentemente las teorías admitidas y buscarles los puntos débiles para profundizar en el conocimiento (como hacen continuamente los físicos, los químicos, los matemáticos). Lo que me dieron fue un adoctrinamiento incuestionable. Tuve que ser yo el que dedicó mucho tiempo a leer a Darwin y a buscar las investigaciones sobre la evolución previas a Darwin y las ideas científicas rechazadas por la Biología “oficial”. En cuanto a la actitud de la comunidad universitaria, esta formación lleva a que cuando una persona ha asimilado este adoctrinamiento y se ha formado un esquema mental que ha dirigido toda su carrera científica (y su misma visión de la vida, de la realidad) se sienta atacado cuando alguien cuestiona sus más profundas “convicciones” y las reacciones no suelen ser de un debate razonado y mesurado, sino más bien agresivas: ¿Cómo un tipo vulgar como yo se atreve a cuestionar a un “genio”?

El otro problema es la especialización. Cada científico trabaja en su campo de acuerdo a lo que le han enseñado y no tiene conexión con los nuevos datos de otras disciplinas que resultan contradictorios con las bases teóricas (con las interpretaciones) que utiliza en su trabajo. Para muchos especialistas (lo he comprobado) la evolución resulta una especie de curiosidad sin tener en cuenta que los procesos evolutivos son los que explican los fenómenos biológicos actuales (por qué hay virus integrados en los genomas y qué hacen, por qué hay elementos móviles y cómo reaccionan a las agresiones ambientales, etc.). Pero, sobre todo, insisto en que el problema fundamental de la formación y de la investigación en la Universidad es la concepción de la Ciencia como una herramienta para el desarrollo y la “competitividad”, lo que ha convertido a la investigación biológica en una loca carrera, mayoritariamente financiada por empresas privadas y, por tanto, con ánimo de lucro, por conseguir “descubrimientos” y “patentes” que tengan una aplicación, es decir, un rendimiento económico. Lo preocupante es que están trabajando al margen de los conocimientos derivados de la investigación “básica”, es decir, no “aplicada”. Y las manipulaciones de procesos que no se conocen suficientemente y, por tanto, no se pueden controlar, pueden tener consecuencias peligrosas. No se puede “derrotar”, corregir a la Naturaleza. Es infinitamente más poderosa que los hombres, y hay muchos de sus procesos fundamentales que todavía estamos muy lejos de comprender. Ahora, con toda la nueva información que hay, es cuando deberíamos reunirla, trabajar sobre ella para intentar comprenderla y, como consecuencia, respetarla. Reconciliarnos con la Naturaleza.

Pero como sabrá, los cambios que se avecinan en la Universidad van encaminados a “formar especialistas adecuados a las necesidades del mercado”…

Nota de ZC:

-Enlace a la página de la revista Agenda Viva.

-Otros artículos y entrevistas en mi blog sobre Máximo Sandín.

Experiencias cercanas a la muerte: Documental en español