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viernes, 23 de diciembre de 2011

Segunda entrevista con el autor del blog Nueva Medicina Germánica

Hace un tiempo entrevisté al autor del blog sobre la Nueva Medicina Germánica (NMG). A partir de allí he recibido algunas preguntas de parte de mis lectores interesados en la NMG, y estas preguntas las he sintetizado para formulárselas a esta autor quien amablemente accedió a una segunda entrevista. Espero que la disfruten:

1-Algunas personas me han escrito preguntando en qué consiste la terapia de la NMG, ya que en la anterior entrevista no quedó muy claro. ¿Se emplean medicamentos y medicinas?

El propósito de la terapia de la NMG es inducir la remisión espontánea de la enfermedad. Las leyes biológicas de la NMG explican tanto el origen de la enfermedad, su evolución, como (de ser el caso) su remisión. Conociendo esto, lo que se busca es promover en el organismo sus propios recursos autocurativos para que la enfermedad sea superada.

Ahora bien, en algunas ocasiones, la naturaleza requiere de nuestra ayuda. Es ahí cuando los medicamentos, las operaciones quirúrgicas y otras métodos terapéuticos pueden ser empleados. Siempre a condición de que su empleo se realice a la luz de las leyes biológicas de la NMG y sin interferir con los procesos propios de autocuración del organismo.

En la NMG, los medicamentos no curan la enfermedad, sino que ayudan al organismo en su proceso de remisión espontánea, por ejemplo, evitando complicaciones cerebrales u orgánicas.

En conclusión, en la NMG sí se emplean medicamentos y medicinas, pero con un concepto y propósito diferente al que se usa en la medicina oficial y alternativa.

En rigor, en la NMG ya no hablamos de enfermedades, sino de programas especiales con sentido biológico. El DHS programa, de antemano, la solución del conflicto, pues el conflicto activa una "enfermedad" precisamente para resolver la situación biológica inesperada y de emergencia que generó el conflicto. Es por esto que la enfermedad ya no se considera como tal. Esta nueva comprensión tiene importantes implicaciones al momento de hacer la terapia, porque antes de intervenir en el proceso, hay que comprenderlo primero. Y esta comprensión determina que debemos, en cada caso particular, hacer o no hacer.

2-Según la NMG, las enfermedades infecciosas son también causadas por conflictos. Pero si es así, ¿cómo explica la NMG los casos de contagio de infecciones? ¿También se contagian los conflictos?

Los microbios pueden transmitirse de una persona a otra. Lo que no puede transmitirse es la enfermedad infecciosa.

Esto, que a todas luces es contraintuitivo, puede comprobarse científicamente: en cada caso de enfermedad infecciosa, ha habido previamente un conflicto biológico correspondiente a esa enfermedad, y que probablemente ha pasado desapercibido.

En los casos de "contagio", lo que ocurre es que las personas han tenido el mismo tipo de conflicto biológico (por ejemplo, ante una situación que afectó a todo un colectivo, y provocó un DHS en ellos. Por ejemplo, la tuberculosis pulmonar, que aparece en la fase de curación de un conflicto biológico de miedo a la muerte, es muy común después de una guerra). Si muchas personas tienen el mismo microbio en el organismo (microbio que pude haberse transmitido de una persona a otra), en la fase de curación tendrán la misma enfermedad infecciosa si han sufrido el mismo tipo de conflicto biológico. Y esto hará creer que hubo un contagio de la enfermedad de una persona a otra.

3-¿Cómo se explica entonces la eficacia de las armas biológicas, que usan microbios para matar a las personas?

De la misma forma. Si tú diseminas unos microbios en un lugar donde hayan miles de personas, algunas de ellas (fíjate que no todas) enfermarán de una "infección" cuando entren en fase de curación de algún conflicto que permita la acción de ese microbio.

Por simple estadística, de mil personas que estén reunidas, unos están sin conflicto, otros con un conflicto activo, y otros con un conflicto resuelto (en fase de curación). Únicamente, los que estén o entren en una fase de curación enfermarán con el microbio correspondiente.

Fase de curación no significa que la persona está curada. Simplemente significa que el organismo está en proceso biológico de curación. Es posible, dependiendo del tipo de microbio y si éste es endémico o no (y por tanto, si el organismo del paciente está familiarizado con él o no), que el paciente acabe muriendo durante la fase de curación. Si el microbio no es endémico (y muchos microbios usados en armas biológicas no lo son, o han sido manipulados genéticamente), el organismo no podrá modularlo correctamente en la fase de curación y el paciente podrá morir durante esta fase.

4-El Dr.Hamer afirma que el SIDA no existe porque el virus VIH, al igual que otros virus, tampoco existe. ¿De qué mueren entonces las personas con SIDA? ¿Cómo pueden morir de algo que no existe?

Explicar el SIDA según la NMG es bastante complicado, y remito a tus lectores a un artículo que escribí sobre el tema en mi blog. El SIDA, entendido como un síndrome clínico con características específicas, SÍ EXISTE (si no existiera, no habría nada que explicar y nadie moriría de SIDA). Lo que el Dr.Hamer niega es que el SIDA sea causado por un virus. Es decir, él rechaza la teoría que interpreta al SIDA como una enfermedad infecciosa. Es en este sentido que el Dr.Hamer dice que el SIDA no existe.

A modo de resumen, en cuanto a los virus en general, el Dr.Hamer no dice que los virus no existan, sino que la existencia de virus patógenos que afecten a seres humanos no ha sido científicamente demostrada. En uno de sus últimos libros "Presentación de la Germánica Nueva Medicina" el Dr.Hamer escribe "La existencia de los virus es muy discutida, pero la verdad es que hasta hoy nadie ha podido demostrar sin lugar a dudas la existencia de un solo virus. Se trataba de anticuerpos siempre en fase de curación". (pág. 35)

Aunque es cierto que al comienzo de su investigación el Dr.Hamer creía en la existencia de los virus, posteriores investigaciones lo han hecho dudar de su existencia. En particular, los trabajos del virólogo Stefan Lanka (quien aisló un virus en un alga marina, pero quien aplicando los mismos métodos de aislamiento no pudo encontrar evidencia científica de la existencia de un solo virus en animales o en seres humanos), han convencido al Dr.Hamer que no hay evidencia científica sólida de la existencia de virus que afecten a seres humanos.

Es por esto que en sus últimas obras, el Dr.Hamer ha modificado o reformulado la 4ta ley biológica (referida precisamente a los microbios) eliminando los virus de su esquema.

En el caso del SIDA, la condición de seropositivo se adquiere mediante un conflicto biológico sufrido en presencia del olor del esmegma del prepucio (la piel que recubre el glande), y que genera una alergia a dicho olor. También la condición de seropositivo se puede adquirir por transmisión sanguínea o mediante la leche materna de los "anticuerpos anti-esmegma". Esto es algo difícil de explicar, por lo que de nuevo remito a los lectores al artículo de mi blog.

Según la NMG, los pacientes con SIDA mueren de una combinación de conflictos biológicos, pánico y de sustancias tóxicas.

6-¿Qué ha descubierto el Dr.Hamer sobre los síndromes?

Hay que distinguir el concepto de "síndrome" tal como se entiende en la medicina convencional (conjunto de síntomas característicos de una enfermedad o en la que se afectan varios órganos) de "El Síndrome", tal como lo entiende la NMG, y que alude a una situación biológica concreta.

En general, la NMG explica los síndromes de la medicina convencional como una mezcla de conflictos biológicos. Cuando están afectado varios órganos, hay que buscar el conflicto correspondiente a cada órgano. Habría que matizar muchas cosas en este punto, pero en general es lo que la NMG plantea sobre los síndromes.

En cuando a "El Síndrome" (como lo entiende la NMG), es una situación biológica en la cuál el paciente tiene un conflicto de desarraigo (sentirse completamente solo, abandonado en la vida; por ejemplo por haber sido ingresado a la fuerza en un hospital) en fase activa de conflicto, sumado a la fase de curación de cualquier otro conflicto. Dado que el conflicto de desarraigo da lugar a una retención de líquidos, la inflamación (orgánica y cerebral) correspondiente al conflicto que se encuentra en solución tenderá a hacerse más grave, más complicada y más difícil de tratar. Los grandes tumores cerebrales o las ascitis por ejemplo, son causadas por la presencia de un Síndrome de este tipo.

Es esencial conocer esto a nivel clínico, porque su desconocimiento puede causar la muerte de muchas personas quienes, debido al Síndrome, no podrán superar las complicaciones de su enfermedad.

7-¿Las enfermedades mentales también son causadas por conflictos?

A excepción de enfermedades mentales causadas por deformaciones congénitas del cerebro, intoxicaciones y traumatismos, en general las enfermedades mentales son causadas por una combinación de conflictos biológicos que afectan ambos hemisferios cerebrales (fenómeno que en la NMG se llaman constelaciones esquizofrénicas, término que no es sinónimo de esquizofrenia como lo entiende la psiquiatría).

Aquí se explican las neurosis, las psicosis, los transtornos de personalidad y de alimentación, y otros cuadros psiquiátricos.

Un ejemplo frecuente en la actualidad, la anorexia y bulimia, las he explicado en mi blog en este artículo.

8-Una crítica que he visto en páginas en otros idiomas es que en Francia se ha calificado a la NMG de secta y a sus partidarios se les considera un grupo sectario interesado en seguir a pies juntillas las ideas de un guru (Hamer) y de convencer a todo el mundo de la "verdad". ¿Por qué se le ha calificado a la NMG de secta en Francia y por qué a sus partidarios se les ataca de esa manera? También sería interesante conocer por qué, si la NMG es verdadera, está tan desorganizada socialmente, por qué no hay más movimientos sociales a su favor. Esta última pregunta siempre me la he hecho, y algunas personas me la han planteado también.

Hay que separar a la NMG de sus "partidarios". La NMG es una ciencia empírica basada en leyes biológicas que permiten predecir, en el paciente individual, ciertos hechos a nivel psíquico, cerebral y orgánico. Esto permite su comprobación (o de ser el caso, su refutación) científica en cada paciente individual. Por eso el Dr.Hamer ha dicho que, si se encontrase un solo caso que no cumpla las leyes, la NMG sería falsa.

No se le puede pedir más a una ciencia empírica.

Los partidarios o seguidores de la NMG son otra cosa. Como en todo grupo de seres humanos, hay de todo. Desde personas sensatas, mesuradas y prudentes, hasta los extremistas más irracionales. Esto existe en cualquier grupo humano, no solamente en la NMG.

En los 90s, cuando la NMG se dio a conocer en España, un grupo de médicos seguidores de Hamer intentaron monopolizar la NMG a su favor. Esto lo viví de cerca, por eso hablo con conocimiento de causa.

Estos médicos no entendieron que la NMG no le pertenece a un grupo, sino que es de toda la humanidad, y que la idea es que se trabaje concertadamente y en conjunto, integrando a la mayor cantidad de personas competentes y honestas posibles. Tenían unas miras muy cortas además de un gran afán de protagonismo y eso afectó gravemente la unidad de los seguidores de la NMG e impidió que una estrategia inteligente de difusión y aplicación pudiera articularse eficazmente. Esto también ocurrió en Alemania y Bélgica (ignoro la situación específica de Francia, aunque allí lo que más destacó fue el plagio grosteco e inmoral de la NMG por parte de algunos alumnos del Dr.Hamer).

Nunca tuvieron estrategias claras para dar a conocer la NMG. Eran unos improvisados interesados más en su figuración personal.

Con los años, he descubierto que muchos seguidores de la NMG son responsables, en parte, de su denigración y mala reputación. Sin intención, colaboran activamente en su repudio y desprestigio, al emplear estrategias divulgativas totalmente equivocadas. No alcancan favorablemente a la mayoría de personas, porque (entre otros factores) su lenguaje dogmático y actitud soberbia producen en muchas personas que quieren conocer la NMG un rechazo automático e incluso abierta hostilidad. Suman algunos seguidores aquí y allí, al tiempo que cosechan muchos enemigos y detractores. Y no se percatan de esto último. Unícamente asumen responsabilidad de sus aciertos pero no de sus errores en la divulgación de la NMG (los errores son siempre atribuidos a los demás).

Algunos de ellos tienen una pasividad e incapacidad pasmosa cuando de difundir la NMG se trata, pero son muy activos cuando quieren monopolizar la NMG a su favor, o cuando juegan a ver quien conoce más de la NMG. Algunos, en su interior, creen que saben más de la NMG que el propio Dr.Hamer pero al mismo tiempo lo esconden con alardes repetitivos y públicos de (falsa) modestia. Los verdaderos expertos en la NMG, en cambio, tienden a ser humildes de verdad, y probablemente ven a estos sujetos como bufones o charlatanes.

Otros, en el extremo opuesto, ven en el Dr.Hamer a un semi-dios que nos ha revelado la verdad y cuyas ideas (incluyendo aquellas ajenas a la medicina) no pueden cuestionarse o someterse al escrutinio crítico. Se censura el cuestionamiento y la reflexión crítica sobre la NMG y al crítico se le trata de estigmatizar como una quinta columna o de "excomulgar". Con la excusa que la NMG se basa en "leyes biológicas" y que por ende son inviolables, evitan cualquier argumentación crítica (porque ignorantemente confuden las leyes biológicas con la formulación linguística y conceptual de dichas leyes, confundiendo el mapa con el territorio, sin advertir que la formulación es algo que puede cambiar si la evidencia así lo exige, como el propio Dr.Hamer lo ha hecho recientemente al reformular la 4ta ley biológica excluyendo los virus de su esquema, como antes lo mencioné). No comprenden que la ciencia se fortalece con el debate crítico constante y abierto, y que no hay preguntas incómodas, sino únicamente personas incapaces de responderlas porque que no saben (y no quieren admitir su ignorancia) o no quieren confrontarlas debido a factores ideológicos y sentimentales.

Pero lo peor es que no asumen su cuota de responsabilidad en la marginalidad y mala imagen que la NMG padece actualmente no solamente entre la comunidad científica sino entre el público no especializado también. Le hacen un daño terrible a la imagen de la NMG con su actitud.

Esto por supuesto no aplica a todos los seguidores o partidarios de la NMG y sería injusto generalizar y meterlos a todos en el mismo saco. Hay seguidores de la NMG que son racionales, críticos y prudentes tanto en la investigación de la NMG, como en su divulgación. De ellos depende el futuro de la NMG.

Pero la irracionalidad antes comentada sí aplica a un buen porcentaje de seguidores o partidarios de la NMG, particularmente en aquellos que tienen funciones de liderazgo en algún grupo de la NMG (por ejemplo en algunos círculos de estudio como los que existen desde hace unos años en Alemania). Se ven a sí mismos como defensores de la más pura ortodoxia de la NMG, representantes puros de los últimos hallazgos del Dr.Hamer, adalides de la verdad (actitud casi megalómana que es alimentada en gran parte por la actitud genuflexa y borreguil de otros miembros del grupo que ven al líder como otro semi-dios, después de Hamer). Es esto último ha sido el principal factor que ha contribuido con la estigmatización de los seguidores de la NMG.

Esta actitud casi megalómana, esta búsqueda de protagonismo y figuración personal, esta autopercepción de ser los "puros" defensores de la NMG es, paradójicamente, lo que ha causado que ciertas personas se separen de la NMG. Alguno de estos adalides de la NMG, cuando tienen alguna diferencia personal o profesional con el Dr.Hamer, o cuando el propio Dr.Hamer los excluye y rechaza (y creyendo ya que saben más que él), se separan de la NMG, y "fundan" con otro nombre su propio método, que es en realidad la misma NMG pero disfrazada (y casi siempre adulterada).

Por eso, desde hace varios meses, he escrito en mi blog muchos artículos críticos sobre la forma de difundir la NMG, y el rol que sus seguidores han jugado en su mala difusión y por tanto en su mala imagen. Trato con cierta dureza a estos seguidores de la NMG porque, desde mi más profunda convicción, ellos son responsables de parte de la imagen negativa de la NMG, pero su falta de actitud autocrítica les impide verlo, y prefieren adjudicar toda la responsabilidad "a los demás".

Precisamente por todo esto, y otras razones que no quiero mencionar, es que yo he decidido desde los 90s trabajar en solitario. No quiero asociarme a grupo u organización alguno relacionado con la NMG. No quiero tener nada que ver con ello y mientras más lejos me mantenga de estos grupos, mejor. Trabajar en solitario me permite no solamente independencia de criterio, sino además emplear las estrategias de divulgación que yo considero más apropiadas y que, al juzgar por los comentarios recibidos en mi blog, han sido acertadas.

Con esto no niego la eficacia, e incluso la necesidad, de crear grupos a favor de la NMG. Al contrario, hay que crearlos y promoverlos en todos los niveles posibles. Pero yo, por razones personales, me mantendré siempre a distancia de ellos.

Ocasionalmente, recibo en mi blog propuestas para integrarme a grupos y siempre las he rechazado (aunque he animado a sus proponentes a que sigan con su iniciativa y he dado algunas sugerencias para ello). Pero no quiero pertenecer a grupo alguno, porque ya creo saber qué esperar de (algunos) de sus miembros.

La NMG está muy adelantada a su tiempo; y este adelanto ha dejado atrás no solamente a los médicos convencionales, sino a muchos que siguen la NMG también.

En resumen, son muchos los factores que más han perjudicado a la NMG desde sus comienzos, y eso incluye la falta de organización, la constante improvisación, la muy precaria preparación académica, científica y profesional de algunos de sus defensores públicos, la actitud borreguil e intelectualmente genuflexa de algunos de sus seguidores y sobre todo la carencia de estrategias de difusión hábilmente diseñadas e inteligentemente aplicadas.

9-Algo más que desee añadir para finalizar la entrevista.

Me gustaría sugerirle a tus lectores que compren el libro Presentación de la Germánica Nueva Medicina, que es uno de los últimos libros del Dr.Hamer y que está traducido al español. Con ello, no solamente tendrán una introducción excelente y actualizada de la NMG, sino que además colaborarán con la editorial para que otros libros sean traducidos al español y publicados. Este libro puede pedirse directamente a la editorial:

"Amici di Dirk®" Ediciones de la
Germánica Nueva Medicina S.L.


A través del correo electrónico:
info@amici-di-dirk.com

Por correo postal:
Apartado de Correos, 209.
29120 Alhaurín el Grande
(Málaga, Spain)
.

O también por Fax:
(034) 952-49 16 97

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Máximo Sandín: Los virus no son patógenos por definición (entrevista)


Esta una entrevista al Dr.Máximo Sandín, y publicada originalmente en el blog "La Ciencia y sus Demonios", la cuál transcribo aquí.

Llegó septiembre, la vuelta al cole, el inicio de curso y con todo ello nuestra sección de entrevistas. En esta ocasión agradecemos la participación en esta sección de Máximo Sandín, doctor en Ciencias Biológicas y Profesor Titular en la Facultad de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid, con el que iniciamos el nuevo curso escolar.

1. En la última década hemos asistido a un “boom” en la secuenciación de genomas de diversos organismos, lo que ha llevado a que ahora dispongamos de bases de datos bastante completas. ¿Cómo crees que esa información puede afectar al entendimiento de los mecanismos evolutivos?

Responderé con las palabras de científicos implicados en estas secuenciaciones: han tenido “profundas consecuencias evolutivas”. Por ejemplo, el genoma de la anémona, cuyo origen se sitúa en hace 700 millones de años, tiene unos 18.000 genes (el hombre tiene unos 22.000) codificantes de proteínas. Se han encontrado en el genoma de la anémona “bloques de ADN” que están presentes en el hombre en la misma disposición. Más del 80% de sus intrones están en los mismos sitios que en el hombre y han encontrado 283 “genes” que en el hombre se asocian a enfermedades, entre ellos, uno casi exacto al “gen” BRCA2, supuestamente responsable del cáncer de mama.

En el genoma del erizo de mar, que se sitúa en 500 millones de años de antigüedad, también existen estos “bloques”. El número de genes codificantes de proteínas es de ¡23.500! de los que compartimos 7.077, entre ellos los relacionados con la visión, olfato y oído pero, sobre todo, los genes Rag (como sabrán, originados por transposones) implicados en la respuesta inmunitaria, y mucho otros genes asociados, en el hombre, con enfermedades como la distrofia muscular, la corea de Huntington… No es extraño que en los comentarios a estos descubrimientos en revistas como Science los califiquen de “revolución intelectual”.

Pero desde el punto de vista concreto de estudios relacionados directamente con la evolución, las secuenciaciones de genomas de mamíferos han desbaratado por completo las antiguas filogenias. Han definido tres superórdenes de mamíferos: Afrotheria (la mayoría de las especies africanas), Xenartra (especies de Centro y Sudamérica) y Laurasiatheria (fundamentalmente los euroasiáticos). Hay otra agrupación superior muy curiosa, Boreotheria, que agrupa a Laurasiatheria con Supraprimates que incluyen roedores y primates. Lo interesante es que estudios de los retrotransposones de mamíferos relacionados con datos paleontológicos indican un origen “casi simultáneo” de estos superórdenes.

A esto hay que añadirle características de los genomas conocidas hace tiempo, como que los genes no son unidades “discretas”, sino que están compuestos por fragmentos de ADN , a veces con muchos intrones dentro, a veces dispersos por el genoma, y que están sometidos a “splicing alternativo” (transcripcional y postranscripcional) es decir a una especie de barajamiento de sus componentes, por lo que una secuencia puede codificar cientos o miles de proteínas diferentes, que se expresan de modo diferente en cada tejido y en cada momento y que esa expresión está controlada por el conjunto del genoma, lo que incluye lo que se ha considerado hasta hace poco ADN “basura”, mediante mecanismos enormemente complejos (microARNs, ARN de interferencia, ARN antisentido…) y que este control está condicionado por el proteoma y el metaboloma, depedientes a su vez de las condiciones del ambiente celular y, por tanto, del ambiente externo. Y que en la construcción de los organismos los genes operan en “redes”. Todo esto sin contar con la herencia epigenética, también dependiente del ambiente.

El prestigioso experto en biología evolutiva del desarrollo Stuart A. Newman lo explica de una manera muy brillante: “los genes no determinan unívocamente lo que hay en la célula, sino que lo que hay en la célula determina cómo se usan los genes”

2. ¿Podrías explicarnos por qué consideras que la Teoría Sintética, en torno a la cual parece que existe un gran consenso, es inadecuada para explicar la evolución?

Después de la exposición, extremadamente simplificada y resumida, de los descubrimientos empíricos, reales, sobre la extremada complejidad del control de la información genética resultaría un insulto a la inteligencia de los biólogos que conozcan las hipótesis genéticas sobre las que está basada la Síntesis “moderna” explicarles por qué éstas no tiene la menor relación con la realidad, pero por si alguna persona no relacionada profesionalmente con la Biología lee esto, lo intentaré explicar de una forma breve: Las hipótesis sobre las que se elaboró, a principios del siglo pasado, la genética de poblaciones, pilar de la Teoría Sintética, suponían que los genes eran entidades discretas, responsables directas de un carácter, con dos variantes, dominante y recesiva, que en una población “de tamaño infinito” las frecuencias de estas variantes responderían a la siguiente relación: p + q= 1, que variaban por mutaciones puntuales, individuales y al azar, que normalmente son deletéreas, pero que “en el caso” de que una de estas mutaciones confiriera “una ventaja” a su portador, con el tiempo se haría mayoritaria o única en toda la especie. Supongo que no es necesaria una gran capacidad de reflexión para comprender que si los datos empíricos ponen de manifiesto que esta concepción de “los genes” no tiene la menor relación con la realidad, es decir, es totalmente falsa, todas las elaboraciones realizadas a partir de ella serán falsas, por muy bien que salgan los números.

3. Tu crítica al “neodarwinismo” se basa, lógicamente, en la invalidez de la selección natural actuando sobre mutaciones al azar como proceso evolutivo. Sin embargo, un organismo originado por simbiosis, un carácter adquirido por transmisión horizontal de genes o cualquier otro mecanismo que sea responsable de la generación de nueva información genética, ¿no se enfrenta a la selección natural para su pervivencia en la población?

Un organismo originado por simbiosis, un carácter adquirido por transmisión horizontal o cualquier otro fenómeno como una duplicación o una reorganización genómica, fenómenos de los que hay abundantes datos, no se enfrentarían a la selección natural; se enfrentarían a la más terrible soledad e incomprensión (los “monstruos esperanzados” de Goldschmidt) si esto se produjera en un solo individuo. La cuestión es que hay datos que indican que estos cambios se pueden producir en grupos de individuos, lo que produce una población con estos cambios. Se ha comprobado experimentalmente que en los genomas existen “hot spots”, (puntos calientes), sitios donde tienden a insertarse los elementos móviles cuando cambian de localización, donde tienden a producirse duplicaciones o inserciones de virus. También se han encontrado “hot spots” para la transferencia horizontal. Es decir, si estos cambios pueden hacer aparecer una población con nuevas características, aparece y ya está, la selección natural no tiene papel que jugar en este proceso.

De hecho, hay datos concretos sobre estos cambios bruscos en las poblaciones. En una investigación publicada el año pasado en Nature, se estudiaron 100 filogenias de animales, plantas y hongos. Encontraron que en el 78% de los “árboles” las especies aparecían claramente por eventos repentinos. Y finalizan con una reflexión muy interesante: “Speciation is freed from the gradual tug of natural selection, there need not be an ‘arms race’ between the species and its environment, nor even any biotic effects”.

4. Uno de los pilares centrales, y que aún sigue vigente, de la teoría de Darwin es que cualquier modificación -sea cual sea su origen y su envergadura- que aumente la probabilidad de alcanzar la edad reproductora o mejore ésta, será seleccionado positivamente, mientras que una alteración que disminuya estos factores lo será de forma negativa. ¿Piensas que este concepto es erróneo en sí mismo, o por el contrario está mal entendido en la biología evolutiva actual?

No pienso que este concepto (si se le puede llamar así) sea erróneo. Es una perogrullada. Es evidente que si un ser vivo tiene una patología, un defecto o un desgraciado accidente que le impide llegar a la edad reproductora, no se reproducirá. Lo que no puedo imaginar desde un punto de vista biológico es qué tipo de modificación puede sufrir un ser vivo, cuya condición natural es llegar a la edad reproductora (si no, no existiría la especie) para que una “modificación” aumente su probabilidad de alcanzar la edad reproductora. En cualquier caso, quizás sea un problema mío, pero no comprendo qué tiene esto que ver con los fenómenos genéticos y embriológicos implicados en la evolución.

Y sí, efectivamente, parece que este es uno de los “pilares centrales” de una teoría de la evolución del Siglo XXI.

5. Creo que has postulado que los verdaderos artífices de la evolución son los virus, que permiten la integración de genomas completos y funcionales en otros organismos. ¿Que ejemplos podemos observar de funciones o caracteres específicos que hayan sido conseguidos mediante la integración de genomas víricos?

En estos momentos no se puede decir que soy el único en mantener esa afirmación. Por ejemplo, Carl Woese, Luis Virarreal, Günther Witzany, Patrck Forterre, Nigel Goldenfeld, Philip Hunter, Peer Bork, por citar algunos virólogos o microbiólogos prestigiosos, tienen abundantes publicaciones en este sentido. De ellas y algunas otras publicaciones se pueden resumir algunas de las funciones y caracteres por los que preguntan, por ejemplo:

- Características del núcleo eucariota no provenientes de las bacterias, como cromosomas lineales, telómeros y telomerasas, y separación de la transcripción de la traslación son de origen viral.
– El 10% del genoma humano está formado por retrovirus endógenos que se expresan en todos los tejidos y órganos como parte constituyente y esencial, tanto en el estado adulto como, especialmente, en el desarrollo embrionario.
- Los intrones han mostrado ser de origen viral.
- Se ha comprobado que los retrovirus endógenos codifican microRNAs.
- Se ha comprobado que los virus endógenos poseen capacidad de edición del genoma.
- Existen cientos de miles de fragmentos dispersos de virus que son constituyentes del genoma, especialmente sus LTR (“long terminal repeats”), que son reguladoras y promotoras de otros genes.

En cuanto al proteoma, se ha comprobado que son codificadas por virus las glicosiltransferasas, ubicuitina, DNA ligasa, ribonucleotido reductasa 1, SNF2 global transactivator, inhibidor de la apoptosis, quitinasa, UDP-glucosiltransferasa… Por ejemplo, los priones, que son proteínas de comunicación celular son los genes de la cápside (NCp7) del HIV-1, el gen ERVWE1 de la cápside del retrovirus endógeno W codifica las sincitinas, proteínas responsables de la formación del sincitio-trofoblasto, es decir, implicadas en la placentación… Hay bastante bibliografía al respecto.

Pero si seguimos la pista a los transposones y retrotransposones, parece que finalmente reconocidos como de origen viral, nos encontramos con que la inmensa mayor parte de los genomas en su sentido real, es decir completo (secuencias repetidas, LINEs, SINEs, intrones, etc) son de origen viral.

En definitiva, parece que hay que datos que conceden a los virus un papel digno de consideración en la evolución.

6. Los virus como “mensajeros” nos obliga a pensar obligatoriamente en la historia del huevo y la gallina, dado que sus genes debieron formarse de alguna manera ¿como piensa que surgieron y evolucionaron los primeros virus o sus precursores?

Como intento basar lo que planteo sobre datos empíricos, verificables, y no sobre especulaciones responderé de una manera muy sencilla: no tengo la menor idea. Todavía no hay datos que permitan comprender cuando, donde y como se produjeron los virus. La especulación de que podían provenir de genes celulares “escapados” por su condición “egoísta” se ha venido abajo con el hallazgo de millones de genes virales que no tienen correspondencia con ningún gen de seres vivos. Se sabe que los virus bacterianos (fagos) estaban en la Tierra junto con las bacterias antes de que la vida, tal como la conocemos, fuera posible, y que su variedad era muy grande desde el principio. Como no parece que sea imprescindible inventarse un origen para comprender su función, habrá que esperar nuevos datos.

7. Me ha parecido leer que no defiendes la posición actual de los epidemiólogos, que tienden a considerar la interacción contra los patógenos como una batalla, porque estos organismos (especialmente los virus) son creadores de diversidad génica. ¿Estoy equivocado? ¿Cómo se debería proceder entonces, tanto de forma preventiva como curativa, contra ese tipo de microorganismos que se encuentran en todos los habitats?

Me resulta muy curioso cuando se habla de la posición actual de “los epidemiólogos”. Es como cuando se habla de lo que sostienen “los biólogos”, porque así como hay biólogos que creen firmemente en determinadas cosas, hay (habemos) muchos biólogos, y más de los que se piensa, que no “creemos” en ellas. En el caso de los epidemiólogos, hay muchos que siguen a pies juntillas los dictados de la industria farmacéutica, pero hay muchos otros, muy cualificados, que son muy críticos con ella, por ejemplo, con las campañas de vacunación masiva. Mi contacto con este tema y con epidemiólogos críticos se produjo como consecuencia de la vergonzosa (y peligrosa) campaña de vacunación masiva contra el papilomavirus y las turbias condiciones que rodearon la concesión del Nobel a Zur Hauser como promoción, pero cuando me informé sobre la manera de elaborar las vacunas comprendí muchas cosas, por ejemplo, por qué los virus de la gripe son híbridos de humano y ave, o con secuencias procedentes de cerdos: han fabricado las vacunas contra la gripe cultivando virus de de la gripe humana en huevos de gallina embrionizados, y el nuevo sistema es cultivarlos en líneas celulares. Tanto en un caso como en otro los cultivos están repletos de virus y retrovirus endógenos en plena actividad. Esto explica las hibridaciones de los virus. Y también explica por qué cada año, con cada nueva campaña de vacunación, los virus “mutan”. Por cierto, en los años 80 Hillary Koprovsky fabricó, en un laboratorio del Congo, una vacuna contra la polio utilizando como sustrato riñones enteros de chimpancé y mono verde, con sus virus endógenos de la inmunosupresión correspondientes.

La asociación de virus con determinadas enfermedades puede estar condicionada por la concepción belicista dominante de los fenómenos naturales. Se ha comprobado experimentalmente que los órganos o tejidos sometidos a estrés o “agresiones” ambientales pueden emitir partículas virales. Por eso se asocian enfermedades como el cáncer, la artritis, el síndrome de fatiga crónica y otras asociaciones aún más absurdas a un origen viral. La conclusión (provisional) que se puede obtener de todo esto es que los virus asociados con enfermedades serían virus que tienen una función concreta en los organismos y su aparición se debe a que han sido sometidos a una agresión ambiental o alguna manipulación como las antes descritas.

Y claro que se encuentran en todos lo hábitats en unas cantidades más que astronómicas y con unas funciones perfectamente integradas en ellos. Por ejemplo, en aguas marinas (no he visto estudios en agua dulce) se han contado diez mil millones de virus por litro que están implicados en el control de la base de la pirámide trófica y para impedir que el crecimiento excesivo de bacterias y algas dificulte la entrada de los rayos solares necesarios para la vida marina y también en fenómenos biogeoquímicos fundamentales que incluyen la contribución de los derivados sulfurosos que produce su actividad a la nucleación de las nubes. En la tierra los números y actividades son semejantes (se han contado quinientos millones de virus por gramo de tierra seca). Según Carl Woese, posiblemente el más prestigioso microbiólogo actual, los virus de los ecosistemas “constituyen un importante almacén y memoria de información genética de una comunidad, contribuyendo a la dinámica evolutiva y a la estabilidad del sistema”. Según Luis Villareal de la Universidad de California, el 80 % de los genes encontrados en los virus de los ecosistemas marinos y terrestres no tienen correspondencia con ningún gen conocido.

También tememos miles de millones de virus (fagos) en nuestro aparato digestivo, que son los elementos de comunicación y control de las colonias bacterianas. Recientemente se han secuenciado 3,3 millones de genes (150 veces el genoma humano) pertenecientes a las colonias de bacterias de nuestro intestino que son imprescindibles para la vida, es decir, también son nuestro genoma.

Parece claro que los virus no son patógenos por definición como, al parecer, ya se ha asumido con las bacterias (se han estimado cuarenta millones de bacterias en un gramo de tierra y un millón en un mililitro de agua dulce, y en nuestro organismo se estimó hace tiempo que hay diez veces más bacterias que células, pero seguramente son más). Está claro que si todos lo fueran no viviríamos ni un segundo. Y también parece claro a la luz de los nuevos datos que hay muchas cosas asumidas sobre las que hay que reflexionar.

8. ¿Tienes alguna hipótesis para explicar lo que ocurrió durante la denominada explosión cámbrica?, ¿puedes sugerir algún mecanismo por el que apareció de golpe una diversidad tan espectacular en un período de tiempo relativamente pequeño?

Tengo una explicación, para mí muy plausible (aunque, naturalmente, puedo estar equivocado) para la explosión del Cámbrico, real, según los estudios de Simon Conway Morris, que no sé si se puede considerar una hipótesis. Lo que he hecho ha sido seguir la pista de los datos hasta llegar a una (posible) explicación. Intentaré resumir este camino:

Sabemos que hay virus que contienen, que codifican secuencias funcionales con contenido biológico concreto en organismos eucariotas. Sabemos que los retrotransposones, provenientes de los retrovirus, son los responsables de las duplicaciones de ADN en los genomas. Sabemos que los genes homeóticos fundamentales (hay otros pequeños o fragmentarios) que controlan el desarrollo de tejidos y órganos y que, por fuerza, estaban presentes en el Cámbrico, están constituidos por secuencias repetidas en tandem y que en distintos organismos difieren por el número de duplicaciones por lo que su contenido, su “significado”, tendría que estar contenido en la secuencia original de esas duplicaciones (de hecho los retrovirus endógenos tienen una gran actividad en el desarrollo embrionario). Esto explicaría la aparición repentina de distintos organismos complejos a partir de antecesores muy simples. Lo que está claro es que los conservadísimos “bloques” de genes del desarrollo no pueden haberse producido por mutaciones “al azar” de los conservadísimos genes bacterianos de arqueas y eubacterias que todavía se pueden identificar en los organismos eucariotas. La conclusión (provisional) es que los retrovirus están en el origen de los genes del desarrollo y que sus inserciones en los genomas de los sencillos organismos previos pueden explicar, mediante distintas combinaciones de ellos, la explosión de diversidad animal del Cámbrico.

Comprendo que el fenómeno resulta muy complejo y difícil de “visualizar” tal como nos han enseñado a pensar en “como ha de ser” la evolución, pero los datos nos están mostrando fenómenos biológicos extraordinariamente complejos y parecen apuntar claramente en esa dirección. Creo que no se pierde nada por atreverse a pensar en ello y quizás se puedan entender muchos otros fenómenos.

9. Ahora vamos a viajar bastante más atrás en el tiempo. La ciencia todavía no conoce con seguridad cómo surgió la vida sobre nuestro planeta. ¿Tienes alguna hipótesis que explique cómo ocurrió ese evento?

No. En este caso tampoco tengo hipótesis. Lo que hay son datos de espectro de infrarrojos sobre meteoritos con una carga abundante de agua y materia orgánica. Esta primavera se ha publicado en Nature el hallazgo de que ambos están no sólo presentes sino “prevalentes” en el asteroide 24 Themis. Parece bastante asumido que el agua de la Tierra proviene, mayoritariamente, de meteoritos que impactaron en ella (y como sabemos, el agua marina es una auténtica “sopa” de bacterias y virus). He leído artículos de revistas de Astrobiología, de Cosmología y de Astrofísica que hablan con toda naturalidad del origen de la vida en el espacio exterior. Y las bacterias y los virus estaban en la Tierra antes, al parecer; de que existieran condiciones para la vida tal como la conocemos. También sabemos que hay bacterias y, por supuesto, los virus, que pueden resistir perfectamente las radiaciones del espacio exterior. Habrá que esperar a tener datos directos sobre cómo está organizada la materia orgánica detectada en los asteroides.

10. ¿Cuál tu opinión acerca del Diseño Inteligente, es una alternativa científica al darwinismo como plantean sus proponentes o es algo que pertenece al terreno de la metafísica y no de la ciencia?

La actividad científica consiste en estudiar fenómenos naturales, materiales, para intentar comprenderlos hasta donde sea posible mediante observaciones o experimentos que sean verificables o reproducibles, es decir mediante explicaciones materiales basadas en hechos materiales, y siempre será una explicación parcial, provisional. (Sabemos que hay otras vías de acceso al conocimiento, pero en este caso estamos hablando de la práctica científica, que es a la que me dedico o pretendo dedicarme). Recurrir a un ente abstracto y todopoderoso para explicar lo que nos resulta difícil de entender o de explicar con los medios actuales está fuera de la práctica científica. La actividad científica consiste en llegar hasta donde nos lleven los datos y los medios, las técnicas disponibles y si no se puede explicar “todo” esperar a que nuevos datos o nuevas tecnologías nos permitan seguir profundizando en el conocimiento (y de esto saben mucho los físicos, por ejemplo).

No es científico inventarse supuestas explicaciones o recurrir a especulaciones retóricas para intentar explicar “todo” (y de esto, los biólogos hemos tenido sobredosis durante mucho tiempo). Ahora tenemos datos y conocimientos cada día más profundos, que eran impensables hace unos pocos años y que se están mostrando muy diferentes de cómo se creía cuando no disponíamos de la tecnología actual y que permiten explicar, comprender muchas cosas, pero lógicamente no todas. Quizás no lo consigamos nunca. En cualquier caso, habrá que esperar.

11. No son pocos los que afirman que la ciencia está crisis en favor del pensamiento mítico y la pseudociencias. ¿Estás de acuerdo con esa opinión?, ¿cuál sería para ti una solución para que la ciencia sea percibida como algo importante por parte de la sociedad?

Pues no serán pocos, pero me parece que andan algo despistados. En ningún momento de la historia (al menos en los países autodenominados “avanzados”) la ciencia ha tenido tanto prestigio social como portadora de la Verdad. No hay más que echar un vistazo a los grandes medios de comunicación. Para muchos (quizás sean esos “no pocos” que se sienten “acosados”) el pensamiento científico es la única forma moderna de pensamiento. La única vía para captar la esencia del Mundo, de la realidad (la que sí parece estar en crisis o. al menos, en franco retroceso en la sociedad, es la Filosofía).

A lo que quizás se refieran los que opinan tal cosa es a la minoritaria, pero creciente, actitud crítica con determinadas aplicaciones de “la ciencia” y la búsqueda de alternativas. La enorme capacidad de circulación de la información que se ha producido como consecuencia de acceso a Internet ha producido muchas informaciones “dudosas” pero también ha permitido la circulación de verdaderas noticias que no suelen aparecer en los grandes medios de comunicación. Por ejemplo, sobre los perniciosos efectos para la salud y para el medio ambiente, comprobados por científicos, de los productos transgénicos y sus terribles consecuencias para millones de pequeños agricultores. O los escándalos que se producen periódicamente por los terribles efectos secundarios (o directos) de determinados medicamentos o las prácticas de la industria farmacéutica en el Tercer Mundo. El evidente componente económico que hay detrás de estas industrias hace dudar a muchos de la honestidad de sus intenciones porque cuando el dinero y el poder están por medio la ética, la verdad, incluso la Ciencia, se resienten y, como sabemos, la industria farmacéutica es una de las tres o cuatro que más dinero “generan” en el Mundo y las empresas de la “agroindustria” están acaparando el control de la alimentación mundial. Es comprensible que quienes tengan acceso a estas informaciones intenten buscar alternativas.

El problema científico que subyace en esta situación es que ambas industrias parecen seguir basando sus actividades en concepciones reduccionistas de los fenómenos naturales y la visión competitiva y “azarosa” de las relaciones entre los componentes de la vida, ya superadas por las investigaciones de la Ciencia llamada básica, es decir, no “aplicada”. Por eso, los ataques a estos componentes de la vida producen graves efectos en el organismo que no se identifican como consecuencia de estas agresiones porque no se conoce su verdadera función. Por eso, las manipulaciones genéticas “a boleo” y el uso de virus, transposones y plásmidos como “vectores” para introducir “genes” ajenos en los genomas tienen consecuencias imprevisibles. Por eso, los “genes” introducidos en los seres vivos transgénicos producen alteraciones genómicas de consecuencias imprevisibles e incontrolables y por eso “se escapan” de los organismos transgénicos produciendo una contaminación, un desequilibrio genético irreversible.

En cuanto a la segunda pregunta, intentaré ser más breve. La práctica científica es una actividad maravillosa. Para mí, y supongo que para la mayoría de los científicos, no hay una profesión más bella, más gratificante personalmente, que dedicarse a la búsqueda del conocimiento para compartirlo con los demás. Y los conocimientos, cada día más profundos, sobre la Naturaleza nos están mostrando una realidad que supera las fantasías de la mente más creativa. Un Mundo (tal vez un Universo), en el que todos y cada uno de sus componentes están integrados, coordinados en una red que conecta el mundo orgánico con el inorgánico en la que todos, absolutamente todos sus componentes tienen su papel. Todos contribuyen (no digo “cooperan” porque, como dije antes, ya hemos tenido “sobredosis” de aplicaciones de conceptos sociales a la Naturaleza) al mantenimiento equilibrado de la vida y la Naturaleza tiene sus propios medios para mantener este equilibrio. Pero todo tiene sus límites…

Creo que esto es lo que hay que transmitir a la sociedad, y no los mensajes de “competencia”, de “carreras armamentísticas”, de “ventajas” evolutivas y de “los más aptos”, para que valore a la Ciencia como se merece. Y también explicarle lo que es Ciencia y lo que no es Ciencia (sí, con mayúsculas). Porque la tecnología no es Ciencia. Es la aplicación, con fines prácticos (económicos en nuestra sociedad) de los conocimientos científicos. Pero si estas aplicaciones se realizan sin tener los conocimientos suficientes, sin tener claro qué se está haciendo y sin controlar los efectos de esas manipulaciones, estas agresiones a la Naturaleza se convierten en un peligro de consecuencias imprevisibles.

No me he cansado de repetir esto en todos los sitios donde he podido hablar y de escribirlo donde he podido escribir pero, por mi experiencia, tengo la impresión de que las ideas científicas parecen entenderse mejor si están escritas en inglés, por lo que voy a recurrir a las palabras de Carl Woese en su artículo “A new Biology for a new Century”, publicado en 2004 en la revista MICROBIOLOGY AND MOLECULAR BIOLOGY:

A society that permits biology to become an engineering discipline, that allows that science to slip into the role of changing the living world without trying to understand it, is a danger to itself. Modern society knows that it desperately needs to learn how to live in harmony with the biosphere. Today more than ever we are in need of a science of biology that helps us to do this, shows the way.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Pedro Pozas Terrados entrevista a Máximo Sandín para el Proyecto Gran Simio

ENTREVISTA MÁXIMO SANDIN – PARA PROYECTO GRAN SIMIO
POR
PEDRO POZAS TERRADOS – DIRECTOR EJECUTIVO (GAP/PGS-ESPAÑA)


1.- Nos conocimos en el curso de la UNED celebrado el pasado mes de julio en Logroño, que tenía precisamente como tema principal “DARWIN”. Dimos una charla cada uno y después compartimos una mesa redonda toda la mañana. Más tarde le propuse entrar en el Proyecto Gran Simio que aceptó de buena gana haciéndose miembro del mismo y posteriormente le propusimos ser Asesor Científico, que igualmente aceptó con agrado. ¿Por qué apoya nuestro trabajo? ¿Qué significan para Vd. los Grandes Simios?

En el curso mencioné que es muy posible que su extinción esté desencadenada. Si tenemos en cuenta qué tipos de intereses gobiernan el Mundo y en qué situación han puesto a África, Sumatra y Borneo no parece que haya motivos para albergar muchas esperanzas, pero precisamente por eso es por lo que hay más motivos para luchar por ellos. Cualquier extinción es una catástrofe ecológica que acerca al derrumbe del ecosistema total. Cualquiera de las muchas que estamos provocando es un paso más hacia la catástrofe general. Los ecosistemas se rigen por complejas interrelaciones entre todos, absolutamente todos sus componentes. Cuando alguno de estos desaparece tienen una gran capacidad para “recomponerse”, pero si se van acumulando extinciones llega un momento en que las redes de relaciones se rompen y se produce un derrumbe catastrófico de todo el ecosistema. Pero en el caso de los grandes simios creo que el problema tiene un fuerte componente ético o filosófico (no sé cómo calificarlo) añadido; los grandes simios (chimpancés, gorilas, orangutanes) son algo más que especies que comparten con nosotros un antecesor común más o menos lejano: son “especies hermanas”. Las “especiaciones”, es decir, la aparición de nuevas especies no es un proceso por el que éstas se van diferenciando gradualmente de las antecesoras. Es un proceso brusco por el que se modifican determinadas “redes” de información genética que controlan el desarrollo embrionario y que producen remodelaciones más o menos grandes que afectan a todo el organismo. Es lo que, en términos paleontológicos se conoce como “el equilibrio puntuado”, propuesto por Eldredge y Gould y basado en la observación del registro fósil, aunque ellos no daban una explicación sobre cual era el proceso implicado. Es una descripción de lo que se observaba: las especies cambiaban bruscamente dando lugar a una o varias “especies hermanas” que permanecían en períodos de “estasis”, es decir, sin cambios o cambios poco significativos durante períodos de uno a diez millones de años hasta que un nuevo cambio repetía el proceso. También comprobaron que esos cambios coincidían con algún tipo de disturbio ambiental. Ahora se sabe que los genomas contienen una gran cantidad de “elementos móviles” que actúan (entre otras cosas) como reguladores de otros genes y se ha comprobado experimentalmente que cambian de posición (no a “cualquier sitio”) ante agresiones ambientales como radiaciones o sustancias químicas o algún otro tipo de agresión que producen lo que se conoce como “estrés genómico”. Es decir, ahora tenemos datos verificables sobre cómo se puede producir lo que se observa en el registro fósil. Por lo tanto, la evolución humana se ha debido de producir como en el resto de los animales, es decir, los chimpancés (y sus “parientes”, los bonobos) y los gorilas serían, junto con el hombre, producto de una especiación así. En cuanto al orangután, supongo que lo que voy a decir va a resultar “escandaloso” para algunos, pero creo posible (y algunos científicos chinos opinan lo mismo) que sea el resultado de un proceso semejante en Asia. Lo cierto es que los “árboles filogenéticos” de los mamíferos se han modificado recientemente de un modo radical a partir de los conocimientos sobre sus genomas que los diferencian en tres grandes grupos: Afrotheria, Eurasiatheria y Xenarthra, con origen respectivo en África, Eurasia y Centro-Sudamérica. En los tres hay formas acuáticas, unguladas e insectívoras que, por su morfología habían sido clasificadas anteriormente como de “origen común”. La explicación genética es que existen unos complejos de genes-proteínas llamados Homeoboxes que son los que controlan la formación de tejidos y órganos durante el desarrollo embrionario que son compartidos por grupos alejados “filogenéticamente”, como, por ejemplo, mamíferos placentarios y marsupiales, algunos muy parecidos morfológicamente, aunque están muy alejados “evolutivamente” según la concepción dominante de la evolución. La evolución es un fenómeno mucho más complejo que lo que nos han intentado hacer creer.

Me estoy extendiendo demasiado, como siempre, pero he considerado conveniente las explicaciones anteriores para dar una base a lo que voy a decir ahora, también “escandaloso” (supongo): En concordancia con el “equilibrio puntuado” en el resto de los animales, los Australopithecus africanus (con las diversas “especies” de Australopitecinos gráciles) son los primeros fósiles de chimpancés, y los Australopithecus robustus (también con sus distintas “versiones”) son gorilas…. Y los Homo (de habilis en adelante) son hombres. Me resulta asombroso cómo las ideas preconcebidas sobre cómo “ha de ser” la evolución hagan que se de un gran valor a variaciones de tamaño o morfología craneal que no son mucho mayores que las que existen actualmente en los hombres para asignar “especies” diferentes a “homínidos”, como los expertos les llaman, a hombres con cultura y comportamiento humano y no se molesten en poner juntos un cráneo de chimpancé y uno de africanus o de gorila y robustus y mirar las estructuras óseas cuya única diferencia es una pequeña “acentuación”. Claro que las características iniciales de los grandes simios no eran “tan acentuadas” como las actuales. Tampoco las de los primeros hombres. Como en el resto de los animales han sufrido, a lo largo de la “estasis” cambios no sustanciales.

Pero esto no es sólo una deducción: Marc Verhaegen, un paleoantropólogo tan lúcido como honesto (como, al parecer, ignorado), ha relacionado, mediante un estudio multifactorial, 39 caracteres craneodentales de chimpancé, gorila y hombre con los de fósiles de “homínidos”, africanus y robustus, es decir, dejando que el análisis los agrupe sin condiciones previas. El resultado es que el programa, el ordenador, agrupaba los chimpancés con los africanus, los gorilas con los robustus, y los hombres con los hombres. Sin embargo, los expertos “consagrados” en la evolución humana siguen afirmando que no hay fósiles de chimpancé ni de gorila, pero no importa “porque lo que se necesita son hombres-mono”, y siguen encontrando “especies nuevas de homínidos”.

En definitiva y tras esta “pequeña” introducción, respondo la pregunta: Los Grandes Simios son nuestras “especies hermanas”. No constituyen una familia (una denominación taxonómica tan artificial como la mayoría de ellas) que incluye los distintos géneros Gorilla, Pan, Pongo, y Homo. Si hay que clasificarlos taxonómicamente, pertenecerían a un solo género. Y si hubiera que ponerle un nombre, yo optaría por el género Homo. Si permitiéramos que se extinguieran pudiendo impedirlo, es más, el hecho de provocar nosotros mismos la extinción de nuestros hermanos en la naturaleza trascendería la catástrofe ecológica. Sería el más grave indicio de degradación, de miseria ética y moral de nuestra especie.

2.- ¿Han tenido consecuencias negativas para Vd. su trayectoria en contra del “bomm” darvinista? ¿Ha tenido problemas para publicar sus estudios en revistas especializadas que tienen que pasar un control científico, muchas veces manipulado? ¿Se arrepiente de ello? ¿Cómo le ha afectado a su trayectoria profesional y personal?

Supongo que mis textos poco “convencionales” dan esa impresión, pero las revistas especializadas publican trabajos especializados. Cuando hacía investigación convencional publicaba en revistas de Antropología biológica o en revistas médicas de un modo rutinario. Cuando comencé el estudio de la evolución las cosas cambiaron. Escribí un artículo en inglés (moderadamente y razonadamente crítico con el darwinismo) que estuvo dando vueltas por distintas revistas hasta que dejé de intentarlo. Creo que el motivo es que para publicar en inglés (como se sabe “el idioma científico”) no sólo hay que escribir en inglés; también hay que “pensar en inglés”. Los idiomas no sólo conllevan un vocabulario distinto, sino toda una carga cultural en lo que se refiere a la concepción del Mundo, de la realidad. Por ejemplo, en inglés selfish, el que “se preocupa por sí mismo”, el que va a lo suyo, es una condición, incluso, lógica. En español (al menos antes de la “colonización cultural”) esa condición, el egoísmo, se consideraba la de una mala persona. The fittest, el “más adecuado”, el más ajustado al sistema, es algo muy valorado en la cultura anglosajona, pero en nuestro, antiguamente menos “pragmático” país, la traducción adecuada sería “el más pringao”. Y, naturalmente, Darwin es incuestionable en el mundo anglosajón. Es su gran figura histórica que trajo “la verdad” al mundo que, curiosamente, era “la verdad” de la cultura calvinista. El otro “profeta” fue Adam Smith (iba a decir “pero esa es otra historia”, pero no, es la misma historia): “cada cual busca su propio interés”, “el egoísmo individual lleva al bien general”, “Dios bendice a los hombres laboriosos y virtuosos (fittest) (y a los pobres que les den)”, “el Mundo es para los más aptos”, etc. Los estudios sobre la evolución previos a Darwin en otros países no parecen haber existido para el ámbito anglosajón, y si hablan, por ejemplo, de Lamarck es, en todo caso, para ridiculizarle sin molestarse en saber qué decía en realidad (con el cuello de la jirafa tienen bastante). Así que como yo me he negado siempre a “pensar en inglés” decidí publicar sólo en español (cosa que algunos colegas me han recriminado porque eso “limita la difusión”). Pero me resulta de un provincianismo acomplejado que se conceda una gran autoridad científica a un trabajo publicado en inglés aunque diga las sandeces más grandes (hay artículos de Nature o Science que son auténticas estupideces) y no se le conceda sólo porque está escrito y “pensado” en español. Así que, como en nuestro país hay unas cuantas revistas serias y de una solvencia demostrada, sólo publico, cuando puedo, en ellas. Si no se leen en otros países, no es nuestro problema. Lo malo es que en nuestro propio país los científicos, los “especialistas” tampoco suelen leerlas. Suelen leer revistas especializadas, fundamentalmente anglosajonas, en las que las publicaciones tienen que seguir los cánones “oficiales”. Por ejemplo, si tratas de un tema que pueda tener alguna relación con la evolución y no aparece por algún lado la palabra “selección” o, al menos, “competencia”, tendrás problemas para publicarlo. Pero, en fin, lo seguiré intentando. ¿Porqué no se va a poder “hacer ciencia” en español?

En cuanto a mi trayectoria profesional, el único perjuicio ha sido el económico. Desde que dejé de publicar artículos “convencionales”, los “incentivos a la labor investigadora” se acabaron. ¿Sabía Usted que se valora más, para cada uno de los firmantes, un “paper” (en inglés) de una página sobre la actividad de una proteína firmado por seis personas, de las que cuatro no saben de qué va la cosa, que un libro? Para ser exactos, un libro no se valora. Y de las revistas españolas ni hablamos… Pero no me considero marginado. Si no acepto las reglas del juego, es normal que me quede fuera. Simplemente, no existo dentro de la “ortodoxia”. Pero mis últimos años me han hecho disfrutar mucho de mi trabajo, con mis alumnos, aprendiendo juntos, con las lecturas sobre los nuevos descubrimientos. Con la alegría que te producen los hallazgos sobre la complejidad de la información genética y su interacción con el ambiente, o sobre las increíbles actividades de las bacterias y los virus. Creo que disfrutar con tu trabajo es una gran suerte, y como no tengo prisa (ni esperanza en que se recapacite), al menos procuro ser de utilidad, aportar algo a los que lo quieran aceptar. Estar tranquilo con mi conciencia.

3.- Vd. parece que es el garbanzo negro académico pues además lucha abiertamente contra las injustitas de las farmacéuticas, los abusos de las multinacionales en materia de transgénicos, monocultivos y contra el cambio climático. ¿Se siente un científico activista de resistencia dentro de una Comunidad Científica conservadora y no abierta a nuevas ideas e investigaciones?

No soy el único que lucha contra la gran industria farmacéutica y sus negocios o contra la “biotecnología” y sus peligros. Hay científicos mucho más prestigiosos y conocidos que yo que también lo hacen. El problema es que, precisamente, es la gran industria farmacéutica y las multinacionales de la “biotecnología” (palabra acuñada en la Universidad Rockefeller) las que están en camino de adquirir el control total de la investigación biológica. Una investigación enfocada teóricamente “al bien de la Humanidad”, pero financiada por empresas con ánimo de lucro y, por tanto, con fines comerciales. Estas empresas tienen mucho dinero y tal como está estructurado el Mundo, el que tiene mucho dinero tiene mucho poder (un poder inimaginable en este caso). El problema es que se ha creado (interesadamente) una confusión alimentada por los medios de comunicación, que como sabe, se deben a sus “anunciantes”, que califican de conservadores a los que nos negamos a que se manipulen procesos que aún no son bien conocidos, incluso interpretados erróneamente, y pueden resultar muy peligrosos, y a los que nos oponemos a los enormes peligros de los alimentos transgénicos para la salud y para el medio ambiente basados en criterios científicos, nos denominan “ecologistas”, que para ellos son algo así como chicos y chicas con sandalias y flauta. Y transmiten la idea de que lo “progresista” es manipular, intentar “corregir” a la Naturaleza, sin tener conciencia de que estamos todavía muy lejos de comprender, y menos de “controlar”, los complejos fenómenos que se producen en ella.

Pero lo más grave es que hay muchos científicos “especialistas” en aspectos muy concretos de la Biología que creen inocentemente que estas “investigaciones” que son, en realidad manipulaciones mediante el método del “tiro a boleo” (es decir, vamos a probar esto a ver qué pasa), son grandes avances. Recientemente, he leído a un prestigioso y, lógicamente, premiado especialista, afirmar que la resistencia de la población a los transgénicos y a la manipulación genética es conservadora por el desconocimiento de una tecnología “tan admirable”. ¿Tendrá información el candoroso científico sobre cuales han sido los efectos reales de los cultivos transgénicos que han causado la ruina de millones de pequeños agricultores, que han contaminado biológicamente los campos de todo el mundo, que están acabando con la biodiversidad (según la FAO, se han extinguido el 75 % de los cultivos tradicionales) y están dejando la alimentación mundial en manos de unas cuantas multinacionales? Pero también recientemente, he leído un comunicado fechado el 19 de Mayo de este año, de la Academia Americana de Medicina Ambiental (es decir, no “sospechosos” de ser ecologistas) que dice lo siguiente: “Hay una asociación más que casual entre los alimentos transgénicos y efectos adversos en la salud. Los alimentos modificados genéticamente producen serios riesgos de salud en las áreas de toxicología, alergias y función inmune, salud reproductiva y salud metabólica, fisiológica y genética. Por ello llamamos a una moratoria inmediata”. ¿Habrá leído o visto algo sobre este comunicado en los medios de comunicación?

Lo que buscan las supuestas investigaciones, que en realidad son manipulaciones de procesos naturales financiadas por estas grandes empresas son “patentes”, es decir, negocios (el de las vacunas es un negocio multimillonario). Cuando, en los grandes medios de comunicación, especialistas prestigiosos (y premiados) afirman que “cambiando los genes conseguiremos gente más inteligente y productiva” o que “cambiando los genes conseguiremos vivir doscientos años”, lo cual es, afortunadamente, imposible dado el desconocimiento que todavía existe sobre la complejidad de la información genética y su condicionamiento por el ambiente, ¿habrán pensado sobre a quien se los irían a cambiar? ¿A toda la Humanidad? Han conseguido crear una gran confusión, muy acentuada este “año de Darwin”, porque para las manipulaciones de los procesos biológicos es esencial la concepción reduccionista y determinista de “los genes” y los cambios “al azar” del darwinismo (palabras de otro “premiado”: “Como la evolución es al azar, estas manipulaciones no son mas que la aceleración de los procesos que se producen en la Naturaleza”). Una confusión que alimentan contraponiendo el darwinismo, que confunden premeditadamente con “la evolución”, con el creacionismo. El que no es darvinista es creacionista o, al menos, sospechoso. Incluso han conseguido que las personas de ideología progresista asocien a Darwin con sus ideas, porque dio una visión “materialista” de la vida, cuando no hay nada más alejado de una ideología progresista que el darwinismo. Los darvinistas cuentan que Marx envió su obra a Darwin (“el cual no la leyó”), pero no cuentan lo que escribió Marx a Engels un poco después: “En cuanto a Darwin, al que he releído otra vez, me divierte cuando pretende aplicar igualmente a la flora y a la fauna la teoría de Malthus, como si la astucia del señor Malthus no residiera precisamente en el hecho de que no se aplica a las plantas y a los animales sino sólo a los hombres —con la progresión geométrica— en oposición a lo que sucede con las plantas y los animales. Es curioso ver cómo Darwin descubre en las bestias y en los vegetales su sociedad inglesa, con la división del trabajo, la concurrencia, la apertura de nuevos mercados, las ‘invenciones’ y la ‘lucha por la vida’ de Malthus”.

En fin, claro que en el sentido de la pregunta me considero un “activista” dentro de mis escasas posibilidades de difusión. Primero, porque me siento obligado por motivos éticos, y segundo por motivos científicos bien fundamentados. Las nuevas investigaciones llamadas “básicas”, es decir, sin fines comerciales, han puesto de manifiesto que la información genética es de una complejidad indescifrable, que depende de todo el genoma y que está condicionada por el ambiente. Y que vivimos inmersos en una inconcebible cantidad de bacterias y virus que cumplen funciones esenciales en los fenómenos naturales (el 80% de los genes de los virus existentes en los suelos, en los mares, son desconocidos en ningún ser vivo). Cuando se introducen “genes” aberrantes en la Naturaleza, cuando se “fabrican” virus recombinantes, se desata algo nuevo que se esparce por los suelos, por las aguas… Las bacterias y los virus han tenido una función creadora en la evolución. Pero también destructora…

4.- Como ya sabe, los grandes simios se encuentran en peligro de extinción y sus selvas, su hábitat, esta siendo destruida. ¿Cómo cree que la sociedad y los gobiernos podrán parar este exterminio?

La única esperanza puede estar en la sociedad si conseguimos que esta tome conciencia de qué problema real estamos hablando. Los gobiernos (“casi” todos los gobiernos) se rigen, primero, por el “pensamiento único”, es decir, por la economía de “libre mercado”. Y mientras lo que domine el Mundo sea este sistema económico, los intereses de las empresas de las comunicaciones, las madereras, de armamento, seguirán provocando las guerras como la del “coltán”, la deforestación de Sumatra y Borneo, armando a pobres desesperados y muertos de hambre y destruyendo los últimos reductos de nuestros hermanos evolutivos. En segundo lugar, la política se rige, se mantiene, por la inmediatez, el corto plazo. Con los problemas económicos que sufre la mayor parte de la población (gracias a este “entrañable” y solidario sistema) no creo que ni los políticos ni esta mayor parte de la población le concedan mucha importancia a este problema.

Pero, por eso mismo es por lo que es más acuciante seguir con la lucha por evitar este exterminio. Por seguir denunciándolo. Por que entiendan, los unos y los otros, que una extinción de una especie nunca es algo “normal”, lógico, sino que es un grave presagio desde un punto de vista ecológico, pero que además, en este caso su significado va mucho más allá.

5.- Los grandes simios poseen numerosas capacidades cognitivas que nos acercan aún más a nuestra especie y que sin duda son hermanos evolutivos, compañeros de camino. ¿Se siente un gran simio?

Desde el punto de vista “taxonómico” somos un gran simio. Desde el emocional los siento como mis hermanos pequeños a los que habría que dejarlos que vivieran su vida; habría que dejarlos, simplemente, en paz pero que dadas las circunstancias necesitan nuestra ayuda. Pero en la lógica darwinista la extinción de los Grandes Simios sería la consecuencia “normal” de su concepción de la evolución: “por competencia” con el Hombre. Si, según ellos, el Hombre que llaman “moderno”, es decir, el que más se parece a ellos, surgió recientemente en África y “desplazó” o “sustituyó” (que es como suavizan el término “eliminó”) a todos los hombres repartidos por el Mundo, con sus culturas cazadoras-recolectoras, con sus conocimientos sobre sus hábitats, hasta no dejar ni uno, ¿cómo no va a “desplazar” a los Grandes Simios? Por mucho que quieran disfrazar su concepción de la evolución humana y de la humanidad de “políticamente correcta” (otra cínica expresión con un origen muy concreto), en el fondo, siguen manteniendo la de su maestro. En “El origen del hombre”, Darwin afirma: “Llegará un día, por cierto, no muy distante, que de aquí allá se cuenten por miles los años en que las razas humanas civilizadas habrán exterminado y reemplazado a todas las salvajes por el mundo esparcidas / ... / y entonces la laguna será aún más considerable, porque no existirán eslabones intermedios entre la raza humana que prepondera en civilización, a saber: la raza caucásica y una especie de mono inferior, por ejemplo, el papión; en tanto que en la actualidad la laguna sólo existe entre el negro y el gorila”. La imagen que Darwin tenía del Hombre era la de una Humanidad en evolución “gradual” y ascendente, en cuya cumbre estaban los hombres importantes de los países “civilizados” (las mujeres estaban en un grado intermedio). No sé si recuerda el escándalo que provocó el Premio Nóbel James Watson hablando despectivamente de los africanos, que fue respondido por los darwinistas con una reacción “escandalizada” y “políticamente correcta”. Y es que Watson es un darwinista coherente. No se puede ser un darwinista coherente y tener una verdadera conciencia ecológica, porque las relaciones entre los seres vivos, según los darwinistas se basan en “la competencia”, la “explotación de recursos”, el “coste-beneficio”, el “éxito evolutivo”… No basta con disfrazar sus ideas empresariales de “amor a la Naturaleza”. “Su” Naturaleza es una enemiga que hay que derrotar, dominar. Es como si un nazi se declara hippy porque lleva flores en el mango de la porra. Su concepción de “libre mercado” aplicada a la Naturaleza con su obsesión por la competencia les ha llevado a considerar “competidores” a todos los seres que la componen y está contribuyendo, aunque ellos no sean conscientes, al desequilibrio ambiental de la Tierra con sus manipulaciones de los procesos naturales.

Claro que me siento próximo a los Grandes Simios. Como me siento próximo a toda la Humanidad, y mucho más a los que Darwin llamaba “pueblos salvajes”. Para él y los que “colaboraron” en imponer su visión de la vida, Huxley, Hooker, Galton… los “salvajes” eran poco más que animales (Darwin no se cansa de repetirlo en “El origen del hombre”) y su extinción era “lógica”. Los “colonizadores” nunca se han molestado en comprender a los “primitivos”, a los “inferiores” evolutivamente. Pero cuando se han hecho estudios honestos, cuando se han intentado comprender a los pocos que han quedado sin “desculturizar”, se ha comprobado que tenían, en muchos casos, culturas bellísimas, de una gran comprensión y comunicación con la Naturaleza. De una gran sabiduría (que no es lo mismo que “datos” ni “tecnología”) que hacía que su modo de vida en armonía con la Naturaleza podría haber durado indefinidamente sin destruirla, como está haciendo el hombre “civilizado”.

Con los grandes simios ha pasado algo parecido. Los estudios sobre sus capacidades cognitivas y emocionales nos obliga a concederles todo el respeto que se merecen. Como al resto de los seres vivos. Se ha descubierto una inteligencia sorprendente hasta en un invertebrado tan “sencillo” (tan “primitivo” evolutivamente, según la versión oficial) como es el pulpo. La idea de que los animales son como “máquinas” guiadas “geneticamente” sólo por el instinto también ha sido superada. Esto debería llevarnos a reconsiderar la utilización de animales con fines experimentales, pero en el caso de los primates en general y los Grandes Simios, dadas sus condiciones, mucho más. Es impresionante mirar a los ojos a un chimpancé o un gorila cautivo. Se te saltan las lágrimas. Se comprende la reacción de incomodidad de muchas personas (a veces se les escapan unas risitas nerviosas) cuando se encuentran frente a ellos. Creo que se sienten reflejados en ellos. Y es lógico.

6.- Desde el Proyecto Gran Simio estamos trabajando para que todas las selvas tropicales sean declaradas Patrimonio de la Humanidad, ya que además de conservar en su interior una gran biodiversidad (animales, grandes simios, flora, poblaciones humanas, etc.), es gran reservorio del CO2 y además conservan el sistema de vientos planetario que parten desde el ecuador a los diferentes hemisferios y que si es destruido o alterado (debido a la destrucción por parte del hombre de su ecosistema) acelera igualmente el cambio climático. ¿Qué le parece esta propuesta?

Me parece una medida absolutamente urgente. Pero si no hay un cambio radical en el depredador modelo económico del “libre mercado” no podremos evitar ir hacia el desastre. Si lo que sigue dominando el Mundo son los intereses económicos, fundamentalmente de las grandes empresas, si, como hemos visto tras la “crisis financiera” es un sistema intocable porque interesa a los poderosos, no habrá solución. Como sabrá, las grandes petroleras pagaron a científicos corruptos para que negaran la realidad del cambio climático. Ahora que ya resulta evidente para todos (excepto para los alienados, supongo) se está extendiendo un espíritu “ecológico” que astutamente han dirigido “al chocolate del loro”, es decir hacia actitudes que limpian la imagen, como poner a los ciudadanos a trabajar gratis para las empresas de reciclado, vender “tecnologías limpias” o, incluso, la idea de privatizar el agua “para conseguir un consumo más responsable”, es decir, no sólo no piensan cambiar el modelo, sino que convierten las supuestas soluciones en un negocio más. Para colmo, los países pobres que han entrado en el sistema del “libre mercado” se niegan a implantar medidas para reducir emisiones de gases de efecto invernadero porque dicen, con razón, que después de que los países ricos han provocado esta situación no van a ser ellos ahora los que paguen las consecuencias sin poder “desarrollarse”. Y como todos sabemos, en este sistema el desarrollo, “el crecimiento” ha de ser constante, sin fin, porque si no, no puede mantenerse. Es una verdadera locura.

7.- En Indonesia y en Sumatra, los orangutanes están desapareciendo por culpa principalmente de la deforestación de sus selvas a cambio de plantaciones de Palma de Aceite que son usadas para alimentación y cosmética, pero sobre todo para biocombustible, un tipo de energía que según Europa, EE.UUl. y Brasil es el futuro energético. Sin embargo, se están matando a lideres indígenas y de campesinos en la lucha contra estos monocultivos empleados para agrocombustibles y se les esta expulsando de sus tierras. Ademas miles de hectáreas de soja, maíz, trigo, caña de azúcar, etc. son empleadas para este tipo de energía, en detrimento de la alimentación humana. ¿Qué opinión tiene al respecto?

Los grandes medios, como sabemos, pertenecientes a empresarios y grandes magnates de la comunicación, dan una información muy controlada, muy dirigida. Nos dicen quienes son “los malos” y “los buenos” y si cuestionan una actividad destructiva o una “innovación” es porque ellos (los que mandan) son partidarios de otra rival. Para informarse de las cosas terribles que están pasando hay que recurrir a agencias “alternativas” en Internet (aunque he leído que también quieren controlar esta fuente de información, libre por el momento). Los ciudadanos medios, las mayorías, no saben qué está pasando en África, en Indonesia, en Latinoamérica…. Que las grandes compañías contratan asesinos para eliminar a los líderes sociales. Que, por ejemplo, las grandes compañías de la alimentación están comprando las mejores tierras de África para producir alimentos para sus países, alejando aún más a los africanos del acceso a la comida. Que están introduciendo los tóxicos, caros y destructivos cultivos transgénicos en África con la excusa de “luchar contra el hambre”. Les han convencido de que los agrocombustibles, otro gran negocio para las grandes empresas y que están acelerando la deforestación, son una solución al cambio climático, cuando lo que son es otro generador más de hambre… Como sabe, somos “la sociedad de la información”.

8.- Darwin fue en un principio ridiculizado por la prensa, caricaturado como si fuera un mono, hasta el punto de quedar inmortalizado en la etiqueta de “Anís el mono”. ¿Cómo ve Vd. estos ataques ridiculizadores de la prensa?

Hay un artículo muy interesante y muy bien documentado que circula por Internet llamado “Las puertas de la percepción” de Tim O’Sea en el que nos informa, con abundantes datos, de que “somos los seres más condicionados y programados que el mundo ha conocido jamás”. Él se refiere a la sociedad norteamericana, pero sus datos son extensibles a todas las sociedades “desarrolladas”. La manipulación interesada de la información llega a extremos inconcebibles y es de una gran sutileza. Las leyendas que se han tejido por los que controlan la información sobre la “revolución darwinista”, que, en realidad fue un reforzamiento de las ideas de los que dominaban el Mundo, convirtiéndolas en una justificación “científica” (la lucha por la vida, la supervivencia del “más adecuado”, la selección “natural”…) han conducido a hacer creer a la sociedad que Darwin, como buen “revolucionario”, fue “un incomprendido en su tierra”. Las caricaturas de los periódicos conservadores, la reacción escandalizada de la Iglesia anglicana, que no sabían que la evolución (incluida la del hombre) llevaba un siglo siendo estudiada en las universidades europeas, el mítico debate entre Huxley y el obispo Willbeforce… Se han convertido en los tópicos muy bien dosificados que ocultan la realidad. Darwin fue magníficamente acogido por los poderosos de su país y de Norteamérica (no voy a repetir la célebre frase de John Rockefeller). Sir Joseph Dalton Hooker, Sir Francis Galton y, especialmente, Sir Thomas Henry Huxley, los hombres que le “asesoraron” en su obra y que le encumbraron eran muy poderosos, especialmente Huxley, que fue el que “explicó” a Darwin que de lo que él pretendía hablar con “el origen de las especies” era de la evolución. Al “incomprendido” Darwin, cuyos “sencillos” textos se convirtieron en los primeros best-sellers científicos de la historia (naturalmente, los compraron los que se lo podían permitir), le hicieron miembro de las más importantes sociedades científicas y, a su muerte, fue objeto de un funeral de estado y fue enterrado, al lado de la tumba de Newton, en la abadía de Westmister, en la que sólo estaban enterradas cinco personas no pertenecientes a la nobleza. Supongo que estos datos históricos pueden ayudar a responder la pregunta.

9.- Ante la presentación del Proyecto Gran Simio en el Congreso de los Diputados el 25 de abril de 2006, se originó un debate nacional en pro y en contra de nuestro proyecto, con manipulaciones de la prensa afín a la oposición (Partido Popular). Durante varias semanas los columnistas hablaban de los simios más en sentido ridículo que positivamente, con numerosos chistes al respecto. Posteriormente la prensa fue cambiando y los que nos habían criticado y atacado, comenzaron a realizar reportajes más serios y objetivos. Por otro lado internacionalmente, las agencias veían positivamente la propuesta de la Proposición No de Ley en defensa de los grandes simios. Más tarde acabada la legislatura, la PNL desapareció al disolverse las Cortes. En la segunda legislatura del PSOE (actual), el 5 de junio de 2008, fue aprobada la PNL de defensa de los grandes simios por Comisión de Medio Ambiente del Congreso. Sin embargo hasta la fecha, la PNL sigue sin cumplirse (adhesión al Proyecto Gran Simio por parte del Gobierno y una Ley de grandes simios). Ha pasado más de un año desde que la Comisión lo aprobó y el Gobierno continua mudo. Se ha efectuado una Pregunta parlamentaria del porque no se ha puesto en práctica, y el gobierno continua mudo. Una vez dicho todos estos antecedentes: ¿Por qué cree que está pasando esto? ¿De que se tiene miedo al querer conceder unos derechos básicos a unas especies que se encuentran dentro de nuestra propia familia? ¿Acaso inconscientemente continua el debate de no querer tener un mismo ancestro común?

El Partido Popular y sus medios afines se han pasado años riéndose del cambio climático (el “preclaro líder” aún está en ello). En el caso del problema de los Grandes Simios la actitud tiene el mismo origen: la incultura científica; son “tonterías”. Pero en cuanto a la idea del ancestro común no creo que en nuestro país sea ese el problema. Incluso la Iglesia católica “admite” la evolución (claro que lo que admite es la explicación darwinista). De hecho, el darwinismo es una ideología de derecha, porque en su origen eran ideas que justificaban las desigualdades sociales en base a las diferencias biológicas entre los individuos (con leer “El origen del hombre” se puede constatar). Es lo que ahora se denomina el determinismo genético. Pero a pesar de los disfraces nunca ha dejado de serlo. Los “inventores” de la Síntesis “moderna” (de los años 30 del siglo pasado) que se supone que es la versión “actualizada” del darwinismo, eran eugenistas, es decir, partidarios de que las personas que consideraban “no aptas”, los marginados, alcohólicos (los pobres) y pequeños delincuentes.., no se pudieran reproducir, y en la actualidad siguen “descubriendo” “genes” del comportamiento humano: “el gen” del alcoholismo, de la infidelidad, de la ludopatía… En el siglo pasado hubo un enfrentamiento entre científicos de distintas ideologías por estas interpretaciones. Los deterministas, es decir, los partidarios de la idea de que el orden social es una manifestación de la naturaleza intrínseca del hombre y, por tanto, inmutable, eran los darwinistas y las ideas contrapuestas que afirmaban que el ambiente y las condiciones sociales en que los individuos se desarrollaban eran responsables de gran parte de esas diferencias eran las de los llamados “ambientalistas”, de orientación lamarckista y partidarios de la construcción de una sociedad que no favoreciese la aparición de las grandes desigualdades sociales existentes. Con el poder que hay detrás del darwinismo, los deterministas van ganando por goleada en la actualidad, porque incluso han convencido a los progresistas de que son “hechos científicamente comprobados”. Y hay unas despreciables interpretaciones de las desigualdades del Mundo, de las características “innatas”, genéticas, de pueblos o grupos despreciados que han calado profundamente en la sociedad. Todo está en “los genes”. Otro gran logro social del darwinismo.

En cuanto a la actitud de los políticos, aunque esto es una opinión personal (es decir, no “científica”) creo que el PSOE tiene el grave problema de intentar hacer compatibles una ideología social de (relativas) izquierdas con una ideología económica de derechas, que es lo que en realidad es el “pensamiento único” de la economía de libre mercado, y en este aspecto las derechas les tienen “atrapados por los fondillos”, porque ellos “sí que la saben aplicar”. Claro que si los líderes sindicales dicen que el “mercado laboral” es “muy competitivo” no podemos esperar mucho más…

Para los políticos en general lo que importa es la economía (este tipo de economía). No cabe esperar que den la importancia que tiene a la extinción de los Grandes Simios. A cualquier extinción. Por lo que les he oído, su incultura científica es tan grande que creen que la Humanidad podrá seguir viviendo aunque no queden animales más que en los zoológicos. Eso sí, las manipulaciones genéticas les parecen magníficas porque son una herramienta para “el desarrollo” y “la competitividad”.

10.- Como científico, amigo y compañero defensor de la igualdad, algo más personal. ¿Qué piensa de mi libro “Voces del Planeta”? Me encantan las críticas aunque sean negativas. Tiene toda la libertad.

Como científico, lo que más valoro de este libro es su compromiso político, su compromiso con la sociedad. El corazón que pone en el amor que refleja por la Naturaleza y por todos los seres vivos y su indignación por la injusticia. Como amigo, su calidad científica en el sentido más puro de la Ciencia. La que busca las raíces, los orígenes de los problemas estudiados.

Intentaré explicar mi punto de vista sobre esto que puede parecer paradójico: Cuando se observa la grave situación ambiental en que se encuentra nuestro Planeta, la actitud de un científico no es (no debe de ser) buscar “parches” para solucionar problemas concretos (es decir, tratar los “síntomas” y dejar que todo siga igual), sino entender el origen de esta situación, porque si no se comprende cual es la causa no se pueden encontrar las verdaderas soluciones. Y si miras a fondo la gran y variada cantidad de problemas que están poniendo en peligro la supervivencia de nuestra “civilización” sobre la Tierra, como se puede ver en su libro, en todos, absolutamente en todos, está detrás la misma causa: un sistema económico aberrante, surgido cuando se pensaba que los “recursos naturales” eran poco menos que infinitos y regido por una mentalidad egoísta con un origen cultural muy concreto según la cual “cada cual busca su propio interés” pero “los vicios individuales hacen la prosperidad pública”. El gran hallazgo de “la mano invisible del mercado” según el cual es el egoísmo de cervecero, del panadero, los que hacen funcionar la sociedad (por cierto, ¿no recuerda esto la “teoría” de que es el egoísmo del “gen” el que hace funcionar la Naturaleza?), está en el origen de todas las catástrofes ambientales provocadas por el Hombre: “El libre mercado”. En mis clases de Ecología humana, que a veces resultan deprimentes, son los propios alumnos los que buscan, paso a paso, científicamente, por razonamiento lógico, el origen de problemas como la deforestación, el agotamiento y la contaminación de los mares y ríos, la falta de acceso al agua y los alimentos en los países empobrecidos (es decir no “pobres”), la extensión creciente de los tóxicos cultivos transgénicos, la vuelta de la peligrosísima energía nuclear, las siniestras actividades de la gran industria farmacéutica… La consecuencia de la investigación científica de las causas de este problema “científico”, la conclusión, es que el origen es de tipo político. Me resultan divertidos los colegas que me acusan de “mezclar ciencia con ideología”, porque hablo de “cooperación”, “igualdad y necesidad de todos los seres vivos”, “influencia del ambiente”… porque “se me ve el plumero”, especialmente cuando critico el componente ideológico del darwinismo. Pero cuando ellos explican los fenómenos naturales en términos de “competencia por los recursos”, “coste-beneficio”, “explotación de una fuente de alimento”, “éxito evolutivo”, “el gen del alcoholismo”… me gustaría que pensaran sobre qué tipo de ideología están expresando. Los científicos que se proclaman “objetivos” y “asépticos” mientras emplean estos términos, esta concepción de la Naturaleza son, en realidad, defensores, mantenedores de las “ideas dominantes”. ¿Y qué otra cosa es el darwinismo? Por eso es por lo que considero este libro muy importante desde el punto de vista científico. De la verdadera Ciencia. La del que va a las raíces de los problemas y se implica en ellos, y pone el corazón, no sólo la cabeza, en el trabajo.

Como amigo, me admira la intensa labor científica realizada para la elaboración del libro. La visión de conjunto que los lectores pueden adquirir de los verdaderos problemas a los que se enfrenta la Humanidad y los lúcidos análisis sobre ellos. Especialmente interesante me resulta el referente al cambio climático, porque creo que la sociedad y, especialmente los políticos, no tienen conciencia de la gravedad de este problema. Incluso algunos científicos, que afirman que “la Humanidad ha sido capaz de adaptarse a cambios climáticos más graves”, porque es absurdo comparar a los cazadores-recolectores que vivían en pequeños grupos en los que todos eran capaces de asegurarse el alimento y que podían emigrar a donde hiciera falta en caso de cambios ambientales, con una sociedad hacinada en grandes ciudades que dependen, gracias al sistema del “libre mercado”, de alimentos llegados, a veces, de las antípodas y en la que nadie es capaz de buscarse el alimento por sí mismo. En ciudades e incluso países que han dejado de ser autosuficientes en términos de alimentación. ¿Se imaginan estos políticos y estos científicos que puede pasar si un aumento de tres o cuatro grados en le temperatura media anual hace que las enormes explotaciones “industrializadas” (incluidos los transgénicos), de las que depende la mayor parte de la alimentación mundial, con cultivos muy “seleccionados” y, por tanto muy homogéneos y sensibles a las condiciones ambientales, sufrieran una catástrofe en su producción? ¿Qué situación se produciría en sus ciudades?

También como amigo, este libro me hace sentirme acompañado. Lo difundiré todo lo que me sea posible. Lo recomendaré a mis alumnos de Ecología humana para transmitirles los valores de los verdaderos científicos: los que ponen el corazón, además de la cabeza, en trabajar por el bien de la Humanidad, no para hacerse ricos y famosos. Me encanta el prólogo de Miguel Jara porque creo que ha comprendido perfectamente el espíritu del libro: “las palabras de Pedro Pozas exhalan verdad por sus poros verdes. Esa verdad se basa en la sencillez de su narrar; letras, palabras, frases y párrafos, surgen de su corazón antes que de su cabeza, por eso dejan un poso de autenticidad, de coherencia y honestidad. Son las palabras necesarias”. Y también para transmitirles alguna esperanza, porque yo me siento muy pesimista y creo que, a muchos, se lo contagio. Me gustaría creer en lo que Miguel Jara afirma en el final de su prólogo: “Otro modelo de sociedad está por crear; ha comenzado a crearse, para ser más exactos. Libros como este y personas como Pedro Pozas son la simiente de verdad de esa nueva sociedad cuyo resurgir de entre las cenizas del modelo de codicia actual ya se vislumbra”.

11.- Por último, sin tapujos, con la verdad por delante como es habitual en Vd., comente todo lo que no haya preguntado y que cree importante decir, sea el tema que sea.

A veces tengo la sensación de representar un papel de “rebelde incomprendido”. De “alternativo” entre los muchos que proliferan en esta sociedad desencantada, abrumada y harta de las mentiras con que pretenden adormecerla, manejarla. En palabras de Edward Bernays, sobrino de Freud y pionero en las técnicas de manipulación de masas: “Aquellos que manipulan el mecanismo oculto de la sociedad constituyen un gobierno invisible, que es el verdadero poder que gobierna nuestro país. Somos gobernados, nuestras mentes moldeadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas mayormente por hombres de los que nunca hemos oído hablar. /…/ En casi cualquier acto de nuestras vidas, sea en la esfera de la política, de los negocios, en nuestra conducta social, o en nuestro pensamiento ético, estamos dominados por un número relativamente pequeño de personas que entienden los procesos mentales y los patrones sociales de las masas. Son ellos quiénes manejan los hilos que controlan la opinión pública". Pero nunca he tenido la intención de convertirme en eso. Ha sido un proceso al que me ha llevado el intentar, simplemente, cumplir con mi trabajo. Cuando comprobé las enormes “lagunas” de las explicaciones darwinistas de la naturaleza, de los dogmas que me habían enseñado, intenté buscar explicaciones científicas que pudieran “rellenar” esas lagunas. Abandoné la investigación convencional (la verdad es que no me costó, porque cuando escribía por centésima vez “Material y métodos” se me producían picores por todo el cuerpo) y me dediqué a recopilar y relacionar los datos más actualizados sobre la evolución. Cuando en 1995 publiqué “Lamarck y los mensajeros” no esperaba aplausos de mis colegas, pero tampoco las descalificaciones totales sin molestarse en leerlo que recibí de la mayoría. Comprobé que la reacción no era de un debate científico razonable, mesurado. Era una reacción visceral, emocional, como si atacase a un padre, a un profeta. A unas ideas indiscutibles. Entonces me fui a los orígenes de esta situación para intentar comprenderla. Y leí a Darwin. Y me quedé estupefacto. ¿Cómo es posible que un libro de semejante simpleza, con una confusa mezcla de algunas ideas científicas que ya se conocían, argumentos de un aficionado no especialmente brillante e ideas “populares” se haya convertido en “la obra de la que nace toda la biología moderna” y en “la más alta cumbre del pensamiento humano”? Comprobé que la única manera de conseguir una cosa así es, primero, convertir al autor en un mito y, segundo, procurar que los seguidores del mito no lo lean directamente, sino “explicar” sus grandes descubrimientos y “lo que quería decir” en realidad. Es sorprendente todo lo que se ha escrito sobre “la revolución darwinista”. Las mixtificaciones de la historia por los historiadores darwinistas. Las disquisiciones filosóficas sobre el significado del darwinismo elaboradas por filósofos sin conocimientos de biología y convencidos de que Darwin fue “el descubridor de la evolución”. “El primero que dio una explicación materialista de la vida”. La enorme cantidad de retórica de los darwinistas para explicar el poder omnipotente de la selección “natural”, idea a la que llaman “descubrimiento”. Y, finalmente, el falseamiento de las verdaderas ideas de Darwin que se pueden constatar, simplemente, leyendo sus libros. Por eso no quieren que sus adeptos lean sus libros. Porque he comprobado que una característica muy habitual de los darwinistas más fervorosos es que no han leído a Darwin. Actúan como una secta en la que siguen ciegamente a los “predicadores”. Hace poco, un honesto “darwinista convencido” me reconoció que no había leído a Darwin, porque lo que había aprendido es la versión “actualizada”. Pero la versión actualizada de un bodrio es un bodrio más grande aún. Me agobia que muchas buenas personas, gente inteligente, estén adoctrinados por el montaje darwinista y convencidos de que el darwinismo es la explicación científica de la vida, de la realidad, sin detenerse a pensar que, si en su vida, actuasen según la visión darwinista de las relaciones entre los seres vivos, la vida junto a ellos sería insoportable. Me angustia que jóvenes biólogos consideren a Richard Dawkins “un genio” por su paranoica visión de la vida que da en su “Gen egoísta”. Claro que han creado ex profeso para él la “Cátedra Simonyi para la comprensión pública de la Ciencia” ¡Menuda “comprensión” aporta Dawkins! Pero los científicos que propagan los “valores” darwinistas son muy bien recompensados.

Fue necesario mucho poder, mucha capacidad para controlar las instituciones científicas, para instaurar el darwinismo y es necesario mucho poder para mantenerlo. Las pocas personas que constituyen el verdadero poder, que son las mismas que controlan las fuentes de energía, las multinacionales farmacéuticas y biotecnológicas, tienen un gran interés en que se mantenga la concepción darwinista de la realidad (el mundo es así de terrible porque, según la Ciencia, son “leyes naturales”, y ellos están, lógicamente, en la cumbre), y la concepción reduccionista de “los genes” y el azar es fundamental para sus negocios. Las principales revistas científicas parecen un catálogo de anuncios de las empresas biotecnológicas. La investigación “aplicada”, es decir la enfocada a fines comerciales, está financiada, es decir, controlada por estas grandes empresas. Los medios de comunicación, en los que sus “expertos” son siempre fervientes darwinistas, no se cansan de transmitirnos los grandes logros que se producirán “para la Humanidad” como consecuencia de estas investigaciones… Las grandes multinacionales tienen tanto poder que son capaces de controlar las instituciones internacionales como la FAO, la OMS, algunos parlamentos e incluso las concesiones de los premios Nóbel, que son la mejor publicidad para sus negocios, como se ha comprobado con la fraudulenta concesión de este premio a Zur Hausen y el peligroso negocio de la vacuna contra el papilomavirus. Después de la “lucha contra las bacterias”, nuestras “competidoras” bajo la óptica darwinista, que ha conseguido que se extienda la resistencia a los antibióticos gracias al abuso de su utilización (de su comercialización), ha comenzado la “lucha contra los virus”, comenzando por extender el terror en la población. El motivo real de la aparición de estos nuevos enemigos es que las patentes de los antibióticos están caducando y dejarán de ser negocio. Hay que buscar nuevos negocios, y la lucha contra los virus y las vacunas son el mejor negocio. No importa cuales serán sus efectos.

Aunque pueda parecer una extrapolación exagerada, todos estos problemas derivan de la concepción darwinista de la realidad. Pero no pretendo atribuir la responsabilidad a Darwin (al menos, no toda). Él se limitó a reforzar (como he podido comprobar, de un modo simplistamente inconsciente) las ideas de los poderosos al aplicarlas a la Naturaleza y convertirlas en “conceptos científicos”. El azar, la competencia y la supervivencia del “más apto” no son más que una proyección sobre la Naturaleza de los conceptos del “libre mercado”. Y del mismo modo que éste ha convertido a las sociedades, a la Humanidad en “competidores” y a la Tierra en un campo de batalla en el que los pobres tienen siempre las de perder, porque es un sistema generador de pobreza, y en un ecosistema en creciente degradación como consecuencia de la sagrada “libertad de mercado” que ha dejado al Mundo en manos de personas sin escrúpulos que sólo buscan “su propio interés”, el darwinismo, el apéndice científico del pensamiento de los poderosos, ha convertido a la Naturaleza en un campo de batalla en la que todos sus componentes son competidores (como sabemos, determinadas concepciones de la realidad necesitan enemigos para justificarse). Sin embargo, ya se sabe que las bacterias y los virus patógenos son extraordinariamente minoritarios en relación con el inconcebible número existente. Su carácter patógeno se debe a alteraciones de sus procesos naturales, muchas de ellas causadas por el Hombre. Pero el fanatismo darwinista y sus delirios de poder manipular, “dominar” a la Naturaleza encuentra enemigos incluso en los componentes que son esenciales para su funcionamiento equilibrado. Las bacterias y los virus, cuyas secuencias genéticas son muy abundantes en los genomas de los seres vivos también cumplen unas actividades fundamentales en el interior y el exterior de los organismos. Pero además, se han mostrado extraordinariamente abundantes en todos los ecosistemas, participando en importantes ciclos biogeoquímicos, en transferencia horizontal de genes, cumpliendo una función de de almacenamiento de información genética y contribuyendo a la dinámica evolutiva del sistema y a su estabilidad, ya que mantienen el equilibrio de la diversidad ambiental y son los portadores de información genética entre diferentes ambientes. En definitiva, son los elementos que conectan el mundo orgánico con el inorgánico.

Lo que pretendo transmitir es que la Naturaleza no es el sórdido campo de batalla de los darwinistas. Es un gran ecosistema lleno de vida y de belleza en el que todos sus componentes, absolutamente todos, son necesarios para su funcionamiento equilibrado. Que es mucho más poderosa que los hombres y tiene sus propias reglas. Pero si dejamos que se le continúe tratando de este modo seremos los seres humanos los que paguemos las consecuencias.

-Nota de ZC: Para más información sobre el valioso Proyecto Gran Simio, favor visitar su página web.