martes, 7 de octubre de 2008

Edgar Morín y la ciencia con conciencia: un filósofo alerta sobre el error intelectual

En su autobiografía, el conocido filósofo Edgar Morín reflexiona sobre los errores que pueden cometer los intelectuales y buscadores de la verdad. En el fascículo 18 titulado "Ciencia con conciencia", Morín señala:

"El error es el riesgo permanente del conocimiento y del pensamiento del intelectual (el error de subestimar el error en Science avec Conscience, Points-Seuil, 1982, págs. 130-144). El error que abruma de un modo particular nuestro tiempo es el error ideológico. Los intelectuales han acumulado por ideología los más fatales errores; de ahí la necesidad de una incesante vigilancia para detectar todas las fuentes de errores posibles y ponerse permanentemente en guardia contra la solapada intrusión del error.

La lucha contra el error comporta la detección de los mitos que nos animan, pero no puede ser la «desmixtificación», la «desmitificación» ni la «desideologización». La eliminación del mito sólo puede ser una ilusión. Los mitos, como lo imaginario, forman parte de la realidad humana. El verdadero problema es reconocer el carácter mítico de nuestros mitos, elegirlos como mitos, hacer dialogar nuestra racionalidad con nuestros mitos.

La lucha contra el error comporta el atento estudio de informaciones diversas y documentos contradictorios. Pero no se limita a la verificación de las informaciones. Supone la voluntad cognoscitiva de respetar la complejidad de los fenómenos humanos, sociales, históricos, a fin de evitar las tesis brillantes pero frívolas y unilaterales, así como las imprecaciones. Implica el deseo de intentar comprender nuestro devenir.

He repetido a qué errores conducían las mejores intenciones cuando confiaban únicamente en sí mismas o en una ideología engañosa. El problema del error es capital en la vida, en la historia, en la política. Ciertamente no existe medio infalible alguno de evitar el error, pero hay métodos de protección, detección y lucha contra el error. Debemos diagnosticar sin cesar lo real para no equivocarnos. De ahí la importancia, para el diagnóstico, del conocimiento complejo: permite evitar los errores groseros procedentes de la incapacidad para contextualizar y globalizar los datos, los acontecimientos, los problemas."

Interpretando estas reflexiones, me gustaría remarcar como conclusión lo siguiente:

-La posibilidad y riesgo del error está siempre presente.

-Debemos intentar, de forma constante, evitar los errores o corregirlos si incurrimos en ellos.

-La ideología es una fuente importante de errores (aunque esto raramente lo perciben quienes están convencidos de que su ideología o cosmovisión es "verdadera")

-Debemos tener especial prudencia al momento de estudiar temas complejos, ya que en general son temas que no se resuelven con opiniones superficiales o triviales.

-Los problemas complejos deben evaluarse en su contexto, para evitar interpretaciones forzadas, simplistas o sesgadas.

Creo que los puntos anteriores sintetizan la reflexión del Dr.Morín, ya que en realidad es poco lo que se podría añadir a su extraordinaria claridad expositiva, en unas reflexiones que servirán intelectualmente a todo buscador honesto de la verdad.

lunes, 6 de octubre de 2008

Nueva Medicina Germánica: entrevista con un experto y divulgador de los trabajos de Ryke Geerd Hamer

Lo que sigue es una entrevista realizada a un experto y divulgador de la Nueva Medicina Germánica, quien a su vez es el autor del blog sobre esta perspectiva médica. Como ha querido conservar su anonimato, lo llamaremos simplemente "GNM", que es el nick que usa en el foro de la Nueva Medicina Germánica. La entrevista fue realizada vía correo electrónico, especialmente para mi blog. Agradezco a GNM por su amabilidad en concederme esta entrevista.

1- ¿Podría explicarnos qué es la Nueva Medicina Germánica y cuáles son sus principios fundamentales? También sería interesante saber porqué es importante su conocimiento, es decir, por qué un lector que lea esta entrevista debería interesarse o no por la Nueva Medicina Germánica
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GNM: La Nueva Medicina Germánica (NMG) es el nombre (actualmente, una marca registrada) que el doctor en medicina interna Ryke Geerd Hamer le ha dado a su descubrimiento científico. Es algo difícil de explicar los principios de este descubrimiento en una entrevista, pero podríamos resumirlo (a riesgo de una cierta simplificación) en lo siguientes puntos:

1-La NMG se basa en 5 leyes biológicas naturales, es decir, en 5 grandes principios descubiertos empíricamente, y que son verificables experimentalmente en cada paciente individual.

2-La NMG no es un medicamento o una terapia alternativa, sino una ciencia descriptiva de los fenómenos biológicos que ocurren en la enfermedad. Esta ciencia incluye, como es lógico, una terapia propia que se basa en la aplicación de esas leyes biológicas según las condiciones especiales e individuales de cada paciente.

Es decir, que las 5 leyes biológicas de la NMG incluyen tanto un diagnóstico y descripción de las enfermedades, como una guía precisa y sistemática para su tratamiento.

3-La NMG toma en cuenta los tres (3) aspectos esenciales del ser humano: la psique, el cerebro y los órganos. La NMG diferencia cada uno de estos planos para fines didácticos y explicativos, pero en todo momento se comprende que el organismo es una unidad, no una suma de partes. Esto implica que el diagnóstico se hace en los tres planos a la vez, y el tratamiento también se extiende a los tres planos.

En el plano de la psique es donde se produce el conflicto biológico, derivado de un shock inesperado y vivido en soledad (este shock se denomina DHS o Dirk Hamer Síndrome). Pero el proceso de la enfermedad se producen en los otros dos niveles en forma simultánea: en el cerebro, aparece una imagen (visible mediante una tomografía cerebral) que se denomina Foco de Hamer (FH). Esta imagen cerebral ha sido confundida con "artefactos" que producen la máquinas de tomografía (estos arfetactos también existen, al igual que los Focos de Hamer; por lo que hay que aprender a discernir unos de otros).

También, dependiendo de qué conflicto sufrió la persona, y de la correspondiente localización del Foco de Hamer, se afectará un órgano u otro. Esto significa que cada conflicto se corresponde con un FH ubicado en un lugar específico, y ello se corresponde con un órgano (o parte de un órgano) también específico. Por ejemplo, en una mujer diestra (es decir, no zurda) antes de la menopausia, un cáncer de cuello de útero se corresponde con un conflicto de frustración sexual en nivel de la psique, y de un Foco de Hamer en el lóbulo temporal izquierdo (un poco por encima de la oreja izquierda)

El conflicto biológico no debe confundirse con los conflictos psicológicos tal como los entiende la psicología. El conflicto biológico tiene que ver con la supervivencia biológica, supone una amenaza real a una necesidad biológica básica (común a la especie de que se trate) que es insatisfecha brúsca o súbitamente (generando el DHS que inicia el conflicto), y que se manifiesta en el cerebro y en los órganos según el contenido de ese conflicto.

Los conflictos psicológicos, en cambio, son todos los demás conflictos manifestados a nivel de la psique que no tienen las anteriores características. Son los conflictos normales y corriente de la vida cotidiada, como preocupaciones, estrés, etc. pero que no han sido generados por un DHS.

Existen muchos otros criterios y factores que se deben tomar en cuenta, pero lo anterior resume algunas de las nociones básica de la primera ley biológica (conocida como Ley Férrea del Cáncer)

Respecto de la segunda parte de tu pregunta, y las razones por las cuáles deberían interesanrse los lectores por la NMG, pienso que eso es algo que debe decidirlo cada persona. No puedo ofrecer ninguna razón que valga para todos los lectores; a lo sumo, puedo decir que la NMG es un excelente método de medicina preventiva y un excelente método para tratar eficazmente enfermedades que hasta ahora se consideran "incurables" por la medicina convencional. Esto debería ser suficiente para que muchas personas decidan explorar más qué es la NMG, y llegar a sus propias conclusiones.

2-¿Cuál es la diferencia entre la Nueva Medicina Germánica y las medicinas alternativas y complementarias?

Existen muchas diferencias entre la NMG y las demás teorías médicas (medicina convencional y medicinas alternativas), pero la principal es que la NMG se basa en 5 leyes biológicas que han sido descubiertas empíricamente; esto hace que la NMG sea científicamente verificable en cada paciente individual. Es decir, de las 5 leyes de la NMG, se deducen unas predicciones que son verificables o contrastables en todos y cada unos de los pacientes que sufran una enfermedad comprendida en dichas leyes.

La medicina convencional no ha descubierto ninguna ley natural sobre el origen o curación de las enfermedades que pueda contrastarse en cada paciente individual. Por eso, a lo más que puede llegar es a establecer correlaciones estadísiticas entre ciertos factores de riesgo y una determinada enfermedad.

Las medicinas alternativas, por su parte, estan conformadas por un conglomerado de hipótesis, algunas científicas (contrastables) y otras no, que tampoco pueden ser verificadas en cada paciente.

Las medicinas alternativas tienen en común con la medicina convencional el que desconocen las 5 leyes biológicas de la NMG sobre el origen, evolución y remisión de las enfermedades. Esto hace que su comprensión de la enfermedad sea muy limitada en comparación con la NMG. Esto no significa que estas teorías médicas carezcan de valor; probablemente habrá en ellas algo útil; pero de existir, lo más probable es que estén aplicando, sin darse cuenta, las leyes naturales de la NMG (ej: al trabajar sobre la psique y las emociones como parte de la terapia, con lo que estarían ayudando a resolver conflictos biológicos sin saberlo)

Con todo esto no se quiere decir que la NMG es perfecta; en ciencia no existen este tipo de perfecciones, ya que la ciencia busca aproximarse de forma sistemática y progresiva a la verdad (esto es, a la descripción, explicación y comprensión de su objeto de estudio), y no a establecer dogmas o verdades reveladas o absolutas que deban ser creídas sin confirmación empírica.

3-He leído en páginas y libros sobre la Nueva Medicina Germánica que ya no se debe hablar de enfermedad, sino de programa especial biológico con sentido. Incluso algunos llegan a decir que la enfermedad no existe ¿Puedo explicarnos esto?

Las enfermedades, entendidas como fenómenos objetivos clínicamente verificables y subjetivamente percibibles por los pacientes, existen (si no existieran, ¿qué estudiaría la NMG?). En otras palabras, es innegable además de fácilmente observable que existen una serie de fenómenos que son catalogados actualmente como enfermedad o como "patologías".

Lo que no existe es la noción de enfermedad entendida como un desperfecto, fallo o error de la Naturaleza. Esta noción implica la idea de que la salud es algo normal, pero la enfermedad es algo anormal, "malo" o incorrecto (hasta el punto que, en el caso de los tumores, se llega a hablar de tumores "benignos" o "malignos"). La NMG deja de lado estos juicios de valor de tipo ético, y se limita a describir neutralmente los hechos en una forma en que puedan ser objetivamente descritos, comprendidos y verificados.

Es por esto que en la NMG se habla de un "programa especial con sentido biológico" ya que se ha descubierto que los signos y síntomas típicos de cada enfermedad son coherentes o tienen "sentido" a la luz de las leyes biológicas, ya que tienden a coadyuvar a la solución del conflicto que inició la enfermedad. Esto llevó al Dr.Hamer a la conclusión de que los síntomas de cada enfermedad no son al azar, sino que están integrados al tipo de conflicto biológico que se generó ante una necesidad biológica súbitamente insatisfecha. Esta integración revela una organización biológica que tiene un sentido o finalidad coherente objetivamente discernible: resolver el conflicto biológico (devolviendo al organismo a su condición original). En última instancia, el sentido biológico tiende a la supervivencia del individuo, o del grupo.

Por eso se habla de un programa especial con sentido biológico, es un programa biológico (desarrollado a lo largo de la evolución) que viene incorporado en la compleja información genética de los seres vivos, y que se activa ante determinadas condiciones de urgencia o emergencia en las que se encuentre el ser vivo, donde alguna necesidad biológica de éste quede súbitamente insatisfecha (lo que motiva un DHS). Ante esta situación de emergencia biológica, se activa un programa especial que tiene por finalidad optimizar algunas funciones del organismo (precisamente, aquella función relacionada con la necesidad biológica que quedó insatisfecha) para permitirle enfrentar mejor la situación, mejorando así las propababilidades de supervivencia.

Podríamos decir que se trata de un programa biológico de emergencia. A esto se refieren los seguidores de la NMG cuando hablan del "sentido biológico de la enfermdad"

Hay que precisar algunas cosas, que pueden generar confusión o malentendidos:

1)El sentido biológico no debe confundirse con la eficacia biológica del programa especial. Esta última (es decir, la eficacia) depende de muchos factores, algunos de ellos ambientales o externos. Es decir, que si un programa especial se activa en un entorno no previsto por la Naturaleza (como ocurre frecuentemente con las enfermedades que padecen los humanos en ambientes no naturales sino artificiales, creados por la cultura), la eficacia de dicho programa se reduce considerablemente (hasta el punto de ser ineficaz), ya que los cambios producidos en la enfermedad no pueden ayudar al organismo a resolver un conflicto que tiene asociado a un entorno artificial.

2)El sentido biológico no tiene connotaciones éticas, morales ni filosóficas. Por "sentido" no se entiende que la Naturaleza sea un ser inteligente, con consciencia, voluntad o personalidad (estas cuestiones escapan al ámbito de la biología, y pertenecen más bien al de la metafísica).

Cuando la NMG habla de un "sentido biológico" o de "programa inteligente", se refiere solo a la constatación del hecho de que los síntomas de la enfermedad, tomados en conjunto, para cada programa especial, son coherentes y tienden a la solución del conflicto biológico específico que le dio nacimiento a la enfermedad, optimizando así las probabilidades de sobrevivir. Esta es una afirmación descriptiva, comprensible si se analiza la enfermedad a la luz de las leyes de la NMG.

Por ejemplo, cuando una persona se asusta o entra en pánico, su organismo sufre una serie de reacciones que le facilitan el escapar o huir de la amenaza (ej: se producen reacciones determinadas: Se intensifica el metabolismo celular; la sangre se concentra en ciertos músculos del organismo, como en los músculos de las piernas, para dar mayor energía en el caso de que se requiera escapar; el corazón late más rápido, permitiendo llevar a una mayor velocidad diferentes hormonas, como la adrenalina, a diferentes partes del cuerpo; se incrementa la tensión arterial y los niveles de glucosa, la psique fija su atención en el estímulo amenazante, etc.). Estas reacciones, vistas fuera de contexto o en forma aislada, parecen sin sentido o "patológicas". Pero apreciadas a la luz de la amenaza real que persona percibe (real o falsamente) en el entorno, entonces es claro que esas reacciones tienen un sentido o finalidad: escapar de la amenaza, y sobrevivir.

La NMG descubre que ese mismo principio aplica en el caso de las enfermedades, solo que para comprender el sentido de ellas, hay que examinarla a la luz de las 5 leyes biológicas.

4-Los críticos de la NMG señalan que esta teoría contradice los hallazgos de la medicina oficial. ¿Qué respondería usted a ello?

El término "hallazgo" es impreciso, porque no distingue entre hechos e hipótesis para explicar esos hechos. La NMG acepta todos los hechos descubiertos por la medicina convencional, y por cualquier otra ciencia natural. Pero rechaza las hipótesis que la medicina convencional formula para explicar y relacionar estos hechos.

En consencuencia, quien use el término "hallazgo" sin hacer la anterior distinción o precisión, está preparando el terreno para confundir, desinformar y tergiversar. La NMG contradice las hipótesis de la medicina convencional, pero acepta los hechos que ella trata de explicar (tanto los acepta, que la NMG formula una explicación alternativa, y verificable, de esos mismos hechos).

Por ejemplo, las metástasis del cáncer son un hecho si se entienden por tal el fenómeno en el cuál una persona con un tumor canceroso en un órgano (llamado tumor primario) presenta simultánea o posteriormente otros tumores en otros órganos (llamados tumores secundarios). Este hecho lo explica la medicina convencional mediante la hipótesis de que las células del tumor primario se diseminan, sea por la sangre o por vía linfática (o invadiendo zonas adyacentes) a otros órganos y que esto causa los tumores secundarios.

La NMG, al examinar ese fenómeno, acepta el hecho de las metástasis (la existencia de varios tumores cancerosos), pero rechaza la hipótesis de las metástasis que sostiene la medicina convencional (esto es, la idea de que las células que se diseminan son la causa de los tumores secundarios). La NMG puede demostrar que cada tumor se ha originado independientemente de los otros, es decir, que no ha sido un tumor el causante de los demás; sino que cada tumor se corresponde con un conflicto biológico a nivel de la psique y un Foco de Hamer a nivel del cerebro.

En otras palabras, la NMG explica el mismo hecho, pero mediante una explicación diferente a la que ofrece la medicina convencional.

5-También los críticos dicen que la NMG está descaminada, ya que el cáncer es una enfermedad que tiene una base en los genes alterados; y que no existe una sola causa, sino muchas causas como sustancias cancerígenas y radiaciones.

En primer lugar, la NMG no niega el hecho de que en los tumores existan genes que hayan mutado y que eso se relacione con el cáncer. Lo que la NMG niega es que esos genes causen por sí mismo el cáncer, sin el concurso de la psique y el cerebro (de hecho, muchas personas con genes mutados que supuestamente causan o predisponen al cáncer, nunca desarrollan esta enfermedad; luego, tales mutaciones no pueden ser consideradas como causa suficiente de esa enfermedad. A lo sumo, solo indican un riesgo o una mayor probabilidad, estadísticamente hablando, de adquirir la enfermedad).

Según la NMG, la expresión génica de los tumores cancerosos es un efecto o consecuencia del programa especial de enfermedad que se activó, no la causa de dicho programa especial. En otras palabras, dentro de las manifestaciones del programa especial de enfermedad, se encuentran aquellas de tipo genético, que expresan las células del órgano afectado. Esto no significa que toda alteración genética sea causada por un conflicto biológico; lo que significa es que la alteración genética observada en el cáncer es solo una parte de un proceso biológico mayor, que no se limita a los genes, aunque frecuentemente se exprese también en ellos.

En segundo lugar, la NMG no dice que el cáncer tenga una sola causa; por el contrario, cada cáncer tiene un tipo de conflicto biológico específico y determinado. Que una enfermedad específica tenga una causa específica no es algo nuevo; al fin y al cabo, la tuberculosis es considerada por la medicina convencional como una enfermedad de causa única: la infección por el bacilo de Koch. Y así con otras enfermedades (ej: la malaria). Por tanto, la exigencia de que una enfermedad debe tener varias causas es infundada: la enfermedad tiene el número de causas que la Naturaleza haya dispuesto para ella.

La suspicacia que la mayoría de la gente tiene cuando se habla de un tipo de causa única para un tipo de enfermedad, proviene de la cultura que la medicina convencional ha instalado en la mayoría de la gente, a saber, que no hay causas determinadas para las enfermedades, sino "múltiples factores de riesgos", que en realidad no causas sino factores asociados, estadísticamente, a la enfermedad.

En tercer lugar, y a propósito de la radiación, la NMG no niega que las radiaciones causen daños a los tejidos. Tampoco niega que, en algunos casos, esas radiaciones puedan estimular una proliferación celular. Por ejemplo, la NMG reconoce que una leucemia puede ser provocada por una radiación que afecte la médula ósea; pero como en la NMG se sabe que la leucemia es la fase de curación de la médula ósea (esto es, un proceso que se desencadena cada vez que el organismo tiene que reparar un daño severo a la médula ósea), entonces la NMG enfoca ese "cáncer" en una forma completamente diferente a la medicina convencional.

Por otro lado, el efecto sobre la psique que tiene el saber que se corre un "riesgo de cáncer" (ej: por vivir cerca de zonas radiactivas) puede a su vez provocar un conflicto biológico que desencadene un cáncer, y que será interpretado como consecuencia del efecto radiactivo.

Por tanto, si bien la NMG no niega el efecto biológicamente dañino que muchas estímulos poseen, interpreta en forma diferente esos efectos, ya que los enfoca según unas leyes biológicas que pueden ser verificadas (o refutadas) en cada paciente.

6-Los críticos también señalan que el cáncer no puede producirse por un conflicto ya que los niños y animales también pueden sufrir cáncer. ¿Qué opina usted de esa crítica?

Esa crítica se basa en un supuesto arbitrario y, además, falso: que los niños y animales no sufren de conflictos biológicos. Los niños, al igual que los animales, tiene psique, y esta es susceptible a conflictos biológicos cuando se confrontan con situaciones que amenazan su superviviencia.

Ciertamente, la psique de un niño es diferente a la de un adulto; y esta diferencia explica que ciertos tipos de cánceres sean más comunes en la infancia que en la adultez. Por ejemplo, la mayoría de cánceres infantiles (tumor de Wilms, leucemia, linfomas, etc.) son, según los descubrimientos de la NMG, fases de curación; esto es, son "cánceres" que se desarrollan exclusivamente después de haber solucionado el conflicto biológico.

Por ejemplo, el tumor de Wilms aparece siempre en la fase de curación de un conflicto líquido (relacionado con algún líquido, como agua). La leucemia, aparece en la fase de curación de un conflicto de profunda desvalorización de sí mismo (o en la curación de la médula, después de una radiación o quimioterapia que haya destruido previamente dicha médula). El linfoma, aparece en la fase de curación de un conflicto de leve desvalorización de sí mismo. Esto es igual si ocurre en niños o en adultos, pero en los niños los cánceres en "fase de curación" como los antes mencionads son los más frecuentes (ya que ciertos conflictos pueden ser más facilemente resueltos por niños que por adultos, o viceversa: Algunos conflictos son más fácilmente resueltos por adultos que por niños)

Los cánceres que aparecen durante la fase activa del conflicto, como un cáncer de próstata, o un cáncer de estómago, no son tan comunes en niños, ya que éstos casi nunca hacen ese tipo de conflictos, y de hacerlos, los resuelven con más rapidez (si no lo hacen, pueden padecer de estos cánceres, como se ha observado en casos muy infrecuentes).

En resumen, todo ser vivo puede hacer conflictos biológicos; estos tendrán las características y manifestaciones propias de cada especie y, dentro de ella, de cada individuo. Esto solo puede comprenderse a la luz de la biología, no de la psicología (que ignora la existencia de conflictos biológicos, interpretando todo como conflictos psicológicos, sin distinguir éstos de aquéllos)

7-Un aspecto que me llama la atención de la Nueva Medicina Germánica es la función de los microbios. Éstos no se entienden como agentes patógenos ni malignos sino como ayudantes del organismo. ¿Significa eso las infecciones son buenas y que no deben usarse antibióticos?

Antes de responder esta pregunta, me gustaría hacer una distinción entre lo que lo que podemos llamar juicios descriptivos y juicios de valor.

Los juicios descriptivos son aquellos que tienen por finalidad describir la realidad, explicar sus mencanismos y funcionamiento. Este es el tipo de juicios que emiten las ciencias fácticas (es decir, referidas a hechos) como la biología, la física, la química, la economía, la sociología, etc.

Los juicios de valor son aquellos que expresan una valoración de un sujeto sobre algo; por ejemplo, cuando digo "tu blog es bueno" o "debes publicar más artículos en tu blog". Aquí no estoy describiendo una característica objetiva de tu blog, sino afirmando una valoración personal sobre él, o prescribiendo lo que "deberías hacer" con él. Este es el tipo de juicios que usan las ciencias valorativas y normativas como la ética, la estética o el derecho.

La NMG es una ciencia fáctica descriptiva, porque busca describir ciertos hechos, fenómenos y mecanismos relacionados con la enfermedad. En consecuencia, ella se limita a efectuar solo juicios descriptivos sobre la realidad, nunca juicios de valor o normativos. (Ciertamente, la NMG también es una ciencia aplicada que apunta a unos determinados valores considerados como correctos, tales como conservar la salud o ayudar al prójimo a resolver sus conflictos; pero estos valores los tienen quienes aplican la NMG, esto es, quienes usan sus leyes para provocar o propiciar la obtención de un fin considerado como bueno o deseable. Pero se podría pensar en alguien que, partiendo de valores diferentes y negativos, usara la NMG con fines perversos y despreciables, como sería por ejemplo provocarle deliberadamente conflictos biológicos a los demás)

La anterior distinción es importante, porque permite aclarar muchas confusiones y responder mejor tu pregunta. La NMG no dice que los microbios o las infecciones sean "buenas" o "malas", porque estos son juicios de valor (específicamente de tipo moral), no juicios descriptivos sobre la Naturaleza.

La NMG se limita a afirmar que los microbios tiene una función específica que, considerada en el contexto del programa especial, le es biológicamente útil al organismo. En general, los microbios actúan en simbiosis con el organismo, aun en los casos de enfermedad; ya que durante la fase de curación del programa especial, el organismo se vale de los microbios para reparar la lesión que se produjo durante la fase activa del conflicto. La NMG ha descubierto que el papel de los microbios en la enfermedad no es el que se creía hasta ahora. En efecto, la medicina convencional ve a los microbios como agentes peligrosos, enemigos malignos de los cuáles hay que cuidarse, y a los cuáles hay que exterminar a toda costa en una batalla campal.

Esta noción "bélica" de los microbios y, en general, de la Naturaleza, es rechazada por la NMG a partir de sus descubrimientos.

Los microbios coadyuvan al organismo actuando como "reparadores", "barrenderos", "obreros especializados" para despejar, limpiar o eliminar las lesiones (ej: tumores, necrosis, úlceras, etc.) que se produjeron durante la fase activa del conflicto biológico. La prueba de esto es que la acción microbiana se realiza durante la fase de curación del programa especial, y solo después de existir una alteración previa en el órgano (sea por traumatismos, lesiones de algún tipo; o debida a los efectos del conflicto biológico activo sobre el órgano). Durante la fase activa del conflicto, tales microbios son "apatógenos".

La medicina convencional ha constatado que mucha gente con ciertos microbios en el organismo nunca desarrollan la enfermedad; y explica esto apelando a "otros factores" tales como el estado del sistema inmune. La NMG descubre que la acción de los microbios se inicia cuando el conflicto se resuelve, o cuando el organismo tiene que reparar una lesión previa (esto es, en ambos casos, cuando el organismo está en fase de curación). Los factores que menciona la medicina convencional tienen importancia, pero no como desencadenantes de la infección, sino como modulares de ella (ej: un estado de severa desnutrición puede hacer al organismo menos capaz para realizar con éxito la fase de curación, siendo ésta y la infección asociada potencialmente letal para dicho organismo).

Esto no significa que los microbios, en ciertas condiciones, no sean peligrosos. Por el contrario, en muchos casos, los microbios son peligrosos para el organismo, ya que éste no puede coordinarlos debidamente. En el ejemplo anterior de un organismo en un gran estado de desnutrición, no contará con los recursos biológicos necesarios para coordinar la acción microbiana de forma óptima. También en los casos de microbios exóticos, con los cuáles el organismo nunca se haya relacionado, pueden provocar reacciones excesivas o exacerbaciones debido a que el organismo no puede manejarlos durante la fase de curación. En estos casos, la infección puede ser, y frecuentemente lo es, mortal.

Por ello, la terapia de la NMG es individualizada. Cada caso debe evaluarse en sus condiciones específicas, y la terapia debe adecuarse a cada paciente. La NMG usa la cirugía, los medicamentos y los antibióticos también, solo que parte de premisas completamente diferentes a las que maneja actualmente la medicina convencional para la comprensión de los procesos de enfermedad.

En conclusión, la NMG supera la idea de microbios "patógenos" o "apatógenos", ya que tal división no existe en la Naturaleza (al menos en el sentido en que los entiende la medicina convencional). Lo que existen son microbios que actúan en simbiosis con el organismo, y que dependiendo del estado de este último, exige una u otra actividad microbiana. Cuando el organismo ha resuelto un conflicto biológico (o está reparando una lesión previa), y ha entrado en fase de curación, los microbios entran en actividad para coadyuvar a la restitución del organismo. La eficiacia de esa ayuda microbiana dependerá de muchos factores, algunos de ellos propios del organismo o de los microbios (o de ambos).

Al desconocer todo esto, la medicina convencional interpretó esa actividad microbiana como "acción patógena" de los microbios, ya que éstos siempre se encuentran en las infecciones. ¿A qué otra conclusión podría llegar?

Como señalamos anteriormente, los mismos hechos son interpretados en forma diferente (a veces hasta radicalemente opuesta) por la NMG y por la medicina convencional.

8-En las páginas sobre la NMG se lee que ésta puede curar el 95 o 98% de los cánceres. ¿No es esta una aseveración demasiado exagerada?

Personalmente, no uso ese tipo de expresiones sobre porcentajes de curación, ya que cada paciente es individual, y las probabilidades de curación de un paciente no son las mismas de otro paciente, aun cuando compartan la misma enfermedad o programa especial.

Pero sí debo decir que esas afirmación aparentemente exagerada solo adquiere pertinencia, verosimilitud y contrastabilidad en los casos en que el paciente se trate desde el comienzo de su enfermedad con la NMG. Es decir, desde el momento en que un paciente sufre el DHS y desencadena el conflicto biológico, la NMG puede tratarlo inmediatamente, solucionado el conflicto lo más pronto posible, evitando así complicaciones serias. Si esto se logra, la gran mayoría de pacientes podría curarse, ya que no hay ningún motivo biológico ni médico para que el paciente fallezca.

Obviamente, en casos extremos, donde el paciente tenga varios tumores, donde los efectos debilitantes de la quimioterapia y radioterapia hayan hecho mella, donde el estado psicológico y físico del paciente esté en muy deteriorado, etc. la NMG no puede hablar una cura, ni aun en la mayoría de los casos. Probablemente, en estos casos extremos, no haya solución alguna (o si la hay, es solo como excepción; aunque esta excepción justifique la esperanza para intentar curarse).

Hay más de un 90% de probabilidad de superar el programa especial biológico (enfermedad), si el paciente se trata correcta y oportunamente (desde el comienzo) con la NMG. Pero en la actualidad, es muy difícil que estas condiciones óptimas para la terapia se den, toda vez que la NMG no está oficialmente reconocida, y prácticamente la totalidad de los pacientes que acuden a ella lo hacen después de haber sido diagnosticados y tratados por la oncología convencional. Acuden a la NMG como último recurso, y en muchos casos, la NMG no puede reparar el daño físico y emocional casi permanente que estos pacientes han sufrido en su travesía oncológica.

La NMG no hace milagros, ni promete curar a todo paciente; lo que afirma es que, en principio, toda enfermedad es curable; pero ello no implica que todo paciente individual puede ser curado. Esto último dependerá de las condiciones particulares del caso.

9-¿Se podría decir que la NMG confirma aquél adagio según el cuál "no existen enfermedades sino enfermos"?

Existen ambas cosas. Existen las enfermedades o programas especiales con sentido biológico que pueden ser descritas y objetivamente investigadas. Pero a la vez, existen personas que experimentan eso programas especiales.

Lo que sucede, es que no hay una enfermedad que exista sin un enfermo correspondiente. Es decir, nadie ve caminando por la calle un cáncer o una diabetes; lo que vemos son personas con cáncer o con diabetes. Tanto el cáncer como la diabetes pueden, mediante abstracción, ser descritas como entidades con características específicas y conceptualmente discernibles, con síntomas y signos específicos, etc. que nos permiten hablar de ellas com si existieran independientemente.

Pero en la realidad concreta, tales enfermedades no se dan como abstracciones, sino que son manifestaciones concretas de sujetos específicos. El conocimiento abstracto de la enfermedad nos permite saber qué esperar en cada sujeto individual que la padezca; categorizar a los pacientes en función de programas especiales con cacaterísticas comunes, pero solo el estudio exhaustivo del sujeto individual nos informa de cómo, en concreto, se manifiesta ese programa especial en él; y de cuál sería la mejor manera de tratarlo individualmente.

10-Otra crítica que he escuchado y leído es que la Nueva Medicina Germánica enfatiza el lado biológico del ser humano, poniendo en un segundo plano su lado espiritual. ¿No puede terminar la Nueva Medicina Germánica convertida en una ideología biologista sobre el ser humano, es decir, que reduzca todo a lo biológico?

Yo creo que esa crítica es injustificada, si se estudia la NMG desde un punto de vista integral. Efectivamente, muchos seguidores de la NMG enfatizan el aspecto biológico del ser humano; y el Dr.Hamer ha señalado que "hay que aprender a pensar en términos biológicos" (para comprender los conflictos biológicos), o que "hay que ajustar nuestra conducta a la biología".

Pero sería un gravísimo error, y una tremenda simplificación, deducir de lo anterior algún tipo de "credo" biológico o algo por el estilo. Las frases anteriores del Dr.Hamer adquieren pleno sentido cuando conocemos las leyes biológicas de la NMG; pero ellas no pretenden pontificar sobre aspectos tales como la ética, la filosofía, la cultura o la espiritualidad huamanas.

Ciertamente, la NMG puede tener implicaciones y ser relevante para algunas de las anteriores disciplinas, ya que por ejemplo la filosofía no puede desentenderse de los avances científicos. Y cuando la NMG sea incorporada al cuerpo de conocimientos científicos vigentes, ella seguramente será materia prima para especulaciones filosóficas y culturales de diversa índole. Y sin duda, podría también correrse el riesgo de que ciertas facciones, sectas o grupúsculos ideológicos intenten usar e "interpretar" sus descubrimientos en una forma que apoye su particular visión del mundo.

Pero esto no es un problema intrínseco de la NMG, sino el riesgo que siempre existe en el abuso de los nuevos conocimientos para fines arbitrarios, egoístas o hasta poco éticos.

Otra cosa que me gustaría señalar, y que es relevante para tu pregunta, es que la NMG descubre que las causas y desarrollos de las enfermedades se sitúan en el plano biológico, y se rigen por leyes biológicas que se fueron desarrollando a lo largo de la evolución. Esto convierte a la NMG en una medicina directamente conectada con la biología evolutiva.

Pero esto no implica que "solo" la biología evolutiva sea importante; por el contrario, todos los otros aspectos del ser humano (aspectos culturales, filosóficos, etc.) son importantes, yo diría que esenciales, y deben ser tomados en cuenta por cualquier médico competente de la NMG. Lo que sucede es que las causas últimas de las enfermedades no se encuentran en el plano cultural, sino en el plano biológico, y es acudiendo a la biología donde se ha podido desentrañar el misterio de las enfermedades, tanto en su origen como en su remisión.

Además, la enfermedad es solo una parte de la vida, pero no su finalidad. Por lo que en la mayoría de los casos de nuestra vida diaria, no es la NMG la que ocupa nuestro principal interés; aunque su conocimiento deba siempre tenerse presente en caso de que sea necesario.

11-¿Qué libros o referencias podría recomendar en quienes tengan interés por la Nueva Medicina Germánica? Pienso especialmente en los jóvenes médicos o investigadores que quieran aprender más de ella.

Recomiendo especialmente los libros del Dr.Hamer, ya que algunos de ellos se encuentran en español. En particular, recomiendo el libro "Resumen de la Nueva Medicina Germánica" que puede comprarse en la página www.germannewmedicine.ca

12-Algo más que le gustaría agregar para finalizar

Bueno, me gustaría agradecerte por esta entrevista, y felicitarte por tu blog, ya que abordas temas muy interesantes.

También le digo a los lectores que se interesan por la NMG, que en mi blog encontrarán más información sobre diversos aspectos de este descubrimiento; allí he tratado de explicar cada tema en una forma sencilla y precisa, con la finalidad de que llegue la información a cualquier persona, y cada cual pueda juzgar por sí mismo si la NMG es una concepción razonable de la medicina.

Cada persona tendrá así algunos elementos adicionales para formarse una mejor opinión sobre la NMG.

domingo, 5 de octubre de 2008

George Hansen y su libro The Trickster and the Paranormal: Una crítica objetiva del pseudo-escepticismo y la parapsicología



El libro "The Trickster and the Paranormal", escrito por el investigador George Hansen, es un verdadero manual zetético para el estudio de la investigación en parapsicología. El autor explora críticamente diversos aspectos relacionados con la mitología, lo oculto, los magos, el origen del pseudo-escepticismo organizado, el problema del fraude y el engaño en algunas investigaciones en parasicología, ufología y otros temas similares.

Pocos libros resultan ser objetivos y críticos de los diversos aspectos asociados con la parapsicología. El autor maneja muchísima documentación sobre los diferentes aspectos que forman esta área tan controversial, y ofrece una visión sistémica del tema.

El autor explora también las áreas de la antropología, la sociología, la mitología y los estudios literarios, para dar con ello una perspectiva integral sobre la investigación parapsicológica, y por qué la parapsicología se ha marginalizado en los círculos académicos. Hansen es de la opinión que, probablemente, la parapsicología siempre será marginal en el ámbito académico (personalmente, no comparto esta apreciación)

El libro es bastante académico, con mucha documentación y bibliografía, pero en general su lectura no es complicada para un lector normal. Pero creo que a este libro podrá sacarle mejor provecho algún científico profesional, o algún estudiante de psicología, ya que está escrito en una forma académica que será del gusto de los científicos o estudiantes de ciencias.

Pocos libros tienen la calidad, objetividad, rigor y honestidad intelectual de este libro de George Hansen. Lo incluyo dentro de los mejores y más importantes libros que un zetético podrá leer sobre la parapsicología.

Máximo Sandín aboga por una nueva biología científica que supere el debate neo-darwinismo vs. diseño inteligente (Entrevista)

Lo que sigue es una entrevista realizada recientemente al Dr.Máximo Sandín sobre su novedoso trabajo científico en biología (sobre el Dr.Sandín, ya hemos hablado en otra ocasión). A través del correo electrónico, le solicité al Dr.Sandín esta entrevista especialmente para mi blog, y él tuvo la amabilidad de acceder a ella. Espero que los lectores de mi blog disfruten de esta entrevista, y reflexionen sobre su contenido.

1-¿En qué consiste su nueva propuesta y qué importancia tiene para el estudio de las ciencias biológicas actuales?

Sandín: Antes de nada quisiera agradecerle su apoyo a mi trabajo y esta oportunidad que me brinda de expresarme sin necesidad de formalismos. Esto me va a servir para decir claramente algo de lo que no me cansaré en insistir; que no creo que sea exactamente una propuesta nueva. Es, en todo caso, una síntesis de propuestas. Casi todo lo que planteo ya está dicho. Lo que tiene de nuevo son los datos recientes y el hecho de que estos datos aportan coherencia a estas propuestas que, en su origen, eran independientes entre sí y, tal vez, la reflexión sobre su significado conjunto, que puede ser correcta total o parcialmente, pero creo que no es totalmente errónea.

Lo que he hecho ha sido comprobar que muchos de los datos actuales sobre los sucesos más trascendentales de la evolución se ajustan a ideas de científicos más cualificados que yo, pero que han sido incomprendidos, incluso atacados en su tiempo, y al relacionarlas entre sí resulta una explicación coherente (aunque, seguramente incompleta) y basada realmente en datos empíricos. No es sencillo (diría más, es imposible) explicar la idea en pocas palabras, porque, lógicamente, la explicación de un problema tan complejo como la evolución de la vida no puede ser simple, pero los rasgos generales que resultan de estos datos son, en primer lugar, que la vida apareció en la Tierra en forma de bacterias y virus (fagos) antes de que acabase de formarse, lo que indica que puede ser inherente al Universo (una propiedad más de la materia) y se puede propagar a través de él y “germinar” donde las condiciones sean adecuadas. Esto fue planteado por el químico sueco Svante Arrhenius a principio del siglo pasado. En segundo, que los seres vivos están formados por una agregación de información genética procedente de bacterias y virus, lo que actualmente se puede verificar por la composición de los genomas. Esta idea de la “simbiogénesis” fue propuesta por Konstantin Merezkovsky, también a principios del siglo pasado, aunque referida sólo a bacterias, y retomada por Margulis, pero el astrónomo galés Alfred Hoyle fue el que propuso que los virus, con su capacidad para integrarse en los genomas, podrían ser un mecanismo de adquisición de nuevos genes. Esta composición de los genomas en sentido amplio, es decir, ADN, ARN y proteínas, que se ha podido comprobar tras las secuenciaciones de los de distintos organismos, explica, tanto los saltos reales de organización animal y vegetal que se observan en el registro fósil, como la capacidad de respuesta de los organismos al ambiente.

Es decir, que los cambios en los genomas no son “al azar”, sino producidos como respuesta a las condiciones ambientales, a veces, graves crisis a escala global, y se manifiestan, por ejemplo, en activaciones (duplicaciones, translocaciones…) de “elementos móviles” derivados de virus así como de virus endógenos, es decir integrados como parte constituyente en los genomas. El interés que yo encuentro en esta visión es que la evolución, es decir, la base teórica de la Biología, puede pasar de ser una “narración contingente” es decir no susceptible de estudio científico ya que supuestamente se trataría de sucesos ocurridos “al azar”, a poder ser estudiada y comprendida científicamente, porque esta propuesta está basada en datos verificables. Pero sobre todo supone un cambio radical en la concepción reduccionista y competitiva de la Naturaleza, porque el significado de los fenómenos que han construido la vida, es todo lo contrario: es de integración, de cooperación en un proceso en el que todos los componentes son necesarios para su funcionamiento y de estrecha relación e interacción con el ambiente. Los datos recientes nos han mostrado que vivimos inmersos (literalmente) en un mar de bacterias y virus que son (siguen siendo) fundamentales en el mantenimiento de “la red de la vida”. Que su carácter patógeno se produce cuando alguna agresión altera las condiciones naturales de sus actividades.

2-En caso de ser correcta su propuesta, ¿tiene ella implicaciones o relevancia para otras áreas de la ciencia, por ejemplo, la medicina?

Sandín: La medicina actual dispone de una tecnología impresionante para el diagnóstico y para la cirugía, pero desde el punto de vista del tratamiento, de la curación de enfermedades orgánicas parece un auténtico desastre. Se tratan los síntomas (no la enfermedad) con medicamentos que provocan efectos secundarios, a menudo peores que la enfermedad tratada (y de ambos aspectos he tenido experiencia directa). En el origen de este problema hay una doble causa: por una parte, la concepción reduccionista de considerar y tratar los tejidos y órganos como partes individuales del organismo, derivada de la visión biológica convencional (lo que incluye la concepción de lucha permanente contra todos los “microorganismos”), pero creo que hay otra causa más turbia: los enormes intereses económicos que hay detrás de la industria farmacéutica. Pero esto sería largo de documentar.

En cuanto a las implicaciones de mi propuesta en la medicina, no soy experto en patologías y menos en su tratamiento, pero puedo intuir la relación con ella mediante la idea de que las patologías no son un fenómeno “normal” ni inscrito en los genes, sino el resultado de desestabilizaciones de las condiciones naturales, de algún tipo de agresión al organismo lo suficientemente grave para hacer que éste, a pesar de su capacidad de respuesta, de “reajuste”, no pueda reaccionar adecuadamente. También que el organismo es un “todo”, un sistema sutilmente interconectado en su totalidad. Una conexión en la que el sistema neuroendocrino tiene un papel fundamental. No existe un hígado como algo individual. Un órgano no es nada (no existe) si no hay otros que funcionen en interconexión para formar un organismo, a su vez interconectado con otros organismos y con el ambiente (en la Naturaleza no existe, no puede existir, un animal sólo, salvo como abstracción o en un zoológico).

En varias ocasiones se han puesto en contacto conmigo seguidores del Doctor Hamer y su Nueva Medicina. Por lo que he podido leer sólo de un modo superficial, parece que su visión de la enfermedad y su curación comparte esta concepción de la Naturaleza, pero, según he comprobado, no está muy bien visto por las autoridades de la medicina convencional. Supongo que es utópico pensar que se puede “volver” a esa forma de práctica de la medicina. Creo que la industria farmacéutica no la miraría con simpatía.

3-¿Cual cree usted que son las fallas básicas de la teoría sintética de la evolución?

Sandín: La más relevante, y es “básica” porque está en la base de la teoría, lo que implica a toda ella, es su absoluta desconexión de la realidad, de la Naturaleza. Esta desconexión comienza con la formulación del concepto de selección natural. Sólo a un naturalista aficionado se le puede ocurrir intentar explicar fenómenos naturales extrapolando algo tan evidentemente contrario a lo que se produce en la Naturaleza como la selección premeditada que los ganaderos y agricultores aplican a animales y plantas, eligiendo animales o plantas anómalos, a veces, hasta el punto de ser totalmente inviables en condiciones naturales, y eliminando o no dejando reproducirse a los que son normales, sanos y perfectamente viables.

Ya he escrito en varias ocasiones que la explicación del éxito y el afianzamiento de esta concepción, de “la lucha por la existencia” y de “la supervivencia del más apto”, la han dado con gran lucidez y con argumentos muy sólidos ilustres pensadores, desde Bertrand Rusell a Nietzsche, pasando por Bernard Shaw, pero lo que resulta pasmoso es conocer cómo se construyó la Síntesis “moderna” que, se supone, es la base teórica actual de la Biología. Cuando los conocimientos en genética de principios del siglo XX, comenzaron a cuestionar la idea de cambio gradual, imprescindible para la actuación de la selección natural, el matemático G. H. Hardy, profesor en Cambridge, escribió, (al parecer, en el puño de la camisa mientras comía) a petición de R. C. Punnett, un ferviente darvinista, la “solución” (la fórmula p + q = 1) al problema que los genetistas planteaban sobre la imposibilidad de que una mutación aleatoria, que son extremadamente infrecuentes, se extendiera a toda la especie.

Basada en cálculo aleatorio simple, partió de la base de que cada “gen” producía directamente un carácter con dos alelos, uno dominante de frecuencia p y otro recesivo (q) y de que los genes eran entidades discretas situadas en los cromosomas como las cuentas de un collar. Es lo que se llamó la “genética de la bolsa de alubias”, es decir, el cálculo de las probabilidades de que en una bolsa con la mitad de alubias blancas y la otra negras, se sacase uno de un color u otro. Al parecer, Hardy se negó a publicar la hipótesis porque le pareció demasiado simplista, pero los darvinistas se abalanzaron sobre ella como tabla de salvación de la idea de la selección natural actuando sobre pequeñas variaciones, concepción cuestionada por los genetistas, que ya sabían que la transmisión de los caracteres fenotípicos era más compleja.

Pero si esta “ocurrencia” está alejada de la realidad, lo que no comprendo es cómo han podido asumir biólogos que estudian, que observan la Naturaleza real, las condiciones que, supuestamente, se han de cumplir para que las fórmulas “funcionen”: que el número de individuos de la especie tienda a infinito, que todos ellos tengan la misma posibilidad de cruzarse unos con otros, que se reproduzcan sólo una vez (los pobres) y desaparezcan… simplemente absurdo. Es decir, siempre fue una supuesta explicación elaborada con fórmulas matemáticas al margen de la Naturaleza. Para un biólogo resulta desconcertante pensar en ello. En cómo se hizo y cómo se ha impuesto una explicación totalmente desconectada de la realidad con el claro objetivo de mantener la idea de la selección natural. Pero algún motivo habrá…

4-¿Apoya su teoría alguna versión del creacionismo o del llamado diseño inteligente? ¿Qué opina usted de este tema?

Sandín: Esta es una de las pocas cosas que tengo absolutamente claras. No existe la menor relación entre la ciencia y la religión. Son dos creaciones del pensamiento humano totalmente distintas. Por sus objetivos, por su metodología, no tienen nada en común. Según creo entender, la religión (en su práctica o concepción más “pura”, porque hay algunas prácticas y objetivos “oficiales” que no lo son tanto) busca una explicación trascendente, metafísica a las preguntas o dudas existenciales. Algunas, porque creo que no todas, pretenden estar en posesión de La Verdad (por cierto, como los darvinistas). La ciencia se limita, más modestamente, a intentar buscar explicaciones verificables experimentalmente a fenómenos naturales, materiales. Claro que su pretensión última sería disponer de una explicación “total”, pero como sabemos los científicos eso es muy difícil. Tal vez imposible. Sólo hay que mirar a los físicos, cuyas teorías de la Relatividad y la Mecánica Cuántica han alcanzado el máximo nivel de precisión en la descripción de la realidad conocido hasta ahora y todavía están buscando una teoría unificadora que les de coherencia.

En cuanto a la “teoría” del diseño inteligente, no la considero dentro del ámbito de la ciencia, porque su “explicación” está fuera de la práctica científica empírica. Un científico tiene que llegar hasta donde le lleven los datos disponibles, y si hay cosas que no se pueden explicar, lo razonable y basado en experiencias previas es esperar a que nuevos datos o nuevas metodologías o investigaciones aporten más información. Pero eso no quiere decir que, en su vida personal, no pueda tener las creencias que considere oportunas. Una confesión personal que espero que aclare algo al que le pueda interesar: Mis dos amigos que considero más inteligentes son “creyentes”, cada uno a su manera. Pero tienen claro que la Ciencia no tiene ninguna relación con sus creencias. Es decir, que no creo que sea una cuestión de mentes simples, y de eso ha habido suficientes ejemplos. Yo me considero agnóstico, porque creo que autodefinirse ateo es perfectamente equiparable, en cuanto a argumentos y a supuestas “pruebas” a ser un creyente acrítico, porque así como no existen pruebas empíricas a favor de unos tampoco las hay a favor de los otros, es decir, no se puede “demostrar”, llegar a una conclusión racionalmente, y porque, insisto, no se trata de un tema científico (por cierto, la “cruzada” de Dawkins me parece patética).

Lo que sí es cierto es que mis amigos me dan una cierta envidia, porque quizás sus convicciones expliquen, de alguna manera, lo extraordinariamente buenas personas que son.

5-¿Tiene apoyo científico su nueva teoría?

Sandín: Esta pregunta puede tener una doble respuesta. Si se interpreta como referida a que (mi propuesta) esté apoyada en datos científicos, la respuesta es sí. Si se trata de apoyo de los científicos, de mis colegas, salvo algunos casos en voz baja y con una curiosa actitud de clandestinidad, podría decir que, oficialmente, no. De todas formas, no me hago ilusiones. Si científicos infinitamente más conocidos y prestigiosos que yo (con sobrados motivos), como pueden ser Alfred Hoyle o von Bertalanffy que han elaborado propuestas más o menos semejantes han sido ignorados, sería ingenuo por mi parte esperar mejor suerte.

6-Actualmente, algunos científicos piensan que la teoría darwinista apoya el ateísmo; por lo que el rechazo de aquella parecería apoyar indirectamente a la religión ¿su nueva propuesta implica algún tipo de cosmovisión religiosa, o afecta alguna creencia ideológica particular?

Sandín:
En cuanto al primer aspecto, creo que esa es una visión simplista y algo infantil. En primer lugar, por lo que he comentado antes sobre la ausencia de relación entre ambos aspectos. Pero han convencido a muchos biólogos de que Darwin fue el primero en dar una (supuesta) explicación materialista de la vida, como si los (verdaderos) científicos y filósofos anteriores se basasen en “supersticiones”, y eso “eliminó la necesidad Dios para explicar nuestra presencia” y parece que con eso tienen suficiente para no enredarse en razonamientos complejos. Creo que algunos científicos tienen una gran inclinación por las explicaciones simples.

Lo que sí es una realidad es que utilizan esos argumentos para lanzar acusaciones o sospechas de “creacionista encubierto” contra los que intentamos discutir el darwinismo. Y aquí no puedo dejar de mencionar la actitud inquisitorial de Richard Dawkins que es bastante conocida gracias a la difusión por Internet. Por si no ha hecho suficiente daño a la Biología con su “ocurrencia” del “gen egoísta” y lo que ha significado de obstrucción para la comprensión de lo que, gracias a él, se consideraba (y todavía hay quien lo sigue creyendo) ADN “basura” que, sin embargo, ha resultado ser uno de los componentes fundamentales de los genomas, y con la concepción sórdida (se podría decir patológica) de la vida, de la realidad, que ha transmitido a muchos jóvenes biólogos que le consideran “un genio”, ahora se dedica a perseguir y a descalificar con mentiras a las personas que, honradamente, intentan arrojar algo de luz al estudio de la evolución. Me parece un personaje nefasto.

En cuanto a la segunda parte, comenzaré por la cuestión ideológica. Mi propuesta es o, al menos, pretende ser científica. Está basada en datos concretos, verificables. Desde este punto de vista, el que piense que la ciencia es una actividad al margen de condicionantes sociales, históricos o ideológicos, puede dedicarse a analizar sus aspectos empíricos y verificar su adecuación a los datos reales. Pero los filósofos e historiadores de la Ciencia han puesto de manifiesto de una forma muy sólida la relación de las ideas científicas con las ideas dominantes en cada época (que, como sabemos, suelen ser las de los que dominan). Para mí ha quedado muy claro estudiando el origen y la implantación del darwinismo que, como ha dicho muy lúcidamente Bertrand Russell, es una proyección sobre la Naturaleza de los principios económicos y sociales del “laissez faire”, del “libre mercado”.

No es necesario ser un analista muy sutil para detectar esa relación en los términos que se utilizan para lo que ellos piensan que es describir, pero en realidad es interpretar, los fenómenos naturales: competencia, coste-beneficio, explotación de recursos, estrategias, etc., me resultan divertidos los científicos que se proclaman “objetivos” y asépticos mientras aplican esos términos empresariales a los fenómenos naturales. Supongo que es imposible desligar las interpretaciones científicas de la concepción de la realidad, de las convicciones, y eso se pone de manifiesto hasta en disciplinas tan aparentemente al margen del contexto social como la Física. El debate entre Albert Eistein y los padres de la Mecánica Cuántica, Planck y Bohr, estaba motivado porque Einstein era creyente (a esto me refería cuando decía que no parece una cuestión de mentes simples), y no admitía la incertidumbre que se derivaba de esta teoría. Si asumimos esto, nadie puede estar seguro de que su concepción científica no esté basada en la conformación de la propia visión de la realidad elaborada a lo largo de su historia personal. Supongo que la concepción a la que he llegado intentando integrar coherentemente los datos que he conseguido recopilar no está libre de mis prejuicios. Los términos integración, complejidad, cooperación, necesidad de todos los componentes, influencia del ambiente… tienen un significado al que se puede buscar una connotación ideológica (desde luego, radicalmente opuesta a la de “la supervivencia del más adecuado”), pero mi condición de biólogo y mi interés por la evolución humana y la ecología humana me han despertado una enorme admiración por los que los científicos “occidentales”, especialmente los antropólogos de las potencias coloniales imbuidos de su propia superioridad “evolutiva”, llamaban “hombres primitivos” sin comprenderles, sin comprender absolutamente nada.

Cada día tengo más claro que lo que llamaban (y llaman) “hombres primitivos” eran más sabios que los “modernos” y posiblemente más cuanto más “primitivos”. Ahora hay muchos conocimientos, mucha tecnología (que se asocia simplistamente con una inteligencia superior), pero poca sabiduría. No hay más que comparar el conocimiento y la relación con la Naturaleza de unos y otros y comprobar a dónde nos ha llevado la concepción de esta, y la actuación en consecuencia, de los hombres “civilizados”. Creo que el alejamiento de la Naturaleza comenzó muy recientemente en la larga historia de la Humanidad, cuando comenzó la acumulación de posesiones no esenciales y el nacimiento de la riqueza y el poder, pero se ha acentuado de un modo demencial a partir de la revolución industrial y de la implantación de la economía de “libre mercado” con su apéndice científico, el darwinismo y su visión competitiva. Si tuviera que decantarme por una ideología y una cosmovisión religiosa, serían poco conflictivas actualmente y, desde luego, con poco futuro. Serían algo parecido al colectivismo “primitivo” y al animismo. Cada día me impresiona más la Naturaleza y la conciencia de su poder. Cuando paso por lo que hace unos años eran campos de cultivo, huertas y arboledas en el entorno de la región donde nací y vivo, se me hace un nudo en el estómago y me dan ganas de pedir perdón a los animales y a las plantas que había por lo que les han hecho mis congéneres. Sí, creo que me voy a “convertir” al animismo.

7-¿Es posible que tantos científicos estén equivocados sobre la teoría de la evolución? Muchos podrían preguntarse: Si la propuesta del Dr. Sandín es correcta, ¿por qué no es aceptada ni reconocida por la comunidad científica? ¿Qué respondería usted a esto?

Sandín: En primer lugar, quiero insistir en lo que usted, adecuadamente, plantea. No puedo afirmar que mi (esbozo de) propuesta sea absolutamente “verdadera”. Y menos completa, pero correcta sí, porque está elaborada de una forma que se ajusta al método científico, y los científicos sabemos que la verdad absoluta no existe en ciencia, sólo aproximaciones a la verdad o verdades parciales (y eso lo saben bien los físicos), y lógicamente, sería absurdo pretender explicar “todo” (eso sólo lo “puede hacer” el darwinismo y alguna religión), pero creo que permite explicar los fenómenos principales del proceso evolutivo a partir de la existencia de la vida en la Tierra (y, como consecuencia, muchos de los fenómenos biológicos actuales), de una forma más ajustada a los datos reales que la teoría convencional.

En cuanto a la aceptación, un argumento que he oído y leído para devaluar mi propuesta es que “no soy especialista”. Evidentemente, cada especialista sabe de su tema infinitamente más que yo. Pero se trata de intentar relacionar todo. No se puede ser “especialista” en la evolución, todo lo más, un estudiante permanente. Ya he insistido en que debería ser un trabajo cooperativo (que mal les debe sonar a los darvinistas) de muchos especialistas. Una sola persona no puede investigar (y menos, comprender) a fondo todos los datos, toda la información que se ha acumulado. (Aunque ya dijo Pascal que vale más saber alguna cosa de todo, que saberlo todo de una sola cosa). Por eso, la labor sólo puede ser realizada estudiando, intentando entender y, en su caso, reinterpretar, lo que otros descubren. Los especialistas están demasiado encerrados en su tema y ni siquiera se plantean la posibilidad de que su enfoque, condicionado por la concepción convencional, sea erróneo.

Hace tiempo leí una entrevista a un prestigioso especialista que lleva años encerrado en un tipo de investigación “unidireccional”, sin un solo paso fuera del sendero. Decía con cierto tono de satisfacción que hacía diez años que no leía un libro. Sólo artículos de su tema de investigación (en los que todos piensan igual, están formados igual, usan los mismos métodos y publican las mismas cosas con idéntica perspectiva). Yo creo que es necesario leer, no sólo otro tipo de artículos científicos sino otros libros, libros que han escrito grandes pensadores o literatura de cualquier clase, y estar conectado con la realidad. Nunca se sabe de donde te puede venir una idea, porque hay mucha gente que piensa con mucha lucidez. Muchos, por no decir la mayoría de los especialistas, son muchachos que han estudiado mucho durante su carrera, que han conseguido una plaza en un laboratorio con un trabajo muy especializado muy duro y muy competitivo y han estado toda su vida con eso. No disponen ni de un segundo para dedicarse a leer no ya libros, sino artículos de otra disciplina. Al final son “los que más saben” de ese tema tan especifico y son incluso premiados y reconocidos mundialmente, pero cuando les preguntan por temas más generales, como a donde llevarán a la Humanidad sus investigaciones, sus respuestas son infantiles, sin la menor conexión con la realidad. Algunos dan la impresión de tener una concepción de la realidad, de la vida, no mucho más madura que la que tenían cuando entraron el la universidad Yo he leído argumentos de premios Nóbel que me han dejado estupefacto.

Por eso creo que en su formación debería tener, y es posible hacerlo, una visión general, aunque fuese superficial, que relacione los conocimientos obtenidos en las distintas disciplinas, porque eso daría el contexto adecuado a sus investigaciones. Conozco casos de jóvenes que han estado años estudiando una proteína de un virus sin saber cómo es ese virus, qué hace, donde está…

Pero no parece que sea ese el camino, sino mas bien al contrario. Parece que la idea es formar especialistas en función de “las necesidades del mercado”.

8-En sus escritos, se evidencian reflexiones críticas sobre la sociedad y planteamientos filosóficos y sociológicos. ¿Qué importancia tienen estos factores para las ciencias biológicas y en particular, para su propia teoría?

Sandín: Esta pregunta está respondida en gran parte en las respuestas anteriores, pero quisiera ampliar el tema de los planteamientos filosóficos. Por lo que he podido comprobar, la Filosofía está mal vista por mis colegas (al menos, por los que han hablado de ello conmigo). Parecen tener la idea de que la Filosofía es algo “anticuado”, una especie de palabrería vacía que se pierde en divagaciones “metafísicas” y que la forma de pensamiento “más avanzada” es el pensamiento científico.

Pero me parece ingenua la creencia a ciegas en lo que se considera científico y objetivo cuando no se tiene la capacidad para distinguir entre lo que tú piensas y lo que te han enseñado a pensar. Entre descripciones objetivas e interpretaciones basadas en prejuicios. La tarea básica de la Filosofía es “pensar lo pensado”. Reflexionar sobre lo que se da por sabido. Según Fernando Savater “representa la autonomía del individuo frente a veneraciones establecidas” y esto es esencial en el problema que nos ocupa. Una concepción muy actual de la Filosofía es la que nos propone Mauricio Abdalla: la que trata de reflexionar sobre los problemas de nuestro tiempo, de comprender la realidad en que vivimos. En este sentido me deslumbró Michael Foucault con su libro “Las palabras y las cosas” en el que diseccionaba los dogmas y los valores más asumidos de nuestra cultura “occidental” con datos históricos y argumentos que pueden ser utilizados por cualquiera que se detenga a pensar sobre ellos. Me dio la impresión de que no es necesario ser una mente privilegiada para atreverse a reflexionar sobre la realidad en términos filosóficos. Claro que no hay garantía de llegar a “la verdad”, pero es un ejercicio liberador. De “autonomía”. Por eso, cuando veo a mis jóvenes colegas totalmente convencidos de que la dura concepción darvinista de la realidad es una visión científica y objetiva despojada de sentimentalismos o idealismos, o repetir literalmente lo que les han enseñado como si lo hubieran pensado ellos, me produce una sensación de desaliento, porque me da pena que muchachos inteligentes que podrían hacer aportaciones importantes a la Biología estén limitados por el adoctrinamiento.

Fernando Savater dice de la Filosofía que “Quienes por razones espuriamente funcionales tratan de disminuir hoy su peso en la enseñanza, pretenden sin duda también la sumisión al poder incuestionado y no la mera eficacia laboral”.

Todo esto viene a cuento porque, curiosamente, han sido filósofos y estudiantes de filosofía los que han asumido con perfecta naturalidad mis cuestionamientos del darwinismo y han comprendido su pertinencia, incluso mi derecho (incluso mi obligación) de intentar buscar una alternativa, mientras que la mayoría de las reacciones que he conocido de mis colegas han sido de escándalo. Como si no pudieran concebir que una persona vulgar y corriente pudiera atreverse a cuestionar a un “genio” y menos a manifestar ideas que contradicen “la verdad” incuestionable del darwinismo. La que “todos los científicos” asumen.

9-¿Qué literatura recomendaría para los jóvenes científicos y profesionales que quieran explorar alternativas científicas al neo-darwinismo o acercarse más a su propia propuesta?

Sandín: Creo que el libro que da una visión más completa, mas integral de cual es la relación del hombre con la Naturaleza, las causas del deterioro de esa relación, entre otras la concepción darvinista de la naturaleza, y cómo se debería recuperar es “El tao de la ecología” de Edward Goldsmith. La forma en que aborda esas cuestiones con consideraciones científicas, éticas, filosóficas, históricas… me parece muy enriquecedora para los jóvenes lectores.

En cuanto al aspecto evolutivo, hace dos o tres años, un alumno me prestó (y me “requisó” rápidamente) un libro de Fred Hoyle y Chandra Wickramasinghe, "La Evolución de la Vida desde el Espacio Exterior" editado por el Fondo de Cultura Económica, que me sorprendió porque utilizaba argumentos muy semejantes a los que yo había empleado y llegaban a conclusiones semejantes, aunque no debería sorprenderme que otras personas, partiendo de datos semejantes lleguen a las mismas o parecidas conclusiones, y menos teniendo en cuenta que fue el artículo “Evolution from space” de Hoyle el que motivó mi interés por los virus como aportadores de información genética. Tienen algunas diferencias de perspectivas con las que yo planteo, pero es posible que las correctas sean las suyas. No he conseguido encontrarlo, pero lo recomiendo vivamente a los estudiantes y estudiosos que no estén demasiado condicionados por el adoctrinamiento (que, a veces, parece tener consecuencias irreversibles).

En cuanto a otras alternativas, como, por distintos motivos que he explicado en alguna ocasión, no me siento identificado con las más conocidas, no puedo recomendar honradamente ninguna concreta. Sólo puedo sugerir que las estudien, que lean, por ejemplo, algunas de las obras que figuran en su página y, como Usted dice, que piensen por sí mismos.

10-¿Algo más que le gustaría agregar para finalizar?

Sandín: Sí. Y aquí voy a explayarme porque hay un problema que me produce verdadera angustia. No se trata sólo de algo ya de por sí tan inconcebible como que una ciencia tan esencial como la Biología esté, en el siglo XXI, sin base teórica. Lo preocupante es que la investigación actual dirigida y financiada por intereses comerciales y sus supuestas aplicaciones pueden acarrear graves consecuencias. Pero no sólo en el caso (muy posible) de que se produzca algún error, sino en el caso improbable de que consiguieran lo que pretenden.

Intentaré explicar esto de la forma más breve y simplificada posible: Los datos recientes sobre las características de la información genética han puesto de manifiesto que es de una enorme complejidad, que el antiguo concepto de “gen” no tiene entidad real porque son secuencias que pueden estar en fragmentos repartidos por el genoma, que se combinan en función de circunstancias concretas, que, además, una secuencia puede codificar proteínas diferentes en función de las condiciones ambientales, que la expresión de una secuencia depende de la coordinación de la totalidad del genoma, a su vez, condicionada por el ambiente…

Pero además, hasta el 10% del genoma está constituido por virus endógenos que participan activamente en distintas funciones del genoma, pero que pueden reconstruir la cápsida y convertirse en infectivos por una agresión ambiental, y que la inmensa mayor parte del genoma está formado por elementos móviles y secuencias repetidas derivadas de estos, y también susceptibles de activación ante estímulos ambientales. Si tenemos en cuenta estos datos reales cuando oímos hablar a científicos, por ejemplo, de que han “creado” un virus supuestamente inactivado para introducir en el genoma una proteína para combatir el cáncer, o para producir cerdos transgénicos para el transplante de órganos, cuando se afirma que se ha encontrado el gen de la tendencia al alcoholismo (incluso el de la infidelidad),o hablan de que “cambiando los genes” se conseguirán hijos más inteligentes, más sanos, o vivir doscientos años, incluso regenerar miembros introduciendo en el hombre los genes con que las lagartijas regeneran la cola, puede parecer cómico para una persona con sentido común, pero la realidad es que puede representar un grave peligro, no sólo por el riesgo de activación e hibridación de virus endógenos (como desgraciadamente se ha producido con el virus del SIDA), sino porque vivimos inmersos literalmente en un mar de virus y bacterias y no podemos controlar las consecuencias de estas manipulaciones basadas en una concepción de la información genética y de los virus superada por los conocimientos actuales.

Y estos datos reales hacen muy improbable (yo creo que imposible) que consigan esos objetivos.

Pero lo más penoso es comprobar que los científicos (los especialistas) que plantean esos objetivos no han reflexionado sobre sus consecuencias en el caso de que lo consiguieran, porque esas investigaciones están financiadas por empresas que han invertido enormes sumas con fines comerciales (como sabemos, hay un enorme mercado de “patentes” de “biofármacos” y de genes y proteínas), y sus hipotéticas aplicaciones serían para los que pudieran pagarlo (desde luego, no están pensadas para compartirlas con toda la Humanidad). ¿Se habrán parado a pensar en la situación en que pondrían a ha Humanidad si sólo unos privilegiados tuvieran acceso a esas “mejoras”? ¿Se habrán parado a pensar, incluso, en lo terrible, lo insoportable que puede ser vivir doscientos años? Claro que eso sería en caso de que a la Humanidad le quedaran doscientos años por delante, porque supongo que habrá leído que Stephen Hawking afirma que no quedan más de cien años para la catástrofe global y que el futuro está en la colonización del espacio, pero, ¿Quienes se supone que irán? ¿Quiénes se supone que tendrán esa posibilidad? ¿No sería más razonable detener esta locura e intentar vivir de una forma que haga posible que en el Mundo haya sitio para todos? Tengo la sensación de que con la idea de “la supervivencia del más apto” se ha creado una forma de pensamiento al margen de la realidad, de la que se han contagiado hasta los científicos más brillantes en su campo. Quizás parezca grandilocuente o pretencioso, pero creo que es un síntoma de decadencia de toda una “civilización”.

Mi amigo Mauricio Abdalla me va a regañar, pero si soy sincero, no tengo la menor esperanza en que se recapacite y se detenga esta carrera hacia la nada, aunque eso no va a impedir que siga trabajando como si hubiera esperanza. Porque lo que tengo claro es que no van a conseguir es destruir la vida sobre la Tierra y quizás se estén creando las condiciones para el siguiente “salto”. Esa puede ser la esperanza...



sábado, 4 de octubre de 2008

Masaru Emoto y los Mensajes del Agua: una investigación controversial que amerita un mayor estudio científico







El Dr.Masaru Emoto afirma haber encontrado evidencia de la influencia del pensamiento, las emociones y la consciencia sobre la estructura molecular del agua. Esto implica que los pensamientos pueden influir también sobre la fisiología del ser humano y, por tanto, sobre su salud.

Personalmente, tengo ciertas dudas sobre esta investigación. Pero reconozco no haber examinado en detalle la evidencia al respecto, por lo que todavía no tengo una opinión definitiva, y no quiero precipitarme sobre sus méritos.

Lo que me gustaría mencionar aquí son las consecuencias que este descubrimiento, de ser correcto, supondría:

1)En primer lugar, ese descubrimiento ofrecería evidencias a favor de la eficacia de las oraciones cuando se realizan con intensidad y positividad a favor de una persona. Las oraciones no serían eficaces debido a la intervención de Dios, sino a la concentración del pensamiento y su efecto sobre la estructura molecular del cuerpo de la persona a quien se dirige.

2)Pero también ese descubrimiento parece implicar que pensamientos negativos dirigidos contra una persona podrían causarle daño. Si esto es así, entonces el llamado "mal de ojo" tendría una base real (y no solo supersticiosa) susceptible de explicación científica.

3)Filosóficamente, este descubrimiento demostraría que la tesis filosófica que considera que la mente, el pensamiento y la consciencia es "solo" un epifenómeno secundario del cerebro es totalmente errada.

4)Médicamente, supondría que la oración, la concentración, y el pensamiento positivo pueden jugar algún papel en la recuperación de las enfermedades. De hecho, el Dr.Emoto acepta esta consecuencia como un corolario de su investigación.

Debido a estas importantes consecuencias que tal descubrimiento tendría, pienso que es justificado investigar científicamente, con el mayor rigor posible, el trabajo del Dr.Emoto.

En esta dirección, el famoso investigador en parapsicología experimental, Dean Radin, realizó en el año 2006 una experimento doble ciego donde se examinó la hipótesis del Dr.Emoto, específicamente, se examinó la influencia a distancia de la intención sobre la formación de los cristales de agua. La investigación encontró evidencia positiva a favor de esta hipótesis.

Esta investigación se encuentra en los archivos de Medline, que recoge las investigaciones publicadas en revistas científicas en todo el mundo. (El Dr.Dean Radin ha publicado recientemente otras investigaciones sobre el efecto de la intención a distancia en el sistema nervioso de pacientes con cáncer)

Este tipo de investigaciones deberían ser estimuladas e incentivadas, para recabar la mayor cantidad de evidencias científicas sobre los hallazgos del Dr.Emoto, y los méritos reales (y posibles aplicaciones) de su trabajo.

Cine de terror y horror. El exorcista: ¿Es la mejor película de terror de todos los tiempos?



Conversando recientemente con unos amigos, surgió el tema de cuál era la mejor película de terror y horror de todos los tiempos. El veredicto mayoritario fue claro: el exorcista.

Yo soy fan de las películas de terror y horror, y he perdido la cuenta de cuantas películas de este tipo he visto. Pero en retrospectiva, cuando pienso cuál eligiría como la mejor película, siempre tengo como primera opción al exorcista.

Creo que hay varias razones para ello:

-A diferencia de muchas de las películas actuales, que abusan de efectos computarizados, el exorcista tiene efectos especiales realistas, es decir, son efectos convincentes en términos de representar aquello que uno esperaría ver en una "posesión demoníaca". (Los directores de cine juegan un papel esencial en producir en el espectador este tipo de efectos convincentes)

-La actuación de Linda Blair fue magistral, a pesar de ser una niña aparentemente inexperta.

-La trama es concreta, y mantiene una secuencia lógica, sin abundar en detalles irrelevantes que distraigan del tema central.

-La dirección de la película fue muy buena.

Todos estos factores, sumados al tema tratado, produjo una resultado excepcional.

Yo creo que debatir cuál es la mejor película en uno u otro género tiende a ser un poco estéril, porque en parte esto dependerá del gusto subjetivo de cada persona. Pero sí creo que la mayoría de fanáticos del cine de terror podrían concordar con la idea de que el exorcista, si no es la mejor, al menos es una de las mejores películas de terror todos los tiempos.

Si algún lector sugestionable con este tipo de películas está leyendo esto, le recomiendo que no vea el primer video que coloqué arriba. Pero quizás no tenga problemas en ver la "otra cara" del exorcista en el video que sigue a continuación...



El poder de la observación versus los excesos de la intelectualización

Una reflexión surgida de una conversación con unos amigos me ha estimulado escribir estos breves comentarios.

Pienso que en muchas personas, especialmente en las más preparadas académicamente, existe algo que podríamos llamar un "exceso de intelectualización". Con esta expresión quiero significar la tendencia psicológica a forzar los hechos de la realidad a un esquema mental previo, que tiende a distorsionar lo que se observa.

Las personas intelectualmente muy cultivadas tienen un conjunto numeroso de categorías conceptuales, mapas intelectuales, ideas elaboradas, etc., y emociones asociadas a esos esquemas cognitivos, con las cuáles "filtran" todas las informaciones que reciben. Esto también existe en el resto de las personas, solo que su efecto parece ser menor que en aquellas personas con una preparación intelectual más alta, lo que puede explicar que en estas últimas sea habitual encontrar una rigidez mental y una arrogancia mayor (en algunos casos, esta arrogancia borda en el ridículo).

Es de hacer notar que el ser humano no es un "tabla rasa" ni un espejo que refleja la realidad tal como es, sino que interpreta esa realidad de acuerdo a sus prejuicios, creencias, filosofía personal, educación o punto de vista. Es por esto que sobre el mismo problema, pueden haber diferentes interpretaciones o concepciones (quien no crea esto, podría pasearse por la historia de la filosofía). Algunos consideran, incluso, que el ser humano construye la realidad, es decir, que no accede a la realidad tal cuál es, sino solo a su interpretación de ella (interpretación que es mediada por el lenguaje). Aunque yo no comparto la versión extrema de esta posición, sí creo que hay algo de cierto en ella, en el sentido de que el ser humano impone unas categorías y concepciones psicológica-lingüísticas para poder interpretar el mundo real.

Pero lo que me gustaría mencionar es el hecho de que en los casos donde hay "exceso de intelectualización", se corre el riesgo de limitar y hasta anular el poder de la observación. Por este último, entiendo la capacidad del ser humano de observar la realidad, los hechos, en una forma lo más objetiva y neutral posible (aunque una objetividad y neutralidad del 100% quizás no pueda obtenerse).

Una persona con exceso de intelectualización, solo observará lo que sus prejuicios conceptuales le informan. Observará lo quiere y espera observar, no lo que está allí. Forzará la realidad, tergiversará las pruebas, y distorsionará los hechos todo lo que sea necesario para conformarlos a sus expectativas. Y esto puede ocurrir incluso involuntariamente (esto se puede observar en el mundo científico, cuando en una disciplina determinada rige un cierto paradigma; y en donde los sujetos que están dentro de ese paradigma no pueden juzgarse a sí mismos de forma neutral y extra-paradigmática, ya que el criterio para juzgar deriva precisamente de ese paradigma. En parte, es por este motivo que estas personas tiendan a rechazar de antemano cualquier teoría heterodoxa o cualquier novedad que amenace el paradigma, o a combatir la disidencia cuando ésta presenta desafíos a los fundamentos del paradigma)

Tomar consciencia de esta debilidad humana es importante para el zetético, quien no puede considerarse a sí mismo como extra-paradigmático; el zetético, como cualquier otra persona, también habla desde una cierta concepción del mundo, desde una cierta perspectiva, y en esa medida es vulnerable a los riesgos de las anteojeras intelectuales que imponen los paradigmas y que generan un exceso de intelecualización.

Pero creo que el zetético puede tener una ventaja: es consciente de esa vulnerabilidad y se esfuerza intencionalmente para reducirla. Esta conciencia lo motiva a la autocrítica permanente, a considerar posiciones y posiblidades alternativas a la suya; a evitar posiciones dogmáticas e intelectualmente limitantes. Aunque este no es un antídoto 100% eficaz para evitar el error, si lo puede reducir a su mínima expresión en la mayoría de los casos.

Creo que a las personas altamente intelectualizadas, les convendría de vez en cuando (como un ejercicio experimental) intentar conscientemente el observar las cosas, en vez de categorzarlas, etiquetarlas o distorsionarlas en función de sus creencias o prejucios. Esto puede ser muy difícil de hacer, pero con la práctica se adquiere cierta destreza en ello.

Tal vez se sorprenda de lo que descubra... quizás tenga delante suyo una fuente valiosa de información, que sus anteojeras mentales derivadas de un exceso de intelectualización impedían que se captara. A veces, esto puede hacer que reconsideremos muchos puntos de vistas, y evolucionemos espiritual e intelectualmente hacia niveles antes no previstos.