viernes, 17 de abril de 2009

Rápido y Furioso 4: protagonizada por Vin Diesel y con la participación del cantante Don Omar. Excelente película de acción.





Para los fans de las películas de acción, o de Vin Diesel, esta película es absolutamente imprescindible.

Me gustó mucho, quizás más que las anteriores, aunque la de Tokio (Rápido y Furioso 3) fue la que más me gustó de las tres primeras.

Un dato curioso es el hecho de que en esta película participó el cantante Don Omar, quien hace un tiempo grabó un video relacionado con Rápido y Furioso parte 3 (Tokio), es decir, con escenas de esa película, y que pueden ver a continuación:



Aunque no me gusta mucho este tipo de música, entiendo que Don Omar tiene algunos seguidores en varias partes del mundo.

Volviendo a la película, como dije, creo que los fans de la acción se divertirán bastante. Sería aconsejable ver todas las películas anteriores de Rápido y Furioso, pero tal cosa no es necesariamente requerida, es decir, creo que esta película puede verse independientemente de las anteriores.

Yo al menos me confieso una fiel seguidora y fan de estas películas. Y espero que continúen grabando más de ellas.

Muy recomendada.

miércoles, 15 de abril de 2009

Charles Tart y su libro The End of Materialism. Un aporte científico y académico al estudio de la conciencia


The End of Materialism, el más reciente libro de Charles Tart, psicólogo y parapsicólogo de prestigio internacional, es en mi opinión una de las obras más brillantes sobre el tema de la conciencia y la naturaleza humana que han sido publicado en los últimos años.

Creo que no exagerar si digo que Tart es probablemente uno de los más brillantes parapsicólogos que han existido jamás (yo lo pondría en el mismo grupo selecto de Dean Radin), y cuyo aporte bibliográfico al estudio de las habilidades "anómalas" de los seres humanos se encuentra dentro de los más rigurosos que existen.

Con un conocimiento enciclopédico sobre la mejor evidencia de la parapsicología, sobre los estudios en psicología científica y neurociencia, y sobre las discusiones acerca de la conciencia, el Dr.Tart demuestra convincentemente que las pruebas a favor de algunos de los llamados fenómenos paranormales permite conciliar lo mejor de la ciencia con lo mejor de la conciencia espiritual.

Que la idea de que la espiritualidad es incompatible con la ciencia se basa en presuposiciones filosóficas, no en la evidencia científica (esta más bien es conciliable con una cosmovisión espiritual), y que es posible desarrollar una filosofía que armonice en forma lógica y coherente la ciencia con la dimensión espiritual y la conciencia del ser humano.

Me gustó mucho el tono y forma de expresión del autor; cuya prosa se caracteriza por ser muy agradable, con sentido del humor, pero al mismo tiempo con rigor y honestidad intelectual.

Mi opinión es que todos los científicos, filósofos, investigadores y público general deberiín estudiar esta obra con el mayor detalle posible. Yo he estudiado alguna de la mejor literatura sobre estos temas, pero casi no hay libros que ofrezcan una visión panorámica o sistémica de la materia (esto es algo que más bien le "toca" al lector hacer, lo que no siempre es fácil), donde se combine lo mejor de la evidencia científica como lo mejor de la dimensión espiritual y el potencial de la conciencia del ser humano. Este libro ha llenado este vacío en forma muy satisfactoria y convincente.

Es el tipo de libros que pueden cambiar el modo en que vemos las cosas.

A continuación les dejo un video del Dr.Tart donde comenta algo sobre los "estados alterados de conciencia" (un tema que el Dr.Tart ha investigado por años):




También, sobre las llamadas "Experiencias cercanas a la muerte", el Dr.Tart tiene algunas cosas interesantes que decir:

Pseudo-escepticismo: Winston Wu entrevistado sobre su famoso artículo sobre los debunkers y pseudo-escépticos.

Winston Wu tiene un extenso artículo donde examina detalladamente algunos de los problemas que presentan los argumentos pseudo-escépticos más comunes y frecuentes, empleados para refutar, invalidar, minimizar, ridiculizar o desprestigiar la investigación y evidencia que apoya la existencia de algunos fenómenos paranormales (como la telepatía, la psico-kinesis, la visión remota, etc).

Hace poco, Winston fue entrevistado en el programa "Ghostly Talk", que es un conocido programa de radio por internet; y en youtube se ha publicado esa entrevista, que incluyo a continuación.

Antes de colocar los videos, debo decir que los argumentos de Winston son bastante buenos; de hecho, cualquiera que haya tenido o leído un debate con algún pseudo-escéptico, sabrá que en general los argumentos de éste son los mismos que Winston analiza, ya que tales argumentos son bastante previsibles, y sus fallas muy obvias, tal como Winston demuestra. Y que tales argumentos son frecuentemente usados para proteger una sistema de creencias que excluye y es hostil hacia lo paranormal (que ellos confunden y mezclan con los "sobrenatural", Santa Claus o con cuentos de hadas), reventar el debate, causar confusión, crear dudas sobre la credibilidad de los investigadores, alardear de mayor inteligencia, astucia o racionalidad, y tener razón a toda costa, y no como un medio sistemático de indagación intelectual que nos aproxime a la verdad.

Esto hace de un debate con estos sujetos una verdadera pérdida de tiempo, por no estar dialogando con alguien abierto al posible peso de tus razones y argumentos, sino con una persona fuertemente convencida (por razones filosóficas, principalmente el materialismo) de que tales fenómenos son imposibles, su investigación pura "pseudociencia", y sus seguidores o estudiosos unos vulgares charlatanes, crédulos e ignorantes. De allí que habitualmente no te vean como interlocutor, sino como un despreciable enemigo o contendor, y te traten como tal.

Quien no haya visto el estilo pseudo-escéptico de debate en su más pura manifestación, puede fácilmente leer los comentarios al siguiente video de youtube donde el "escéptico" Michael Shermer hizo un test con el astrólogo védico Jeffrey Armstrong, y este último lo pasó exitosamente (haciendo ver a Shermer como un tonto en su propio test, y refutando el prejuicio pseudo-escéptico de que ningún proponente de lo paranormal puede pasar una prueba controlado bajo el escrutinio "escéptico"). El enlace lo tienen más arriba, el video lo pueden ver a continuación (entren al enlace, y vean los comentarios, en especial observen los rodeos y especulaciones que hacen los pseudo-escépticos para rechazar el resultado; por supuesto, si el resultado hubiese sido negativo, y el astrólogo hubiese fallado, ¿creen ustedes probable que tales "escépticos" formularían las mismas objeciones y críticas al diseño del test?)



Debo añadir que el anterior video no debería considerarse necesariamente una "prueba" a favor de la astrología védica; pero si es una prueba del prejuicio e irracionalidad de muchos pseudo-escépticos de la web, y de cómo reaccionan cuando le ofreces evidencias o hechos contrarios a sus creencias anti-paranormales.

Volviendo a Winston, debo también añadir que existen muchos otros argumentos y hechos (algunos, muchos más fuertes que los que Winston plantea) para mostrar la debilidad de algunos planteamientos pseudo-escépticos. También debo decir que yo no comparto todos los puntos de vista de Winston, ni todos los ejemplos de que se vale para ilustrar sus argumentos.

Disfruten la entrevista:













lunes, 13 de abril de 2009

Año de Darwin: Entrevista al profesor Carlos de Castro Carranza

Lo que sigue es una entrevista efectuada a Carlos de Castro Carranza, profesor de Física Aplicada y de Ecología y Desarrollo de la Universidad de Valladolid, quien es también autor del libro "El origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución". Agradezco al profesor Carranza por su amabilidad en concederme la entrevista. Estoy segura que será del agrado de los lectores de mi blog.

1)Profesor Carranza ¿Qué opina de todo el boom informativo sobre el llamado Año de Darwin?

En parte me parece lógico. En 2005 celebramos el año “milagroso” de Einstein. Creo que nuestra civilización es muy propensa a ensalzar a los héroes, y no está demás que junto a deportistas, cantantes, políticos y literatos se cuele de vez en cuando algún científico. Lo que no sé si es tan lógico es que la mitificación del héroe sea en todos los planos, queremos que el actor de Hollywood sea además un buen padre, solidario con los africanos pobres, etc. No hemos cambiado mucho respecto a la época de Ulises o Ariadna. En cuanto al caso concreto de Darwin, me parece que ni siquiera con Einstein o Newton se hicieron tantos esfuerzos de “divinización”.

En este caso hay además un enemigo al que combatir (creacionismo, diseño inteligente), lo que eleva a Darwin al equivalente de héroe griego o santo mártir cristiano. Y como con otros mitos, detrás de ellos hay gente poderosa interesada en su mitificación.

No olvidemos que la teoría darvinista no es solamente una teoría científica sin más, es una teoría que hunde sus raíces en visiones del mundo filosóficas y sociales consustanciales a la teoría. Es una teoría que trata de responder a las tres preguntas fundamentales que se lleva haciendo el ser humano desde que es tal: ¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿A dónde vamos? Las mismas preguntas que se han hecho las filosofías y religiones del mundo. A nadie le dejan indiferentes.

2)¿Usted piensa que la relevancia y atención que la obra de Darwin cobrará este año en los medios científicos y de comunicación, fomentará un examen crítico de la obra de este autor, y propiciará la seria consideración de teorías científicas alternativas sobre la evolución?

La mayor parte de los esfuerzos no están yendo en la dirección del examen crítico de la obra del autor, sino en la dirección de ensalzarlo y de contraponerlo a las visiones acientíficas, no a otras visiones científicas. Pero también es cierto que algunos científicos y periodistas con buen espíritu de investigación tratan de profundizar realmente en la obra de Darwin y en el estado actual de la teoría (el neodarwinismo) y unos pocos de entre ellos quizás se molesten en revisar otras teorías científicas alternativas. El que se acerque a Darwin desde la historia de la ciencia dejará de mitificarlo fuera del ámbito científico (era un racista, machista, rico usurero… una persona que no aprobaría los valores mínimos de nuestra sociedad actual). Y el que se acerque a su obra científica se dará cuenta de lo lejos que está el Darwin histórico real del Darwin que nos venden los libros de texto escolares y científicos. La propia ciencia ha hecho un mito de su obra científica, lo cual dice poco a favor de cómo funciona ésta.

Si pensamos que parte del propósito de la celebración de Darwin es ensalzar una parte de la visión de Darwin, parece lógico que no debemos esperar que se propicie un debate con otras teorías científicas: ¡no vaya a ser que sean mejores!

3)Usted es el autor de la excelente obra "El origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución", cuya lectura me parece imprescindible. ¿Puede explicarnos brevemente cuál es la idea central de su libro?

Veamos… La misma teoría que explicaría el origen, permanencia y evolución de Gaia, se aplicaría a la evolución de las especies. Lo que evoluciona en la superficie de la Tierra es Gaia, la evolución de las especies es un efecto colateral de la evolución del organismo principal que es la propia Gaia. Es Gaia de hecho la que hace evolucionar a sus partes que son los seres vivos y sus interrelaciones. Por evolución se entiende no solo transformación o cambio, sino desarrollo, crecimiento en complejidad. La teoría retoma la vieja idea de que en el universo existe una tendencia o ley hacia el aumento de la complejidad.

4)Se menciona mucho el concepto de Gaia; pero creo que esta idea no ha sido bien comprendida por muchas personas. ¿Podría explicarnos en qué consiste la noción de Gaia y por qué ella es relevante para la comprensión de la vida y la evolución?

Aquí he de mencionar que mi noción de Gaia no es la misma que la de Lovelock y sus seguidores, ellos ven a Gaia como un sistema complejo en el que intervienen los vivientes y que genera estados adecuados para la vida de los vivientes presentes. Otros incluso la ven como un sistema complejo que ni siquiera genera estados adecuados para la vida sino que los seres vivos simplemente se adaptan a las condiciones que crea el “sistema complejo”. Lovelock utiliza la idea de organismo aplicada a Gaia como una metáfora útil y visual, pero solo eso.

Mi visión es más radical y se retrotrae a visiones muy anteriores a James Lovelock: Gaia es un organismo, con propiedades y funciones similares a las de otros “sistemas” que llamamos organismos: una bacteria, una rana, un árbol, etc. Además, como tal organismo tiene fines y propósitos, es un “sistema” que los filósofos llaman teleológico (con telos, con finalidades).

En cuanto a porqué Gaia es relevante para la comprensión de la vida y de la evolución… pues porque si Gaia es el organismo que vive en este planeta y todos los seres vivos formamos parte de él, las propiedades, las observaciones, las funciones, los procesos de la vida y de la evolución en realidad son de Gaia; comprender a Gaia es comprender el fenómeno de la vida y de la evolución. Yo diría, parafraseando a un neodarwinista (Theodosius Dobzhansky): Nada tiene sentido en biología sin la luz de la evolución… de Gaia. Y a Lynn Margulis: la evolución… de lo complejo… es, simplemente, toda la historia. Y en la Tierra toda la historia es la historia de Gaia.

5)¿Está su teoría fundamentada en descubrimientos y datos científicos? Si es así, ¿puede mencionarnos algunos de ellos?

Por supuesto. Primero, trato de ver que la teoría neodarwinista no es capaz de explicar fenómenos muy relevantes de la vida –no es una teoría completa-, el caso principal para mí es el hecho de que no es perfectamente compatible con Gaia, al menos con una Gaia capaz de regular estados aptos para la vida y aún más incompatible lo es con una Gaia orgánica. Por tanto, hay que construir una teoría que fundamente el fenómeno Gaia y lo que observamos a escalas que van desde el ecosistema hasta el planeta. El neodarwinismo se ha tenido que hacer verdaderamente “rocambolesco” para tratar con entidades que sean mayores que el organismo.

Segundo, parto de otras teorías que hunden sus raíces en la física: teoría general de sistemas,termodinámica de sistemas alejados del equilibrio, etc. para discutir que de nuevo el neodarwinismo no encaja bien en el puzzle construido por la nueva física, por lo que una nueva teoría biológica se hace necesaria.

Y el ejemplo que más me gusta, el redescubrimiento más importante que ha hecho la ciencia en los siglos XIX y XX es que vivimos en un universo evolutivo en el sentido que desde el Big-Bang se han creado estructuras cada vez más complejas, desde una sopa informe hasta –por ahora y que sepamos- Gaia, pasando por estrellas, planetas, bacterias, esponjas, insectos, delfines, termiteros, bosques tropicales… Y lo que aún es más importante, la aparición de sistemas complejos nos da la impresión de que es acelerada, es decir, que la aparición de la primera bacteria requirió más tiempo que la aparición de la primera esponja desde la primera bacteria, y la aparición del primer termitero requirió menos tiempo que la aparición de la primera esponja.

Esto es un hecho observacional. Real. Científico.

Por tanto, deberíamos tratar de explicarlo. Lo curioso es que la ciencia se empeña sistemáticamente en ignorar ¡el hecho más claro y fundamental de nuestro universo! El neodarwinismo ha hecho lo propio en su campo, es más, cuando se acorrala a un neodarwinista con la pregunta, termina diciendo que la complejidad se deriva de que es el único camino posible.

Pero no explica ni porqué es un camino que se ha mostrado estable a lo largo de 4000 millones de años, ni tampoco porqué es un camino cuesta abajo (la evolución de lo complejo se acelera). Sencillamente, no puede explicar esa aceleración que se lee cuando vemos la historia de la aparición de los organismos más complejos de su momento histórico.

Hay que crear pues una nueva teoría. Mi libro hace el esfuerzo principal aquí.

6)En su opinión, ¿cuál sería la falla básica o el talón de Aquiles de la teoría sintética neo-darwinista?

Dos talones de Aquiles, uno pretender que el mecanismo de la selección natural lo explica todo –cuando no explica nada relevante en la evolución de lo complejo-. El otro talón es la “aleatoriedad”, las mutaciones, fuente última del cambio, deben ser aleatorias respecto a lo que se presenta a la selección natural. Esto es esencial en una teoría que hunde sus raíces en una visión mecanicista del mundo y que huye de cualquier sentido en la evolución. Los mismos bioquímicos están acumulando prueba tras prueba de que esto no es así. Un día, espero que cercano, pasará como con la caída del muro de Berlín, será casi de repente pero tras décadas de tensión. Después los científicos se preguntarán porqué no lo vieron antes cuando las pruebas en contra se llevaban acumulando durante décadas.

7)¿Qué opinión le merece la obra científica de Richard Dawkins, su concepción del Gen Egoísta y la influencia que su pensamiento ha tenido en los biólogos y científicos actuales?

Es el otro extremo respecto a mi teoría, el resto de las teorías científicas que conozco se meterían entre ambas. Reduccionismo frente a Holismo, Mecanicismo frente a Organicismo, y así uno a uno con cada paradigma. Obviamente creo que estoy mucho más cerca de la explicación correcta de la realidad, así que mi opinión es que Dawkins está totalmente equivocado.

Supe en carne viva de la influencia del “gen egoísta” al oír a un amigo mío, veterinario, que era el libro que más le había impactado y que más le gustaba como explicación para “casi todo”. En cierto sentido me pareció que sustituía a la Biblia.

Me temo que el neodarwinismo se hace fuerte con una visión tan radical, pero de éxito, como la de Dawkins, el “dawkinismo” les sirve para criticarlo y vestir al neodarwinismo con piel de cordero. Creo que muchos científicos no reflexionan sobre las consecuencias filosóficas (y políticas) que su ciencia tiene. Me temo que muchos viven en una especie de esquizofrenia en la que la cabeza y el corazón van por caminos muy diferentes. Creo que biólogos, ecólogos, naturalistas, médicos, etc., que además sean creyentes, no son conscientes plenamente de la contradicción entre sus dos creencias.

¿En qué nos basamos para ser ecologistas? ¿En la lucha por la supervivencia? Si el lince desaparece es la ley neodarwinista, el ser humano estuvo mejor adaptado y punto. Si nos descuidamos el neodarwinismo asfixia la moral.

El neodarwinismo fuera del ámbito de la explicación de la evolución da escalofríos (eugenesia, racismo…), pero si el ser humano solo es un producto de esa evolución ciega y competitiva no tenemos escapatoria: “el crecimiento de un gran negocio no es más que la supervivencia del más capacitado… solo es la manifestación de una ley de la naturaleza, una ley de Dios” (John D. Rockefeller). Es la frase más valiente y coherente que he oído desde la visión del neodarwinismo.

8)En su opinión, ¿a qué se debe la hegemonía científica actual del neo-darwinismo? ¿Por qué es tan difícil para sus seguidores reconocer las fallas de las que adolece esta teoría y considerar propuestas alternativas?

En ciencia, la hegemonía de una teoría se mantiene no siempre por los méritos científicos, sino porque encaja con lo que denominamos paradigmas, los presupuestos, la visión del mundo de los científicos que copan el “poder” del ámbito científico. En el caso del neodarwinismo la teoría es una pieza de un puzzle mayor que comprende a nuestra propia civilización: desde el punto de vista filosófico el materialismo, con sus visiones reduccionista y mecanicista. En lo religioso el relativismo, la religión solo en el ámbito privado y claramente separada de la ciencia. En lo político-económico el capitalismo, con sus libertad del individuo, competitividad y selección del mejor.

Y resulta muy difícil considerar otras propuestas precisamente porque el científico, como cualquier otra persona, tiene construido un mapa mental del mundo que comprende a la ciencia y a todo lo demás, cambiar la teoría neodarwinista puede suponer cambiar muchas otras piezas del mapa-puzzle, y para ello hace falta no sólo mucha paciencia, sino para un neodarwinista, muchísimo valor. Si además el poder político y económico se encuentran cómodos con tu teoría científica, más fácil es sentarse en el trono y más difícil derrocar al rey.


9)¿Es la teoría que usted propone compatible o incompatible con la religión, o con alguna concepción espiritual del ser humano? ¿O es su propuesta neutral sobre este tema? Pregunto esto, porque comúnmente el debate sobre el darwinismo se enmarca dentro de un contexto religioso, como si el motivo para afianzar el darwinismo sea acabar con la religión, o como si los críticos del darwinismo fuesen siempre motivados por creencias religiosas manifiestas o encubiertas.

La pregunta se justifica por sí misma, antes dije que el neodarwinismo es tan candente precisamente porque trata de responder a las mismas preguntas que muchas religiones y filosofías. No existe la neutralidad en la ciencia, el simple hecho de decir que la ciencia es neutral a mí ya me está indicando de qué pie cojea el que lo dice, cual es su sesgo.

Reconozco que mi posición, quizás por distinta al debate neodarwinismo versus religión, no sea del agrado ni de unos ni de otros.

Primero creo que es lícito que una persona religiosa pregunte y critique el neodarwinismo, pues sinceramente, no nos engañemos, el neodarwinismo no es compatible con una creencia religiosa.

Veamos cómo responde a las tres preguntas:

¿De dónde venimos? De una evolución aleatoria que por pura casualidad nos ha dado forma.

¿Qué somos? Una máquina programada genéticamente bien adaptada a su entorno, si existimos es porque nuestro linaje compitió bien en el pasado. Si sobrevivimos es porque somos aptos frente a otros que lo son menos. Aquellos más aptos –mejores en este sentido- tendrán más descendencia.

¿A dónde vamos? A ningún sitio, como cualquier especie terminaremos desapareciendo sustituidos por otras especies en un baile aleatorio y sin propósito.

Desde el punto de vista filosófico y desde cualquier tipo de religiosidad, sencillamente: es repulsiva. La visión del mundo neodarwinista es la de la competencia con el fin de sobrevivir, de una lucha de todos contra todos, sin otro propósito que ese, sobrevivir. Pues en el fondo somos máquinas programadas para ello, y encima, nadie ha programado eso, simplemente surge de la aleatoriedad de nuestro mundo. Y si un dios ha diseñado unas leyes así, ¿qué clase de dios cruel diseña un mundo en el que la lucha, la competencia, la supervivencia del más apto para la lucha, en el que todo es un baile de muerte y destrucción, son las reglas de juego?

Un dios así me recuerda al Olimpo griego en sus peores tiempos.

He oído decir a neodarwinistas que su propósito es que nos alejemos de la visión antropocéntrica del mundo (otra constante en las religiones) y comparan a Darwin con Galileo en su lucha dialéctica contra la Iglesia. Pero al establecer que el único fin del individuo es sobrevivir en una lucha competitiva, y dejar descendencia, de nuevo, vuelve a caer en una visión antropocéntrica radical: el individuo se convierte en el centro de todo, y el individuo es el organismo, ni siquiera la especie.

¿A qué religión le puede gustar algo así?

En cuanto a mi teoría, la verdad es que no es compatible con las visiones antropocéntricas de la vida, para mí el centro de la vida es Gaia, no el ser humano, así que supongo que esto excluye a las religiones con dioses intervencionistas y centradas en el hombre. La teoría no es muy compatible con las grandes religiones monoteístas.

Pero tampoco con aquellas filosofías o religiones orientales que aunque mejor orientadas hacia el respeto de toda forma de vida, siguen pensando en que el culmen es el ser humano (por ejemplo, la Iluminación de Buda está reservada a ciertos hombres, pero ¿un escarabajo o Gaia pueden?).

Sin embargo, mi teoría sí es compatible con visiones religiosas o espirituales que trasciendan al ser humano. Es compatible con un dios creador del cosmos y unas leyes que lo rijan precisamente hacia un camino de “perfección”, Gaia sería el eslabón más alto que conocemos pero no tiene porqué ser el último, es más, lo lógico es que la evolución de nuestro universo no se pare en Gaia. El escarabajo no es el fin o propósito del universo, el ser humano tampoco, ni siquiera Gaia.

Y la teoría es mucho más humanista que el neodarwinismo pues el ser humano, mejor, la humanidad, sí que puede tener un papel importante en este universo, pero es un papel que exige pasar por una humildad extrema: no soy el propósito de nada, pero puedo ayudar a la creación de una Gaia más evolucionada (o por lo menos dejarla en paz).

El mapa-puzzle en el que encaja mi teoría es distinto al de las religiones clásicas y al de nuestra civilización occidental presente.

Está todo por construir.

10)Además de su libro, ¿Existe alguna bibliografía o literatura básica que usted recomendaría a los jóvenes científicos, y al público general interesado en estas cuestiones, o que desee profundizar más al respecto?

Aconsejo dos libros más sobre Gaia, para ver el espectro que abarca la teoría: “Gaia toma cuerpo” de Tyler Volk (editorial Cátedra) y “Gaia: the practical science of planetary medicine” de Lovelock (editorial Oxford) y si se quiere en español, el primer libro de Lovelock: “Gaia: una nueva visión de la vida sobre la Tierra" (editorial Blume).

Para cuestiones sobre evolución de las especies, es imprescindible leer a Lynn Margulis y a su hijo en “Captando Genomas” (Kairós) o “The symbiotic planet” (Phoenix). Para otra crítica al darwinismo, con aportaciones además a la construcción de una nueva teoría de la evolución: “Pensando la evolución. Pensando la vida” de Máximo Sandín (ediciones crimentales). Su teoría y la mía son independientes (las elaboramos sin saber el uno del otro) pero con puntos esenciales en común.

11)Algo más que le gustaría agregar para finalizar la entrevista.

Sí, para un científico o un filósofo, no hay nada más excitante que descubrir que “está todo por construir”. Cuando te libras de una teoría como el neodarwinismo, con tantas implicaciones fuera de la biología, resulta que tienes que cimentar no sólo tu nueva teoría, sino que debes ir creando y cimentando mucho más. Es como si un día descubres en tu propia casa un armario, te metes en él y resulta que da a un mundo nuevo. Enterito para ti. Es maravilloso. La teoría Gaia orgánica son solo los primeros pasos en un mundo entero por descubrir. Invito al lector a explorarlo, en este mundo, sí que cabemos todos.

martes, 7 de abril de 2009

Carlos de Castro Carranza: El año de Darwin y Lovelock. 6ª parte: El Origen de Gaia

El año de Darwin y Lovelock

6ª parte: El Origen de Gaia


Carlos de Castro Carranza


Hasta ahora hemos explicado que los hechos experimentales y la historia de la vida sobre la Tierra favorecen la explicación de un superorganismo al que, siguiendo a Lovelock, le podemos llamar Gaia.

Hemos establecido que el neodarwinismo no es una teoría válida para explicar a Gaia, ni tampoco para otra serie de características como el aumento acelerado de la complejidad.

Hemos establecido en cambio, que la ley de la entropía y su ampliación en un hecho observado, que en sistemas complejos la entropía aumenta más rápidamente, es compatible con la estabilidad y sostenibilidad de Gaia, pero que las fuerzas de la competencia y la selección natural no llevan a sistemas en los que la entropía discurra por el camino de aumento más rápido.

Pero, ¿Cómo surgió Gaia? ¿Cómo evoluciona? ¿Por qué se acelera la evolución?

El que cada salto evolutivo (de bacteria a eucariota por ejemplo) sea estable y coherente con las leyes de la termodinámica no es suficiente para explicar el cómo y por qué se producen esos saltos.

Para ello vamos a recurrir a un concepto propio de la temática del Desarrollo Sostenible: el principio de los límites del crecimiento.

Una particularidad que tienen los organismos vivos es su capacidad de reproducción. Al replicarse los organismos tienen el potencial de llenar el espacio que los contiene. Siempre que no se encuentre con límites de recursos energéticos y materiales el potencial de la vida es crecer.

Darwin aplicando una idea parecida (basada en Malthus) supuso que los seres vivos se reproducían con una capacidad que superaba el límite que imponían los recursos. De esta forma sólo sobrevivían unos pocos (“los mejores”).

Si bien es cierto que el potencial reproductivo de los seres vivos es muy grande y si bien es cierto que los seres vivos que aumentan su tamaño poblacional se van a encontrar con límites físicos a su crecimiento, el comportamiento de la naturaleza es mucho más inteligente de lo que suponen Darwin y sus seguidores. Una vez establecida Gaia es ella la que limita las poblaciones y el potencial reproductivo de las especies.

Precisamente surge Gaia como respuesta más adecuada (y estable) al problema de los límites al crecimiento de los seres vivos.

Cuando los recursos naturales escasean por el tamaño de la población de seres vivos que requieren de ellos, existen varias posibilidades de interacción entre los seres vivos y su entorno para resolver el problema.

Una posible respuesta es la competencia por el recurso. Alguien gana y alguien pierde. Uno se reproducirá (pero sólo para sustituir al perdedor) y el perdedor no lo hará. Es la visión neodarwinista. La cantidad de recursos disponible limita la población global final.

Sin embargo, es la menos inteligente y eficiente de las respuestas posibles y no está favorecida por las leyes de la termodinámica que hemos visto.

Otra posible respuesta es coordinarse para ser más eficiente en la obtención del recurso, de tal forma que el recurso que limita a un ser vivo no sea el que limita al otro (es decir, huir de la competencia). Si hay pocos recursos y nos coordinamos, podemos emplear una y otra vez el mismo recurso, uno detrás de otro. Para la materia, procurando reciclar una y otra vez, para la energía, extrayendo todo lo que podamos el gradiente disponible en cascada (aumentando más rápido y eficientemente la entropía).

Por ejemplo, cuando bebo un vaso de agua –el recurso para mi organismo-, las células y órganos podrían competir por obtenerla, pero eso me destruiría. Si el agua es escasa, lo más eficiente y que permite que existan muchos más órganos y células en mi cuerpo, es que cada molécula de agua pase una y otra vez por mi organismo, se recicle, circule todas las veces que pueda. Por ejemplo, si la tasa de reciclado dentro de mi organismo fuera del 50% significaría que es como si hubiera bebido dos vasos de agua en vez de uno. De esa forma se puede mantener un sistema mayor, y más complejo. Y a su vez, la propia complejidad del sistema es la que permite la coordinación necesaria para reciclar.

En un organismo como el nuestro, cada molécula de agua que ingerimos pasa unas 200 veces por los riñones antes de que el organismo la deseche (y la emplee luego otro organismo). Esto supone que en un organismo altamente complejo y coordinado como nosotros (no competitivo dentro de él) la tasa de reciclado del agua es del 99,5%, que es impresionante. Alejamos 200 veces, gracias a la coordinación y el reciclado, el factor limitante, podemos ser 200 veces mayores (y mucho más complejos) que si no recicláramos nada.

De igual forma pasa con los factores limitantes en la biosfera y los organismos, estos se coordinarán tanto como sea necesario en su lucha por lidiar con el problema de los límites al crecimiento.

¿Es que se recicla el agua en Gaia?

Claro. Y no solo eso, se impide además que se escape de la Tierra.

Otro ejemplo, cada átomo de carbono que ingresa en Gaia a través de los fenómenos volcánicos es utilizado unas 200 veces por parte de Gaia hasta que termina como desecho fuera de sus fronteras. Si los organismos que forman Gaia no se coordinaran para utilizar una y otra vez el carbono o el nitrógeno o el fósforo (tres de los más conspicuos factores limitantes) la cantidad de vida que podría sostener el planeta sería cientos de veces menor. Es precisamente el hecho de tener relaciones cooperativas (y no competitivas y selección natural), el que permite que la vida sea tan abundante en la Tierra. Las reglas de Darwin darían lugar a un mundo desértico, en el que los factores limitantes no darían ni para la biodiversidad y productividad del Sahara.

La coordinación que se requiere para el reciclado de materia y energía son tan elevadas que sólo seres de la complejidad del organismo son capaces de llevarlas a cabo. Gaia posee esas tasas de coordinación y reciclado, luego debe ser tan compleja como un organismo.

Pero además, estos procesos ocurren en todas las escalas, desde la bacteria hasta la propia Gaia.
Cuando un hongo se encuentra con problemas de acceso a la energía o un alga se encuentra con problemas de acceso al nitrógeno (en una visión micro de la teoría), la solución no es competir, sino coordinarse hasta el punto de formar un único ser, el liquen. La simbiosis –la forma total de coordinación- en el liquen permite liberar al hongo de sus límites con la energía disponible porque se la proporciona el alga a través de la fotosíntesis, el alga a su vez es liberada de su límite con el nitrógeno porque se lo proporciona el hongo. Al formarse la simbiosis algo casi mágico ocurre: se alejan de pronto los factores limitantes (ya no hay que “luchar por la existencia”), aumenta la complejidad, aumenta la entropía del entorno más rápido que con el hongo y el alga cada uno por su lado. La formación es estable, se “selecciona” de forma automática. Hay evolución.

Y como dice Lynn Margulis vivimos en un planeta simbiótico. Los saltos en complejidad –que es la parte importante en la evolución- permiten llegar a Gaia: la eucariota es la simbiosis de bacterias y virus, un pluricelular es la simbiosis de eucariotas, bacterias y virus. Un termitero es la simbiosis de pluricelulares, eucariotas, bacterias y virus, un bosque tropical es la simbiosis de organismos, eucariotas, bacterias y virus. Gaia es la simbiosis de los ecosistemas y sus simbiosis. Simbiosis dentro de simbiosis dentro de simbiosis. Gaia surge de forma natural como mecanismo más eficiente para aumentar la presencia de la vida sobre el planeta y comenzó a surgir desde el momento en que los primeros organismos tuvieron que lidiar con la aproximación a los límites a su crecimiento. Gaia se ayuda pues así misma y evoluciona con el tiempo. Una vez establecida Gaia es ella la que dirige los procesos internos a ella, todos los “organismos” que forman parte de ella, se supeditan a sus dictados (visión macro de esta teoría), de igual forma que mis células están a mi servicio como organismo. Parte del telos (los propósitos y fines) de los organismos y ecosistemas que conforman a Gaia se dirigen y son dirigidos hacia y por Gaia.

El lenguaje cambia radicalmente; a saber, en un organismo no tiene sentido hablar de competencia entre sus partes, ni de selección natural. Se debe hablar de fenómenos y funciones fisiológicas:

El salmón remonta el río y desova en su cabecera, no para sobrevivir, sino para fertilizar el bosque a través del oso que lo recolecta, reciclando los nutrientes. Por supuesto, el comportamiento del salmón debe ser coherente con la supervivencia de su especie, pero “trabaja” para Gaia. Al ayudar el salmón al reciclado de materia, Gaia se facilita la existencia a si misma y con ello la pervivencia de una diversidad y cantidad de vida mayor. Resuelve así los límites físico-químicos a su desarrollo, pervivencia y evolución. Gaia sólo crece cuando es capaz, a través de su evolución hacia la complejidad creciente, de mejorar sus tasas de reciclado.

Supongo que al lector no se le escapará que el problema de los límites al crecimiento es precisamente el caballo de batalla que enfrenta al ser humano con los problemas de su sostenibilidad…

Más información: “El Origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución”. Editorial Abecedario. 2008. Carlos de Castro Carranza

Carlos de Castro Carranza: El año de Darwin y Lovelock. 5ª parte: Gaia y entropía

El año de Darwin y Lovelock

5ª parte: Gaia y entropía

Carlos de Castro Carranza

Se preguntará el lector qué tiene que ver la entropía (eso de que el desorden aumenta) con Gaia o con la evolución, o con la vida.

De hecho, ¿no parece contradictoria la ley de la entropía con la presencia de seres vivos que son altamente ordenados?

Pues no. No sólo hay contradicción sino que veremos como las leyes de la termodinámica favorecen a Gaia (y no al neodarwinismo).

Definamos de forma intuitiva pero perfectamente válida desde el punto de vista físico la segunda ley.

Definición de entropía: es el grado en el que un sistema ha compartido o difundido su energía entre sus partes.

Segunda ley de la termodinámica, ley de la entropía: en el universo la entropía tiende a aumentar. Es decir, hay una tendencia natural a difundir y compartir la energía dentro del Universo.

Así un sistema tendrá baja entropía si le queda energía que puede compartir y difundir con el resto del mundo. Tendrá alta entropía si ya ha compartido buena parte de su energía.

Pongamos un ejemplo visual, imaginemos al coyote corriendo detrás del correcaminos. Como sabemos, el coyote termina siempre flotando en el aire unos instantes en lo alto de un barranco. Fijémonos que en ese momento tiene una energía potencial gravitatoria y que está cumpliendo con la primera ley de la termodinámica: conserva su energía. Pero no está cumpliendo con la segunda ley: tiene mucha energía disponible que puede compartir con el fondo del barranco y con el aire, así que es inevitable que caiga en picado. Al hacerlo la energía potencial gravitatoria se transforma en energía cinética y durante todo el trayecto en energía calorífica (rozamiento con el aire y al final calentamiento del suelo y de su cuerpo en el choque). Con ello ha difundido y compartido su energía con el resto del universo. Ha cumplido la segunda ley.

Hay sistemas que no pueden momentáneamente aumentar su entropía porque algo se lo impide (el coyote antes de asomarse al barranco, el vaso sobre la mesa). Y hay sistemas que incluso pueden disminuir temporalmente su entropía, por ejemplo, la formación de un cristal de sal común cuando se evapora el agua en la que estaban disueltos sus iones de cloro y sodio. La entropía del cristal ha disminuido (ha quedado almacenada una energía en sus enlaces químicos). ¿Qué pasa con la segunda ley? Nada, que se sigue cumpliendo, porque el agua al evaporarse se ha llevado con creces la entropía que le falta al cristal. El sistema global, agua más cloro y sodio, comparte y difunde más la energía una vez evaporada el agua y formado el cristal que antes de hacerlo. Es más, la formación del cristal se favorece precisamente porque así se comparte y difunde más la energía.

¡Lo mismo pasa con los seres vivos! Todos almacenan una energía en sus enlaces químicos que temporalmente no comparten. Pero en el resto de sus intercambios energéticos, están haciendo que la entropía del universo que los contiene aumente y lo haga de forma que compense la disminución de la entropía en sus cuerpos.

Podríamos pensar, sí, pero, ¿por qué no mueren rápidamente los seres vivos?, por ejemplo, ¿por qué no se autoinmolan los árboles quemándose? De esa forma aumentaría la entropía también.

Pues porque parece que existe algo más, resulta que la naturaleza no cumple la segunda ley de cualquier modo, sino que tiende a hacerlo de la forma más rápida posible. Es como si aborreciera los gradientes (saltos energéticos como el del coyote) o tratara de difundir la energía y compartirla de la forma más rápida posible. Si hay dos caminos para reducir el gradiente o compartir la energía, la naturaleza escoge el más rápido.

Ejemplos: el coyote cae en picado, no planea suavemente para llegar al fondo del barranco. La gota de agua que cae sobre la montaña y busca el mar va por el camino de máxima pendiente, por el más rápido a escala local y que se le permite. La pelota que desciende por una cuesta no zigzaguea.

¿El cristal de sal al formarse favorece la evaporación del agua y con ello aumenta más rápido la entropía?

Sí.

Es decir, estamos ante el preliminar de lo que podría ser una nueva ley de la termodinámica, la cuarta ley (la tercera es la de que no podemos bajar a 0º Kelvin o -273,16º Celsius):

Cuarta ley (preliminar): si existen varios caminos de aumentar la entropía se favorecerá el más rápido.

Y esta es una ley estupenda para la vida. Resulta que un sistema complejo tiende a aumentar la diversidad de caminos posibles para aumentar la entropía. Al aumentar el número de caminos posibles estadísticamente es más probable que aparezcan caminos en los que cumplir la cuarta ley. Es decir, la complejidad, una vez establecida, sería estable porque tiende a hacer que el sistema que la contiene aumente la entropía más rápidamente.

Y la vida es por definición compleja. Así que podemos comprobarlo. ¿Un sistema con un organismo aumenta su entropía más que el mismo sistema sin él? Respuesta: en principio sí. El problema es que los seres vivos son tan complejos que tienden a complicar también el sistema en el que se encuentran, a modificarlo tanto que la comparación no es tan sencilla.

¿Demos imaginar un sistema lo suficientemente global para poder hacer la comparación? Más o menos. Podemos imaginar como sería la Tierra sin vida y comparar la generación de entropía que genera con la Tierra con vida (es decir, con Gaia). ¿Es la Tierra con Gaia no solo más compleja sino que aumenta más rápidamente así la entropía del Universo? He hecho algunos cálculos…

¡Y la respuesta es Si!

Es decir, que las leyes de la termodinámica están favoreciendo la estabilidad de los sistemas complejos. Su sostenibilidad. El desarrollo de Gaia es sostenible porque evoluciona hacia un sistema que se mantiene complejo. Será cada vez más estable si evoluciona hacia un sistema cada vez más complejo.

La vida no es una casualidad en el Universo, sino que muy probablemente es bastante común (es cierto que requiere unas condiciones, como el cristal de sal necesita de agua en evaporación para formarse), pero una vez formada la vida, las leyes de la física la favorecen, y lo que es muy importante, ¡favorece que la vida aumente su complejidad! Es decir, que lo que no es capaz de explicar el darwinismo, el porqué la tendencia y persistencia (a pesar de catástrofes externas a Gaia) a la aparición de especies cada vez más complejas, tenemos una explicación parcial de la mano de las leyes físicas: los organismos complejos son estables porque favorecen el cumplimiento de las leyes de la termodinámica.

Pero no estoy diciendo que estas leyes sean suficientes para explicar la evolución de las especies y de Gaia, pues no explican cómo aparecen los organismos complejos o los sistemas complejos sino que explican su permanencia. En cambio el neodarwinismo no sólo no lo puede explicar, sino que las fuerzas que pretende que están implicadas son opuestas a las leyes que hemos acabado de explicar. Las interacciones entre seres son competitivas, la selección natural es una fuerza simplificadora (y en todo caso conservadora) pero nunca creativa de la complejidad. Cuando dos seres compiten por los recursos al modo de Darwin y del neodarwinismo, la entropía no sólo aumenta más rápidamente, sino que tenderá a hacerlo al revés, más lentamente. Precisamente porque tiende a reducir la complejidad del sistema. Solo la coordinación o la cooperación y no la competencia, son fuerzas que permiten integrar un sistema. Cuando una célula eucariota surgió como interacción entre procariotas, la interacción no pudo ser competitiva, sino necesariamente coordinada. Cuando surge un gorrión como interacción entre sus células y órganos, a nadie se le ocurre pensar que su corazón compite y es seleccionado con el cerebro, o una célula epitelial es seleccionada frente a otra porque su adaptación es mejor y se reproduce más. Los sistemas complejos son seleccionados una vez formados no por la selección natural de Darwin sino porque con ello se cumplen las leyes de la termodinámica. Y cumplen mejor con la "cuarta ley”.

En el sistema Tierra siempre que sea posible se formará una jerarquía de niveles de organización de la célula al organismo y de éste a los ecosistemas y a Gaia. Es inevitable que exista una tendencia hacia la formación de Gaia como un organismo altamente complejo e integrado, sencillamente porque cada paso hacia esa integración y complejidad hace que la Tierra comparta y difunda más rápidamente con el Universo la energía que le viene del Sol. Y si vemos a Gaia como un organismo, de nuevo, la interacción entre sus componentes no será competitiva, ni existirá selección natural al modo neodarwinista, no puede hacerlo, porque ningún organismo y ser altamente complejo lo hace dentro de sí. Así pues, la interacción será coordinada. Los organismos vivos se coordinan como lo hacen las células del organismo del lector. Y esta coordinación es automáticamente seleccionada cada vez que lleva a un crecimiento de la entropía (al menos a largo plazo) porque así se cumple mejor que la energía del universo se difunda más rápido.

En mi opinión, si vemos a Gaia como un organismo, es capaz de modificar tanto el sistema (la superficie de la Tierra), que incluso es difícil comparar el sistema con y sin Gaia. Un organismo es un ser propositivo (con finalidades que le pertenecen aunque éstas sean inconscientes). Gaia regula la temperatura, la salinidad de los océanos, su acidez, etc. con propósito, aunque éste sea inconsciente. Esto nos resultara extraño hasta que pensemos que la colmena de abejas regula bastante bien la temperatura interna sin ser consciente de lo que hace, pero con un claro propósito (o varios, como puede ser mantener la cera sólida y la miel líquida, ayudar a la supervivencia de sus abejas que no están sometidas a los rigores del invierno, etc.). Cuando una golondrina construye su nido, es obvio que lo hace con un propósito claro, sea o no este consciente. Todo organismo tiene propósitos. Todo organismo favorece la creación de entropía y además de una forma más rápida. El sistema Tierra tenderá, si las condiciones son apropiadas, a formar un macro-organismo. Si a este organismo lo llamamos Gaia, Gaia tiene que tener propósitos.

Pero al igual que mis células y órganos tienen sus propios propósitos pero sometidos a los propósitos del organismo en el que se encuentran (yo), hasta el punto de que muchas células mueren a diario para mantener el organismo en óptimas condiciones, debemos extrapolar lo mismo para Gaia. Los órganos y células de Gaia, sus partes en interacción, tendrán propósitos propios, pero sometidos a los propósitos y dictados de la propia Gaia. Es Gaia y no la selección natural darwinista, la que selecciona en cada momento de Gaia, qué células mueren y se reproducen. Si no lo hiciera así, no podría haber la integración suficiente como para formar un organismo.

Por supuesto esto tiene implicaciones para el ser humano y para nuestro concepto de Desarrollo Sostenible y el de la propia Gaia.

Más información: “El Origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución”. Editorial Abecedario. 2008. Carlos de Castro Carranza

Carlos de Castro Carranza: El año de Darwin y Lovelock. 4ª parte: Teoría Gaia orgánica versus neodarwinismo

El año de Darwin y Lovelock

4ª parte: Teoría Gaia orgánica versus neodarwinismo

Carlos de Castro Carranza

Ya hemos señalado la incompatibilidad entre la teoría de Darwin (y sus derivadas) con la teoría de Lovelock (y sus derivadas).

Algunos autores viendo esta incompatibilidad, lo que han hecho ha sido limitar o debilitar la teoría Gaia. Tyler Volk es el mejor ejemplo quizás de los expertos en Gaia que han minimizado la teoría.

Para Volk, la vida se adapta al entorno que sufre en cada momento, si bien, buena parte de ese entorno es consecuencia de los residuos que generamos los seres vivos. Es decir, vivimos de los desperdicios que los seres vivos generamos y simplemente nos adaptamos, a través de la selección natural, al ambiente que vamos dejando tras de nosotros. Algunos parámetros gaianos, como tasas de reciclado del carbono, fósforo o nitrógeno, son indicadores de la elevada capacidad de adaptación de los seres vivos, que los hace supereficientes en la búsqueda de los recursos naturales, los cuales son utilizados una y otra vez en favor de la supervivencia. De ahí que los vivientes usen los residuos de un ser vivo como alimento.

La verdad es que si se quiere hacer compatible a Gaia con el darwinismo, no queda otro remedio que seguir a Volk minimizando las capacidades de Gaia. Para él la regulación de la temperatura, de los gases de la atmósfera, etc. son puras casualidades (“regalos” lo llama).

El problema es que esto no es muy científico. En el fondo Volk minimiza a la "diosa Gaia" para ensalzar a otra: la "diosa Fortuna". Que es la menos científica de las diosas griegas. En el fondo extraeríamos la consecuencia de que la biosfera es un ente único en el Universo. Que si la concentración de sales permanece constante en el mar durante millones de años es por casualidad, que si la concentración de oxígeno permanece entre el 15 y el 25% en la atmósfera durante cientos de millones de años es por casualidad. Que si un día esto cambia, los seres vivos se adaptarán como dicta la teoría neodarwinista.

Pero son tantas las "casualidades" que cualquier visión no pseudorreligiosa debería hacernos pensar que no, que no puede ser, que tiene que existir una razón científica detrás de todo esto.

¿Por qué después de una debacle como un gran cambio climático provocado por la caída de un meteorito, como el que extinguió a los dinosaurios y a más de la mitad de las especies, se restituyeron los valores anteriores de homeostásis (temperatura, acidez de las aguas, salinidad del mar, concentración de gases en la atmósfera), en vez de surgir seres vivos adaptados a las nuevas condiciones? Desde el punto de vista de Gaia, la respuesta es muy sencilla: Gaia, aunque herida o enferma, se recuperó del accidente, igual que un organismo lo hace después de la enfermedad o el accidente. Desde el punto de vista del neodarwinismo la respuesta lógica habría sido el surgimiento de nuevas especies adaptadas al nuevo entorno, pero ese entorno no habría sido adecuado para lo que vino después, que fue un entorno muy parecido al que había antes. ¿Intervino la diosa Fortuna para que los seres vivos que se iban adaptando al cambio provocado por el meteorito generaran mediante sus "desechos" un entorno similar al anterior?

¿Por qué la evolución de las condiciones sobre la Tierra han sido las adecuadas para que surjan formas cada vez más complejas? ¿Por casualidad?

Porque la realidad es que la temperatura y muchos otros parámetros han cambiado lentamente, en miles de millones de años, permitiendo el desarrollo de formas tan complejas como un termitero, un gorrión o un bosque tropical. En las condiciones de hace 3000 millones de años, no sólo no existirían estas formas que hoy vemos, es que no existirían formas tan complejas, tuvieran la forma que tuvieran. ¿Por qué? Por que a 65ºC en vez de a 15ºC, las proteínas no son tan estables, las membranas celulares de todos los seres vivos necesitan muchos más mecanismos de reparación (y de consumo de energía) a esa temperatura que a la de 15ºC, con lo cual, los seres vivos tendrían que gastar una energía extra dificultando su propia evolución hacia la complejidad. Lo mismo pasa si los medios acuáticos (mares, lagos y ríos) fueran muy ácidos o muy básicos (y no prácticamente neutros como ahora), la vida podría adaptarse, pero a costa de habilitar muchos mecanismos de defensa consumidores de energía y recursos.

Por supuesto, hay seres vivos en medios ambientes extremos (muy ácidos, muy salados, muy calientes, muy secos...) pero la biodiversidad de estos ambientes en muy inferior a la que existe en medios más "suaves". ¿Por qué? La física tiene la respuesta (no el neodarwinismo que aspira a una capacidad de adaptación a lo que sea): se necesita mucha energía para los mecanismos de protección. Y aunque encontremos flamencos complejos en lagos hipersalados, estos se han adaptado a ese ambiente sí, pero no han evolucionado allí (no han surgido evolutivamente de especies que ya vivían en esos ambientes).

Es decir, Gaia ha ido evolucionando controlando y generando un ambiente que la favorece, en la cual, los seres vivos que la componen, son capaces de medrar, evolucionar más rápido y aumentar su propia diversidad. Es mejor tratar de explicar el cómo que pensar que han sido mil casualidades. Al menos lo es desde el punto de vista científico.

Pero además, la complejidad en la Tierra no ha aumentado simplemente de forma lineal.

Se necesitó mucho más tiempo y generaciones de bacterias para formar la primera célula eucariota que el tiempo y las generaciones de eucariotas que permitieron formar el primer organismo pluricelular, y desde el primer organismo pluricelular se necesitó aún menos tiempo y generaciones para formar el primer termitero. La complejidad se acelera en vez de ralentizarse como sería de esperar de sucesos aleatorios y cada vez menor número de “ensayos” (mayor tiempo entre generaciones, una bacteria se multiplica cada media hora, un mamífero necesita semanas o incluso años). ¿Todo esto es casualidad?

El neodarwinismo no sólo explica mal el aumento de la complejidad, es que se puede demostrar matemáticamente que un crecimiento en la complejidad que se acelera es incompatible con que la innovación que se necesita venga de la mano de cambios fortuitos (las famosas mutaciones sin sentido adaptativo del neodarwinismo) más la selección natural. Lo que deberíamos esperar según el neodarwinismo es que hubiera un aumento de la complejidad sí, pero cada vez a una tasa más lenta, justo lo opuesto a lo que observamos. De nuevo, la explicación debería recurrir a la diosa Fortuna, y esta vez actuando constantemente en la misma dirección. Es como después de haber sacado un seis repetidas veces en un dado durante muchos años, seguimos jugando y seguimos sacando un seis, y así durante miles de veces.

En fin, que a cualquiera se le ocurre que más que un milagro es que el dado tiene las seis caras con el número seis (la hipótesis científica comprobable).

Desde los primeros seres vivos que se empezaron a replicar hasta los termiteros, los guepardos, los bosques tropicales y la misma Gaia, todo ha sido una historia que sigue una clara tendencia al aumento de la complejidad de forma acelerada. Y a la aparición de entidades orgánicas ordenadas jerárquicamente: bacterias, eucariotas, pluricelulares, hormigueros, ecosistemas, Gaia. Todas ellas con las propiedades de un organismo vivo.

Estos hechos evolutivos hay que intentar explicarlos desde una teoría científica. Y el neodarwinismo se ha demostrado contradictorio con ellos.

Más información: “El Origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución”. Editorial Abecedario. 2008. Carlos de Castro Carranza