jueves, 19 de marzo de 2009

Transformers 2 : La Venganza de los Caídos, protagonizada por Shia LaBeouf y Megan Fox




Debo confesar que desde que era una niña (y de eso no han pasado muchos años :-)) me han gustado los "Transformers"... y debo admitir que me siguen gustando. Dentro de unos meses se estrenará en España (supongo que en otros países también) la segunda parte de esta película. (La tercera parte parece que se estrenará en el 2011, así que pueden esperar tranquilos, ya que no todo se acaba con la segunda entrega)

La primera me gustó, pero realmente espero que esta segunda sea mejor. En especial me pareció de muy buena calidad los efectos especiales, pero la actuación del joven actor Shia LaBeouf y de la también jóven actriz Megan Fox debe destacarse como excelente (esta última por cierto fue escogida como "la mujer más sexy del mundo" en una encuesta que se hizo por internet) .

En fin, los amantes de las películas de ciencia ficción y acción, y en especial los fieles seguidores de los Transformers, tendrán este año la satisfacción de ver esta película.

Esperemos que no nos decepcionen, ya que somos muchos los que tenemos elevadas expectativas de ella...

Jeffrey Grupp: un filósofo explora la conexión entre el budismo y la mecánica cuántica

El filósofo Jeffrey Grupp ha realizado un trabajo original, explorando las conexiones que pueden existir entre el budismo y la mecánica cuántica. Él ha desarrollado la tesis filosófica conocida como "atomismo abstracto", que me parece muy interesante desde un punto de vista filosófico.

Yo no soy budista, pero el budismo siempre me ha llamado la atención, y creo que de él puede aprenderse mucho. Los que sean budistas probablemente encontrarán fascinantes, o al menos interesantes o estimulantes, algunas de las ideas que ha ido desarrollando y perfeccionando Grupp.

A continuación, dejo unos videos de Grupp donde explica en detalle su punto de vista sobre las conexiones entre el budismo y la mecánica cuántica.
















martes, 17 de marzo de 2009

Inocencia Manchada (She Cried No / Freshman Fall) con Mark-Paul Gosselaar y Candace Cameron Bure

La película "Inocencia Manchada" (cuyo título original es She Cried No o, también, Freshman Fall) es protagonizada por el actor Mark-Paul Gosselaar y por la actriz Candace Cameron, ambos bien conocidos por las series "Saved by the Bell", y "Full House", respectivamente.

Esta película se refiere a la experiencia de una chica que, al ingresar a la Universidad e intentar adaptarse al nuevo ambiente universitario, fue violada por uno de sus compañeros. Este es un hecho que desafortunadamente ocurre en la vida real, y que casi siempre está vinculado al consumo de alcohol o drogas (sea de parte de la víctima, sea de parte del victimario, y frecuentemente de ambos). Es por esto que esta película puede ayudar a la reflexión, y promover una mayor conciencia y prudencia en los jóvenes (sobre todo en las jóvenes) que al intentar formar parte de un nuevo grupo, o ser incluídos o aceptados en él, (un deseo normal y frecuente en los adolescentes) pierdan la perspectiva o incurran en errores o excesos que luego puedan lamentar.

Este es para mí el valor real de esta película, especialmente para nosotras las mujeres.

Yo ví esta película hace varios años, y siempre deseé volverla a ver. Afortunadamente, alguien colgó esta película en youtube, y ahora la pongo aquí para que la observen ustedes. El único problema es que no está en español, sino en inglés, pero igual espero que puedan disfrutarla:




















sábado, 7 de marzo de 2009

Robert Almeder y su libro Death and Personal Survival. Un filósofo explora la evidencia sobre la supervivencia de la conciencia



El filósofo profesional Robert Almeder, profesor de filosofía en la Universidad Georgia State University, en Estados Unidos, es autor de diversos artículos especializados y libros sobre filosofía. En el año 92, escribió el libro "Death and Personal Survival" donde analiza filosóficamente la evidencia que sugiere que la conciencia sobrevive a la muerte del cuerpo físico (esta evidencia incluye, los casos sugestivos de reencarnación investigados por Ian Stevenson, casos de "apariciones", experiencias cercanas a la muerte, experiencias extra-corpóreas y otras más).

El Dr.Almeder examina esta evidencia en forma crítica, es decir, analizando los puntos fuertes y débiles de cada caso, con particular atención a los argumentos que se han presentados para rebatir esta evidencia.

Almeder concluye que los mejores casos documentados justifican la creencia de que realmente la conciencia sobrevive la muerte del cuerpo físico. Es más, llega a afirmar que es irracional no tener esa creencia, dada la evidencia (ya que la irracionalidad no solo tiene que ver con creer lo que no existe, sino también con no creer aquello que existe. Es un camino de doble vía, por lo que la incredulidad extrema puede ser tan irracional como la credulidad extrema; ambas pueden conducir a ideas falsas o inexactas, en especial cuando esa credulidad o incredulidad deriva de prejuicios filosóficos que intentan forzar la realidad para acomodarla a una cosmovisión particular).

La conclusión del Dr.Almeder no es arbitraria, sino que deriva del análisis detallado que hace de los casos individuales. Sin embargo, su conclusión es considerada extrema, aun por los que piensan (como yo) que la evidencia ciertamente sugiere algún tipo de trascendencia "post-mortem", pero que a la vez pensamos que la evidencia quizás no es tan concluyente o definitiva como para afirmarlo categóricamente como un hecho consumado. Esto quiere decir que hay un margen para la duda, aun cuando ese margen sea (a mi juicio) inferior al peso relativo de la evidencia (tomada en su conjunto) a favor de la superviviencia, es decir, que habrían mejores razones para inclinarse por la idea de la supervivencia que para negarla o dudar de ella. Esto por supuesto es una opinión personal, derivada de mi estudio de la literatura especializada en estos temas, no una "verdad".

Yo encontré particularmente interesante el análisis del Dr.Almeder de los argumentos esgrimidos en contra de la idea de la reencarnación, ya que tal análisis revela cómo muchas ideas filosóficas subyacen a la consideración de la evidencia, es decir, que hay personas que se aproximan a la evidencia con una idea preconcebida (a favor o en contra), que tiende a sesgar el análisis objetivo de los casos.

Creo que el Dr.Almeder debió haber analizado más (en un capítulo aparte) cómo las cosmovisiones filosóficas determinan el peso que se le de a la evidencia. Es obvio que un materialista no interpretará la evidencia en la misma forma que alguien que no comulgue con esa cosmovisión filosófica, ya que la evidencia y los datos no se evalúan así mismos, sino son son evaluados por seres humanos que poseen concepciones o anteojeras teóricas que influyen en la interpretación de la realidad. Y la mayoría de la gente tiende a ser más crítica con aquello con lo que difiere, pero más crédula con aquello con lo que está previamente de acuerdo.

Aunque el libro está dirigido al sector académico, está escrito es un estilo ligero y fácil de entender, por lo que una persona de inteligencia media y que domine razonablemente el inglés podrá comprenderlo perfectamente.

Yo creo que este libro debe pertenecer a la biblioteca de toda persona interesada en explorar seriamente la evidencia de la supervivencia. Sea cuál sea su opinión actual al respecto, el libro le dará mucho qué pensar y reflexionar.

A continuación, dejo un breve video donde se entrevista al Dr.Almeder:


Victor Frankl y su libro El hombre en busca de sentido. Una excelente obra literaria y filosófica para reflexión



En esta extraordinaria obra titulada "El hombre en busca de sentido", el psiquiatra Victor Frankl cuenta sus experiencias en los campos de concentración, y cómo ello lo ayudó a desarrollar unas ideas que luego serían aplicadas por él y otros a la terapia con sus pacientes.

Lo que sigue es la cita completa del prólogo de este libro, que fue escrito por Gordon Allport:

El Dr. Frankl, psiquiatra y escritor, suele preguntar a sus pacientes aquejados de múltiples padecimientos, más o menos importantes: "¿Por qué no se suicida usted?" Y muchas veces, de las respuestas extrae una orientación para la psicoterapia a aplicar: a éste, lo que le ata a la vida son los hijos; al otro, un talento, una habilidad sin explotar; a un tercero, quizás, sólo unos cuantos recuerdos que merece la pena rescatar del olvido.

Tejer
estas tenues hebras de vidas rotas en una urdimbre firme, coherente, significativa y responsable es el objeto con que se enfrenta la logoterapia, que es la versión original del Dr. Frankl del moderno análisis existencial.

En esta obra, el Dr. Frankl explica la experiencia que le llevó al descubrimiento de la logoterapia. Prisionero, durante mucho tiempo, en los bestiales campos de concentración, él mismo sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda. Sus padres, su hermano, incluso su esposa, murieron en los campos de concentración o fueron enviados a las cámaras de gas, de tal suerte que, salvo una hermana, todos perecieron. ¿Cómo pudo él —que todo lo había perdido, que había visto destruir todo lo que valía la pena, que padeció hambre, frío, brutalidades sin fin, que tantas veces estuvo a punto del exterminio—, cómo pudo aceptar que la vida fuera digna de vivirla ? El psiquiatra que personalmente ha tenido que enfrentarse a tales rigores merece que se le escuche, pues nadie como él para juzgar nuestra condición humana sabia y compasivamente.

Las palabras del Dr. Frankl tienen un
tono profundamente honesto, pues se basan en experiencias demasiado hondas para ser falsas. Dado el cargo que hoy ocupa en la Facultad de Medicina de Viena y el renombre que han alcanzado las clínicas de logoterapia que actualmente van desarrollándose en los distintos países tomando como modelo su famosa Policlínica Neurológica de Viena, lo que el Dr. Frankl tiene que decir adquiere todavía mayor prestigio.

Es difícil no caer en la tentación de comparar la forma que el Dr. Frankl tiene de enfocar la teoría y la terapia con la obra de su predecesor, Sigmund Freud. Ambos doctores se aplican primordialmente a estudiar la naturaleza y cura de las neurosis. Para Freud, la raíz de esta angustiosa enfermedad está en la ansiedad que se fundamenta en motivos conflictivos e inconscientes. Frankl diferencia varias formas de neurosis y descubre el origen de algunas de ellas (la neurosis noógena) en la incapacidad del paciente para encontrar significación y sentido de responsabilidad en la propia existencia. Freud pone de relieve la frustración de la vida sexual; para Frankl la frustración está en la voluntad intencional.

Se da
en la Europa actual una marcada tendencia a alejarse de Freud y una aceptación muy extendida del análisis existencial, que toma distintas formas más o menos afines, siendo una de ellas la escuela de logoterapia. Es característico del abierto talante de Frankl el no repudiar a Freud, antes bien construye sobre sus aportaciones; tampoco se enfrenta a las demás modalidades de la terapia existencial, sino que celebra gustoso su parentesco con ellas.

El presente relato, aun siendo breve, está elaborado con arte y garra. Yo lo he leído dos veces de un tirón, incapaz de desprenderme de su hechizo. En alguna parte, hacia la mitad del libro, Frankl presenta su propia filosofía de la logoterapia: lo hace como sin solución de continuidad y tan quedamente que sólo cuando ha terminado el libro el lector se percata de que está ante un ensayo profundo y no ante un relato más, forzosamente, sobre campos de concentración.

Es mucho lo que el lector aprende de este fragmento autobiográfico : aprende lo que hace un ser humano cuando, de pronto, se da cuenta de que no tiene "nada que perder excepto su ridícula vida desnuda". La descripción que hace Frankl de la mezcla de emociones y apatía que se agolpan en la mente es impresionante. Lo primero que acude en nuestro auxilio es una curiosidad, fría y despegada, por nuestro propio destino.

A continuación, y con
toda rapidez, se urden las estrategias para salvar lo que resta de vida, aun cuando las oportunidades de sobrevivir sean mínimas. El hambre, la humillación y la sorda cólera ante la injusticia se hacen tolerables a través de las imágenes entrañables de las personas amadas, de la religión, de un tenaz sentido del humor, e incluso de un vislumbrar la belleza estimulante de la naturaleza: un árbol, una puesta de sol.

Pero estos momentos de alivio no determinan la voluntad de vivir, si es que no contribuyen a aumentar en el prisionero la noción de lo insensato de su sufrimiento. Y es en este punto donde encontramos el tema central del existencialismo: vivir es sufrir; sobrevivir es hallarle sentido al sufrimiento. Si la vida tiene algún objeto, éste no puede ser otro que el de sufrir y morir. Pero nadie puede decirle a nadie en qué consiste este objeto: cada uno debe hallarlo por sí mismo y aceptar la responsabilidad que su respuesta le dicta. Si triunfa en el empeño, seguirá desarrollándose a pesar de todas las indignidades. Frankl gusta de citar a Nietzsche: "Quien tiene un porque para, vivir, encontrará casi siempre el como".

En el campo de concentración, todas las circunstancias conspiran para conseguir que el prisionero pierda sus asideros. Todas las metas de la vida familiar han sido arrancadas de cuajo, lo único que resta es "la última de las libertades humanas", la capacidad de "elegir la actitud personal ante un conjunto de circunstancias".

Esta última libertad, admitida tanto
por los antiguos estoicos como por los modernos existencialistas, adquiere una vivida significación en el relato de Frankl. Los prisioneros no eran más que hombres normales y corrientes, pero algunos de ellos al elegir ser "dignos de su sufrimiento" atestiguan la capacidad humana para elevarse por encima de su aparente destino.

Como psicoterapeuta que es, el autor quiere saber cómo se puede ayudar al hombre a alcanzar esta capacidad, tan diferenciadoramente humana, por otra parte. ¿ Cómo puede uno despertar en un paciente el sentimiento de que tiene la responsabilidad de vivir, por muy adversas que se presenten las circunstancias? Frankl nos da cumplida cuenta de una sesión de terapia colectiva que mantuvo con sus compañeros de prisión.

A petición del editor, el Dr. Frankl ha añadido a su autobiografía una breve pero explícita exposición de los principios básicos de la logoterapia. Hasta ahora casi todas las publicaciones de esta "tercera escuela vienesa de psicoterapia" (son sus predecesoras las escuelas de Freud y Adler) se han editado preferentemente en alemán, de modo que el lector acogerá con agrado este suplemento del Dr. Frankl a su relato personal.

A diferencia de otros existencialistas europeos, Frankl no es ni pesimista ni antirreligioso; antes al contrario, para ser un autor que se enfrenta de lleno a la omnipresencia del sufrimiento y a las fuerzas del mal, adopta un punto de vista sorprendentemente esperanzador sobre la capacidad humana de trascender sus dificultades y descubrir la verdad conveniente y orientadora.

Recomiendo calurosamente esta pequeña obrita, por ser una joya de la narrativa dramática centrada en torno al más profundo de los problemas humanos. Su mérito es tanto literario como filosófico y ofrece una precisa introducción al movimiento psicológico más importante de nuestro tiempo.

GORDON W. ALLPORT

Aquí les dejo una entrevista con el Dr.Frankl que espero les agrade.





Carlos de Castro Carranza: El año de Darwin y Lovelock. 3ª parte: Gaia como organismo no darwinista

El año de Darwin y Lovelock

3ª parte: Gaia como organismo no darwinista

Carlos de Castro Carranza

El descubrimiento más importante que ha hecho la Ciencia a lo largo de su historia es simple: ¡El Universo evoluciona!

¿En qué sentido evoluciona?

Pues partiendo de una sopa más o menos informe de energía y materia, se han creado estructuras complejas como las galaxias, con estrellas y sistemas “solares”, con planetas con estructuras tan hermosas y complejas como las bandas de la atmósfera de Júpiter, los volcanes de Io (una de sus lunas) o la propia Tierra.

En un rinconcito de este Universo, al menos, ha evolucionado el ser más complejo que conocemos: Gaia.

Este es un hecho, una observación. El Universo se ha complicado, al menos en algunos de sus puntos. Ha evolucionado.

Sin embargo, a pesar de ello, la Ciencia no se ha embarcado en la empresa de buscar la ley o leyes que rigen esa evolución, esa tendencia a formar estructuras cada vez más complejas.
En la superficie de la Tierra, ha habido un proceso similar al del Universo. Se ha complicado en algunos de sus puntos. En cuanto a la vida, creemos que procedemos de un ancestro común, muy sencillo si lo comparamos con nuestro ombligo, una bacteria, pero muy muy complejo si lo comparamos con una molécula de agua.

Ahora que estamos celebrando el 150 aniversario del Origen de las Especies y el 200 aniversario del nacimiento de su autor. Debemos reflexionar porqué la tendencia hacia lo complejo se ha ignorado desde Darwin en las ciencias biológicas. De hecho, tanto en Cosmología como en Biología, se prefiere incluso negar algo que es tan obvio.

El darwinismo de hecho, no puede explicar esa tendencia hacia organismos más complejos, ni su persistencia. La evolución biológica no paró con las bacterias, ni con las células eucariotas, ni con los primeros unicelulares. Para todos es obvio que una célula de mi cerebro es más compleja, midamos como midamos la complejidad, que una bacteria. Y para todos es obvio que una medusa es menos compleja que una rana o el bosque que la acoge.

Por supuesto el darwinismo tampoco puede explicar la aparición del primer ente replicante (no había nada que seleccionar) y desde el Big-Bang hasta ese primer reproductor, está claro que hubo una evolución no biológica a-darwinista. Es decir, ha habido evolución sin darwinismo.
Y la evolución biológica tampoco se da sólo en lo que denominamos organismos. ¿Qué pasa con los ecosistemas? Considerados por los primeros ecólogos como organismos o super-organismos. ¿Qué es una colonia de abejas, hormigas o termitas? ¿A caso no es la propia colonia una especie de organismo? Desde el darwinismo, ¿Qué se selecciona, a las hormigas o a las colonias de hormigas? ¿A caso no son las hormigas como células de la colonia? ¿No trabajan e incluso se sacrifican por el bien de la colonia? ¿Quien se reproduce, la hormiga obrera -estéril- o la colonia? ¿Quién, pues, evoluciona?

Por otro lado, tenemos a la teoría Gaia, teoría de la que celebramos también un triple aniversario: los 40 años desde que Lovelock la formuló por primera vez delante de científicos, los 30 años desde su famoso libro: “Gaia: una nueva visión de la vida sobre la Tierra” y los 90 años del nacimiento de Lovelock.

La idea o hipótesis inicial de Lovelock, desde el punto de vista metafórico al menos, era ver a la Tierra, o mejor, a la zona de influencia de la vida sobre la Tierra, como si de un organismo vivo se tratase, capaz de regular sorprendentemente bien, la composición de la atmósfera, los océanos y la litosfera. A ese ente lo llamó Gaia.

Pero Gaia no podía ser un producto de la teoría de Darwin, y como algunos científicos piensan que esta teoría es completa, pues hicieron algunas críticas a Gaia.

Sin embargo, Lovelock se resistió desde el principio a subsumir a Gaia dentro de Darwin, para él de hecho es una ampliación del darwinismo. Y lleva ya cerca de 40 años tratando de hacer compatible su teoría con la de Darwin.

Sin conseguirlo.

El problema es que lo que hace Gaia es contrario a lo que se supone que hacen los organismos desde el darwinismo.

Los organismos se adaptan a su medio ambiente por medio de la competencia y la selección natural según Darwin. Pero Gaia lo que hace es adaptar el medio ambiente para sí misma (y para los organismos que habitan en la biosfera), con lo que son dos fuerzas diametralmente opuestas. Si te adaptas no tienes que adaptar el medio. Si adaptas el medio ya no hay necesidad de adaptación.

El resultado final es que Selección natural y Gaia no son compatibles.

Curiosamente la solución ante esta contradicción no es descartar Gaia, sino el darwinismo y con él el neodarwinismo. Además, hay que hacer a Gaia mucho más fuerte que lo que se ha atrevido a hacer de ella el mismo Lovelock (quien ha ido reculando poco a poco en estas últimas cuatro décadas).

La intuición inicial de Gaia, como organismo, resulta ser la que a mi modo de ver, mejor encaja con los hechos observacionales (del evolucionismo y de la ecología). Es decir, Gaia es un organismo evolutivo de pleno derecho, como lo puede ser una colmena o un termitero.

Y lo que hará chirriar a más de uno, como tal organismo es un ser teleológico, es decir, que posee propósitos. Igual que decimos que una cigüeña recoge ramas con un propósito muy claro (hacer un nido para criar), igual que decimos que la colmena fabrica jalea real con un propósito muy claro, e igual que identificamos propósitos en todos los seres vivos (conscientes de sus actos o no), lo mismo pasará con un ser como Gaia con todas las propiedades esenciales que identificamos con un ser vivo, con un organismo.

Los aniversarios de Darwin y Lovelock deben ser la continuación de una revolución científica que no se acabó con Darwin, ni con Lovelock.

Más información: “El Origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución”. Editorial Abecedario. 2008. Carlos de Castro Carranza

Carlos de Castro Carranza: El año de Darwin y Lovelock. 2ª parte: Daisyworld

El año de Darwin y Lovelock

2ª parte: Daisyworld

Carlos de Castro Carranza

Daisyworld es un planeta imaginario poblado por dos clases de margaritas, blancas y negras, de tal forma que las blancas tienden a enfriar el planeta al aumentar la cantidad de luz del Sol reflejada y las negras lo contrario. El resultado para ciertos parámetros es que las poblaciones de margaritas se ajustan y la temperatura queda regulada en un entorno adecuado para las margaritas a pesar de que la luminosidad del sol varía.

Esta regulación de la temperatura se considera una propiedad "gaiana" que surge de la dinámica de poblaciones y de la interacción de las margaritas con su entorno.




Figura 1. Vemos cómo la temperatura de Daisyworld queda regulada en el entorno de los 22,5ºC (línea roja) frente a la que habría experimentado sin la presencia de la vida (línea verde). Decimos que Daisyworld es homeostático para la temperatura.

Lovelock pretende que Daisyworld es compatible con el darwinismo (según él hay una especie de competencia y selección entre margaritas blancas y negras) y la regulación (homeostasis) surge sin que el planeta o las margaritas planeen conscientemente cómo conseguirla.

En realidad, Daisyworld es tan simple, que no tiene sentido hablar de compatibilidad con el darwinismo. Las margaritas no pueden evolucionar, no cambian, no se adaptan. Y no hay una verdadera selección natural pues ninguna clase de margarita está mejor adaptada que otra. Sencillamente la mayor parte del tiempo las margaritas conviven. En un momento dado, habrá una población de margaritas blancas y otra de negras, pero ninguna está mejor adaptada que la otra, pues si fuera así, según el darwinismo, ésta iría desplazando a la menos adaptada. Si no hubiera variación de la luminosidad del sol, no habría variación de las poblaciones de margaritas. Es decir, no hay competencia, ni selección natural.

Se ha intentado hacer a Daisyworld darwinista, haciendo que las margaritas puedan cambiar y adaptarse a la temperatura con ciertas restricciones (no vale adaptarse a 100ºC), dejando que entren en el sistema "tramposos", margaritas grises que tomen alguna ventaja por mimetizarse con el entorno o por no tener que crear pigmentos blancos o negros, incorporando algún tipo de competencia excluyente (la presencia de una margarita inhibe a la otra), etc. El resultado es que la regulación se sigue dando aunque de menor "calidad" cuando se mete una a una cada una de las características. Curiosamente no parece que a ningún autor se le haya ocurrido tratar de hacer un modelo lo más completo y darwinista que se pueda, es decir, meter en Daisyworld varias de las características darwinistas anteriores de forma simultánea.



Figura 2. Modelo original de Lovelock al que se le ha añadido una margarita tramposa gris (línea verde). El modelo anterior al que se le añade además del tramposo la posibilidad de adaptarse a las margaritas a la temperatura que sufren (línea roja). Vemos como el modelo original resiste bien la entrada de tramposos y salvo un tiempo relativamente corto se regula la temperatura (la curva verde es casi horizontal durante largos periodos de tiempo). Sin embargo, si las margaritas son adaptativas (otro requisito del Darwinismo), la entrada de una margarita tramposa rompe totalmente las propiedades de regulación (ya no hay zonas horizontales en la curva roja).

¿Cuál es el resultado si hacemos esto? Que cuantas más características darwinistas se introduzcan menos capacidad de regulación de la temperatura se da, hasta el punto que pronto se destruye totalmente cualquier propiedad homeostática en Daisyworld. Sencillamente, el darwinismo no es compatible con un Daisyworld con propiedades Gaianas. Si se utiliza Daisyworld como arquetipo de Gaia, la conclusión es que Gaia y la Selección Natural no son compatibles.

Más información: “El Origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución”. Editorial Abecedario. 2008. Carlos de Castro Carranza