jueves, 23 de octubre de 2008

Lalo Huber y el proceso de la comunicación interpersonal. Un método para mejorar las relaciones humanas
















En los anteriores videos (que contienen una conferencia) Lalo Huber, experto en comunicación, explica su visión sobre el proceso de la comunicación interpersonal, y cómo usar ese conocimiento para mejorar las relaciones humanas.

Generalmente, las técnicas de comunicación son usadas para mejorar las relaciones laborales, y por ello son empleadas por empresas y organizaciones publicitarias. Sin embargo, este conocimiento tiene aplicaciones mucho más amplias, no reduciéndose a un mero instrumento laboral, sino más bien es un instrumento para comunicarse mejor en cualquier ámbito, lo cuál tiene repercusiones importantes en nuestra vida personal, afectiva y familiar.

La comunicación, cuando se usa eficazmente y con fines positivos y constructivos, es una de las mejores habilidades que se pueden poseer. Por eso, vale la pena mejorar y desarrollar nuestras habilidades comunicacionales y usarlas positivamente en nuestra vida.


Karl Giberson, Mariano Artigas y su libro Oracles of Science: un análisis crítico de los más conocidos divulgadores de la ciencia


En este extraordinario libro titulado "Oracles of Science", el físico Karl Giberson y el filósofo Mariano Artigas, examinan críticamente la obra de los más conocidos divulgadores científicos de los últimos años: Richard Dawkins, Carl Sagan, Stephen Jay Gould, Edward O. Wilson, Steven Weinberg y Stephen Hawking.

La crítica que se efectúa en este libro tiene dos virtudes: 1)Es informada; y 2) No distorsiona la posición que se critica. Estas virtudes son excepcionales, ya que la regla común de la mayoría de libros o artículos "críticos" es la distorsión (muchas veces involuntaria) del punto de vista que se critica, para hacerlo más rebatible.

El punto fuerte de este libro es que hace explícito cómo los divulgadores de la ciencia frecuentemente fracasan en distinguir (o en hacer explícita la distinción) entre la teoría científica que divulgan, y sus propias opiniones, cosmovisiones o filosofía personal. Este fracaso tiende a generar confusión en muchos lectores, quienes asumen las opiniones personales del autor como si fuese parte de la teoría científica divulgada. Esto causa confusión y solapamiento entre diferentes niveles y categorías en el discurso.

Por ejemplo, en su bien conocida serie divulgativa llamada Cosmos, el divulgador de la ciencia Carl Sagan señaló: "Yo soy una colección de agua, calcio y moléculas orgánicas llamado Carl Sagan". Esta frase resume una cosmovisión o filosofía de vida en la que creía Carl Sagan: el materialismo. Pero esta última es una posición filosófica (o mejor dicho, un conjunto de posiciones filosóficas), no una tesis científica (es cierto que los cuerpos humanos se componen de esos factores que Sagan menciona; pero ello no implica que el ser humano se defina solo en esos términos químicos)

De hecho, lo que valoramos o rechazamos de Sagan (y de cualquier otro ser humano) y que usamos como criterio para definirlo o cocenptualizarlo no son los componentes químicos de su cuerpo que él menciona, sino otros elementos más intangibles (ej: su honestidad, conocimiento, valía moral, racionalidad o falta de ella, acuerdo o desacuerdo con sus opiniones, etc.). Son estos factores por los más importantes a la hora de definir a las demás personas en términos humanos (y no solo químicos). Piense el lector por un momento: ¿cómo definiría usted a sus padres? ¿Como un montón de sustancias químicas con un nombre determinado? ¿O añadiría algo "menos químico" a esa definición? Las respuestas variarán dependiendo de la cosmovisión o filosofía de vida de cada uno de los lectores.

Lo que sí parece indiscutible es el hecho de que nadie dirá que está en desacuerdo con la colección de agua y calcio de forman a zetetic_chick; lo que sí puede decir es que está o no de acuerdo con mis ideas, opiniones y pensamientos (ninguno de ellos cognoscibles por métodos químicos; sino por otros métodos diferentes tales como leer este blog, o preguntándome mi opinión sobre algo). Difícilmente podamos leer las obras de Carl Sagan y conocer sus ideas específicas sobre temas concretos con solo examinar con un microscopio la composición química de su cuerpo. Pero leyendo uno de sus libros sí sería idóneo para ello (aun cuando su cuerpo ya no exista...)

Los autores de este libro muestran como, constantemente, estos divulgadores de la ciencia mezclan sus opiniones personales (basadas en sus creencias y filosofía personal) con las teorías científicas que divulgan; haciéndole creer a los lectores que tales opiniones personales derivan de tales teorías, o son las únicas consistentes con ella. Al mezclar diferentes niveles de análisis (ej: el científico con el filosófico, o éste último con el religioso), propician las confusiones conceptuales, y la superposición de diferentes disciplinas que, si bien pueden referirse al mismo objeto, lo abordan con planteamientos, metodologías o fines diferentes.

Pienso que este libro será disfrutado por todos los entusiastas de la ciencia y la filosofía; y también por aquellos seguidores de estos divulgadores científicos que quieran conocer una crítica informada, honesta y rigurosa del planteamiento de estos autores.

lunes, 20 de octubre de 2008

Liam Neeson y su película Búsqueda Implacable o Venganza (Taken): ¿la mejor película de acción del 2008?



Liam Neeson protagoniza la película "Venganza" o "Búsqueda Implacable" (en inglés "Taken") que en mi opinión es la mejor película de acción que he visto este año. En esta película también interviene Famke Jansen, conocida por su rol en X-men.

Neeson desempeña el papel de un ex-espía o ex-agente especial superentrenado (y creo que me quedo corta con lo de "super"), a quien le secuestran a su hija. Los secuestradores, obviamente, no saben con quien se han metido, y la película muestra lo garrafal de ese error.

Los fans de las películas de acción disfrutarán de un sujeto cuyo nivel de entrenamiento profesional es desplegado en su máxima expresión, ya que no solo debe rescatar a su hija, sino que además debe hacerlo en un plazo muy breve para ello.

Lo único que puedo decirles (para no predisponerlos cuando la vean), es que creo que Rambo se ha quedado corto...

viernes, 17 de octubre de 2008

William Crookes y Federico Engels: el científico vs. el ideólogo. Un contraste para la reflexión zetética







Sir William Crookes















Federico Engels







Me gustaría dedicar este post a todas aquellas personas que estén dispuestas a la reflexión y la autocríica. Si logro que el lector dedique aunque sea unos breves minutos de meditación sobre estas ideas, estaré satisfecha.

Mi intención no es alabar o descalificar a ninguno de los anteriores autores, sino reflexionar a partir de la actitud de cada uno de ellos ante la búsqueda de la verdad.

Sir William Crookes fue uno de los científicos naturales más brillantes del siglo XIX (y de la historia de la ciencia) Sus méritos científicos pueden fácilmente ser verificados buscando en la web, o mediante alguna buena encicopledia. Pero hay un aspecto de Crookes que es menos conocido, y que casi siempre se menciona como de pasada cuando se habla de él; y es el interés de Crookes por la investigación psíquica y más concretamente por el espiritualismo (que es el nombre que en esa época se le daba al estudio de la mediumnidad).

El interés de Crookes por estos temas fue científico, no religioso. Esto quiere decir que Crookes pensaba que se debía utilizar los métodos de la ciencia para indagar si estos fenómenos existían o no, si podían o no ser estudiados en forma rigurosamente controlada bajo el escrutinio de un observador científico entrenado.

Como un científico empirista, Crookes dedicó muchos años de su vida al estudio de los fenómenos "espiritualistas". Y escribió un libro titulado "Researches into the Phenomena of Modern Spiritualism" donde presentó las evidencias que fue recopilando en sus investigaciones. (Este libro puede leerse gratuitamente en esta página). En uno de los capítulos de este libro, Crookes señala: "SOME WEEKS ago the fact that I was engaged in investigating Spiritualism, so called, was announced in a contemporary[1]: and in consequence of the many communications I have since received, I think it desirable to say a little concerning the investigation which I have commenced. Views or opinions I cannot be said to possess on a subject which I do not pretend to understand. I consider it the duty of scientific men who have learnt exact modes of working to examine phenomena which attract the attention of the public, in order to confirm their genuineness, or to explain, if possible, the delusions of the honest and to expose the tricks of deceivers."

Traduciré en español las palabras de Crookes para aquellos que no dominen el inglés: "Algunas semanas atrás, el hecho de que yo estuve ocupado en la investigación del Espiritualismo, así llamado, fue anunciado en un (diario) contemporáneo; y, en consecuencia de las muchas comunicaciones que yo he recibido desde entonces, pienso que es deseable el decir un poco sobre la investigación que yo he comenzado. Visiones u opiniones no puedo decir que poseeo en un tema que no pretendo comprender. Yo considero el deber de los hombres científicos quienes han aprendido los modos exactos de proceder, el examinar fenómenos que atraen la atención del público, para confirmar si son genuinos, o para explicar, si es posible, las ilusiones de los honestos y desenmascarar los trucos de los que engañan." (Las cursivas usadas son mías)

Aquí no analizaré los méritos de las investigaciones de Crookes en esta área; me limitaré simplemente a pedirle al lector que relea cuidadosamente el párrafo anterior, y detecte la actitud inicial de Crookes frente a la investigación de estos fenómenos (en años posteriores, Crookes investigó el tema a profundidad, y concluyó que el "espíritu" logra sobrevivir a la muerte como la mejor explicación de la evidencia que acumuló. Pero esta conclusión se obtuvo después de investigar, no fue una idea prconcebida basada en una ideología a favor del "espiritualismo", como se constata en la cita anterior)

Se puede observar como Crookes está convencido de que estos fenómenos deben ser estudiados por científicos, para descrubrir la verdad sobre ellos (sea cual sea dicha verdad; ya que eso solo se puede saber como fruto de dicha investigación). Crookes también aclara que el no posee "opiniones" sobre un tema que no comprende; ya que precisamente, es la investigación la que aportará los elementos para "comprender" lo que pasa. Puede observarse como todo el planteamiento de Crookes se reduce a una sola idea básica "Investiguemos para conocer la verdad". Luego volveremos sobre este punto.

Federico Engels, fue también un intelectual del siglo XIX. A diferencia de Crookes, Engels fue un filósofo y un científico social; y uno de los "padres", conjutamente con su amigo Carlos Marx, de la teoría filosófica-práctica conocida como "Marxismo". Engels escribió mucho sobre los aspectos filosóficos del marxismo, lo que se llama "materialismo dialéctico" (que es el fundamento filosófico del comunismo moderno), complementando así muchas de las ideas científico-filosóficas de Marx.

Engels tuvo noticias de la investigación que Crookes había realizado en el espiritualismo. Y en su libro "La Dialéctica de la Naturaleza" (y después de resumir de forma algo simplista la investigación de Crookes, y de insinuar que fue engañado debido a su credulidad), Engels afirmó lo siguiente: "Pero, basta. Creemos que a la luz de lo que queda dicho se revela de un modo bien tangible cuál es el camino más seguro que conduce de las ciencias naturales al misticismo. No es el de la enmarañada teoría de la filosofía de la naturaleza, sino el del más trivial empirismo, que desprecia todo lo que sea teoría y desconfía de todo lo que sea pensamiento. No es la necesidad apriorística la que pretende probar la existencia de los espíritus, sino que son las observaciones empíricas de los señores Wallace, Crookes y Cía. Si damos crédito a las observaciones realizadas por Crookes mediante el análisis espectroscópico y que le llevaron al descubrimiento del metal llamado talio o a los abundantes descubrimientos zoológicos llevados a cabo por Wallace en el archipiélago malayo, se nos exige que depositemos la misma fe en las experiencias y los descubrimientos espiritistas de ambos investigadores. Y cuando contestamos a esto que existe una pequeña diferencia, a saber: la de que los primeros podemos comprobarlos y los segundos no, los visionarios nos replican que estamos equivocados y que no tienen inconveniente en ayudarnos a comprobar también, experimentalmente, los fenómenos espiritistas.

En realidad, nadie puede despreciar impunemente a la dialéctica. Por mucho desdén que se sienta por todo lo que sea pensamiento teórico, no es posible, sin recurrir a él, relacionar entre sí dos hechos naturales o penetrar en la relación que entre ellos existe. Lo único que cabe preguntarse es si se piensa acertadamente o no, y no cabe duda de que el desdén por la teoría constituye el camino más seguro para pensar de un modo naturalista y, por tanto, falso. Y el pensamiento falso, cuando se le lleva a sus últimas consecuencias, conduce generalmente; según una ley dialéctica ya de antiguo conocida, a lo contrario de su punto de partida. Por donde el desprecio empírico por la dialéctica acarrea el castigo de arrastrar a algunos de los más fríos empíricos a la más necia de todas las supersticiones, al moderno espiritismo."

Hay que decir que Engels se refiere también a Wallace (concretamente a Alfred Russell Wallace, conocido biólogo y naturalista británico, quien también investigó personalmente el "espiritualismo", escribiendo artículos tales como "Are the Phenomena of Spiritualism in Harmony with Science?", "On the Attitude of Men of Science Towards the Investigators of Spiritualism", y "Spiritualism and Science"), colocándolo en la categoría de "crédulo" y "supersticioso".

¿Notan alguna diferencia entre la actitud de Crookes sobre la investigación espiritualista, y la retórica que usa Engels al referirise al mismo tema? Yo al menos noto lo siguiente:

1)Crookes, como científico, está comprometido con la idea de investigar experimentalmente este tema; de efectuar observaciones rigurosas, y elaborar hipótesis que puedan explicarlas. En cambio, Engels rechaza tal actitud por ser demasiado "empirista", y desdeñar del pensamiento teórico, y "despreciar impunemnete la dialéctica" (que es la teoría filosófica marxista reconstruída a partir de Hegel).

2)Engels acusa a Crookes de tener "fe en sus observaciones empíricas" sobre el espiritualismo... pero ¿qué otra cosa puede hacer un científico experimental? ¿En qué otra cosa debería tener "fe" un científico en cuanto tal? ¿No es el primer mandamiento de todo científico empírico el respetar los datos y a la evidencia experimental? (con esto no digo que haya que apegarse "solo" a los datos, y olvidar la teoría; pero la teoría no puede estar por encima de los datos, y ser válida a pesar de ellos; si los datos la contradicen, la teoría debe ser modificada o sustituida; de lo contrario, las teorías científicas nunca avanzarían o se modificarían, porque serían irrefutables, perfectas y por tanto inmutables)

Por otro lado, ¿por qué deberíamos los demás tener fe en la dialéctica que predica Engels? Y aun si aceptáramos la dialéctica, ¿debería ella prevalecer y ser más importantes que las observaciones experimentales que la contradigan? Si es inmune a tales observaciones, ¿cómo se podría refutar la dialéctica? ¿Debemos aceptarla como verdad, independientemente de la evidencia empírica? ¿No es eso precisamente una forma de "fe"?

3)Hay que recordar que Engels es un materialista dialéctico. Esta es una doctrina filosófica que señala que todo lo que existe es "materia en movimiento" (que se rige por las leyes de la dialéctica), y que la mente humana es la misma materia cuando ésta ha alcanzado un alto grado de evolución y "toma conciencia de sí misma" (por el momento, dejemos de lado los problemas filosóficos que entraña la idea de que un objeto material adquiera "conciencia de sí mismo"; ya que una cosa es afirmar eso, y otra demostrarlo).

Según esta doctrina (que es filosófica), no puede existir el "espíritu" separado de la materia (cerebro), ya que el espíritu es la misma materia evolucionada. Por lo tanto, investigar científicamente el espiritualismo (que supone la posibilidad de que exista el espíritu al margen de la materia cerebral) es algo absurdo, siendo esto último "la más necia de todas las supersticiones", ya que no se puede investigar lo que no existe. Y quien lo haga, está cayendo simplemente en un "vulgar empirismo", o ha sido víctima de su propia credulidad, o de su ignorancia de la "verdad dialéctica".

Este es el punto al que quería llegar. Esta diferente actitud entre Crookes y Engels sobre los mismos presuntos fenómenos (espiritualistas) revela las diferencias esenciales entre quien busca la verdad, y quien cree que ya la posee; entre el científico y el ideólogo:

-Crookes no sabe si los fenómenos espiritualistas existen o no; por tanto, decide investigarlos. ¿Qué otra forma científica habría de saber la verdad si no es mediante la investigación?

En cambio, Engels "sabe" que los fenómenos espiritualistas no pueden existir, ya que según el materialismo dialéctico, son imposibles (esto no está mencionado en los párrafos anteriores citados; pero se deduce de la propia filosofía materialista-marxista-atea de Engels). Por tanto, quien investigue estos fenómenos estaría siendo víctima de una "necia superstición".

-Crookes intenta recabar datos experimentales mediante una observación rigurosa y controlada. Y a partir de esos datos sólidos, se propone formular las hipótesis que puedan dar cuenta de esos fenómenos (si es que ellos existen). En otras palabras, Crookes propone seguir el método científico para investigar este tema.

En cambio, Engels considera que ese método, aplicado al espiritualismo, es absurdo y se basa en un "trivial empirismo"; ya que la "dialéctica marxista" y el pensamiento teórico derivado de ella, muestra que tales fenómenos no pueden existir; por lo que su investigación es una pérdida de tiempo gastado en "supersticiones".

¿Quien está siendo más dogmático?

-Crookes está dispuesto a que la evidencia confirme o rebata sus ideas (o las de los demás) sobre el espiritualismo.

En cambio, Engels no nos dice cómo su dialéctica puede ser rebatida. Debemos suponer que es irrebatible, ya que cualquier hecho que se esgrima en contra de ella se basa en un "trivial empirismo" que desdeña del pensamiento teórico. (Curiosamente, esta es la actitud de muchos comunistas marxistas actuales, quienes a pesar de los fracasos históricos de la URSS y de todos los otros países comunistas, siguen pensando que no hay errores esenciales en el marxismo... Por supuesto, ellos pueden siempre replicar "Los casos que mencionas se basan en un "trivial empirismo", que no tiene nada que ver con el pensamiento teórico dialéctico del marxismo", con lo que inmunizan su posición contra toda refutación histórica posible. Aunque debo decir, para ser justa con Marx y Engels, que los "experimentos comunistas" han tenido relativamente poco que ver con sus planteamientos originales de estos autores; pero dado que el marxismo pretende ser una "teoría explicativa de la realidad", es sorprendende que los comunistas no hayan previsto el derrumbe y fracaso sistemático de este sistema, lo cuál a mi juicio sí evidencia una falla teórica intrínseca del marxismo. Si el lector quiere conocer mi opinión sobre el marxismo, lo remito a este artículo)

-Aunque suene paradójico, pienso que la actitud de Engels es conservadora (desde el punto de vista del conocimiento), porque solo permite investigar aquello que sea coherente con lo que se admite previamente como la verdad (la dialéctica). En cambio, la actitud de Crookes es potencialmente revolucionaria, ya que ella permte explorar territorios inexplorados, y eventualmente (si es el caso) descubrir cosas nuevas que refuten nuestra visión actual del mundo y nos obliguen a sustituirla por otra más amplia.

Mientras Crookes está dipuesto a investigar fenómenos que, de existir, cambiarían nuestra visión del mundo; Engels solo estimula la investigación de fenómenos que no sean contradictorios con él considera como "la" verdad de la dialéctica (o de una ideología en particular), y del pensamiento teórico derivado de esas doctrinas.

-Uno (Engels) solo apoya lo que sea coherente con sus ideas preconcebidas; el otro (Crookes) suspende las ideas preconcebidas para dejar que la evidencia se muestre a nivel experimental para, sobre ella, sacar nuestras conclusiones.

-Engels dicta la sentencia antes de que se inicie el juicio (es decir, sienta cátedra teórica sobre lo que puede o no existir en la realidad antes de investigarla); mientras que Crookes no decide a priori, en función de teorías filosóficas preferidas, como debe ser el mundo; sino que intenta investigarlo para desentrañar sus misterios y comprender la realidad; y poner a prueba su visión del mundo.

Se podría replicar que la actitud de Engels es correcta, porque la ciencia natural no puede investigar fenómenos no-materiales. Pero esta objeción (además de identificar material con natural) asume implícitamente que el "espiritualismo" no produce fenómenos materiales (lo que es falso, ya que una serie de presuntos fenómenos "espiritualistas" son materialmente constatables por los métodos de las ciencias naturales, tales como movimientos de objetos, levitaciones, informaciones personales e íntimas que pueden ser objetivamente corroboradas a posteriori, y otros fenómenos o presuntos fenómenos similares). Lo que Crookes trató de determinar es si el origen de estos fenómenos puede ser mejor explicado, dadas las circunstancias específicas del caso concreto sometido a su observación experimental, por hipótesis convencionales (fraudes, trucos de ilusionistas, ilusiones ópticas, sugestión de los participantes, errores de observación, etc.) o, descartadas las anteriores, por otras hipótesis (ej: la hipótesis espiritualista; fenómenos "psíquicos", etc.).

Conclusiones:

En este post no he querido emitir juicios sobre si la razón la lleva Crookes o Engels en cuanto a la existencia de los "espíritus". Mi opinión es solo sobre la actitud de cada uno de ellos. No me cabe duda de que, aun si Crookes estuviese equivocado en los resultados de su investigación, su actitud fue correcta; y a la inversa: aun cuando Engels estuviese en lo cierto sobre la inexistencia de estos fenómenos, su actitud es equivocada.

Creo que la actitud de Crookes es correcta, porque ella tiene el potencial de ampliar nuestro conocimiento, no limitándolo a los prejuicios filosóficos de una persona o época determinada. Pienso que Engels está equivocado en su actitud, porque ella supone una creencia en la verdad de una ideología filosófica (la dialéctica), y es inmune a la evidencia empírica en contra. En otras palabras, tenemos que "creer" que su dialéctica es verdadera, a fin de concluir de allí (sin más evidencias) que los "espíritus" no existen, y cualquier investigación al respecto es "mera superstición". Y este tipo de creencias las coloco más en el lado de la ideología dogmática que en lado de la ciencia.

Nueva Medicina Germánica: entrevista reciente con Ryke Geerd Hamer





El primer video se encuentra subtitulado en inglés; el segundo, solo está en italiano.

Sobre la Nueva Medicina Germánica ya hemos hablado en otras ocasiones; como ya lo he dicho, se trata de una concepción de la salud y la enfermedad bastante novedosa, y muy controversial. Pero a mi manera de ver, esta concepción puede contener más verdad sobre el origen de nuestras enfermedades de la que existe en la medicina oficial, o en otras concepciones médicas. Pero ese juicio le corresponde a cada persona.

Más información sobre esta teoría médica puede encontrarse en en este foro, o en este blog.

jueves, 16 de octubre de 2008

Irreducible Mind: Toward a psychology for the 21st century. Un libro científico de obligada lectura para investigadores zetéticos


El libro "Irreducible Mind: Toward a psychology for the 21st century" escrito por varios científicos, es a mi juicio uno de los mejores libros científicos que he podido leer en mi vida. Creo no exagerar si afirmo que, la sola lectura rigurosa de este libro, cambiará para siempre la concepción que sobre la mente y la conciencia tienen la mayoría de los científicos. Este libro está escrito especialmente para ellos (aunque cualquier persona de inteligencia y cultura media puede entenderlo sin problemas).

Más de 800 páginas de evidencias científicas, argumentos y datos experimentales, y reflexiones de interés, ofrecen el mejor respaldo científico a favor de la idea de que la conciencia es irreductible, es decir, que no puede reducirse al cerebro (a procesos cerebrales). En este sentido, se examinan y evalúan críticamente una serie fenómenos tales como la hipnosis, el efecto placebo, las experiencias místicas, las experiencias cercanas a la muerte, entre otros fenómenos.

Aun cuando algunos de estos fenómenos tienen varias causas (ej: algunos casos experiencias cercanas a la muerte pueden ser debidas a alucinaciones, o ser inducidas por diversos medios), una de estas causas no pueden ser explicadas mediante la hipótesis materialista de que la conciencia es el cerebro, o es producida por él (ej: los casos de experiencias cercanas a la muerte de tipo "verídico", en las cuáles las personas refieren percepciones, mientras estuvieron inconscientes, de eventos que ocurrieron objetivamente y que fueron confirmados en los detalles concretos por personas independientes).

En el libro se ofrecen abundantes evidencias científicas de ese tipo, de las cuáles se infiere como la hipótesis más parsimoniosa y más consistente con los datos, la existencia de la conciencia como entidad no reductible al cerebro.

Este libro requiere de un estudio detallado, sistemático y riguroso, porque es tal la cantidad de información que asimilarlo de una sola vez puede ser una tarea difícil. Este libro es más que todo un manual para el estudio científico de la mente y la conciencia, más que un libro de lectura normal.

Pienso que los más interesados en examinar este libro deberían ser los neurocientíficos, los psicólogos y los filósofos de la mente, debido a las implicaciones que para estas disciplinas tiene la evidencia experimental contenida en este manual. Sin embargo, cualquier persona, sea o no científica o estudiante de ciencias, debería estudiar a fondo la información de este libro.

Para una persona que quiera estudiar a fondo este tema, le recomendaría acompañar este libro con otro de gran calidad también; me refiero al libro "The Spiritual Brain" del neurocientífico Mario Beauregard, del cuál ya hemos comentado algo en otro post. Pero cualquiera de los dos libros puede ser leído en forma independiente, ya que en sí mismos ofrecen envidencias científicas experimentales que apoyan fuertemente la hipótesis de que la conciencia es diferente del cerebro, y que no depende existencialmente de él (aunque sí dependa funcionalmente de él, lo que es otra cosa diferente, como explicó en detalle el famoso psicólogo y filósofo William James)

Si tuviera que recomendar un solo libro científico sobre este tema, no dudaría en recomendar este como el mejor de todos.

martes, 14 de octubre de 2008

Euan Squires y su libro The Mystery of the Quantum World: examinando las implicaciones filosóficas de la mecánica cuántica



En este extraordinario libro de Euan Squires titulado "The Mystery of the Quantum World", el autor explica de una forma muy sencilla, comprensible para cualquier lector, los fundamentos de la mecánica cuántica.

Pero más importante que eso, y que constituye la médula del libro, es el examen y discusión de las implicaciones filosóficas que supone la evidencia experimental obtenida por la mecánica cuántica.

Nuestro sentido común nos dice que existe una realidad externa al observador, y que no depende de éste para su existencia. En filosofía, esta concepción se conoce como "realismo". (hay muchas doctrinas realistas, no una sola; pero todas comparten la noción de que la realidad existe con independencia del observador) Pues bien, parte de la evidencia de la mecánica cuántica pareciera refutar esta concepción, ya que algunos experimentos ponen de manifiesto que el tipo de observación crea una determinada realidad que se presenta en la experimentación.

Para todos los efectos prácticos, es razonable asumir que la realidad es independiente del observador; esto es lo que constatamos día a día, y lo que nos enseña el sentido común. Pero a un nivel cuántico (referido al mundo de las partículas sub-atómicas y los cuanta de energía), la cuestión no es tan simple. La evidencia sugiere fuertemente que la función de la observación en la experimentación cuántica es creativa y causal respecto de la realidad cuántica (la cuál, en última instancia, constituye el bloque de construcción de la realidad macro que observamos día a día ya que esta última no es más que la misma realidad cuántica vista desde la perspectiva fenomenológica del ser humano, quien solo puede captar directamente, mediante sus sentidos, los objetos macrofísicos).

Es importante comprender que la realidad macrofísica (la de los objetos que observamos en nuestro día a día) posee unas propiedades y características de la que carecen los objetos microfíciso (ej: un electrón). Pero algunos han argumentado que estas propiedades no son intrínsecas a los objetos macrofísicos, sino que son propiedades conceptuales fenomenológicas (es decir, que aparecen como fenómenos ante el observador humano) pero que no tienen existencia real y esencial (al margen de su apariencia). Este es un asunto arduo en filosofía, que no abordaremos en este momento; pero que debe tenerse en cuenta a la hora de leer este libro.

El autor del libro examina algunas de las interpretaciones que se han dado sobre la evidencia de la mecánica cuántica, y formula algunos argumentos dirigidos a sustentar el realismo, haciéndolo coherente con la evidencia (otros físicos han señalado interpretaciones diferentes, que incluyen un abandono del realismo como concepción filosófica). Personalmente encuentro los argumentos de Squires bastante buenos; de hecho, yo misma me considero "realista" (aunque admito los problemas que esta posición puede tener, en especial de cara a los interesantes planteamientos de algunas doctrinas filosóficas)

Los físicos no son muy dados a discutir las implicaciones filosóficas de la mecánica cuántica; como científicos, se han limitado a constatar los hechos experimentales, sin especular más allá. De allí que la literatura seria que explora estas implicaciones no sea tan abundante o conocida.

Por otro lado, también existen personas sin un conocimiento adecuado de la física, que han usado a la mecánica cuántica (o lo que malinterpretan de ella) para apoyar sus particulares cosmovisiones o ideologías. Por lo no cualquier literatura al respecto es confiable.

Pienso que este libro es uno de lectura obligada para cualquier persona interesada en conocer más la naturaleza de la realidad, fundamentada en los avances de la física y mecánica cuántica (que es la teoría científica más exitosa y exacta que posee el ser humano en la actualidad, ya que ninguna de sus predicciones ha sido refutada).

Reflexionar sobre esta evidencia nos llevará a considerar diversas posturas filosóficas, sin necesidad de que seamos filósofos profesionales o expertos en filosofía. Simplemente, esta evidencia científica de la mecánica cuántica nos confronta con muchas de las preguntas que el ser humano siempre se ha hecho (tales como ¿Qué papel juego en el mundo? ¿Qué es la realidad?), y que cualquier persona reflexiva se plantea ocasionalmente.

Por ello, este libro no debería faltar en la biblioteca de ningún zetético.